March 13, 2022
De parte de Asociacion Germinal
558 puntos de vista

Carlos Taibo 鈥淢uchos de los que ahora son solidarios con Ucrania no movieron un dedo por Chechenia鈥

Carlos Taibo (Madrid, 1956) es analista, activista 24 horas y profesor jubilado de Ciencias Pol铆ticas en la Universidad Aut贸noma de Madrid. Con acento libertario y or铆genes gallegos, Taibo se convirti贸 ya en los a帽os noventa en un referente para el movimiento antiglobalizaci贸n. Su cr铆tica contra la Rusia de Putin no viene de ahora, sino que ya viene de las guerras de Chechenia y de cuando Putin era un aliado de Occidente, y su cr铆tica a la OTAN le debe venir casi de nacimiento. Ha escrito una treintena de libros sobre pol铆tica internacional, y sobre todo destaca por ser un gran conocedor del espacio de la ya desaparecida Uni贸n Sovi茅tica y de los Balcanes. Acaban de reeditar su libro Rusia frente a Ucrania. Imperios, pueblos, energ铆a (Catarata, 2022).

Dec铆as esto en un 煤ltimo art铆culo en tu blog: 鈥淟os conocimientos del pasado en relaci贸n con la Europa central y oriental me sirven de poco para lidiar con un escenario in茅dito鈥. 驴In茅dito, por qu茅, seg煤n t煤?

Todos los movimientos de la Rusia de Putin, desde 2000, han sido calculados y medidos. Era f谩cil predecir cu谩les estaban llamadas a ser sus consecuencias, siempre contenidas. No puede decirse lo mismo, sin embargo, de esta intervenci贸n militar en Ucrania. Sus razones precisas son dif铆ciles de identificar y, m谩s a煤n, sus consecuencias se antojan imprevisibles. O al menos a m铆 me lo parecen.

Ahora que han pasado ya los primeros d铆as de guerra y se entrev茅n los objetivos de unos y otros, 驴te atrever铆as a explicar las causas de fondo del conflicto? 驴Por qu茅 Rusia se atreve ahora a invadir un pa铆s tan grande como Ucrania sabiendo todos los riesgos que conlleva? 驴Ves m谩s motivos emocionales 鈥攅l miedo ruso鈥, econ贸micos 鈥攅l gas鈥 o geoestrat茅gicos?

el escenario es in茅dito y tiene uno derecho a alimentar la sospecha de que algo falta en nuestro conocimiento

Me atrevo, pero sin mucho convencimiento. Todas las explicaciones que pueden aducirse tienen un aliento limitado, y ni siquiera podemos afirmar que su combinaci贸n clarifica el panorama. En qu茅 estoy pensando: en la que reza que Rusia, con una econom铆a y una sociedad maltrechas, habr铆a buscado una huida hacia adelante para resta帽ar heridas internas; en la que sugiere que Putin habr铆a sido v铆ctima de un espasmo imperial irrefrenable llamado a recuperar Ucrania y a responder de manera orgullosa a los agravios occidentales; en la que apunta el designio de controlar la riqueza en materias primas que acoge Ucrania, o en la que concluye que Rusia habr铆a picado el anzuelo de unas potencias occidentales que ahora disfrutar铆an de una posibilidad objetiva de trastabillar el esquema de poder de Putin. Aunque, repito, todas estas explicaciones incorporan elementos de inter茅s, en modo alguno cierran la discusi贸n sobre las causas del conflicto. Por ello el escenario es in茅dito y tiene uno derecho a alimentar la sospecha de que algo falta en nuestro conocimiento.

驴Qu茅 importancia le das a la cuesti贸n de los recursos naturales, suelen aparecer por medio y m谩s en una 茅poca de escasez energ茅tica y pico de materias primas: los intereses de unos y otros por la cuesti贸n del gas?

Como explicaci贸n de la acci贸n militar rusa, creo que es d茅bil. Aunque a Rusia le faltan muchas cosas, entre ellas no se cuentan las materias primas, energ茅ticas o no. En otro terreno, y, sin embargo, lo de las exportaciones de gas natural y de petr贸leo que Rusia encamina a la Uni贸n Europea es materia muy golosa. No creo equivocarme si afirmo que, en medio de tensiones extremas entre esos dos agentes, el gas natural va a seguir llegando sin mayores contratiempos a la Uni贸n Europea. Ya sucedi贸, por cierto, con ocasi贸n del conflicto del Donb谩s en 2014. Poderoso caballero es don dinero y poderosa dama la hipocres铆a.

