April 2, 2021
De parte de ANRed
149 puntos de vista


Imagen de las plantas completas y una carabina incautada en el campo del abuelo de uno de los j贸venes. Las pericias evidenciaron que las armas no ten铆an uso. Este tipo de calibres son de uso cotidiano en el campo.

Desde el mes de diciembre que 14 j贸venes est谩n padeciendo el encierro en la c谩rcel de Villa Floresta en Bah铆a Blanca en el marco de una causa armada por la polic铆a bonaerense -cuyo m谩ximo responsable y posteador serial de videos de allanamientos tan absurdos como preocupantes por su magnificaci贸n medi谩tica-, Sergio Berni, calificara como 鈥減eligrosa banda narco鈥, en connivencia con el fiscal Mauricio Del Cero, l煤cidamente retratado la semana pasada por Ruchansky (en El Cohete a la Luna) y la venia del Juez Guillermo Mercuri. J贸venes en su mayor铆a de entre 20 y 30 a帽os, son oriundos de Puan, zona rural del sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Por Corresponsal Popular, para ANRed | im谩genes desde Puan Meli Parodi.


En un contexto en que en el pa铆s hay 16000 contagios, y una duplicaci贸n de casos en Bah铆a Blanca, los 14 j贸venes se encuentran en prisi贸n desde el 15 de marzo contrariando todas las recomendaciones que se han hecho para estos contextos y contrariando las medidas que se han dispuesto en el inicio de la pandemia para garantizar la salud.

Adem谩s, hace 15 d铆as que uno de los pabellones en los que est谩n se encuentra al d铆a de la fecha aislado. Los j贸venes no han podido recibir visitas, no han podido asistir a consultas m茅dicas externas y en algunos casos tienen problemas de salud respiratorios que en este contexto agrava la situaci贸n.

Raul Zibechi, comprometido activista e intelectual uruguayo les dec铆a en un mensaje a los j贸venes las pasadas semanas la necesidad de responderse a la pregunta de por qu茅 la criminalizaci贸n de los j贸venes, por que para esa criminalizaci贸n se usa el narcotr谩fico, en todo el mundo.

El narcotr谩fico existe, pero por qu茅 se utiliza de este modo contra los j贸venes se preguntaba. 鈥淪e utiliza porque el sistema es incapaz de darle una vida digna a los j贸venes, empleos dignos, como en su momento les dio en f谩bricas, antes las familias ten铆an una expectativa de vida ascendente, llegaban del campo a la ciudad, se empleaban en f谩bricas, y al final de sus vidas ten铆an una vivienda, ten铆an un peque帽o predio donde construirla, y pod铆an mandar a sus hijos a la universidad, no eran todos pero si una gran parte. Hoy en d铆a los j贸venes en el sistema sobran. No hay empleo para ellos, empleo digno, todo es precario, y entonces las formas de control que antes eran: la f谩brica, el taller, la escuela, la colimba, hoy esas formas de control son a cielo abierto, en barrios, en espacios abiertos, entonces, la alianza entre el Estado con la polic铆a y el narco con la complicidad de los jueces lleva a que los j贸venes que sobran, que son los j贸venes de los sectores populares sean sistem谩ticamente victimas de gatillo f谩cil o de persecuci贸n, o lo m谩s f谩cil es acusarlos de narcos, con cualquier excusa, reales o inventadas porque fuman un porro o porque se les planta una causa armada en su contra. Esto es necesario entenderlo, hoy el narcotr谩fico y la polic铆a que son dos figuras muy afines entre s铆, son el modo de dominaci贸n del sistema, eso hay que tenerlo en claro para pararnos de un modo que podamos desarticular esta alianza o por lo menos tener claro donde estamos parados鈥.

RATIFICAR LO QUE YA SE HAB脥A DENUNCIADO

El hostigamiento policial, en la figura de Victor Tebes, durante a帽os ensa帽ado con Kevin Torres, el armado de una causa a partir de una denuncia falsa de Kevin, la firmas sin permitirle leer lo que firma, el mismo comisario Tebes tomando declaraci贸n a su colega Arguello falsficicando una supuesta denuncia de Kevin, o el comisario G贸mez sin mostrarle la supuesta 鈥渄enuncia鈥 en que se lo implicaba, es solo una muestra de los padeceres de cualquier joven en nuestro pa铆s, en un barrio pobre, en un pueblo o zona rural. En la misma regi贸n de la provincia donde desapareciera hace un a帽o Facundo Astudillo Castro.

