May 23, 2021
De parte de CNT
166 puntos de vista


DOSIER Anarcofeminismo | Sierra Norte | Ilustraci贸n de Jaume Molera | Extra铆do del cnt n潞 426

Hasta nuestros d铆as ninguna Revoluci贸n ha sido razonada, y por esta causa ninguna tampoco ha completado el triunfo. Todos los grandes movimientos fueron, sin excepci贸n, actos casi inconscientes de la multitud, movida por su instinto o arrastrada por interesados y las ventajas obtenidas no han sido de verdad m谩s que para los directores del movimiento. Las revoluciones no se har谩n ya al azar, porque las evoluciones son cada d铆a m谩s conscientes y reflexionadas.

Eliseo Recl煤s

No s茅 qu茅 me pasa. Mientras anhelo el despu茅s del coronavirus, no dejo de pensar en tiempos pasados, de agarrarme a los recuerdos, y curiosamente, me viene a la cabeza todo el rato mi abuelo anarquista, por el cual seguramente y en gran medida, soy militante de la CNT desde 1977.

Aragon茅s y ferroviario. Afiliado a la Confederaci贸n Nacional del Trabajo desde muy joven, era un idealista, un so帽ador. Siendo jefe de estaci贸n en Alcal谩 de Henares, le detuvieron en Mayo de 1939. Le metieron preso y le sometieron a un Consejo de Guerra por negarse a descarrilar un tren de civiles que ven铆a de Madrid.

Me acompa帽贸 durante mi infancia. Me llevaba al colegio, al parque, 茅ramos compa帽er@s de juegos y de vida. En los muchos ratos que pas谩bamos junt@s, me contaba historias. Cuentos, dec铆a 茅l, pero con los a帽os descubr铆 que sus narraciones eran experiencias vividas e ideales profundos.

Tanta elocuencia y tanta pasi贸n le pon铆a, que siempre le escuchaba embelesada. Me ense帽贸 que la felicidad est谩 en las cosas sencillas, en los afectos y no en las cosas materiales.

Dec铆a mi abuelo que 芦en aquellos tiempos felices, no necesit谩bamos nada, porque lo ten铆amos todo禄. Siempre hablaba de la felicidad como un sentimiento colectivo. 驴C贸mo se puede ser feliz, si l@s que te rodean no lo son?
No cabe duda que la felicidad s贸lo puede alcanzarse cuando las necesidades b谩sicas como la salud, la vivienda, la alimentaci贸n y la educaci贸n est谩n cubiertas. Y si me permiten, y como dec铆a Lorca, yo a帽adir铆a la cultura. 芦Denme un pan y un libro禄.

Estoy plenamente convencida de que nos encontramos en una encrucijada d贸nde nuestros pasos pueden cambiar el rumbo de las cosas. Si algo nos ha ense帽ado el Covid, es que la vida est谩 en riesgo. El patriarcado, la globalizaci贸n, la crisis clim谩tica, la p茅rdida de la biodiversidad, la extinci贸n de especies, las desigualdades cada d铆a m谩s profundas, todo lo que nos rodea se parece cada vez m谩s a la ca铆da del imperio romano. Si antes del Covid, este sistema caduco y depredador del capitalismo hacia aguas por todas partes, despu茅s de esta pandemia, la crisis que ya tenemos encima, evidencia que s贸lo un an谩lisis sist茅mico podr谩 mostrarnos un camino diferente por d贸nde transitar.

Hacer barrio y pueblo desde lo local y desde una perspectiva anarcofeminista se hace indispensable. Porque esenciales son los afectos, los cuidados, la vida. Producir para vivir.

Est谩 claro que el crecimiento no es verde, ni ilimitado, ni equitativo. Y est谩 claro tambi茅n que ninguna forma de poder o de gobierno ir谩 m谩s all谩 del dictado de las grandes corporaciones y de un sistema basado en el dinero. Y esto, s铆 que es una fantas铆a. Un sistema construido sobre miles de millones de euros, respaldados por nada. Por m谩s y m谩s deuda.

