June 10, 2021
De parte de Nodo50
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A comienzos del mes de junio, Carlos Taibo, una de las voces libres m谩s cr铆ticas del estado, ofreci贸 tres charlas en Galicia, presentando diferentes publicaciones de su interesante bibliograf铆a. En Redondela nos mostr贸 el coraz贸n de sus 鈥淗istorias Antiecon贸micas鈥, en Pontevedra el paisaje desolador de 鈥淓l colapso que viene鈥, y por 煤ltimo, en Ourense, habl贸 a prop贸sito de 鈥淐olapso y decrecimiento鈥. En la primera de las conferencias, organizada por el Colectivo Republicano de Redondela, el profesor de la Universidad Aut贸noma de Madrid, tuvo a bien conversar con nosotros al finalizar el acto, que tuvo una nutrida acogida.

En un momento en el que los medios de comunicaci贸n nos bombardean por el estancamiento de la econom铆a, y hasta la izquierda parlamentaria insiste en esa huida hacia adelante que no cuestiona el sistema capitalista, el decrecimiento que propone Carlos Taibo parece provocador, a pesar de que esta propuesta sea la 煤nica que parece viable frente a una emergencia clim谩tica de la que ya no se habla, pero que sigue siendo una amenaza.

驴No tienes, a veces, la sensaci贸n de pregonar en el desierto, cuando el mensaje de los medios de comunicaci贸n y de la propia izquierda van por otro lado?

Si. Lo que pasa es que tengo esa sensaci贸n desde hace muchos a帽os, de tal forma que no es ninguna novedad. Incluso as铆, admito que tengo un problema, y es que cuando voy a hablar por ah铆 delante de decrecimiento, es normalmente ante p煤blicos afines, que piensan, gen茅ricamente, como yo. Alguien se preguntar谩 si, de vez en cuando, me encuentro p煤blicos hostiles, o no afines: los encuentro. Y mi  percepci贸n es que la gente percibe, inmediatamente, el decrecimiento como una cuesti贸n sensata, que dice algo que llevamos dentro de la cabeza, otra cosa diferente es que seamos capaces de transmitir eso a nuestra vida cotidiana, y no hablo solo de la gente que anda perdida por la calle, nosotros mismos, muchas veces, refectimos que formamos parte del sistema que queremos echar abajo, de tal manera que esa l贸gica del sistema influye poderosamente. Entonces, a la pregunta que me haces, responder铆a, con iron铆a, que como estoy dentro del sistema ya no me sorprende mucho, en la medida en que yo mismo soy contradictorio.

El decrecimiento, seg煤n tu formulaci贸n, tiene que venir acompa帽ado por un proyecto autogestionario, antipatriarcal e internacionalista. 驴Puedes explicarnos las claves para que este modelo econ贸mico y social se desarrolle? Y 驴Crees que es la 煤nica alternativa a ese colapso que ya pronosticaste en un trabajo anterior?

Suelo afirmar que soy un libertario decreciente, no un decrecentista libertario, el centro de mis percepciones es la idea de la autogesti贸n, de la acci贸n directa, del apoyo mutuo, y as铆 afirmo que cumple agregar una perspectiva decrecentista, antipatriarcal e internacionalista. Admito, claro, y no descubro nada, que la corriente dominante en nuestras sociedades no va por aqu铆, no solo en los estamentos directores, sino en la izquierda que est谩 en las instituciones, que parece claramente marcada por la l贸gica del sistema que, en el mejor de los casos, aspira a gestionar civilizadamente el capitalismo, que parece que es un proyecto irreal.

El capitalismo no se puede gestionar de manera civilizada. Pero tengo la sospecha, lo dije hoy, de que hay dos elementos que pueden cambiar esto: el primero que nuestra conciencia de proximidad del colapso provoque cambios importantes en nuestra conducta; la segunda de que lleguen, desde los pa铆ses del sur, respuestas eficientes que nosotros no somos quien de construir con relaci贸n a estos problemas.

