November 22, 2020
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
215 puntos de vista

Una vez m谩s, y adelantando la conclusi贸n de este texto, tenemos que constatar el aplastante consenso de nuestra casta pol铆tica en materia de defensa. Salvo muy honrosas excepciones, las enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios a los presupuestos generales del estado corroboran esta conclusi贸n.

Ya sea por desinter茅s o por puro colaboracionismo, los grupos parlamentarios pasan del presupuesto de defensa y de su triple esc谩ndalo de 1) ser tan abultado, 2) encontrarse disfrazado en una amplia gama de programas y ministerios y 3) servir para el modelo de injerencia militar a favor del status quo de dominaci贸n y violencia, del que nuestra pol铆tica de defensa es un actor privilegiado a escala mundial con 16 actuaciones en escenarios militares en el exterior en la actualidad (casi 100 desde Felipe Gonz谩lez a la fecha) y m谩s de 16.000 millones de euros invertidos en este desprop贸sito intervencionista desde entonces.

Todo ello por no contar con el creciente militarismo de muestra propia pol铆tica.

Veamos algunos datos.

De las 3.793 enmiendas que aparecen en los 12 tomos de enmiendas al articulado y las secciones del presupuesto en la p谩gina web del congreso, se alcanza la enorme cifra de 36 enmiendas espec铆ficas al presupuesto de defensa y otras 7 a aspectos de gasto militar relacionados con las golosas subvenciones que recibe la industria militar por parte del ministerio de Industria o de algunas partidas relacionadas con el ministerio de exteriores


La constataci贸n de que la preocupaci贸n por la defensa, y siempre dejando a salvo la situaci贸n singular de Esquerra Republicana, que va en otra l铆nea, supone el 0,92% de la preocupaci贸n de enmienda a los presupuestos del PSOE/PODEMOS por parte de los grupos parlamentarios (el 1,1 si sumamos las otras siete) dice mucho del nivel de aceptaci贸n acr铆tica del presupuesto militar.

Y si la situaci贸n es esa, peor a煤n es la orientaci贸n de las enmiendas.

PP y Ciudadanos quieren incrementar el gasto militar y exigen un cumplimiento de un compromiso de la Comisi贸n de Defensa (un谩nime compromiso, dicho sea de paso) de incrementar linealmente en cien euritos mensuales el sueldo de los militares, por mor de su enorme dedicaci贸n y empe帽o, sobre todo en la lucha contra la pandemia (驴?). Ciudadanos cifra el gasto en unos 150 milloncetes de vell贸n que pretenden que salgan de nuestras costillas, porque todo es poco para contentar a la caverna y a los militares con medidas de este calado.

Por su parte, M谩s Pa铆s quiere rascar otra cantidad para que los militares en la reserva puedan cobrar horas salariales (se supone que al margen del programa espec铆fico por el que ya se llevan m谩s de 500 millones de euros) hacer actividades civiles (entendemos que aparte de las que la ley les autoriza a hacer por su cuenta y riesgo y por las que cobran un sueldo 铆ntegro), lo cual parece indicar la preferencia de estos despistados por militarizar m谩s la actividad civil. Por cierto que tambi茅n Ciudadanos quiere dotar de 9麓3 millones de euros a la reserva para complementar el dinerillo que ganan por no hacer nada.

Y el Bloque nacionalista gallego quiere que se usen partidas militares que est谩n en otro lugar para mejorar las bater铆as de Cabo Silleiro y de O Grove, dando una muestra m谩s del monumental despiste, o desinter茅s, por el verdadero problema militar.

Esquerra realiza una enmienda m谩s agresiva entendiendo que el presupuesto de defensa deber铆a desaparecer para integrar otras necesidades sociales y proponer su eliminaci贸n.