Kropotkin tambi茅n lo dec铆a en La Conquista del pan: 芦El bienestar para tod@s, no es un ensue帽o. A medida que se desarrolla la capacidad de producir, aumenta en una proporci贸n espantosa el n煤mero de vagos e intermediarios. Pero este problema no puede resolverse por la v铆a legislativa. Ni los gobiernos actuales, ni los que puedan surgir, ser铆an capaces de resolverlo禄.

Yendo de lo grande a lo peque帽o, de lo global a lo local, las experiencias de comunidades horizontales, de las que tenemos numerosos ejemplos, ser铆an un espejo donde mirarse. La construcci贸n de la soberan铆a alimentaria, de la agroecolog铆a, supone un eje fundamental. El movimiento feminista es otro de los ingredientes imprescindibles, no s贸lo por cuestiones de equidad, sino porque pone en valor los cuidados, los afectos, lo que realmente es importante.

Por todas partes surgen iniciativas locales, mercadillos de trueque, bancos de tiempo, huertos comunales. No cabe duda que la producci贸n local es m谩s ecol贸gica, igual que el comercio de proximidad. Se reduce el transporte, se eliminan oligopolios e intermediarios, se crea empleo y se hace comunidad en nuestros barrios y pueblos.

Aunque existe una falsa creencia de que no existen alternativas de cambio al sistema econ贸mico capitalista globalizado, esto no es as铆. En la CSA Vega del Jarama, en nuestra sierra, y en la que participan compa帽er@s de CNT Sierra Norte, la soberan铆a alimentaria, la organizaci贸n horizontal, la producci贸n ecol贸gica, y la comunidad, son una realidad que dura ya m谩s de cuatro a帽os y no deja de crecer y de consolidarse. Torremocha del Jarama, con una poblaci贸n de apenas 1000 habitantes, acoge este proyecto, en el que 200 familias participan en esta huerta comunal de tres hect谩reas. Da trabajo a tres familias y toda la comunidad se implica, de forma rotativa, mimando los derechos de quienes la trabajan y colaborando en todas las tareas.

En la CSA Vega del Jarama, en nuestra sierra, y en la que participan compa帽er@s de CNT Sierra Norte, la soberan铆a alimentaria, la organizaci贸n horizontal, la producci贸n ecol贸gica, y la comunidad, son una realidad que dura ya m谩s de cuatro a帽os y no deja de crecer y de consolidarse.

Ahora se habla mucho de la econom铆a de la felicidad. Desde 2008, el reino de But谩n, un peque帽o lugar escondido en las monta帽as del Himalaya, orienta su econom铆a no por el PIB, sino por la Felicidad Interior Bruta (FIB), que mide el bienestar psicol贸gico, el uso del tiempo, la vitalidad de la comunidad, un desarrollo socioecon贸mico sostenible y equitativo, la salud, la educaci贸n y la cultura, entre otros. Curiosamente su principal actividad econ贸mica es la agricultura.

Como dec铆a Durruti, el camino, ese mundo nuevo, est谩 en los corazones. La justicia social se construye con la econom铆a social y la evoluci贸n con revoluci贸n, como con tanto acierto escribe Eliseo Reclus. 芦Hasta nuestros d铆as ninguna Revoluci贸n ha sido razonada, y por esta causa ninguna tampoco ha completado el triunfo. Todos los grandes movimientos fueron, sin excepci贸n, actos casi inconscientes de la multitud, movida por su instinto o arrastrada por interesados y las ventajas obtenidas no han sido de verdad m谩s que para los directores del movimiento. Las revoluciones no se har谩n ya al azar, porque las evoluciones son cada d铆a m谩s conscientes y reflexionadas禄.

Hacer barrio y pueblo desde lo local y desde una perspectiva anarcofeminista se hace indispensable. Porque esenciales son los afectos, los cuidados, la vida. Producir para vivir, no para engordar los bolsillos de ese 1% m谩s rico que acumula el 82% de la riqueza global. Tenemos que pararnos en esta encrucijada de un tiempo trastocado y dirigido por oscuros intereses, para sumar y sumar y volver a sumar. Porque somos much@s m谩s. Y escoger de una vez por todas la senda de la vida. Ya no es una ilusi贸n, es la 煤nica aventura donde sentirnos segur@s y felices. 隆El ma帽ana es nuestro compa帽er@s!




Fuente: Cnt.es