July 16, 2021
De parte de Paco Salud
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Entraron los
b谩rbaros. C谩diz y el 18 de julio de 1936

C谩diz 18 de julio 1936 declaraci贸n de guerra en la Plaza de
San Juan de Dios Este art铆culo lo escribi贸, un viejo militante de la CNT-AIT de
C谩diz, que ya nos dej贸 y se public贸 por j贸venes Anarcosindicalistas de la
CNT-AIT de C谩diz, que 茅ran miembros de un Ateneo Libertario 鈥淎teneo de Estudios
Sociales 鈥 Ferm铆n Salvochea鈥. Estos recuerdos se publicaron en Julio de 1979 en
una revista de la cu谩l se editaron varios n煤meros que se llamaba 鈥淕erminal鈥. No
pod铆amos dejar de dedicarles unas l铆neas a los hechos ocurridos en esta Ciudad
en aquellas fechas luctuosas del mes de Julio del 36 que dicho sea de paso.-
ven铆amos denunciando desde hacia tiempo en nuestra prensa Confederal y
Libertaria, como en todos los actos p煤blicos, lo que el fascismo y las derechas
reaccionarias ven铆an preparando contra la Rep煤blica y el pueblo en General.

Desde el primer momento de la sublevaci贸n, los hombres mas
representativos de la U.G.T. y de la C.N.T., igualmente de los partidos
pol铆ticos de izquierda, se personaron en el Gobierno Civil, para entrevistarse
con el Gobernador Civil de la provincia, Don Mariano Zapico. Se le plante贸 la
urgente necesidad a la situaci贸n creada por las fuerzas sublevadas, que se les
entregaran algunas armas a los hombres mas responsables de las dos Centrales
Sindicales, y tambi茅n a los representantes de los partidos de Izquierda,
teniendo en cuenta que, en ese mismo edificio se hallaban las armas
intervenidas por la aduana del alijo descubierto en un barco cargado de carb贸n
en este puerto, destinadas a los elementos falangistas y de derechas. El se帽or
Zapico, desgraciadamente para el y para todos, confi贸 m谩s en la palabra de
鈥渉onor鈥 dada por el General L贸pez Pinto que en la de los hombres que en
aquellos momentos cr铆ticos estaban dispuestos de verdad a defender la Rep煤blica
con todas sus consecuencias.

Las buenas y asustadizas palabras del Se帽or Zapico no
convencieron a los all铆 reunidos que trataron por todos los medios de
convencerle de su grave error, error que mas tarde pagar铆a con su vida y
tambi茅n de las dem谩s personas que desde el primer momento trataron de ayudarle
a 茅l y al r茅gimen que en ese momento representaba. Mas tarde, el Se帽or Zapico
ser铆a fusilado en el Castillo de Santa Catalina en compa帽铆a de unos hombres que
en todo momento fueron leales a la Rep煤blica: El Teniente Coronel de
Carabineros, D. Leoncio Jaso Paz, D. Antonio Ya帽ez, Capit谩n de la Guardia de
Asalto, y el telegrafista de servicio del Gobierno Civil, Parrilla Asensio,
socialista y muy querido por todos nosotros y por todos sus amigos y
compa帽eros.

El 18 de Julio de 1.936, sobre las 15 horas, el ej茅rcito
sale a la calle. Son el Regimiento de Artiller铆a y el de Infanter铆a declarando
el estado de Guerra. Mientras unos de los contingentes le铆an y fijaban los
bandos, otros m谩s numeroso, rodearon el Gobierno Civil. Documento de defunci贸n
de Carmen Mora, a consecuencia de enfermedad: “pasado por las armas”
Desde el Paseo de Canalejas, unos y otros por la Plaza de Espa帽a disparaban
contra dicho edificio, obligando al Se帽or Zapico a entregarse, e igualmente, a
todos los que con 茅l se encontraban dentro de dicho edificio. Todos los
paisanos fueron detenidos y conducidos a la prisi贸n provincial y al
鈥淢iraflores鈥 barco carbonero que se encontraba fondeado en la bah铆a. El
personal militar, al Castillo de Santa Catalina. El p煤blico que se encontraba
en aquellos alrededores en aquellos momentos, silvaron y abuchearon fuertemente
al ejercito, mientras segu铆an los disparos contra el pueblo.