La pasada semana Kevin Torres vino a ratificar su denuncia contra la bonaerense a la ciudad de Bah铆a Blanca ante funcionarios judiciales del Ministerio Publico Fiscal. Esas oficinas donde todo se pierde en el gris, en la nada, en la asquerosa monoton铆a de la rutina, de los papeles, los sellados y la deshumanizaci贸n. La inmensa humanidad de Kevin, un joven como tantos, como los 14 que se encuentran detenidos, 铆ntegro, honesto, de principios, que no se deja intimidar por un fiscal que lo interroga a solas por videollamada, ni por citas telef贸nicas ambiguas, ni por las distancias que lo separan de esa Bah铆a gris, como alguien supo llamarle a esta ciudad marcada por el genocidio reciente, con enormes marcas indelebles, en las fuerzas armadas y policiales y en ese poder judicial pero no solo en el poder judicial tambi茅n en las instituciones y en gran parte de esa sociedad de esa ciudad y esa zona bajo la influencia del multimedio La Nueva Provincia, LU2, Canal 9, La Br煤jula.

La contextura peque帽a pero a la vez inmensamente grande de ese joven y su padre viajando 150 kil贸metros una y otra vez para meterse en ese mundo hostil del poder judicial, un mundo frio como la hiel solamente para afirmar que el nunca denunci贸 nada a nadie, solo para eso y a la vez denunciar el hostigamiento se ha presentado en la justicia, son la contracara de aquella sociedad que el genocidio se propuso dar lugar. El y la integridad de esas madres, compa帽eras y familiares marchando solxs, casi casi que haci茅ndonos acordar a la querida Olga Aredes, cuando marchaba sola en esa plaza de Jujuy o las mujeres chilenas, bailando su cueca sola, que Sting retratara y dejara para la historia en su c茅lebre canci贸n, ellas bailan solas鈥. As铆, igual, en ese pueblo marchan cada domingo y se encuentran por sus j贸venes encarcelados con la excusa de esta rid铆cula guerra contra los estupefacientes.

Kevin ratific贸 su declaraci贸n realizada all谩 por principios de mes, cuando por casualidad supo de que estaba involucrado en una causa que ten铆a detenidos a j贸venes de su pueblo que ni siquiera conoc铆a, y viaj贸 y antes de saber si el fiscal Mauricio Del Cero lo recibir铆a para tomarle declaraci贸n (que luego lo hizo sin ahondar en preguntas centrales y de relevancia y solo pretendiendo involucrar a las familias y a quienes lo acompa帽aban), antes de eso se dirigi贸 a la fiscal铆a de turno, donde por el contexto de Covid tampoco se la tomaron presencial y tuvo que enviarla por escrito. Un extenso y detallado escrito prepar贸 Kevin. Ese escrito era su denuncia contra la bonaerense local, contra el hostigamiento, contra el armado de una causa. Esta semana la ratific貌 y pidi贸 protecci贸n una vez m脿s, como ya lo hab铆a hecho en su primera declaraci贸n ante la fiscal铆a de Del Cero. Kevin, es un joven de esos h茅roes j贸venes que existen y necesitamos visibilizar en esta Latinoam茅rica de las venas abiertas.

NEGATIVA A LAS EXCARCELACIONES

Ese mismo d铆a fueron notificadas las defensas de las familias que hab铆an solicitado el cese de la prisi贸n preventiva o la nulidad de la causa por tratarse de una causa armada, de la negativa a otorgar el cese de la misma y la negativa a las nulidades solicitadas por abogados defensores de los j贸venes. En nota anterior profundizamos en Anred las razones de los pedidos de nulidad. El fiscal Del Cero se帽ala en su presentaci贸n seg煤n la 鈥渄octrina de fuente independiente鈥 que si se cae una prueba 鈥揷omo si fuese algo menor que se trate de la falsficaci贸n de una denuncia que a su vez era ratificada por otra tambi茅n falsa- la otra prueba inicial sigue siendo v谩lida, pero lo curioso del caso es que la otra prueba se trata ni m谩s ni menos que de una denuncia an贸nima de alguien que haciendo mandados hab铆a visto lo mismo que afirma un polic铆a de civil en su informe, a partir de una orden de Del Cero. O sea, una aberraci贸n absoluta. El Juez Mercuri en sinton铆a tambi茅n con Del Cero va a negar las nulidades y cesde de las preventivas con este mimo argumento y ambos van a seguir sosteniendo la teor铆a de que Kevin Torres est谩 siendo presionado por las familias.

