June 21, 2021
De parte de La Haine
201 puntos de vista


 Etimolog铆a de la palabra neuroneoliberalismo

Neuroneoliberalismo se propone a partir del t茅rmino 鈥渘euroliberalismo鈥 acu帽ado por Biagini, Hugo y Fern谩ndez Peychaux, Diego (2015) que consideran el individualismo en un sentido consumista con la impronta de una neurosis donde ni el disfrute acaece realmente, mientras se asocia la libertad a una moral semejante al c贸digo de los gladiadores: el m茅rito propio.[2]

Contextualizamos aqu铆 el significado que damos a la noci贸n de neuroneoliberalismo en el marco de una perspectiva mas bien pedag贸gica, o mejor dicho pedag贸gico-pol铆tica: neuro a ra铆z de la llamada neurociencia en materia educativa, neoliberalismo a ra铆z de las formas vigentes del liberalismo econ贸mico originado en el siglo XVIII. No hay una historia etimol贸gica m谩s lejana.

En cuanto a la categor铆a neoliberalismo, mucho se ha escrito y hablado, algo similar, en particular durante los 煤ltimos a帽os, en referencia a la neurociencia. En este tramo, nos centraremos en el segundo t茅rmino.

Valga aclarar que innumerables 谩reas se proponen en tal sentido, a saber, por ejemplo: Neurofisilolog铆a, Paleoneurolog铆a, Neurociencia social, Neurociencia de sistemas, Neuropediatr铆a, Neuropol铆tica, Neuro茅tica, Neuroecologismo, Neuroguerra, Neuroaprendizaje, Neuroantropolog铆a, Neuroemocional, Neurohistoria, Neuroambiental, Neurofisiolog铆a, Neurofinanzas, Neuroanatom铆a, Neurofarmacolog铆a, Neuroendocrinolog铆a, Psiconeuroinmunolog铆a, Neurotecnolog铆a, Neuroling眉铆stica, Neurosexualidad, Neurohipnosis, Neurogimnasia, Neurociencia del deporte, Neurofeminismo, Neurodesarrollo, Neurociencia computacional, Neuropsiquiatr铆a, Neuropsicolog铆a, Neurogen茅tica, Neurociencia cognitiva, Neurofarmacolog铆a, Neurotecnolog铆a, Neuromarketing, Neurociencia afectiva, Neurociencia forense, Neurociencia y negocios o Neurobusiness, Neurociencia empresarial, Neurociencia y meditaci贸n, Neurociencia y ocio, Neurociencia del amor, Neuroliderazgo, Neurocoaching, Neuroteolog铆a, Neuromanagement, Neurofilosof铆a, Neuroqu铆mica, Neurociencia y gastronom铆a, Neurociencia de la m煤sica, Neurociencia de la moda, Neurociencia del vino, Neurociencia del humor, Neurociencia del sue帽o, Neurociencia de la pobreza, Neurociencia del 茅xito, Neurociencia de la obesidad, Neurociencia de la felicidad, Neurociencia de la cultura, Neurociencia aplicada al calzado, Neurociencia de la magia, Neurociencia de la adicci贸n, Neurogeograf铆a, Neuromatem谩tica, Neurociencia de los h谩bitos, Neurociencia de los sentidos, Neurociencia de los colores, Neurociencia del racismo, etc.

Las neurociencias, como discursos predicados de apol铆ticos, aparentemente incuestionables por identificarse con 鈥渓a ciencia鈥, consideran que todos los procesos mentales est谩n causados por el funcionamiento cerebral (neurotransmisores, neuronas y circuitos). El programa de las neurociencias se apoya en la ficci贸n del hombre neuronal, esto es un humano definido fundamentalmente por un sistema de neuronas interconectadas. El ser humano se encontrar铆a casi totalmente determinado por la m谩quina org谩nica, neuronal, hormonal y gen茅tica, incurriendo en un reduccionismo epistemol贸gico y la producci贸n de una subjetividad conformada como masa uniformada, calculada, disciplinada, funcional al control de la subjetividad. Es una subjetividad confrontada con la posibilidad del d茅ficit respecto de una normalidad establecida, constituyendo un campo propicio para la instalaci贸n y proliferaci贸n de trastornos que indican falta o exceso. Empero, cuando se intenta establecer verdades universales, 煤tiles para las m谩quinas pero no para los sujetos, se ingresa f谩cilmente en el totalitarismo de la normalidad. Se borran las historias, las diferentes variables que condicionan la existencia humana (pol铆tica, social, econ贸mica, cultural, psicol贸gica, ambiental, etc.) [3], y en esa consideraci贸n lo universal oculta el perfil colonizador/europeizante/clasista/racial/depredador/patriarcal.

Jos茅 Antonio Castorina, en cuanto a lo que hace a las neurociencias, diferencia entre los estudios serios, como aporte a la investigaci贸n, de los 鈥渕itos鈥 [4]; cabr铆a decir, de los discursos con aire de cient铆ficos, aunque espurios, en tanto vac铆os epistemol贸gicamente y cargados de ideolog铆a como falsa conciencia. As铆, v.gr., desde el punto de vista pedag贸gico, hay una 鈥渃onfusi贸n intelectual鈥 al afirmar que los procesos neurol贸gicos ser铆an condiciones necesarias y suficientes para el aprendizaje. Ellos son necesarios, pero nunca suficientes para el logro del aprendizaje y la ense帽anza, porque no impiden que haya otras condiciones necesarias, como los contextos institucionales de la actividad educativa, y que 茅stos se extiendan m谩s all谩 del aula. Pensar que el impacto de la desigualdad social o simb贸lica sobre el desarrollo depende de una inherente inhabilidad neurol贸gica es una equivocaci贸n, provocada por la aversi贸n de tantos cient铆ficos 鈥榥aturalistas鈥 a las condiciones sociales y se debe a una manera circular de pensar, cuando se interpreta el alcance de los datos.鈥[5]