驴Putin es un loco, como dicen algunos? 驴Putin es un dictador sin escr煤pulos, como dicen otros?

No era un loco. Ya se帽al茅 que sus movimientos, a menudo lamentables, han sido hasta hace poco, con todo, muy calculados o, lo que es casi lo mismo, prudentes. Para determinar si ha entrado repentinamente en un ataque de locura habr谩 que aguardar un tiempo. Pero entiendo que, pese a las apariencias, el procedimiento de toma de decisiones en un pa铆s complejo como es Rusia invita a recelar de la posibilidad de que alguien haya perdido sin m谩s los estribos. Por lo dem谩s, los dirigentes pol铆ticos, dictadores o no, suelen tener pocos escr煤pulos. 驴O ser谩 que estos 煤ltimos menudean en la condici贸n de los presidentes norteamericanos?

La amenaza nuclear, 驴es real?

A primera vista no. Lo que hay son juegos de ret贸rica militarista. Entiendo que los arsenales nucleares de todas las potencias se hallan siempre en estado de activaci贸n. De lo contrario, perder铆an buena parte de su sentido. Cierto es que, a tono con los cambios de estos d铆as, no es muy tranquilizador que Putin invoque esos arsenales y que le repliquen en t茅rminos parecidos. Tal vez es este otro debate que infelizmente hay que reabrir.

驴Es cierto que la econom铆a rusa, antes de la guerra, estaba, como t煤 explicas, 鈥渕altrecha鈥 y 鈥渁nte un escenario social calamitoso鈥? 驴Cu谩nto de mal estaba?

La Rusia de los oligarcas es, en fin, uno de los pa铆ses del planeta en el que se hacen notar mayores desigualdades

Aunque estimaciones hay muchas y de corte dispar, a mi entender es una econom铆a estancada desde al menos 2014. Seg煤n una estimaci贸n, la renta per c谩pita habr铆a reculado desde entonces un 25-30%. Esto aparte, la econom铆a rusa depende de manera muy delicada de las exportaciones de petr贸leo y gas natural, de tal suerte que el pa铆s podr铆a estar matando la gallina de los huevos de oro. La Rusia de los oligarcas es, en fin, uno de los pa铆ses del planeta en el que se hacen notar mayores desigualdades.

Se ha hablado poco, sobre todo en la prensa occidental, del papel de la OTAN. El cortoplacismo de los medios hace que parezca que el conflicto en Ucrania empez贸 la semana pasada. Qu茅 grado de responsabilidad tiene en el miedo del inconsciente o la cultura popular de Rusia, y de Putin en particular, el hecho de ver c贸mo tropas y misiles occidentales se acercaban cada vez m谩s a sus fronteras desde 1991, el papel de la UE en la crisis del Donb谩s y el apoyo hist贸rico a los gobiernos proeuropeos de Ucrania鈥

Lo he dicho a menudo los 煤ltimos d铆as, sin que el mensaje penetre en medio de la espesa censura que recorre nuestros medios de incomunicaci贸n: Putin es, en un grado u otro, un producto granado de la agresividad occidental. Las potencias occidentales, con Estados Unidos en cabeza y la OTAN como ariete principal, incumplieron las promesas formuladas a finales de la d茅cada de 1980 y principios de la de 1990 en el sentido de garantizar una plena seguridad de Rusia. Ah铆 est谩n, para testimoniarlo, las sucesivas ampliaciones de la OTAN, el designio de rodear a Rusia con un sinf铆n de bases y los movimientos, asumir茅 que confusos y controvertidos, desplegados en 2014 en Ucrania.

Pero, m谩s all谩 de lo anterior, Rusia demostr贸 en dos momentos prolongados (1991-1997 y 2000-2007) una actitud de franca, y a menudo sumisa, colaboraci贸n con Occidente. En la segunda de esas etapas, por cierto, con Putin como presidente, lo que recibi贸 a cambio fue un claro impulso otorgado al escudo antimisiles norteamericano, una nueva ampliaci贸n de la OTAN, la negativa estadounidense a desmantelar las bases, te贸ricamente provisionales, establecidas en el C谩ucaso y el Asia central en 2001, un franco apoyo occidental a las llamadas revoluciones de colores y un trato comercial displicente. Era dif铆cil que Rusia no reaccionase de manera airada ante tanta prepotencia. De ah铆 nace, en alguna medida, el Putin de estas horas.