Haces mucho hincapi茅 en el reparto del trabajo, en la recuperaci贸n de la vida social y en el ocio creativo, que tiene que venir acompa帽ado con la bajada del consumo y de la producci贸n, 驴est谩 la sociedad actual perdiendo la oportunidad de un cambio real como el que se plante贸, aunque fuera tibiamente, en los primeros momentos de la pandemia, cuando muchos sectores se dieron cuenta de que el capitalismo mata?

Llevamos muchas d茅cadas perdiendo tiempo. El otro d铆a escuchaba a no s茅 qui茅n, que afirmaba, con raz贸n, que los datos fundamentales con relaci贸n a los cambios clim谩ticos y con el agotamiento de las materias primas energ茅ticas, est谩n ah铆 desde hace 40 a帽os. Es verdad que sabemos algo m谩s, pero los datos fundamentales est谩n ah铆, y en estos 30 a帽os 驴Qu茅 hicimos?: Nada. El mejor ejemplo es el que mencionaste, como al inicio de la pandemia hay un conjunto de procesos f铆sicos, de reducci贸n de la poluci贸n, de merma en el consumo de combustibles f贸siles, de freno experimentado por la turistificaci贸n, que deber铆a tener ilustrado una protecci贸n distinta.

Mencion茅 en esta charla ese dato que, para m铆, es extremadamente iluminador: en China, al inicio de la pandemia, salvaron la vida 77.000 personas como resultado de la reducci贸n de la poluci贸n, una cifra que multiplicaba casi por vente el n煤mero de muertos, oficialmente reconocidos por las autoridades, como resultado del coronavirus. Parece que no aprendemos, 驴no?.

Alguna vez se帽alaste que los pueblos del sur, menos corro铆dos por la l贸gica mercantil del capitalismo, est谩n m谩s preparadas para enfrentar el colapso, y para caminar cara ese modelo decrecentista. 驴Te est谩s refiriendo, por ejemplo a proyectos alternativos como el zapatista o el de Rojava?

stoy pensando en eses dos ejemplos, entendiendo que no son los 煤nicos, en realidad eses proyectos creo que presentan un perfil especial porque en ellos se combinan elementos precapitalistas y elementos anticapitalistas. M谩s hay en otras partes determinadas del mundo que, en cierto sentido, escapan a la l贸gica de la globalizaci贸n. Esto hay que decirlo con mucha prudencia, pero a menudo escucho que la globalizaci贸n lleg贸 a todas partes. Puede ser moderadamente cierto, pero no lleg贸 conforme al mismo patr贸n a todos lados.

Por ejemplo, hay un libro magn铆fico de un norteamericano, Scott, sobre los pueblos monta帽eses del interior de Indochina, del sudeste asi谩tico, que son comunidades humanas que quedan al margen de la l贸gica de los estados imperantes, y que conservan estructuras de base autogestionarias. En este caso, sospecho que, espont谩neamente, sin que en medio est茅 un proyecto anticapitalista que efectivamente carreta un rechazo de la l贸gica mercantil del capitalismo, y esto obliga, como poco, a prestar atenci贸n a otras realidades, siquiera solo sea porque, repito algo que dije antes, nosotros aqu铆 no somos quien de construir respuestas eficientes ante los problemas.

Con el proceso de descomposici贸n de la izquierda estatal, asociada al debacle de Podemos, parece que el avance de la ultraderecha es imparable, excepto en las naciones sin estado, donde las fuerzas soberanistas siguen siendo hegem贸nicas, en la izquierda, pero 驴tienes alguna esperanza en que estas fuerzas entiendan y asuman ese decrecimiento que propone, en vista de la nostalgia de esas fuerzas por el difunto estado de bienestar?

No. Digamos que si el centro de estas fuerzas es la reconstrucci贸n del estado del bienestar, lo que tenemos es m谩s l贸gica del capitalismo, en el mejor de los casos, repito la cl谩usula, la gesti贸n civilizada de este 煤ltimo. A m铆 me gustar铆a que alguna de estas fuerzas, por ejemplo en el 谩mbito del soberanismo gallego, repensase su relaci贸n con el mundo labriego, pero me parece que no forma parte de sus planes, porque me parece que el centro de la perspectiva de estas fuerzas, identifica el progreso con el desenvolvimiento de las fuerzas productivas en clave industrial y urbana, y esto es un problema objetivo.

