March 13, 2021
De parte de Briega
179 puntos de vista


Un art铆culo publicado recientemente en Social Theory & Health explora el infligirse da帽o sin intenci贸n suicida o la autolesi贸n desde una perspectiva de comunicaci贸n social corporalizada. Los autores, Peter Steggals, Steph Lawler y Ruth Graham, argumentan que la autolesi贸n se ha entendido sobre todo como una condici贸n psicol贸gica interna de la persona. A trav茅s de una serie de entrevistas en profundidad a personas que se autolesionan, a personas que tienen relaci贸n con quienes se autolesionan, y a quienes comparten ambas experiencias, se sugiere que, por el contrario, la autolesi贸n sin intenci贸n suicida es un conjunto de conductas profundamente corporalizadas y comunicativas.

芦En este art铆culo, exploramos algunos de los procesos comunicativos, los espacios y los impactos asociados a la autolesi贸n, utilizando un examen fenomenol贸gico informado de las experiencias de los padres que viven e interact煤an con hijos e hijas que se autolesionan. Sostenemos que, en un nivel de comunicaci贸n interpersonal, en la vida social de la autolesi贸n subyace una intensa, compleja y sutil actividad comunicativa, aunque a menudo es ambigua禄, escriben los autores.

A medida que el n煤mero de visitas a urgencias relacionadas con autolesiones sigue aumentando en distintas partes del mundo occidental, el infligirse da帽o y las autolesiones sin intenci贸n suicida se han convertido en el centro de varias iniciativas cl铆nicas.

La psicoterapia dial茅ctico conductual (DBT) ha demostrado reducir tanto las autolesiones como los intentos de suicidio. Las intervenciones que desarrollan la autocompasi贸n consciente resultan esperanzadoras en el tratamiento de los trastornos alimentarios. Sin embargo, un metaan谩lisis de 2016 cuestiona la 芦evidencia de poca calidad禄 de la investigaci贸n relacionada con estas intervenciones.

Algunos investigadores creen que el da帽o autoinfligido debe entenderse como una forma de comunicaci贸n interpersonal de personas que pueden tener dificultades para expresar sus emociones de otro modo.

Este estudio recoge este tema del da帽o autoinfligido como un fen贸meno profundamente corporalizado, interpersonal y social, en vez de considerarlo exclusivamente como un malestar 芦intraps铆quico禄 e individualizado. Reconceptualizar la autolesi贸n de un modo que incluya sus componentes corporalizados y relacionales puede ayudar a entender cu谩l es la mejor manera de desarrollar iniciativas de sanaci贸n.

Los autores realizaron 26 entrevistas fenomenol贸gicas en profundidad en Inglaterra con personas que se autolesionan, personas que tienen relaciones sociales con quienes autolesionan y personas que tienen ambas experiencias. Su an谩lisis de los datos se orient贸 en 芦tres niveles posibles de comunicaci贸n: el interpersonal, el intersubjetivo y el intercorporal禄. Se entrevist贸 a 20 mujeres y 6 hombres, incluyendo 9 madres y 3 padres. Dos de los padres o madres ten铆an su propio historial de autolesiones, mientras que el resto no lo ten铆a.

Los autores explican el nivel 芦interpersonal禄 de la autolesi贸n como un fallo en la comunicaci贸n normativa. Muchos de los padres entrevistados explicaron que incluso antes de conocer la autolesi贸n, sus hijos e hijas se aislaron en sus propios mundos. Esto se hab铆a entendido como un comportamiento adolescente habitual hasta que se descubri贸 la autolesi贸n.

Resulta interesante, que tambi茅n a algunos de los padres les result贸 muy dif铆cil comunicar sobre la autolesi贸n:

芦Como explica Rachel: 芦No pod铆a decir palabras鈥 No pod铆a usar la palabra 鈥榓utolesi贸n鈥, no pod铆a, o 鈥榙a帽arse a si mismo鈥, o 鈥榟acerse cortes鈥; no pod铆a usar esas palabras, no pod铆an salir de mi boca, eran demasiado dolorosas鈥澛.

En el caso de varios padres esto se un铆a a un sentimiento general de incertidumbre acerca de c贸mo tratar a sus hijos e hijas. Tem铆an que pudieran desencadenar una respuesta dolorosa o empeorar la situaci贸n.