Igualmente propone en sus enmiendas quitar dinero de las inversiones militares en programas de armamento para trasvasarlas ala lucha contra el COVID o destinarla a usos m谩s apropiados y solidarios, como sacar los fusilados de las cunetas, trasladar cuarteles e instalaciones militares o reconvertirlas a usos civiles o fomentar la cultura de paz.

Y eso es todo lo que da de s铆 la labor de oposici贸n de nuestros 铆nclitos grupos parlamentarios, que m谩s parece que en esta materia son m谩s bien poco m谩s o menos que un florero que no se opone, sino que consiente una pol铆tica que viene siendo la misma desde que tenemos memoria, sin que nadie levante el dedo de verdad y por m谩s que la reciente demostraci贸n de la distancia entre las necesidades humanas y las respuestas a estas deje en muy mal lugar el gasto militar, un gasto in煤til, en el mejor de los casos, y perjudicial en sumo en el peor de todos ellos.

De modo que nos debemos resignar con el presupuesto monumental e injusto que nos propone el gobierno para sostener el gasto militar de siempre.

De nuevo tendremos, con tan amplio y satisfecho benepl谩cito, un gasto militar desbordado, de m谩s de 34.000 millones de euros si atendemos a los criterios que explicamos en un anterior avance.

Y, tambi茅n, un gasto camuflado, con partidas en casi todos los ministerios financiando militarismo.

Y, adem谩s, un gasto que insostenible (por cierto, esto lo reconoce esta vez en sus enmiendas el PP, aunque solo sea para tirarle una piedra en el ojo al PSOE y a Podemos, sin darse cuenta que la pedrada le cae tambi茅n a ellos, responsables a partes iguales en este estado de cosas) que mantiene una estructura que da de comer a m谩s de 3 millones de personas agradecidas, que cuenta con un ej茅rcito sobredimensionado y desproporcionado (demasiada gente y demasiado mas distribuida, con un mando por cada 1麓7 efectivos) desde el propio punto de vista militar (no digamos desde la l贸gica m谩s aplastante que llega a considerar que mejor ser铆a desmilitarizar por completo nuestra seguridad) .

Y, por si fuera poco, un gasto peligroso, con un creciente intervencionismo, con una creciente estimulaci贸n de las operaciones militares en el exterior y la injerencia militar, con una industria militar agresiva y desvergonzada y, por si algo nos faltara, con una creciente mentalidad militarista y autoritaria que crece en nuestra sociedad d铆a a d铆a e intoxica las instituciones.

Si en otras ocasiones pudieron excusarse porque, dec铆an, no conoc铆an ni la dimensi贸n real del gasto militar ni las trampas con las que nos lo iban colando, ahora no pueden acudir a este argumento, porque es ya de dominio p煤blico lo desmesurado, lo opaco y lo perjudicial de este gasto y sus disimulos no valen para otra cosa que para retratar su cinismo.

M谩xime cuando las encuestas del CIS y otros estudios m谩s espec铆ficos muestran la aversi贸n de nuestra sociedad al gasto militar y al militarismo.

Pero nuestra casta hace o铆dos sordos (porque tampoco le pasa factura, dicho sea de paso) y consolida la tendencia de mantener un gasto militar injusto e innecesario que premia a los malos y castiga a los buenos, parodiando el catecismo de anta帽o.

De todo ello debemos dar gracias a nuestra casta pol铆tica, toda ella militante del Partido Militarista T谩cito, con amplias mayor铆as en el PSOE; el PP, los otros partidos de la derecha en general y las nuevas, y no por ello m谩s frescas y menos militaristas, fuerzas pol铆ticas.

Lo dicho, aqu铆 lo que no hagamos por nosotras mismas se quedar谩 sin hacer, que a estos tipos del Congreso ya les tenemos vistas las intenciones, de modo que si no quieren gasto militar, muevan el culo ahora, que estamos a tiempo, y desconf铆en del hombre blanco que habla con lengua de serpiente, que dijo el otro.




Fuente: Grupotortuga.com