R铆os de tinta han corrido en estos tres meses para justificar lo injustificable. El encarcelamiento de j贸venes consumidores de cannabis. R铆os de tinta para repetir palabras vac铆as o mentirosas una y otra vez.

Esta causa est谩 siendo observada y acompa帽ada desde la Comisi贸n Provincial por la Memoria desde el primer d铆a a mediados de diciembre de 2020 que ha venido acompa帽ando y asesorando, realizado presentaciones ante la C谩mara de Apelaciones, Fiscal铆a General y Procuraci贸n en la que entre otras cosas solicitan pedidos de protecci贸n para Kevin Torres, por la Asociaci贸n de Pensamiento Penal, por la Universidad Nacional del Sur y tambi茅n ha recibido el acompa帽amiento de Nora Corti帽as as铆 como de organizaciones sociales y pol铆ticas locales y regionales.

Hoy la prensa nacional se est谩 haciendo eco de un caso escandaloso y descontamos que la obscenidad con la que han actuado en este caso: el Fiscal Mauricio Del Cero , que viene de una pr谩ctica sistem谩tica de maltrato a las familias, como lo venimos mencionando respecto del caso de Katherine Moscoso, de perseguir a los eslabones m谩s d茅biles en las cadenas del consumo de estupefacientes con estrategias sumamente medi谩ticas y empleando estrategias de lo mas oscuras incluso con irregularidades en los allanamientos como ya han mencionado una y otra vez las familias en conferencias de prensas y entrevistas con funcionarios judiciales; la polic铆a bonaerense y su falsificaci贸n de pruebas ; el juez Mercuri y su venia a tanta obscenidad鈥. Como dec铆amos esta obscenidad har谩 que esa fiscal铆a de estupefacientes nefasta tenga sus d铆as contados. El personaje de Arslinger en 鈥淭ras el Grito鈥, libro que re煤ne los aconteceres de lo que fueron los inicios de una guerra contra las drogas en Estados Unidos en la d茅cada de 1930, que fue una guerra contra afrodescendientes y los mexicanxs, tiene en Del Cero su copia latinoamericana, un mediocre, torpe y frustrado funcionario judicial ocupando una oficina recientemente creada y de la que tiene que justificar su existencia.

La guerra contra las drogas es una guerra contra los pueblos, es una guerra mentirosa contra los j贸venes, es parte de esa invenci贸n que necesita el sistema y los Estados para sostenerse, para tener una excusa perfecta en su pol铆tica de seguridad, un enemigo a combatir. Esta causa se va a caer, y al caer el estruendo va a ser muy grande鈥

PANDEMIA, J脫VENES DETENIDOS Y VULNERACI脫N DE LOS DERECHOS HUMANOS

Estamos ante un problema de derechos humanos. Hay antecedentes de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que cuestionan la prisi贸n preventiva usada como regla, y no como excepci贸n como ya lo hemos venido mencionando.

La Comisi贸n Provincial por la Memoria ha mencionado instrumentos internacionales de la CIDH que denuncian la aplicaci贸n regular de la prisi贸n preventiva y la reducci贸n constante de las medidas alternativas al encierro. Todo esto en complejos penitenciarios que alojan personas por encima de su capacidad.

La sobrepoblaci贸n genera hacinamiento y vulnera derechos b谩sicos como el acceso a educaci贸n, trabajo, salud, visitas familiares, alimentaci贸n y crea condiciones para que ocurran los hechos de violencia y tortura penitenciaria; los n煤meros arrojados en materia sanitaria dan cuenta que la desatenci贸n de la salud es una pr谩ctica recurrente y extendida en todo el sistema penitenciario provincial.

