November 26, 2020
De parte de Accion Libertaria Estudiantil
169 puntos de vista


El movimiento estudiantil colombiano ha estado signado por un vaiv茅n constante; unos ires y venires a lo largo de su trayectoria que ha dejado victorias, avances, pero tambi茅n muchos estancamientos, lo cuales han producido un inmovilismo y un limitado accionar defensivo que ha sido nombrado en muchas ocasiones como 鈥渆l coyunturalismo del movimiento estudiantil鈥. En ese sentido, en el marco de la actual coyuntura que busca responder principalmente al problema de la desfinanciaci贸n de la educaci贸n superior p煤blica quisi茅ramos dejar algunas reflexiones:

  1. El acercamiento a otras experiencias de organizaci贸n y movilizaci贸n estudiantil e incluso popular, as铆 como la construcci贸n de memoria hist贸rica, puede evitar un presentismo que cierra el di谩logo con otras generaciones que tambi茅n se enfrentaron a retos, discusiones y obst谩culos similares, y que pueden permitir a las generaciones de estudiantes actuales un aprendizaje pol铆tico con perspectiva hist贸rica.

 

  1. El desarrollo de un permanente trabajo organizativo y pol铆tico de base que permita retomar experiencias pasadas, pero tambi茅n que resulte creativo puede ayudar al movimiento estudiantil a salir de su eterno retorno a un punto cero, es decir, a la p茅rdida constante de acumulados organizativos y pol铆ticos que imposibilitan la construcci贸n de una perspectiva estrat茅gica y que desemboca en una capacidad limitada de actuar en las coyunturas.
  1. El movimiento estudiantil, al igual que otros movimientos sociales, no puede ser comprendido como una agrupaci贸n o una masa homog茅nea. En su interior, hay distintos actores, apuestas pol铆ticas, formas de ser, sentir, pensar y vivir en el mundo, y como consecuencia, hay disputas, tensiones y conflictos. De ah铆, que hacer una lectura adecuada y rigurosa del movimiento nos permitir谩 construir apuestas y caminos m谩s certeros y adecuados. Nuestro accionar pol铆tico y organizativo debe tener presente esto para no caer en pr谩cticas vanguardistas, mesi谩nicas o miopes.
  1. La construcci贸n de un movimiento estudiantil unitario, pero no homog茅neo es una tarea fundamental para superar el fraccionalismo. Sin embargo, la pregunta central es 驴c贸mo lo hacemos? De ah铆 que, el di谩logo cultural y de saberes se presente como una opci贸n v谩lida y efectiva para la construcci贸n de un tejido social s贸lido.

    El di谩logo nos permite reconocernos como sujetos y actores dentro de un movimiento, al tiempo que nos posibilita crear v铆nculos y construir caminos comunes. Esto no significa la ausencia de conflicto, por el contrario, implica el desarrollo de un conflicto con capacidad creadora, aunque tambi茅n destructora en la medida en que, estamos dispuestas a exponer nuestras ideas e incluso a romperlas, deformarlas y recrearlas con las otras. No obstante, esto solo ser谩 posible en la medida en que haya una voluntad pol铆tica para construir colectivamente y un ejercicio de la pol铆tica en donde la 茅tica juegue un papel central. Por este motivo, aunque el di谩logo debe ser nuestro sur, debemos tener cuidado con ser ingenuas, pues podemos terminar acumulando a proyectos pol铆ticos que reproducen las l贸gicas del sistema actual.

  1. Si nuestra apuesta es superar el inmovilismo y el limitado accionar defensivo del movimiento estudiantil debemos apuntar a su organizaci贸n. Esto implica la construcci贸n de formas organizativas de abajo hacia arriba, es decir, desde las unidades m谩s locales hasta su articulaci贸n nacional; fomentando espacios y mecanismos permanentes de participaci贸n democr谩tica directa. As铆 como la construcci贸n pliegos de exigencia y planes de lucha locales que est茅n articulados a un programa com煤n que tiene como base las particularidades de los programas y las instituciones educativas y las necesidades de las comunidades educativas, los territorios y el pueblo.

    Hoy, esta posibilidad de organizaci贸n se ve representada en la construcci贸n de consejos estudiantiles y de la Uni贸n de Estudiantes de Educaci贸n Superior (UNEES), espacios que, aunque con grandes problem谩ticas y retos, se presentan como un fermento interesante de organizaci贸n y democracia estudiantil y universitaria que vale la pena potenciar.

  1. Insistiendo en que la lucha es larga y no siempre acumulativa, es importante construir espacios de autocuidado y cuidado colectivo. Bien sabemos que, aunque el movimiento estudiantil tiende a ser una expresi贸n viva de la creatividad y una cuna para la esperanza, tambi茅n suele ser un espacio para la desilusi贸n y la frustraci贸n.

    Por este motivo, la construcci贸n de un tejido social s贸lido que contenga una perspectiva de largo aliento es algo clave, pues permite generar capacidad de frustraci贸n, adem谩s de comprender que la construcci贸n de la educaci贸n y el mundo que so帽amos no es algo que surge de la noche a la ma帽ana, sino que requiere esfuerzo, dedicaci贸n y mucha paciencia. Esto no significa un conformismo ante las derrotas o un falso triunfalismo, significa el reconocimiento de los errores, la reflexi贸n permanente y la puesta en marcha de toda nuestra capacidad creadora.

Este es un llamado a la incomodidad, a la inquietud y al constante cuestionamiento. Es un llamado a un di谩logo sensato y sincero. Es un llamado a superar el inmovilismo, el vanguardismo, e incluso, a problematizar el accionar de nuestros propios proyectos pol铆ticos en la construcci贸n del movimiento estudiantil en el pa铆s.

ALE

Acci贸n Libertaria Estudiantil
Octubre 2018




Fuente: Alestudiantil.wordpress.com