Como se帽alan los autores, estas susceptibilidades y fracasos en torno al lenguaje muestran un 芦colapso parcial禄 en todo el sistema familiar, en lugar de exclusivamente en la persona que se autolesiona.

Adem谩s, incluso ante algo tan simple como una puerta cerrada uno de los padres pod铆a entenderlo como un signo de una forma de comunicaci贸n importante. Aunque una puerta cerrada se puede considerar como un 芦rechazo禄 a comunicar, este rechazo es en s铆 mismo comunicacional.

Al abordar la 芦intersubjetividad禄, los autores describen este nivel como persistente incluso si la comunicaci贸n normativa se obtur贸. Enumeran fen贸menos como el lenguaje corporal e incluso los espacios f铆sicos como relevantes.

En una entrevista, una madre explic贸 que encontr贸 cuchillas de afeitar en el dormitorio de su hija. Le hizo saber a su hija que las hab铆a encontrado, pero no las retir贸. Los autores se refieren a la habitaci贸n de la hija como un 芦tabl贸n de anuncios alternativo禄, en el que se pod铆a dar un tipo de comunicaci贸n indirecta, ya que la hija sigui贸 dejando cuchillas de afeitar por ah铆 incluso despu茅s de que su madre las descubriera.

Adem谩s, la hija le dijo a un trabajador de salud mental el sitio del dormitorio en el que su madre podr铆a encontrar antiguas notas de suicidio. Esta habitaci贸n serv铆a como un terreno y un modo de comunicaci贸n alternativo, una 芦zona de comunicaci贸n禄, que recog铆a aquello para lo que la comunicaci贸n verbal tradicional no serv铆a.

Seg煤n los autores, las formas de comunicaci贸n intersubjetivas, como el ejemplo del dormitorio, suelen ser ambiguas, en lugar de aludir a una intenci贸n consciente.

Los autores entienden que el tercer nivel de comunicaci贸n, el 芦intercorporal禄, es una forma m谩s b谩sica de comunicaci贸n corporalizada.

En un ejemplo, una madre dijo que descubri贸 las autolesiones de su hija cuando fue a tomar el sol en el jard铆n con una 芦camiseta de tirantes禄, que dej贸 a la vista las cicatrices en sus brazos. La madre pens贸 que se trataba de una decisi贸n deliberada de su hija, como si estuviera dispuesta a compartir su experiencia, aunque los autores afirman que la ambig眉edad era algo obvio.

Los autores entienden este tipo de revelaci贸n como una 芦redefinici贸n de los l铆mites禄 del secreto o de se帽alar un nuevo espacio social. Cuando la hija desvela las cicatrices en su cuerpo 芦hace part铆cipe a su madre禄 del secreto, y la madre decide no desvelarlo a su marido o a su propia madre por miedo a la verg眉enza y al estigma.

De alg煤n modo, esta angustia se compart铆a ahora entre las dos, despu茅s de que la hija tomara la decisi贸n (plenamente consciente o no) de desvelar sus cicatrices.

Los autores creen que estas entrevistas ponen de relieve una interpretaci贸n distinta de la autolesi贸n no suicida, no como algo meramente privado, sino tambi茅n 芦p煤blico禄 en el sentido de que el cuerpo y los 芦espacios f铆sicos habitados禄 pueden ser altamente comunicacionales.

Para finalizar, describen cuatro componentes en esta reformulaci贸n del cuerpo: como esencial, con una visi贸n ampliada, relacional y comunicacional. Para estos puntos toman como referencia al fil贸sofo existencialista Maurice Merleau-Ponty, y su concepci贸n del cuerpo vivencial, significativo y relacional, como el nivel que sustenta la conciencia.

Los autores concluyen:

芦Las perturbaciones y agitaciones del campo comunicacional en el hogar familiar que hemos descrito aqu铆 demuestran que la autolesi贸n no se debe pensar como algo individual o social, secreto o desvelado, privado o compartido. Hemos encontrado que lo personal no es algo que est茅 totalmente constre帽ido a las fronteras corporales, sino que se ampl铆a hacia afuera a trav茅s de otros cuerpos, relaciones y espacios.

De este modo, aunque la autolesi贸n puede experimentarse como algo intensamente personal, la mejor manera de conceptualizarla es como un fen贸meno profusamente comunicacional: incluso a煤n cuando esa comunicaci贸n no sea abiertamente interpersonal y plenamente deliberada, del tipo que suele considerar el paradigma emisor-receptor禄.




Fuente: Briega.org