March 24, 2021
De parte de ANRed
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A cuarenta y cinco a帽os del golpe que instal贸 la dictadura m谩s sangrienta y devastadora de la historia argentina, el 鈥淣unca M谩s鈥 sigue en jaque 鈥 en todos los planos 鈥 frente a un poder econ贸mico y medi谩tico surgido de aquella dictadura, que sigue imponiendo su discurso en vastos sectores de la sociedad. Por Daniel Cecchini (para Socompa).


La conmemoraci贸n 鈥揷on la inalienable exigencia de Memoria, Verdad y Justicia- de los cuarenta y cinco a帽os del golpe c铆vico-militar-judicial y eclesi谩stico que perpetr贸 un genocidio para aplicar en la Argentina un plan econ贸mico que ten铆a como condici贸n necesaria la exclusi贸n social de una gran parte de su poblaci贸n encuentra hoy a los argentinos frente a una cruel paradoja que amenaza con socavar los cimientos mismos del 鈥淣unca m谩s鈥.

Lo que est谩 en juego es mucho m谩s que una consigna. Se trata de volver al pasado o de resistir para continuar construyendo el futuro. Todo esto en tiempos de una pandemia que las generaciones vivas nunca hab铆an visto.

En un contexto internacional donde el capitalismo financiero concentrado hace y deshace por encima de los pa铆ses, la Argentina derrot贸 mediante el voto popular a un gobierno, el de Cambiemos encabezado por Mauricio Macri, que fue el m谩s parecido a la dictadura desde la recuperaci贸n de la democracia.

Los cuatro a帽os de macrismo fueron una vuelta al pasado cuyas consecuencias condicionan inevitablemente al gobierno de Alberto Fern谩ndez, no solo en el plano econ贸mico sino en territorios mucho m谩s sutiles, como el de las supuestas barreras de 鈥渓o posible鈥 y 鈥渓o imposible鈥 que lo encorsetan pero a las cuales tampoco parece muy dispuesto a enfrentar.

Econom铆a de exclusi贸n

El 24 de marzo de 1976, los sectores m谩s concentrados de la econom铆a utilizaron a los militares para terminar con todo atisbo de resistencia al modelo econ贸mico que hab铆a comenzado a implementar, con tremendas consecuencias sociales, el gobierno de Isabel Per贸n de la mano de su ministro de Econom铆a, Celestino Rodrigo.

Ya en el poder, la dictadura lo profundiz贸 hasta alcanzar un endeudamiento externo in茅dito hasta entonces y la destrucci贸n casi total del aparato productivo nacional. A un a帽o del golpe, en su Carta Abierta a la Junta Militar, Rodolfo Walsh describ铆a las consecuencias de ese proceso: 鈥淓n un a帽o han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participaci贸n en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (鈥) Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamaci贸n colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupaci贸n al r茅cord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotra铆do las relaciones de producci贸n a los comienzos de la era industrial.鈥

Cuarenta y cinco a帽os m谩s tarde, aquel neoliberalismo primigenio se ha desarrollado hasta la met谩stasis y el capitalismo financiero internacional impone, por distintos medios, sus reglas a nivel global.

En la Argentina lo logr贸 en 2015 por la v铆a electoral, instalando a Mauricio Macri en la Casa Rosada luego de una h谩bil estrategia de desgaste del gobierno anterior cuyos dos principales arietes fueron los medios hegem贸nicos y el Poder Judicial.

Poco m谩s de cinco a帽os despu茅s, los resultados est谩n a la vista: un endeudamiento externo impagable articulado con una fuga de capitales nunca vista en la historia argentina y 鈥 quiz谩s 鈥 en el mundo entero. Aumento de la desocupaci贸n, niveles casi extremos de pobreza e indigencia, un aparato productivo en terapia intensiva y siguen las firmas.

Marginaci贸n y criminalizaci贸n

En el plano de la exclusi贸n social y la criminalizaci贸n de la protesta, durante los cuatro a帽os de macrismo, el 鈥淣unca m谩s鈥 que la sociedad argentina hab铆a tomado como premisa al terminar la dictadura perdi贸 terreno d铆a tras d铆a frente al 鈥渙tra vez鈥. La desaparici贸n 鈥 seguida de muerte 鈥 de Santiago Maldonado, el brutal asesinato de Rafael Nahuel, la instalaci贸n de la llamada 鈥淒octrina Chocobar鈥 como pol铆tica de gobierno, son tr谩gicos hitos de un plan estrat茅gico.