La izquierda espa帽ola tiene un poco de l铆o, por decirlo suavemente, ante la guerra en Ucrania: una parte se declara anti-Putin sin m谩s y al final acaba aline谩ndose con la UE; otra parte, quiz谩 de acento estalinista, asimila Rusia a una especie de anexo de la URSS; otra, al ser anti-OTAN, es contemplativa con el papel de Rusia. Ay, 驴qu茅 posici贸n tomar, Carlos?

Esas posiciones que citas existen. Me limitar茅 a anotar que no simpatizo con ninguna de ellas. Creo en la desmilitarizaci贸n y en la voluntad de anudar lazos con quienes, en todas partes, pelean por la autogesti贸n y el apoyo mutuo. Esto, por l贸gica, acarrea contestar lo que significa la OTAN, hacer lo propio con todas las estructuras de militarizaci贸n y represi贸n, y entre ellas, claro, el ej茅rcito ruso, y plantar cara al capital en todas sus versiones. La propuesta la resume bien un viejo lema que parece haber menudeado estos d铆as en Rusia: 鈥淣o a la guerra entre pueblos; no a la paz entre clases鈥.

No s茅, por lo dem谩s, c贸mo podr铆amos construir un mundo nuevo de la mano de una instancia, la Uni贸n Europea, claramente desplegada al servicio del capital y empe帽ada en moverse al rebufo de Estados Unidos, o empleando otra, Rusia, inmersa en la construcci贸n de un imperio dirigido por inmorales oligarcas y entregada a la tarea de cancelar toda disidencia. 驴Qu茅 tendr谩 de antifascista, por cierto, el proyecto de Putin?

T煤 has denunciado, y pocos intelectuales lo han hecho en Espa帽a, el doble rasero hist贸rico que existe en pol铆tica internacional. Sobre todo, cuando Estados Unidos est谩 implicado. No es de ahora, es de siempre. En un tuit comentabas ir贸nicamente: 鈥淢e parece bien que al deporte ruso le cierren las puertas de las competiciones internacionales. Es un inicio muy prometedor. Seguro que, en adelante, cuando EEUU e Israel arrasen, como el malnacido de Putin, un pa铆s se actuar谩 de la misma forma con sus deportistas鈥.

la intervenci贸n de Estados Unidos en Irak recuerda mucho a la de Rusia en Ucrania

Hechas todas las salvedades que queramos, y en lo que interesa ahora a mi argumento, la intervenci贸n de Estados Unidos en Irak recuerda mucho a la de Rusia en Ucrania. Aunque la primera tambi茅n suscit贸 oposici贸n, los estamentos oficiales de los pa铆ses occidentales la sustentaron, como sustentan todos los d铆as las pol铆ticas criminales de Israel. En estos casos no ha habido ni hay sanciones, bloqueos y censuras. Claro que, puestos a buscar ejemplos de doble moral, no est谩 de m谩s recordar c贸mo muchas de las personas que hoy, leg铆timamente, muestran su solidaridad con Ucrania, no movieron un dedo cuando Putin machacaba Chechenia. Claro que los chechenos eran morenos鈥

De hecho, pocos han hablado estos 煤ltimos cinco a帽os de quienes han padecido en el Donb谩s los bombardeos indiscriminados del ej茅rcito ucraniano, o de que Ucrania no cumpliera su parte de los Acuerdos de Minsk reconociendo una autonom铆a pol铆tica para la regi贸n.

Bueno, solo lo han hecho, y con razones solventes, gentes que parecen ver en Putin una suerte de Che Guevara del siglo XXI. Pero, ciertamente, el discurso com煤n en Occidente ha sido edulcorar la condici贸n de Ucrania, que, en el fondo, y fanfarria ret贸rica aparte, recuerda mucho, en lo que respecta a sistema pol铆tico, a oligarcas y a desigualdades sociales, a la de Rusia.