De tal modo que, en t茅rminos generales, m谩s all谩 de la cuesti贸n nacional, yo intuyo que la izquierda que vive en las instituciones es completamente incapaz de salir de la miseria que inunda las instituciones, y del proyecto sorprendentemente cortoplacista que marca la l贸gica pol铆tica habitual.

Tambi茅n eres muy cr铆tico con el turismo, tanto por el consumo energ茅tico que supone como por la huella que deja en el medio ambiente, adem谩s de la debilidad econ贸mica que supone, como ya vimos durante la pandemia, apostar por el turismo como motor econ贸mico de un pa铆s, 驴no es momento de cambiar esta manera de viajar, sin importar nuestra huella ecol贸gica, y de cambiar tambi茅n una estructura econ贸mica, como la del estado espa帽ol, basada en el turismo estacional?

Es evidente. Pero, qui茅n se atreve hoy en el estado espa帽ol a afirmar eso aun entendiendo las demandas de los hosteleros. Este es un pa铆s donde el turismo experimento un crecimiento visiblemente fuera de lugar, de tal modo que hay que enfrentar esa problem谩tica directamente, esto es una evidencia. No s茅 si es certera esa expresi贸n que recuerda que en el estado espa帽ol hay m谩s bares que en el conjunto del resto de la Uni贸n Europea, y aunque no sea literalmente cierto, carreta que la econom铆a espa帽ola en estas 煤ltimas d茅cadas se bas贸 en el turismo y en la construcci贸n, que son dos actividades cortoplacistas, especulativas, que marcan poderosamente el modelo econ贸mico que cumple contestar, desde mi punto de vista, de manera frontal.

Pero, de nuevo, tenemos un ejemplo adicional de como la reacci贸n ante los hechos deturpadores de la pandemia es ratificar lo que hab铆a antes, sin m谩s, se llame turismo, o se llame eses estados de bienestar de los que habl谩bamos antes, por cierto, esta es una figura estrictamente ligada con la l贸gica de la era del petr贸leo barato, y esa era termin贸 hace d茅cadas.

De tal modo que pretender defender los estados de bienestar en estos t茅rminos es un error. Lo dije muchas veces, los estados de bienestar son formas de organizaci贸n econ贸mica y social propias y exclusivas del capitalismo, que dificultan, hasta extremos inimaginables, el proyecto de pr谩cticas de autogesti贸n desde abajo, que beben de la filosof铆a mortecina de la socialdemocracia y del sindicalismo de pacto, que no tienen ninguna dimensi贸n ecol贸gica solvente, que no vinieron a liberar, como anunciaban, a tantas mujeres que hoy son v铆ctimas de una doble o de una triple explotaci贸n, y que no muestran ninguna condici贸n solidaria con los pa铆ses preteridos, explotados, del sur del planeta.

Para extender proyectos como el que defiendes, al margen de la l贸gica capitalista, es necesario construir medios de comunicaci贸n alternativos y sin ataduras, 驴C贸mo valoras la labor de los medios que intentan sobrevivir sin otro apoyo que sus propios suscriptores? 驴Piensas que realmente podemos incidir en la sociedad para combatir el pensamiento 煤nico del capital?

La valoro como heroica. Lo que pasa es que, claro, la capacidad de modificaci贸n de la realidad es muy limitada, entre otras cosas porque la capacidad de llegada de esos medios tambi茅n es muy limitada. No s茅 si la pregunta no tendr谩 que ver, estructuralmente, con otra que me hacen muchas veces relativa a la educaci贸n. Hay gente que, llevada de un pensamiento muy respetable, dice: 鈥渆sto solo lo vamos a modificar el d铆a que modifiquemos la educaci贸n.鈥 El problema es que empieza a faltarnos tiempo, y las semillas que podr铆amos dejar en el sistema educativo o en los medios de comunicaci贸n, tardar谩n en germinar, y sospecho que el tiempo comienza a faltarnos.

Pero no podemos prescindir de esta pata, como de otras, para intentar construir un discurso cr铆tico que llegue a m谩s gente.

Fuente: Contrainformaci贸n




Fuente: Kaosenlared.net