Solidariamente con esta pol铆tica de exclusi贸n y criminalizaci贸n se despleg贸 una estrategia discursiva negacionista del genocidio que cuestion贸 el n煤mero de desaparecidos por la dictadura, instal贸 la versi贸n del 鈥渃urro de los derechos humanos鈥 y busc贸 devaluar lo logrado en ese terreno durante cuatro d茅cadas de lucha de los organismos.

Fue el retorno del discurso dictatorial, que volvi贸 a prender en importantes sectores de la sociedad, incluso dentro de no pocos representantes de una corporaci贸n pol铆tica posdictatorial cuyos partidos 鈥 el radicalismo y el peronismo 鈥 se帽alaban como ya superado.

Blindaje medi谩tico dictatorial

Para sostener su programa econ贸mico y ocultar el plan sistem谩tico de aniquilamiento de la disidencia pol铆tico y social que necesitaba para aplicarlo, la dictadura implement贸 tambi茅n una fuerte pol铆tica de medios de comunicaci贸n, con la que busc贸 imponer un discurso (des) informativo 煤nico. Para ello cont贸 no s贸lo con todo el aparato comunicacional del Estado 鈥搇es medios p煤blicos y las radios y los canales de televisi贸n intervenidos-, sino tambi茅n con el apoyo al principio incondicional de los medios privados m谩s poderosos de la Argentina. Mediante el despojo al Grupo Graiver de las acciones de Papel Prensa para entregarlas a los due帽os de Clar铆nLa Naci贸n y La Raz贸n, los dictadores construyeron una sociedad de conveniencia que les garantiz贸 su complicidad.

Otros medios no fueron c贸mplices, pero tampoco se pusieron en la vereda de la oposici贸n. Las amenazas, las desapariciones de trabajadores de prensa y los manejos con la pauta oficial fueron argumentos m谩s que suficientes para callar total o parcialmente sus voces. En los primeros a帽os de la dictadura, s贸lo The Buenos Aires Herald y La Prensa se atrevieron a publicar informaci贸n sobre la desaparici贸n de personas y sufrieron duras represalias.

La resistencia informativa s贸lo pod铆a desarrollarse desde la clandestinidad. En ese sentido, la agencia Ancla, creada por Rodolfo Walsh, fue un verdadero ejemplo.

Vivitos y coleando

Cuarenta y cinco a帽os despu茅s del golpe, la batalla por la informaci贸n parece librarse en un escenario de medios bastante parecido, donde el poder medi谩tico concentrado que naci贸 durante la dictadura juega un papel central en la estrategia de condicionar 鈥 y limar 鈥 al gobierno del Frente de Todos.

En este sentido, la desarticulaci贸n de la Ley de Medios perpetrada por el macrismo destruy贸 los tibios intentos de los gobiernos kirchneristas por democratizar la comunicaci贸n, abriendo espacios para una diversidad de voces que pudiera hacer frente al discurso 煤nico de la concentraci贸n medi谩tica.

Una situaci贸n que el gobierno de Alberto Fern谩ndez no quiere o no puede resolver. Que el presidente se queje del papel que juegan los medios concentrados pero se haya negado desde un principio a recuperar una Ley de Medios mejorada resultar铆a c贸mico si no fuera devastador.

Tambi茅n en el plano de la informaci贸n, el 鈥淣unca m谩s鈥 al discurso 煤nico est谩 fuertemente jaqueado por un 鈥渙tra vez鈥 que en realidad nunca dej贸 de estar, aunque en ocasiones fuera menos evidente鈥.

Este 24 de marzo de 2021, a cuarenta y cinco a帽os del golpe que instal贸 la dictadura c铆vico-empresaria-eclesi谩stica y militar m谩s sangrienta y devastadora de la historia argentina, el 鈥淣unca M谩s鈥 sigue en jaque 鈥 en todos los planos 鈥 frente a un poder econ贸mico y medi谩tico surgido de aquella dictadura cuyas fuerzas est谩n casi intactas y que sigue imponiendo su discurso en vastos sectores de la sociedad.





Fuente: Anred.org