Se supone que las personas deciden con las emociones, en tanto que la toma de decisiones es un proceso que depende de 谩reas cerebrales involucradas en el control de esas emociones. Las sustancias qu铆micas que el cerebro produce son responsables de las mismas; quien las domine, dominar谩 las conductas sociales. Aparece una neurociencia que explica las leyes de la 鈥渘aturaleza biol贸gica鈥, donde se imponen investigaciones de laboratorio, bajo la l贸gica del costo-beneficio.[6]

Hist贸ricamente Santiago Ram贸n y Cajal[7] puede denominarse padre de la neurociencia. Es el neurocient铆fico m谩s citado, present谩ndoselo como uno de los mejores cient铆ficos de todos los tiempos. Sintetizando sus afirmaciones: 1) establece que las neuronas son c茅lulas individuales y no un continuo, 2) propone que las neuronas se comunican entre s铆 en sitios concretos (llamados sinapsis), 3) introduce el principio de la especificidad de las conexiones que estipula que las neuronas no se conectan indiscriminadamente sino que forman conexiones espec铆ficas unas con otras y que estas conexiones son fijas y definidas para cada especie, 4) desarrolla el principio de la polarizaci贸n din谩mica seg煤n el cual el flujo de corriente va desde las dendritas (entrada) hasta el ax贸n (salida)[8], lo que ha conducido a considerar una arquitectura de conexiones cerebrales basada en la existencia de un centro denso altamente interconectado (richclub), que permitir铆a un amplio repertorio de funciones y una mayor flexibilidad de acceso.

Mediante simulaci贸n computacional se ha observado que estos n煤cleos altamente interconectados hacen que aumente el conjunto de atractores y, por tanto, la diversidad del repertorio funcional, la plasticidad y la flexibilidad funcional del cerebro, m谩s all谩 de los efectos producidos. Un atractor constituye una red neuronal que tiende a presentar alg煤n tipo de actividad. En redes neuronales, diferentes tipos de atractores se han relacionado con distintas funciones cognitivas.[9]

Preferimos no ahondar en esta cuesti贸n por cuanto el sentido que damos al t茅rmino cuyo prefijo es 鈥渘euro鈥 se orienta hacia lo pedag贸gico/pol铆tico.

 

Su incidencia: vivir en una escuela que no sirve

Pero encaremos ahora, antes de enfocarnos en el neoliberalismo, la cuesti贸n del liberalismo econ贸mico[10]. Mucho se ha dicho al respecto, por lo que puntualizaremos en los aspectos que, al efecto del presente trabajo, nos resulten pertinentes. A su vez, en la consideraci贸n de que la pedagog铆a tiene crucial importancia en la constituci贸n de la subjetividad, conjuntamente con otras variables, haremos hincapi茅 en aquella.

驴Qui茅n es el sujeto del liberalismo y el sujeto de la educaci贸n liberal?

Abordamos propiamente al liberalismo econ贸mico desde los enunciados de Adam Smith (1776) en su obra 鈥淯na investigaci贸n sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones鈥 (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations). A partir de aqu铆 nos preguntamos 驴cu谩l es el sujeto prioritario de la historia? Ante todo, Smith[11] valora al 鈥渋ndividuo鈥 que pone todo su empe帽o en emplear su capital en sostener la industria dom茅stica, y dirigida a la consecuci贸n del producto que rinde m谩s valor, colaborando de una manera necesaria en la obtenci贸n del ingreso anual m谩ximo para la sociedad, sin proponerse promover el inter茅s p煤blico, pues solo piensa en su ganancia propia. Es un sujeto excluyente de otros. Por ende, no importa tanto el pobre como s铆 importa el rico. El pobre es causante de su propio estado de desprovisi贸n, puede ayud谩rsele, sin resolver su situaci贸n[12], correspondi茅ndole al Estado guardar el orden social que podr铆a ser da帽ado debido a las desigualdades sociales. Las palabras de Adam Smith son pr铆stinas, claras, no hay ocultamiento en el nivel discursivo. O sea, niega desde el vamos al ser humano en su sentido relacional: es que el individuo no existe, es una construcci贸n te贸rico-ideol贸gica, pues somos en relaci贸n y desde el otro, lo que existe es la relaci贸n entre seres humanos donde el otro adquiere un significado primordial. La perspectiva del individualismo pol铆tico se denota, adem谩s, en el autor de 鈥淓milio o De la educaci贸n鈥, siglo XVIII.

Nos referimos a otro encuadre, diferente del liberalismo econ贸mico, aunque coincidente en cuanto a la consideraci贸n del sujeto individuo. As铆, Juan Jacobo Rousseau centra la posibilidad de la educaci贸n en el ni帽o 鈥渞ico鈥, 茅se es el sujeto de la educaci贸n. Discrimina negativamente al pobre, pues no le cabr铆a educaci贸n alguna. Rousseau afirma en el 鈥淓milio鈥 que鈥 鈥淓l pobre no tiene necesidad de educaci贸n; la de su estado es forzada y 茅l no sabr铆a alcanzar otra…鈥 鈥淓scojamos, pues, a un rico; estaremos seguros al menos de haber hecho un hombre m谩s, en lugar de que un pobre pueda llegar a ser hombre.鈥 鈥…no me pesa que Emilio tenga linaje.鈥 [13] Es decir, el Estado y la educaci贸n deben garantizarse para el rico y que el pobre siga siendo pobre.