驴Se puede estar contra la guerra, contra la OTAN y contra Putin? 驴O es una quimera en un mundo de trincheras, blancos y negros鈥!?

Se puede y se debe. No hay tarea m谩s digna. Lo repito: 篓No a la guerra entre pueblos. No a la paz entre clases鈥. Seguro que hay vida en el otro lado de la trinchera que han cavado los se帽ores de la guerra, los de aqu铆 como los de all铆, con los oligarcas respectivos.

驴Qu茅 podr铆a pasar a partir de ahora? Marta Ter, investigadora y analista del mundo ruso, afirmaba estos d铆as que todo est谩 en el aire, que la situaci贸n le da v茅rtigo y que podr铆a suceder cualquier cosa: aunque tambi茅n cre铆a que lo m谩s l贸gico desde el punto de vista ruso ser铆a 鈥渃olocar un r茅gimen t铆tere en Kiev y salir lo m谩s pronto posible de Ucrania鈥.

No lo s茅. Mi impresi贸n en estas horas es que la jugada de Putin, tan arriesgada, bien puede salirle mal. Adem谩s de haber generado un sufrimiento ingente en Ucrania, ha contribuido a fortalecer gratuita e inesperadamente a su enemigo 鈥揾ablo de la OTAN, de la Uni贸n Europea y de Estados Unidos- y ha dejado el camino expedito a una aguda crisis interna en Rusia. Cierto es que en Ucrania pueden abrirse camino elementos de reducci贸n de la tensi贸n y que la propia Rusia tendr谩 que tomar nota de la dificultad ingente de controlar un pa铆s muy grande, muy poblado y, hoy por hoy, y por l贸gica, muy hostil. El panorama, ciertamente, da v茅rtigo, y ello tanto si Putin prosigue con su aventura militar como si, a la postre, es derrocado: 驴qu茅 vendr谩 despu茅s del actual presidente ruso? Y qu茅 le interesa m谩s a Occidente: 驴una Rusia fuerte que ponga orden en su patio trasero o una Rusia d茅bil que facilite el expolio de sus recursos? Tiempo habr谩 para discutir sobre esto.

T煤 te preguntabas en otro texto en la revista EntreN贸s: 鈥淨u茅 hacen en estas horas muchos de los oligarcas rusos, probablemente at贸nitos ante lo que est谩 ocurriendo鈥. 驴No te atreves con una hip贸tesis? Quiero decir: Putin manda, pero 驴no manda m谩s el dinero, el poder econ贸mico?

Llevo a帽os sosteniendo que, pese a la apariencia de fortaleza que lo acompa帽a, el poder de Putin es m谩s fr谩gil de lo que pudiera parecer. No ha conseguido reenderezar un maltrecho Estado Federal, no ha mitigado de forma visible los agudos problemas sociales del pa铆s, parece necesitar de un formidable aparato represivo para encarar a una oposici贸n llamativamente d茅bil y, en fin, no ha puesto firmes a los oligarcas. He defendido a menudo, que, de nuevo pese a las apariencias, estos dirigen en los hechos el pa铆s. Y lo suyo es concluir que la intervenci贸n en Ucrania ha venido a trastabillar muchos de sus negocios. Aunque desconocemos en los hechos 鈥搚a lo he se帽alado- cu谩l es el proceso de toma de decisiones en Rusia, ser铆a equivocado concluir que los oligarcas han dicho la 煤ltima palabra.

La prensa europea, tambi茅n la progresista, se deshace en elogios de esta supuesta aparici贸n ante Rusia de una nueva UE como superpotencia militar y pol铆tica. 驴Puede convertirse la invasi贸n de Ucrania en una excusa perfecta para volver a hacer una carrera armament铆stica?

Creo que lo es ya. Basta con recordar las noticias que llegan de Alemania. Este escenario me trae a la memoria una circunstancia del pasado y otra del futuro. Si la primera es la urgencia de retomar entre nosotras comit茅s anti-OTAN, la segunda es el recordatorio de que los movimientos de estas horas bien pueden situarse en el camino del ecofascismo que se avecina y, con 茅l, en el de nuevas intervenciones militares realizadas en descarado provecho del Capitalismo occidental.

Fuente: El Cr铆tic
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Fuente: Asociaciongerminal.org