Desde las cinco de la tarde del 18, hasta el medio d铆a del
19, los grupos de trabajadores estuvieron hostigando a las fuerzas sublevadas,
ya reforzadas con un Tab贸 de Regulares, que por la ma帽ana fue desembarcado en
el muelle por el 鈥淐hurruca鈥 ( en el momento de salir a la mar, se unir铆a a la
escuadra leal a la Rep煤blica ), frente a este gran contingente, mas los dos
Regimientos de guarnici贸n provistos de fusiles, ametralladoras, ca帽ones y
bombas de mano, un pu帽ado de trabajadores y algunos hombres m谩s leales a la
Rep煤blica tuvieron el valor de enfrentarse a ellos con unas cuantas pistolas y
escasa munici贸n; algunas de estas armas fueron cedidas o quitadas a los
guardias de asaltos o municipales. Defendiendo Correos y Tel茅grafos, hab铆a un
grupo de hombres, cuatro guardias de asalto y dos guardias civiles que seg煤n
ellos se encontraban all铆 contra su voluntad, en su declaraci贸n esa misma
ma帽ana, cuando fue tomado el edificio por las fuerzas Africanas.

En compa帽铆a de estas fuerzas, ven铆a el General Varela, un
oficial de la guardia civil, algunos militares m谩s y unos cuantos falangistas
no conocidos por nosotros. Mientras el General Varela y sus acompa帽antes
insultaban a los guardias de asalto, nosotros en el departamento de
transmisiones, nos pusimos unos babis de los telegrafistas francos de servicio
y con ellos pudimos burlar la vigilancia de los moros y ganar la calle. Ya en
ella marchamos hacia Puerto Chico con direcci贸n al campo del Sur. Igualmente,
los compa帽eros que durante la noche del 18 y la ma帽ana del 19 ocupaban, las
azoteas del caf茅 de la Marina, la del economato Gades, la de los Gallegos y
otras mas de dicha plaza, pudieron salir de ellas saltando de una azotea a otra
ganando las casas de la calle Libertad. El primer muerto de aquella lucha
desigual, fu茅 el compa帽ero Jos茅 Bonat del ramo de la madera, que caer铆a en la
acera del caf茅 Moderno frente a los puestos de churros de un disparo en la
cabeza hecho desde un balc贸n. La lucha aislada, de hostigamiento seguir铆a desde
los distintos barrios de la ciudad, principalmente, el barrio de Santa Mar铆a
donde ninguna fuerza se atrev铆a a entrar. Y a pesar de las amenazas de aplicar
la muerte a todos los trabajadores que no se presentaran al trabajo, la huelga
general se mantuvo ocho d铆as.

Se establecieron rigurosos controles falangistas en todas
las salidas de C谩diz, tanto por mar c贸mo por tierra. Los soldados de los
cuarteles de Santa Elena y San Roque, no dejaban de disparar a las azoteas y
calles del barrio desde donde se hostigaba constantemente. Ya desde los
primeros d铆as se estableci贸 en el casino Gaditano el cuartel y checa de los
falangistas donde se met铆a a todos los detenidos y eran sometidos a los mas
horrendos tormentos y torturas por un pu帽ado de se帽oritos crapulosos y
degenerados. En el Aero Club y en el comedor vasco, con domicilio en la calle
Ancha era donde se reunian unos cuantos fascistas de baja catadura moral que
todo los dias confeccionaban las listas de los hombres que se encontraban
detenidos en la prisi贸n o en el barco Miraflores para ser sacados por la noche
y asesinarlos, bien en los fosos o en otros sitios de la ciudad, tales como la
plaza de Toros, La Puerta de la Caleta, las tapias del Hospicio.

Muchos de estos fusilamientos se hac铆an en pleno d铆a para
aterrorizar a todo el pueblo, y en muchos de ellos, se obligaba a
presenciarlos. Pero lo que jam谩s podr谩 olvidar ni perdonar el pueblo de C谩diz,
fue aquel grupo de hienas sanguinarias mandadas y dirigidas por el c茅lebre
ladr贸n y estafador profesional PULCELL, bien conocido en los medios policiales
y habitual inquilino de la c谩rcel de C谩diz, a este sujeto se le dar铆a carta
blanca para violar los domicilios y sacar de ellos a cientos de trabajadores y
antifascistas para asesinarlos en mitad de la calle. Con este forajido iban una
cuadrilla con los mismos instintos perversos que 茅l, sin olvidar los hermanos Guerra
Castillo, Gonz谩lez, practicante de la f谩brica de tabacos Miguel Moya,
portuario, que se dedicaba todos los a帽os a colocar los palos del Corpus,
Fernando S谩nchez operario de la F谩brica de Tabacos, algunos de estos perros son
bien conocidos por aquellos compa帽eros que tuvieron la desgracia de habitar en
algunas de las bodegas del Miraflores donde eran insultados todos los d铆as e
incluso se les negaba el agua 驴 Quien no recuerda tambi茅n a Lahera, Quirell,
Parodi, Venancio, y aquel tullido y perverso Quintero, fiscal de esta Audiencia
驴. La cobard铆a de Quintero la demostr贸 tambi茅n al denunciar como rojo a su
propio compa帽ero, tambi茅n fiscal se帽or Franco, que vivir铆a aquellos d铆as
momentos muy delicados hasta que fue puesto mas tarde en libertad al quedar demostrado,
que las acusaciones que se le hicieron por este reptil eran falsas.