驴Qui茅n es el sujeto del neoliberalismo y el sujeto de la educaci贸n neoliberal?

Abordamos el neoliberalismo en el marco de un capitalismo de base financiera-especulativa-parasitaria. Si consideramos la obra 鈥淓l Capital鈥 de Carlos Marx[14] 鈥 Tomo III, cap铆tulo V- la especulaci贸n financiera tiene un cap铆tulo, 鈥淓l cr茅dito y el capital ficticio鈥. En al siglo XIX no era 茅sta la forma principal de la explotaci贸n capitalista, pero exist铆a, y Marx la explica, sintetiz谩ndola como la 鈥渃irculaci贸n imaginaria del capital鈥. Desde aqu铆 entrevemos, hoy, un sujeto virtual o sujeto imaginado o 鈥渟ujeto ficticio鈥: el Mercado. O sea, el Mercado (o los Mercados) es un sujeto ficcional, aunque parad贸jicamente con las mismas cualidades de un hombre carnal, de carne y hueso, que piensa, no es tonto, por ende es cr铆tico-prudente-sagaz, tiene creencias, afectos (es optimista, padece y se angustia, es impaciente y nervioso, etc.), con rasgos biol贸gicos (digiere, tiene apetito, duerme y se despierta), am茅n de condiciones de salud y enfermedad (s铆ntomas de fiebre, locura, esquizofrenia), participa pol铆tica (vota, es democr谩tico) y ambientalmente (sufre turbulencias), tiene vida comunitaria (est谩 de fiesta), plantea acciones en vista a fines (apunta hacia, con expectativas, huye, ataca, etc.).[15] Si consideramos que un t茅rmino significa seg煤n se lo usa dentro de un determinado juego de lenguaje, en la explicaci贸n de Ludwig Wittgenstein (1998: 7, 30-32, 38, 79, 90-96, 345-355) dentro de su magna obra 鈥淚nvestigaciones Filos贸ficas鈥[16], el Mercado imaginariamente es un sujeto, y sujeto prioritario supuestamente homog茅neo[17] al que habr铆a que integrarse, 鈥渋ntegrarse al mundo鈥. Sujeto tal es base de la explotaci贸n capitalista de 铆ndole financiera especulativa/parasitaria, que produce hiper escasez, pues la mayor parte de las tasas de ganancias provienen de los movimientos financieros negando hasta la producci贸n de plusval铆a dentro de la producci贸n de bienes. As铆, aparece el fen贸meno de la exclusi贸n social. La 鈥渃irculaci贸n imaginaria del capital鈥 implica un 鈥渟ujeto ficticio鈥 cuyo imaginario presiona en la constituci贸n de sujetos nulos o sobrantes, que redundan en la exclusi贸n social.[18]

Esa exclusi贸n tiene como contrapartida a la inclusi贸n. El binomio inclusi贸n/exclusi贸n se comprende meramente desde un par谩metro espacial. El Diccionario de la Real Academia Espa帽ola define 鈥渋ncluir鈥 como 鈥渓o que est谩 adentro鈥 y 鈥渆xcluir鈥 como 鈥渓o que est谩 afuera鈥. No hay relaciones dial茅cticas, s铆 existe una especie de hiato irreductible entre el uno y el otro, al modo de una quasi casta. Desaparece el par谩metro temporal/hist贸rico. La historia permite al menos imaginar un futuro diferente. Pero no, pues lo que est谩 adentro est谩 adentro porque est谩 adentro, mientras que lo que est谩 afuera est谩 afuera porque est谩 afuera. Dicho binomio se constituye a modo de una especie de lente desde la que se congela la realidad de la vida humana, se la esclerosa en funci贸n de un posicionamiento pol铆tico para la producci贸n y la reproducci贸n de la vida. El liberalismo econ贸mico cl谩sico 鈥減romet铆a鈥 la riqueza de las naciones 鈥渁 futuro鈥. El neoliberalismo sigue prometiendo lo mismo a condici贸n de 鈥渋ntegrarse al mundo鈥, un mundo supuestamente 煤nico, globalizado, aunque sus principios sean conculcados de hecho por las grandes potencias seg煤n sus criterios pragm谩ticos. Mundo tal es aquel cuya explotaci贸n capitalista caracterizamos como de base financiera/especulativa/parasitaria, globalizado y neoliberal, de distanciamiento social, colonial y dist贸pico con alta tecnolog铆a, depredador, racista y patriarcal[19].

Vivir en una escuela que no sirve

Las hiper ganancias requieren de un 鈥渟ujeto ficticio鈥, carnalmente invisibilizado[20], el Mercado y la concomitante contrapartida de la exclusi贸n en la praxis pedag贸gica del aula de la escuela p煤blica del aprendizaje escolar hasta de la propia lengua, en el espectro de una hipermanipulaci贸n que se perfila a partir de los usos espurios de la neurociencia. Dichos usos sostienen que es el cerebro quien piensa. Empero, desconsideran u olvidan que no es el cerebro quien piensa, mas bien es el ser humano en comunidades contextualizadas quien piensa, aunque dichas comunidades en la actualidad se hallen tensionadas bajo el imperio de la fragmentaci贸n y la manipulaci贸n, bajo el imperio de la amenaza de un futuro laboral excluyente, mientras supuestamente no haya un aprendizaje escolar cuyo n煤cleo debiera ser el de una 鈥渋nnovaci贸n educativa鈥, identificada con las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n que se ofrecen en el mercado. Consideremos que el presente laboral ya es exclusor, dentro de un perfil en el que no se beneficia la mayor parte de los trabajadores del mundo, quienes tienen serias dificultades de poner sus condiciones de vida en palabra (en el sentido otorgado por Paulo Freire) palabra como di谩logo que impulse a una praxis de mayor justicia.

