July 13, 2021
De parte de Terraindomite
253 puntos de vista


Durante el a帽o pasado, la hip贸tesis de que el coronavirus podr铆a no tener un origen 鈥渘atural鈥 sino 鈥渁rtificial鈥, es decir, fabricado o fugado del laboratorio de Wuhan, en China, fue tratada como conspiranoica y, como tal, aborrecida y censurada por los comentaristas oficiales, sobretodo por verificadores (como Maldita o Newtral), plataformas de internet (como Google) e incluso publicaciones cient铆ficas, por supuesto.

Dentro de la oficialidad s贸lo los medios m谩s reaccionarios y los partidarios de Trump se atrevieron a insistir en ella.

Pero lleg贸 Biden, un dem贸crata que se ha empe帽ado en sostener la hip贸tesis de la reacci贸n, y en los primeros meses de este a帽o todo ha cambiado. Ahora la hip贸tesis oficial es lo que antes era conspiranoico.

Sostener el origen 鈥渁rtificial鈥 del virus ya no est谩n tan mal visto porque sirve a la pol铆tica del imperialismo. No importa que sea verdad o mentira porque el argumento es pol铆ticamente impecable: la culpa de la pandemia corresponde a China, sea esto cierto o no, sea realmente un enfrentamiento entre potencias o la pantomima de un enfrentamiento.

Ahora a los 鈥渆xpertos鈥 les corresponde investigar a fondo hasta demostrar la tesis prefabricada, es decir, contratar laboratorios 鈥減restigiosos鈥 hasta que sean capaces de llevar sus elucubraciones hasta una revista con tragaderas para publicarlo.

Pero una maniobra de esa envergadura huele a podrido desde el principio. No es f谩cil de digerir, ni quiera para los cient铆ficos m谩s vendidos. No pueden dar una pirueta de 360 grados sin que su servilismo se note demasiado.

Una revista como el British Medical Journal ya est谩 sobre aviso y ha abierto una rueda de opiniones con los divulgadores cient铆ficos. 鈥溌縃an sido los medios v铆ctimas de una campa帽a de desinfomaci贸n鈥, pregunta el British Medical Journal (1).

La desinformaci贸n, pues, ya no es propia s贸lo de los medios generalistas, sino tambi茅n de los cient铆ficos. Las publicaciones cient铆ficas s贸lo son una continuaci贸n de las grandes cadenas de intoxicaci贸n pol铆tica (como antes lo eran de la intoxicaci贸n farmac茅utica), como la CNN, Der Spiegel, la BBC, el Corriere de la Sera o Sky y sus anexos, los factcheckers y las plataformas de internet.

No es algo que haya comenzado ahora, cuando han estirado demasiado la pandemia, que amenaza con reventar sus costuras. La cuesti贸n del 鈥渙r铆gen鈥 del coronavirus se torci贸 desde los primeros d铆as, ya que 鈥渓os investigadores financiados para estudiar los virus con potencial pand茅mico lanzaron una campa帽a en la que calificaban la hip贸tesis de la fuga del laboratorio como una teor铆a de la conspiraci贸n鈥.

Uno de los que encabezaron esa campa帽a fue Peter Daszak, presidente de la EcoHealth Alliance, una organizaci贸n que recibi贸 millones de d贸lares en subvenciones del gobierno de Estados Unidos para la investigaci贸n de los virus y la previsi贸n de pandemias.

Pero como tantos otros tinglados siniestros, EcoHealth Alliance no es nada por s铆 mismo, ya que a lo largo de los a帽os subcontrat贸 su investigaci贸n a cient铆ficos de varios laboratorios, y encima de nula fiabilidad, de esos que declaran no tener inter茅s econ贸mico alguno en los art铆culos cient铆ficos que publican.

Sin embargo, del dinero desembolsado por el gobierno de Estados Unidos, unos 600.000 d贸lares fueron a parar al Instituto de Virolog铆a de Wuhan.

Los 鈥渆xpertos鈥 como Daszak son los matones de la ciencia moderna, los que imponen el canon y silencian a los dem谩s. Poco despu茅s de que comenzara la pandemia, Daszak logr贸 acallar el debate sobre la posibilidad de una fuga en el laboratorio con una declaraci贸n publicada en febrero de este a帽o en otra revista cient铆fica, The Lancet (2). Eso siendo como m铆nimo biempensados y hablando de fuiga cuando no de liberaci贸n intencionada al servicio de un plan: el gran reinicio y la agenda 2030, pero no nos pongamos conspiranoicos.

Daszak dec铆a en el art铆culo de the Lancet, en una carta en la que figuraba como uno de los 27 firmantes, algo que se est谩 convirtiendo en caracter铆stico de varias disciplinas cient铆ficas. 鈥淣os unimos para condenar en茅rgicamente las teor铆as conspirativas que sugieren que el COVID-19 no se produce de forma natural鈥, dec铆an los sicarios de Daszak en aquella carta.

Las hip贸tesis sobre el 鈥渙rigen鈥 del coronavirus no son otra cosa que declaraciones pol铆ticas para implementar un plan o para poner a China 鈥 o a una de las facciones de poder de China 鈥 o a las facciones de poder opuestas al globalismo contra las cuerdas. Demuestran que la 鈥渦nanimidad cient铆fica鈥 que han aparentado desde el inicio de la pandemia es falsa, y si las peleas internas contin煤an, el montaje pol铆tico urdido desde el a帽o pasado se puede desplomar como un castillo de naipes.