En el actual contexto de pandemia tanto Naciones Unidas, como la OMS plantean que resulta insoslayable que en el actual contexto de pandemia, la crisis humanitaria que atraviesa el sistema carcelario provincial se agrava exponencialmente. En virtud de los problemas estructurales de las c谩rceles bonaerenses, la propagaci贸n del virus es una amenaza concreta y extrema para la salud y la vida de las personas privadas de su libertad.

La CIDH recomend贸 la adopci贸n de medidas para enfrentar el hacinamiento en las unidades: Entre ellas, inst贸 a reevaluar los casos de prisi贸n preventiva para identificar aqu茅llos que pueden ser convertidos en medidas alternativas a la privaci贸n de la libertad.

El Subcomit茅 de Naciones Unidas para la Prevenci贸n de la Tortura mediante el dictado de una serie de recomendaciones, inst贸 a los Estados a reducir las poblaciones penitenciarias. El Comit茅 Nacional de Prevenci贸n de la Tortura emiti贸 un documento de medidas concretas y efectu贸 recomendaciones para abordar la problem谩tica.

Existe un habeas corpus colectivo presentado por Defensores Generales de la Provincia de Buenos Aires a favor de las personas privadas de su libertad donde tambi茅n refieren a esto. Esas condiciones en contexo del Covid-19 constituyen un c贸ctel explosivo que es preciso desactivar, con la mayor diligencia, a trav茅s de medidas de car谩cter excepcional y urgente, desde la desprisionizaci贸n (en todos aquellos casos en que el encierro carcelario riguroso pueda ser sustituido por otro medio menos aflictivo), hasta las mejoras sanitarias en las c谩rceles y comisar铆as que son, por excelencia, focos de propagaci贸n de enfermedades, manifiestan.

Asimismo preocupa en materia de derecho penal y de derechos humanos, al momento de dictar una coerci贸n personal como lo es la prisi贸n preventiva, cuestionada por los defensores p煤blicos y abogados intervinientes, la Comisi贸n Provincial por la Memoria planteaba en un escrito en el caso en enero pasado, que no solo debe valorarse la pena en expectativa, sino bien como reza el articulado, realizar un an谩lisis concreto respecto a si hay reales peligros de fuga y entorpecimiento. Considerar las condiciones personales del imputado, la posibilidad de la declaraci贸n de reincidencia por delitos dolosos, si hubiere gozado de excarcelaciones anteriores que hicieren presumir fundadamente que el mismo intentar谩 eludir la acci贸n de la justicia entorpecer las investigaciones

En dicho escrito planteaba la CPM que la prisi贸n preventiva, como medida cautelar, s贸lo puede tener fines procesales. Su car谩cter procesal significa que la coerci贸n se utiliza para garantizar la correcta averiguaci贸n de la verdad y la actuaci贸n de la ley penal . No se puede recurrir a la detenci贸n preventiva para obtener alguna de las finalidades propias de la pena.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha consagrado, dentro del contexto general de los instrumentos internacionales vigentes, que la prisi贸n preventiva es una medida cautelar, no punitiva, y que a su vez no debe constituir la regla general, como expresamente lo consagra el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol铆ticos (art. 9掳.3), pues de lo contrario se estar铆a privando de la libertad a personas cuya responsabilidad criminal no ha sido establecida, en violaci贸n del principio de inocencia (8.2 de la Convenci贸n Americana sobre Derechos Humanos y 9.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol铆ticos). Constituye la medida m谩s severa que se puede imponer al imputado, y por ello debe aplicarse excepcionalmente. La regla debe ser la libertad del procesado mientras se resuelve acerca de su responsabilidad penal el dictado de la prisi贸n preventiva no puede fundarse exclusivamente en la gravedad del delito imputado, sino que el tribunal debe atender las circunstancias objetivas que en el caso concreto permitir谩n formular un juicio sobre la existencia del peligro que genera la necesidad de la medida de coerci贸n.

Como se ha venido insistiendo en estamos ante j贸venes sin antecedentes. Sin peligro de fuga ni entorpecimiento de la causa. J贸venes que en dos casos se entregaron. Y ahora ante una situaci贸n que estar铆a solicit谩ndose la nulidad de la causa. Por otro lado estamos ante un contexto de Covid y de sobrepoblaci贸n de las c谩rceles.

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Causa armada a los 14 j贸venes de P煤an: se espera la pronta liberaci贸n de quienes Berni calific贸 como banda narco

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Fuente: Anred.org