De tal manera, se profundiza con mayor fuerza la desaparici贸n del alumno, en lo que puede denominarse 鈥渁lumnicidio o destrucci贸n pedag贸gica de la infancia鈥[21]. Es as铆 que se cualifica de bondadosa a una escuela que 鈥減repare para el futuro鈥, mientras la actual ya no servir铆a, ocultando que ese 鈥渘o servir鈥 utilitario impacta en el presente sobre la vida de ni帽os y adolescentes de los grandes sectores populares. Si la escuela actual no sirve desde los criterios de la denominada 鈥渋nnovaci贸n educativa鈥, esos sectores conviven en desechos que no son rampa de despegue para que los desheredados de la tierra puedan comunitariamente reconocerse en la praxis de sus propias condiciones de existencia, asumirse como tales y promover modificaciones a fin de lograr la 鈥渂uena vida鈥. La consideraci贸n de la escuela actual como 鈥渄eshecho鈥 subsume la condici贸n humana en miseria que se esclerosa. De ah铆 surgen afirmaciones tales como la de Carbonell Sebarroja, Jaume (2015: 26)[22] 鈥渟i la escuela actual no sirve, no hay que molestarse en cambiarla, hay que suprimirla鈥[23], o de Esteban Bullrich, ex ministro de educaci贸n de la naci贸n Argentina (2015-2017), 鈥渆l sistema educativo argentino no sirve m谩s鈥[24]. El interrogante que se plantea es que alumnos y docentes, pretendida e intencionalmente, se hallan en aquello que 鈥渘o sirve鈥, con una impronta radicalmente utilitarista que habr铆a que suprimir, mientras tanto, lo que debiera nacer no nace, en una escuela que padece la precariedad econ贸mico-pol铆tica del capitalismo y, en dicho plexo, en el 谩mbito de la escuela p煤blica, las subjetividades desaparecen en t茅rminos de una alfabetizaci贸n integral.

Valga aclarar que la denominada 鈥渋nnovaci贸n educativa鈥 es comprendida desde la tambi茅n denominada 鈥渆ducaci贸n disruptiva鈥, la transformaci贸n 鈥渞adical鈥 de la educaci贸n centrada en los aprendizajes mediados por la tecnolog铆a. Ello apunta a una 鈥渞eingenier铆a鈥, que significa redise帽o radical en la concepci贸n de los negocios para lograr mejoras significativas en costos, calidad, servicio y rapidez, especie de reinicio o reseteo. En la reingenier铆a la cuesti贸n no es hacer mejoras marginales, sino provocar saltos gigantescos en rendimiento. La reingenier铆a tiene como soporte la propia ingenier铆a, y 茅sta convoca a la tecnolog铆a aplicada desde un modelo de referencia f铆sico. El modelo f铆sico implica, a su vez, la observaci贸n, la manipulaci贸n, el control, la predicci贸n, la medici贸n de variables de un mundo de objetos externalizados que no guardan identidad con el sujeto humano. Se deben reducir las conjeturas al m铆nimo, entendiendo dicho concepto como reducci贸n de presunci贸n fundada en probabilidades. Ni lo inc贸gnito ni lo imprevisible del sujeto entrar铆a en juego, pero desde el modelo se帽alado se presiona hacia la adecuaci贸n dentro de par谩metros estandarizaci贸n, bajo criterios de medici贸n y previsi贸n.[25]

Contradictoriamente, tengamos en cuenta que proponer la 鈥渄isrupci贸n鈥, dentro de los esquemas organizativos y administrativos tan r铆gidos del actual sistema escuela, resulta una flagrante incongruencia.

En tal contexto, las versiones espurias de la neurociencia pretenden tomar fuerte posici贸n desde el punto de vista pedag贸gico/sociopol铆tico.

 