Sin ning煤n lugar a dudas, este montaje se vendr谩 abajo tarde o temprano, pero los navajazos por debajo de la mesa pueden hacer que caiga de manera r谩pida y estrepitosa, dejando en rid铆culo al tr铆o de pol铆ticos, periodistas y 鈥渆xpertos鈥 que la ha sostenido y a los canales que les han dado voz y han censurado a quienes discrepan, en una clara muestra de guerra psicol贸gica, como por ejemplo la infame Google.

No es ning煤n secreto que Google colabora regularmente con agencias de inteligencia de todo el mundo, adem谩s de hacerlo con DARPA y el Departamento de Defensa de EE.UU. Es una empresa contratista del gobierno espa帽ol y ahora forma parte del dise帽o de la desinformaci贸n y la guerra psicol贸gica en Espa帽a.

De hecho, Google ser谩 el principal proveedor de la tecnolog铆a de geolocalizaci贸n necesaria tras la reciente aprobaci贸n del Real Decreto 400/2021, de 8 de junio, por el que desarrollan las reglas de localizaci贸n de los dispositivos de los usuarios y las obligaciones formales del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales.

En el a帽o 2010, el director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, cre贸 Google Ideas, que fue definido en su d铆a como un laboratorio de pensamiento en la intersecci贸n existente entre la tecnolog铆a y la geopol铆tica [sic].

Para encabezar Google Ideas, Schmidt llam贸 a un hombre llamado Jared Cohen, un miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos (algo as铆 como la filial local del Club Bilderberg) que hab铆a sido asesor de dem贸cratas y de republicanos indistintamente, ya que fue asesor de Condolezza Rice y de Hillary Clinton. De hecho, fue un part铆cipe clave de las operaciones de cambio de r茅gimen bajo ambas administraciones.

Google Ideas y Cohen fueron esenciales en la operaci贸n de cambio de r茅gimen de Ucrania de 2014 y tambi茅n participaron en el derrocamiento de Hosni Mubarak en Egipto, hecho que se conoci贸 tras las filtraciones de los correos de la agencia Strafor, la llamada 芦CIA privada禄.

Las filtraciones de los correos de Hillary Clinton revelaron que Google Ideas tambi茅n particip贸 en las operaciones de guerra psicol贸gica en Siria, con el objetivo de derrocar al gobierno de Bashar Al Assad.

Tras estas evidencias y la mala prensa, Google Ideas pas贸 a llamarse Google Jigsaw en 2015, y cambi贸 la estrategia, optando por el llamado 芦m茅todo de redireccionamiento芦, que no es m谩s que la manipulaci贸n de los resultados del motor de b煤squeda previa elaboraci贸n de un perfil del usuario que utiliza dicho motor

Y Google tiene perfiles de usuarios en abundancia gracias a los inicios de sesi贸n de Google centralizados: tel茅fonos Android, cuentas de Gmail, servicios complementarios como YouTube, incluso a ni帽os, a trav茅s de Google Classroom, la aplicaci贸n preferida de la amplia mayor铆a de los colegios espa帽oles.

El mayor caso de 茅xito de Jigsaw en Espa帽a es el de Maldita.es y Newtral. Si usted busca informaci贸n alternativa sobre un tema controvertido, y los primeros enlaces que le aparecen en Google son de estos dos medios, no es casualidad. Es la consecuencia de un perfil elaborado por el buscador a trav茅s de sus criterios de b煤squeda y que le proporcionar谩 la informaci贸n 芦buena禄 que previamente ha sido analizada. De hecho la propia web de Maldita presume de esta colaboraci贸n.

Pero la planificaci贸n de Jigsaw tambi茅n tiene utilidades para la Polic铆a Nacional o la Guardia Civil. Es precisamente el objetivo del llamado Plan Estrat茅gico Nacional de Lucha Contra la Radicalizaci贸n Violenta, un plan iniciado por el gobierno del PP pero luego reforzado por el PSOE y Podemos, que apunta a 芦constituir un instrumento eficaz de detecci贸n temprana y neutralizaci贸n de los brotes y focos de radicalismo violento禄, y que incluye actuaciones 芦preventivas禄 en el marco del acceso a la informaci贸n, de vigilancia y de actuaci贸n de las Fuerzas de Seguridad. Es decir, que queda muy poco tiempo para que aquellas b煤squedas que el Estado entienda como 芦peligrosas禄 o 芦extremistas禄, tengan como consecuencia una posible citaci贸n judicial o una visita de las autoridades a su domicilio.

Lo que implica que la mejor manera de prevenir los efectos de esta guerra psicol贸gica es desconectarse, en la medida de lo posible, no s贸lo de toda la basura propagand铆stica del sistema, en particular de los medios de comunicaci贸n, sino tambi茅n de todos aquellos dispositivos que almacenan nuestros intereses: desde los tel茅fonos o televisiones inteligentes (y los convencionales tambi茅n, mejor apagar la tele) a los veh铆culos con geolocalizaci贸n incorporada, ya que el arma principal de esta forma de vigilancia masiva no es la intromisi贸n, sino nuestro consentimiento.

Notas

(1) https://www.bmj.com/content/374/bmj.n1656

(2) https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)30418-9.pdf

Fuentes

https://mpr21.info




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org