El azote de sangre de aquellos primeros meses, sembrar铆an el
miedo y el terror en esta ciudad, donde todos los detenidos y asesinados eran
conocidos como honrados trabajadores. Se cumplir铆an con creces, las palabras
del general Varela: 鈥 En C谩diz, no dejaremos ni un solo republicano ni nadie
que huela a izquierda con vida 鈥. Los asesinatos sembrar铆an de luto esta
ciudad, entre los cientos de compa帽eros muertos por la barbarie falangista,
s贸lo nombramos los que en estos momentos recordamos: Clemente Gal茅s, Emilio
Cabezuelo, Juan R铆os, Emilio Castilla, Jos茅 Carrascal, Vicente Ballester, los
hermanos Alvarado Quir贸s, Manuel L贸pez ( el Madri ), Antonio Carrero, Cebada,
Sergio, Califor nia, Jos茅 L贸pez Pedroza, Antonio Mila Ruiz, Jos茅 Durante,
Fernando Vargas ( El Bombo ), Julio Fern谩ndez, Julio V谩zquez, Antonio Pe帽a,
Rogelio Mill谩n, Paco L贸pez, Juan Rueda, Jos茅 Ruiz, Mej铆as, Jos茅 Ram铆rez,
Severiano, ( este compa帽ero dej贸 nueve hijos ), Melchor, Emilio Castilla y Jos茅
Arias. Tambi茅n a otros apreciables amigos de UGT., Socialistas, Comunistas y
Republicanos con los cuales nos un铆a una leal amistad, como fueron, Juan
Castillo ( tambi茅n dej贸 nueve hijos ),El L谩piz, Pe帽a, Bernardino, Norberto
Iglesias, Fernando P茅culo, Calvo Cuadrado, Aguado de Miguel, L贸pez Giraldez,
Barraza, Corripio, Due帽a, Barras Artes, Biondi, Azc谩rate, Moles, Manuel de la
Pinta, Camerino, Pinto, Florentino Revuelta, Miranda de Sald铆, Juan Moreno.

La lista ser铆a interminable cuarenta y tres son para
nosotros muchos a帽os, pero todos ellos estar谩n siempre en nuestros
pensamientos. Hoy desde estas l铆neas le rendimos un profundo y leal recuerdo a
todos ellos y a los dem谩s antifascistas que fueron vilmente asesinados por la hiena
fascista, y que supieron morir fieles a sus ideales que siempre deben estar en
nuestro pensamiento y en toda la clase trabajadora de esta ciudad. Nosotros,
con toda confianza esperamos que, estas nuevas promociones que hoy militan en
las organizaciones obreras, dignifiquen con su conducta y su fidelidad a sus
ideales, el recuerdo de todos los compa帽eros que lucharon y fueron inmolados
por una sociedad Libre y Humana.

Nosotros, los Libertarios, que no tenemos que rectificar
nada de nuestra limpia y fiel trayectoria bajo la ense帽a roja y negra de la
Libertad, estaremos siempre igual que aquellos compa帽eros, a darlo todo cuando
de defender a la clase trabajadora en sus justas y leg铆timas reivindicaciones
se trate. 隆 Compa帽eros! No olvidemos ni un solo momento, que, nuestra
emancipaci贸n y nuestra verdadera y autentica Libertad depender谩 siempre de
nuestra propia lucha.

RECUERDO A TOD@S L@S COMPA脩ER@S QUE NOS DEJARON PARA
SIEMPRE. J.L.M.

 

Fuente: http://elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com/2015/07/entraron-los-barbaros-cadiz-y-el-18-de.html




Fuente: Pacosalud.blogspot.com