Sus manifestaciones pedag贸gicas/sociopol铆ticas

Importa la consideraci贸n sociopol铆tica de la pedagog铆a, en virtud que la misma escuela es una pr谩ctica pol铆tica.[26] En dicho sentido, y como se enuncia reiteradamente en tantos discursos del neoliberalismo pedag贸gico, lo que importa para el aprendizaje son las 鈥渉abilidades鈥[27] 鈥 considerando prioritarias, en tal sentido, las investigaciones de las neurociencias cognitivas[28] – y no tanto los contenidos, bajo el argumento de que esos contenidos en un mundo cambiante dejan de ser 鈥溍簍iles鈥 al poco tiempo. Es el imperio de la utilidad en la consideraci贸n de las 鈥渉abilidades del siglo XXI鈥. Sin embargo, el problema radica en que el 鈥渟olo ejercitar es ciego鈥, mientras que las finalidades se imponen desde los intereses mercantiles que establecen los contenidos, supuestamente neutros valorativamente, a partir de plataformas digitales mercantilizadas. Parafraseando libremente una expresi贸n kantiana, podemos decir que 鈥渆l solo ejercitar es ciego, y los meros contenidos son vac铆os鈥. Se disocian las habilidades de los contenidos. Habr铆a una especie de habilidades universales- ahist贸ricas, no situadas, independiente de toda valoraci贸n humana -, con lo que desaparece el perfil 茅tico pol铆tico de la educaci贸n, marcando un sesgo meramente instrumentalista[29]. Se construye una pedagog铆a ajena a todo tipo de participaci贸n democr谩tica, en virtud de subsumirse el sujeto de la educaci贸n en un objeto insumo del mercado. A tal efecto, ciertos discursos de la neurociencia – caracterizados enf谩ticamente de 鈥渃iencia鈥 a fin de evitar cualquier tipo de cuestionamiento, mientras presionan hacia una posici贸n acr铆tica reverencial respecto la misma – son funcionales a la exacerbaci贸n de la biopol铆tica, a la exacerbaci贸n de las tecnolog铆as del yo, en lo que damos en llamar el 鈥減an贸ptico emp铆rico neuro茅tico鈥 (t茅rmino en apariencia contradictorio que explicitaremos m谩s abajo). Las habilidades 鈥渦niversales鈥, en la significaci贸n de un 鈥渃erebro que piensa鈥, se sostienen en unas 鈥渆mociones universales鈥 que, precisamente, son las que facilitan el pensar, ser铆an como la plataforma del pensamiento. Daniel Goleman nos explicita que el control de las emociones es la clave para el 茅xito personal y profesional, donde todo problema, reiterando 鈥渢odo problema鈥, se resolver铆a solamente en la 鈥済esti贸n de las emociones鈥.

Daniel Goleman (1996) en su obra 鈥淚nteligencia emocional鈥[30], centralizada en el 谩mbito de la empresa, tambi茅n dedica algunos p谩rrafos a la educaci贸n y con un tratamiento estrictamente de base neurocient铆fica, al modo de: 鈥淟as conexiones existentes en el sistema 贸rbitofrontal y el sistema l铆mbico son tan cuantiosas que algunos neurocient铆ficos han bautizado este sistema de 鈥榗贸rtex l铆mbico鈥, la parte pensante del cerebro emocional.鈥 鈥淧ero no solo existe una conexi贸n estructural entre la am铆gdala y el c贸rtex prefrontal sino que, como suele ocurrir, puede hablarse tambi茅n de un aut茅ntico puente bioqu铆mico, puesto que la secci贸n ventromedial del c贸rtex prefrontal y la am铆gdala presentan una elevada concentraci贸n de receptores qu铆micos sensibles a la acci贸n de la serotonina.鈥 La educaci贸n, por ende, se sustentar铆a a partir de la autorregulaci贸n de las propias emociones cuya base ser铆a fundamentalmente neuronal sin la consideraci贸n de contextos hist贸ricos, culturales, econ贸micos, pol铆ticos y dem谩s variables intervinientes, reduciendo todo conflicto a la 鈥済esti贸n鈥 de las propias emociones y a la meritocracia implicada.

驴Y qu茅 es eso del 鈥減an贸ptico emp铆rico neuro茅tico鈥 reci茅n citado?

Posibles mutaciones: neuro茅tica o el Leviat谩n[31] invisibilizado

Durante el gobierno de Obama se inici贸 el Proyecto Brain[32] – The Human Brain Project (HBP) – para intentar percibir c贸mo el ser humano piensa, lo que implica, gracias a cierto tipo de neurociencia, indagar en el pensamiento con la posibilidad de su manipulaci贸n. Hay dos proyectos independientes aunque en la misma trama, el norteamericano y el europeo.[33] Obvio, los objetivos que se exponen de ese Proyecto son bondadosos, pero en manos de quienes manejan los hilos del ejercicio del poder son muy peligrosos para la condici贸n humana. Entonces, el pan贸ptico de Bentham (Foucault) y el pan贸ptico digital (Byung-Chul Han) quedar铆an superados en tanto pan贸pticos con la aparici贸n de un nuevo pan贸ptico, el pan贸ptico emp铆rico neuro茅tico (leer el cerebro, manipular su forma de pensar y hacer), en tanto base para un neurofascismo novedoso y dram谩tico a la vez. Se consigna la cualidad de emp铆rico por cuanto las investigaciones se adecuan a las pr谩cticas de las ciencias experimentales, donde las t茅cnicas de laboratorio y de observaci贸n son claves en el intento de cuantificar toda variable cualitativa, cuantificar todo lo humano bajo el signo de lo universal. Pareciera una incongruencia la simbiosis entre empiria y 茅tica, entre experimento singular de laboratorio y principios 茅ticos. Sin embargo, existen investigaciones cuya tendencia es la de 鈥済estionar las conductas 茅ticas鈥 de los seres humanos, y de ah铆 el t茅rmino pan贸ptico emp铆rico neuro茅tico. Sin embargo, independientemente de sus logros efectivos en el tiempo, lo que importa es la 鈥渢endencia hacia la apoteosis de la manipulaci贸n鈥, propia de un sistema cuyo 鈥渆sp铆ritu鈥 es el Mercado dentro del neuroneoliberalismo, que incide en todos los 谩mbitos y tambi茅n, por ende, en el pedag贸gico, por lo que en un reciente trabajo hemos mentado el concepto 鈥渘euroneoliberalismo capitalista fascista鈥[34]. Y adoptamos el significado de la neuro茅tica en lo que hace al conocimiento de la arquitectura funcional del cerebro, pretendiendo dar cuenta del pensamiento y el juicio moral, hasta el extremo de manipular este 煤ltimo.[35] Seg煤n afirma L贸pez Moratalla, Natalia (2016): Los procesos neurobiol贸gicos que subyacen al juicio 茅tico es el centro de atenci贸n de la neuro茅tica. Importa conocer cuales 谩reas cerebrales se activan y cuales se silencian mientras las personas deciden c贸mo actuar ante un dilema moral, a fin de saber c贸mo est谩 impresa en la din谩mica del cerebro la dotaci贸n 茅tica de cada hombre y com煤n a todos los hombres, am茅n del rol central de las emociones en el juicio 茅tico.[36]

