September 19, 2021
De parte de La Haine
208 puntos de vista


Como advierte Bourdieu, una encuesta supone una situaci贸n forzada; es poco natural que un desconocido te pregunte por todo y lo haga con un lenguaje que no sueles usar

El frenes铆 no es el mejor aliado para los matices. El corre-corre al que estamos sometidos impone un marco anal铆tico binario, s铆 o no, blanco o negro, verdad o mentira. La dictadura de las frases cortas y titulares lapidarios prevalece ante cualquier intento de introducir una explicaci贸n compleja. Todo se simplifica en pro de la deseada sentencia: culpable o no. Siempre, sin matices y todo en modo excluyente.

En la cosmovisi贸n andina existe un concepto, el chacha-warmi, que aboga por la complementariedad. Lo uno y lo otro. Quiero y no quiero. Culpable y no culpable. Este marco viene como anillo al dedo a la hora de hablar de las encuestas en tiempo de elecciones. 驴Aciertan o fallan? 驴Sirven o no? Seguramente, las dos cosas a la vez. Aciertan y fallan. Sirven para algunas cosas y no para otras. Y para entenderlo no queda otra que recurrir al mundo de los matices.

En la reciente elecci贸n de las PASO, en Argentina, la mayor铆a de las encuestas fallaron en el resultado. El caso m谩s emblem谩tico fue el de Buenos Aires que, por su peso poblacional, es de gran importancia para la pol铆tica nacional.

No acertaron la mayor铆a de las encuestas realizadas en los d铆as previos, incluida la nuestra (Celag), ni aquellas que se hicieron en boca de urna el d铆a de la votaci贸n. Por ejemplo, Juntos por el Cambio manejaba un resultado de derrota de 3 puntos en Buenos Aires en el corte de su boca de urna a las 17 horas. En el Frente de Todos tampoco acertaron (ten铆an una diferencia a favor de 6-7 puntos).

驴Por qu茅 ocurri贸 lo que pas贸? Son muchas las variables necesarias para entender lo sucedido.

1. Como advierte Bourdieu, una encuesta supone una situaci贸n forzada; es poco natural que un desconocido te pregunte por todo y lo haga con un lenguaje que no sueles usar y que te obligue a responder preguntas que nunca te has hecho. Creer que conoces a los entrevistados como si fueran tus amigos es lo mismo que considerar que con una encuesta lo puedes descubrir todo. Y no.

2. No se puede concebir una encuesta como si fuera una ciencia exacta. Y mucho menos si la queremos circunscribir a la tarea de anticipar un resultado electoral. El comportamiento a la hora de votar depende de m煤ltiples factores maleables, donde intervienen razones, emociones y valores. Y, en consecuencia, se hace muy dif铆cil ser hiperprecisos. La encuesta es una herramienta m谩s para aproximarse a una realidad compleja y multicausal.

3. La ciudadan铆a no siempre desea transparentar lo que vota. A veces, hay una explicaci贸n vergonzante que obedece a razones puntuales para cada coyuntura pol铆tica. Otras veces, es no querer mostrar las cartas al encuestador, quien es visto como ajeno y sin derecho a saber nada preciso sobre uno.

4. En muchas ocasiones, equivocadamente, asumimos que el marco racional para la toma de decisi贸n electoral est谩 ordenado y viene definido en forma anticipada. Y esto no es as铆. Para muestra un bot贸n. A una semana vista, en nuestra propia encuesta Celag aparec铆a un porcentaje alt铆simo de la poblaci贸n que dec铆a que no ten铆a decidido su voto. Este rasgo condicionaba cualquier estimaci贸n de intenci贸n de voto. Sin embargo, el inter茅s dominante tanto para la clase pol铆tica como para el periodista y lector se centraba en el valor de esa intenci贸n y saber qui茅n ganaba. Esa ansiedad, comprensible, pero m谩s propia de una concepci贸n de las elecciones, acab贸 constituyendo una trampa insorteable: todo mundo se acuerda del n煤mero y se olvida que hab铆a un matiz que lo limitaba.

5. La mayor铆a est谩 m谩s ocupada de sus asuntos cotidianos que pensando en su voto. Esta apat铆a tiene su correlato en la alta tasa de rechazo que hay detr谩s de cada encuesta. Este porcentaje que prefiere no atender al encuestador sesga la muestra en demas铆a, y por mucho que se pretenda corregir ad hoc, se arrastra un defecto de origen que tiene sus consecuencias. Hay mucho que trabajar en esta l铆nea para asociar la tasa de rechazo de una encuesta con la abstenci贸n o con el modo en que se decide el voto. El aumento de casi 4 millones de personas que no fueron a las urnas en las 煤ltimas PASO (respecto de 2019) se podr铆a haber intuido si hubi茅semos mirado con lupa esa mayor铆a que no quiso responder ante el intento de ser entrevistado.

Esto no debe ser traducido como que las encuestas no sirven. Fallan y aciertan en funci贸n de cu谩l sea el criterio exigido. Si son entendidas s贸lo como un pronosticador sobre intenci贸n de voto, entonces, quiz谩s habr谩 m谩s errores que aciertos. Pero si se asume que lo m谩s jugoso est谩 en la informaci贸n cualitativa que se puede organizar cuantitativamente para caracterizar a las sociedades, el trabajo tiene un gran potencial para ser de enorme utilidad.

Una encuesta permite identificar sentidos comunes y grandes consensos; asuntos en los que hay grandes disputas; malestares predominantes en el quehacer cotidiano; tendencias en materia de evaluaci贸n de la gesti贸n p煤blica y privada; las matrices de sentimientos dominantes en relaci贸n a determinadas problem谩ticas; la valoraci贸n sobre determinados actores sociales y dirigentes pol铆ticos.

Si el objetivo va por esta v铆a y no s贸lo por la electoral, entonces, los condicionantes muestrales ser谩n menos determinantes a la hora de leer los resultados. Porque la gente es m谩s dada a conversar de sus preocupaciones diarias; es m谩s sincera si le preguntas qu茅 le inquieta en su barrio, c贸mo afronta el alza de precios. Es menos forzado hablar sobre lo cotidiano que sobre asuntos propios de una burbuja pol铆tica y electoral.

Es evidente: mea culpa por lo que nos toca a la hora de no estimar el comportamiento electoral en Argentina, pero tampoco exageremos en la sentencia. Y miremos un poquito m谩s all谩 sac谩ndole el m谩ximo jugo a las encuestas. Nosotros, as铆 como otros tantos colegas, seguiremos con ello, procurando aprender de los errores, mejorando el m茅todo, con la sana intenci贸n de que sean 煤tiles (como insumo) a la hora estudiar las din谩micas societales, las subjetividades dominantes, las tensiones pol铆ticas y, en definitiva, lo que les preocupa y ocupa a las mayor铆as.

celag.org




Fuente: Lahaine.org