M谩s all谩 de tener diferencias filos贸ficas[37] con Adela Cortina, asumimos su afirmaci贸n, al decir: 鈥淧ero si tomamos el vocablo en la 鈥 acepci贸n鈥 como neurociencia de la 茅tica, entonces parecemos estar anunciando una aut茅ntica revoluci贸n, porque la neurociencia nos proporcionar铆a el fundamento cerebral para una 茅tica normativa, el conocimiento de los mecanismos cerebrales nos permitir铆a por fin aclarar cient铆ficamente qu茅 debemos hacer moralmente. Con lo cual鈥 los fil贸sofos quedar铆amos condenados al paro.鈥 [38]

Existen investigaciones muy concretas sobre seres humanos de carne y hueso que son subsidiadas o por gobiernos o por fundaciones o por empresas, las que destinan fondos para fines seg煤n sus propios intereses. 驴Ser谩n estos 煤ltimos meramente altruistas o para el ejercicio del poder econ贸mico? La respuesta es obvia, la segunda alternativa. Europa ha desarrollado el Proyecto Cerebro Humano (The Human Brain Project HBP-) cuyos principales promotores son la multinacional estadounidense International Business Machines Corporation (IBM), el gobierno de Suiza y el Dr. Henry Markram, responsable del proyecto, quien anunci贸 p煤blicamente que puede crear el primer cerebro artificial en 2020. Las hip贸tesis se refuerzan por investigaciones que hacen pensar que IBM, la principal organizadora del Proyecto Cerebro Humano, ha realizado experimentos con humanos en la construcci贸n del chip neurom贸rfico TrueNorth.[39]

En perspectiva pedag贸gica hay aplicaciones con fuertes implicancias 茅ticas. As铆, las plataformas digitales mediadoras de los aprendizajes de los alumnos que pueden recoger desde la tierna infancia datos que sirvan para manipularlos en el trayecto de todas sus vidas.[40] No por nada un documento de UNICEF (2017: 127) alerta sobre el resguardo de la privacidad de los ni帽os cuando usan las plataformas digitales[41].

En conclusi贸n. Dentro del presente panorama se sit煤a la praxis te贸rico-pedag贸gica del neoliberalismo. Pero, no nos encontramos en una 鈥渏aula de hierro鈥. La redenci贸n proviene de los mismos pueblos que luchan con justicia por su liberaci贸n y, mientras el acontecimiento sucede, redimen su pasado. Al decir de Walter Benjamin en su tesis III: 鈥淪olo a la humanidad redimida le concierne enteramente su pasado. Lo que quiere decir: s贸lo a la humanidad redimida se le ha vuelto citable su pasado en cada uno de sus momentos. Cada uno de sus instantes vividos se convierte en una citation 脿 l鈥檕rdre du jour 鈥 cita en el orden del d铆a -, d铆a 茅ste que es precisamente el d铆a del juicio final.鈥[42]

Miguel Andr茅s Brenner[1]

Buenos Aires, Argentina

Facultad de Filosof铆a y Letras, UBA

[1] Brenner, Miguel Andr茅s (2021: 61-83). 鈥淓pidemia del neuroneoliberalismo pedag贸gico.鈥 En Pizzi, Jovino y Cenci, Maximiliano S茅rgio (orgs.). 鈥淕losario de Patolog铆as Sociales.鈥 Pelotas, Brasil. Editora UFPel. http://guaiaca.ufpel.edu.br:8080/bitstream/prefix/7723/1/Glos%c3%a1rio_de_patolog%c3%adas_sociales_ebook.pdf

[2] Biagini, Hugo y Fern谩ndez Peychaux, Diego (2015). 鈥淓l neuroliberalismo y la 茅tica del m谩s fuerte.鈥 Buenos Aires, Editorial Octubre.

[3] Merlin, Nora (2017). 鈥淣eoliberalismo y el auge de las neurociencias.鈥 http://www.nuestrasvoces.com.ar/a-vos-te-creo/neurociencias-y-neoliberalismo/ (consulta: 5/09/2019)

[4] Castorina, Jos茅 Antonio (2016). 鈥淟a relaci贸n problem谩tica entre Neurociencias y educaci贸n. Condiciones y an谩lisis cr铆tico.鈥 Propuesta Educativa N煤mero 46 鈥 A帽o 25 鈥 Nov. 2016 鈥 Vol2 鈥 P谩gs. 26 a 41. http://www.propuestaeducativa.flacso.org.ar/archivos/dossier_articulos/103.pdf (consulta: 30/11/2018)

[5] Castorina, J.A. Ib.

[6] Kiel, Laura (2017). 鈥淟a felicidad al alcance de cualquier cerebro.鈥 https://www.pagina12.com.ar/38401-la-felicidad-al-alcance-de-cualquier-cerebro?fbclid=IwAR217tU7v3RvEMEju8aY3Mmi1heW4yuMeW3WAuvKvN4qFaq55c0Aovw5G4E (consulta: 3/11/2019)

[7] M茅dico espa帽ol. Nace en 1852, fallece en 1934.

[8] http://sinapsis-aom.blogspot.com/2011/12/breve-historia-de-la-neurociencia.html (consulta: 4/10/2019)

[9] https://www.neurologia.com/noticia/4652/el-estudio-de-la-funcionalidad-cerebral-propone-la-existencia-de-nodos-altamente-interconectados (consulta: 31/10/2019)

[10] El antecedente hist贸rico m谩s lejano del neoliberalismo no es el liberalismo pol铆tico, sino el liberalismo econ贸mico.

[11] Smith, Adam (1776: 321). 鈥淟a riqueza de las naciones.鈥 Edici贸n de Carlos Rodr铆guez Braun.

[12] Smith, Adam. 鈥淭eor铆a de los sentimientos morales.鈥 https://economiadigitals.blogspot.com/2017/06/la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith.html (consulta: 25/10/2016)

[13] Rousseau, Juan Jacobo (2003). 鈥淓l Emilio.鈥 Madrid, Biblioteca EDAF. p.54.

[14] Marx, C. 鈥淓l Capital.鈥 Tomo III, secci贸n V. Cap铆tulo XXV. http://www.archivochile.com/Marxismo/Marx%20y%20Engels/kmarx0012.pdf (consulta: 22-02-2018). El tomo III fue publicado por primera vez en 1864, despu茅s de la muerte de su autor en 1883.

[15] Brenner, Miguel Andr茅s (2018). 鈥淓l pos maestro. Una cr铆tica a la pedagog铆a neoliberal.鈥 http://www.educacionfutura.org/el-pos-maestro-una-critica-a-la-pedagogia-neoliberal/ (consulta: 25/10/2019)

[16] Wittgenstein, Ludwig (1998). 鈥淚nvestigaciones Filos贸ficas.鈥 M茅xico, UNAM y Barcelona, Editorial Grijalbo.

[17] No es homog茅neo en la praxis de la historia presente de las relaciones econ贸micas internacionales, pero as铆 se 鈥渦sa鈥 dicho t茅rmino.

[18] Brenner, Miguel Andr茅s (2018). Ib. http://www.educacionfutura.org/el-pos-maestro-una-critica-a-la-pedagogia-neoliberal/ (consulta: 25/10/2019)

[19] He aqu铆 una caracterizaci贸n m谩s precisa que la dada al inicio del presente trabajo.

[20] Si consideramos la deuda externa global, el dinero excede sobremanera como virtual en relaci贸n al papel moneda, dinero en calidad de 鈥渄euda鈥, o sea 鈥渁 futuro鈥 e imposible de amortizarse. Sin embargo el sujeto ficticio 鈥渃ree鈥 qu茅 s铆, que puede amortizarse, aunque 鈥渟abe鈥 que no es posible de hecho. Es un sujeto fantaseado, contradictorio, aunque funcional a fin de la hiper acumulaci贸n de tasas de ganancias en un mercado turbulento autoproducido.

[21] Brenner, Miguel Andr茅s (217). 鈥淎lumnicidio o de la destrucci贸n pedag贸gica de la infancia.鈥 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/196034 (consulta: 4/10/2019)

[22] Carbonell Sebarroja, Jaume (2015). 鈥淎lternativas para la innovaci贸n educativa.鈥 Barcelona, Octaedro Editorial. http://investigacionpedagogicaunam.weebly.com/uploads/1/0/8/8/10888154/pedagog%C3%8Cas_del_siglo_xxi__alternativas_para_la_innovaci%C3%B2n_educativa__-_jaume_carbonell_sebarroja_-__2015_.pdf (consulta: 13/10/2019)

[23] http://cambioymejoraeducativos.blogspot.com/2017/05/si-la-escuela-actual-no-sirve-no-hay.html (consulta: 15/10/2019)

[24] https://www.nuevospapeles.com/nota/566-esteban-bullrich-el-sistema-educativo-argentino-no-sirve-mas (consulta: 4/10/2019)

[25] Brenner, Miguel Andr茅s (2001). 鈥淟a reingenier铆a educativa.鈥 http://www.piketes.com.ar/www/latinoamerica/argentina/municipalizacion/9.html (consulta: 4/11/2019)

[26] Brenner, Miguel Andr茅s (2011). 鈥淟a escuela como pr谩ctica pol铆tica.鈥 Paran谩, Provincia de Entre R铆os, Argentina. AGMER Ediciones.

[27] Al respecto puede verse, entre otros, el trabajo de Donolo, Dar铆o y De La Barrera, Mar铆a Laura (2009). 鈥淣eurociencias y su importancia en contextos de aprendizaje.鈥 Ciudad de M茅xico, Ediciones UNAM, Revista Digital Universitaria. http://www.revista.unam.mx/vol.10/num4/art20/art20.pdf (consulta: 12/10/2019)

[28] La neurociencia cognitiva tiene como objetivo principal la comprensi贸n de la mente humana; en particular, desde esta disciplina se pretende identificar la relaci贸n entre los fen贸menos cognitivos (as铆 como sus manifestaciones observables) y las estructuras cerebrales en las que se asientan. Dicho de otro modo, esta ciencia busca las bases biol贸gicas de la cognici贸n. https://psicologiaymente.com/neurociencias/neurociencia-cognitiva (consulta: 24/10/2019)

[29] Tambi茅n hay que considerar que se disocian las emociones de la 茅tica, supuestamente universales, tambi茅n con car谩cter instrumental. Ver al respecto: Brenner, M.A. (2019) 鈥淒e la educaci贸n emocional.鈥 Ib.

[30] Goleman, Daniel (1996: 249 a 251, 259 a 262). 鈥淚nteligencia emocional.鈥 Barcelona, Editorial Kair贸s.

[31] Leviat谩n es un monstruo marino fabuloso descrito en la Biblia como inhumano y destructor y que se toma como representaci贸n de demonio. Se describe en el libro de Job del Antiguo Testamento. Tambi茅n aparece en la obra de Thomas Hobbes, El Leviat谩n en el siglo XVIII.

[32] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/04/130404_cerebro_proyecto_cientifico_espanol_jgc (consulta: 4/10/2019)

[33] http://esmateria.com/2013/03/07/europa-y-eeuu-lanzan-una-colosal-carrera-para-apoderarse-de-los-secretos-del-cerebro/ (consulta: 15/10/2019)

[34] Brenner, Miguel Andr茅s (2019). 鈥淒e la educaci贸n emocional: el neuroneoliberalismo capitalista fascista.鈥 https://www.alainet.org/es/articulo/198131 (consulta: 5/06/2019)

[35] Para una mayor informaci贸n acerca de la neuro茅tica, recomendamos:

Aguilera, Paulina; L贸pez Fr铆as, F; P谩ramo Valero, V; et alter (2013). 鈥淏io茅tica, neuro茅tica, libertad y justicia.鈥 Granada, Espa帽a. Editorial Comares. http://www.editorialcomares.com (consulta: 4/10/2019)

[36] L贸pez Moratalla, Natalia (2016): 鈥淣euro茅tica: la dotaci贸n 茅tica del cerebro humano.鈥 Revista Selecciones de Bio茅tica, N掳 23. Centro Nacional de Bio茅tica, Cenalbe, Bogot谩, D.C., Colombia. http://www.cenalbe.org.co/PDF/seleccionesNo.23.pdf (consulta: 1/11/2019)

[37] El texto de Adela Cortina es muy interesante, pero adolece de una limitaci贸n, quiz谩 por su formaci贸n personal: la del no abordaje expl铆cito del ejercicio del poder hegem贸nico econ贸mico-pol铆tico como condici贸n de posibilidad del surgimiento de la neuro茅tica.

[38] Cortina, Adela (2010). 鈥淣euro茅tica: 驴las bases cerebrales de una 茅tica universal con relevancia pol铆tica?鈥 http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/view/687/689 (consulta: 20/05/2019)

[39] Salinas Flores, David (2016). 鈥淧royecto cerebro humano: 驴existen experimentos secretos con humanos en Latinoam茅rica?鈥 http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=273846452020 (consulta: 18/05/2019) 鈥淟a IBM est谩 realizando generosas y extra帽as actividades en hospitales de Guadalajara: ha hecho importantes donaciones de computadoras a internos de dichos hospitales y est谩 desarrollando 鈥榩royectos de aprendizaje鈥 en coordinaci贸n con organismos del sector educaci贸n del gobierno de M茅xico como 鈥楽igamos Aprendiendo en el Hospital鈥 con m贸dulos de c贸mputo entregados por la IBM denominados 鈥楶eque帽o Explorador鈥.鈥 Seg煤n Pressreader, algo similar ocurre en comunidades rurales del Ecuador.

https://www.pressreader.com/peru/diario-expreso-peru/20180802/282123522320959 (consulta: 1/6/2019). Algo que tambi茅n reafirma Salinas Flores en el texto citado.

[40] Sabemos que la venta de datos personales para ser trabajados desde la inteligencia artificial, en funci贸n de la manipulaci贸n, no es un secreto en la actualidad, a pesar de las normas que pudieran existir al respecto, como se muestran en el siguiente link: https://www.net-learning.com.ar/blog/novedades-en-e-learning/buenas-practicas-en-la-proteccion-de-datos-personales-en-plataformas-de-e-learning.html (consulta: 2/11/2019) En el siguiente link se apuesta a un uso positivo de los datos de los alumnos criticando la manipulaci贸n espuria de los mismos. https://eduliticas.com/2017/02/divulgacion/despectivas-en-la-ciencia-de-los-datos-en-educacion/ (consulta: 2/11/2019). En el siguiente link se alerta sobre la manipulaci贸n de las emociones de los alumnos y de la explotaci贸n de datos personales, se establece la importancia acerca del uso 茅tico de los datos de los estudiantes y de preservar la privacidad en las anal铆ticas de aprendizaje. INTEF (2017). 鈥淟as Anal铆ticas de Aprendizaje: evidencias e investigaci贸n sobre su uso Implicaciones para la pol铆tica y la pr谩ctica.鈥 Instituto Nacional de Tecnolog铆as Educativas y de Formaci贸n del Profesorado. Departamento de Proyectos Europeos. Gobierno de Espa帽a, Ministerio de Educaci贸n, Instituto Nacional de Tecnolog铆as Educativas y de Formaci贸n del Profesorado Departamento de Proyectos Europeos.

https://intef.es/wp-content/uploads/2017/05/Learning-Analytics_JRC_INTEF_Abri2017.pdf (consulta: 2/22/2019) Todos los links reci茅n citados mencionan las bondades de la anal铆tica del aprendizaje y establecen frenos a usos ajenos a la 茅tica. Por lo que, indirectamente, entendemos que dichos usos pueden darse.

[41] UNICEF (2017). 鈥淣i帽os en un mundo digital.鈥 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. https://www.unicef.org/argentina/sites/unicef.org.argentina/files/2018-04/SOWC_2017_SP.pdf (consulta: 3/11/2019)

[42] Benjamin, Walter. 鈥淭esis de filosof铆a de la historia.鈥 https://circulodepoesia.com/2015/03/walter-benjamin-tesis-sobre-el-concepto-de-historia/ (consulta: 2/11/2019)




Fuente: Lahaine.org