February 23, 2021
De parte de ANRed
374 puntos de vista


La policía de Epuyen, en inédito operativo, movilizó personal y patrullas para arrancar de las paredes una campaña de visibilización de depredadores sexuales. Por Corresponsal popular para ANRed.


Epuyen, Chubut, 21 de febrero de 2021. Por Corresponsal Popular. En la mañana del día sábado 20, el pueblo amaneció con una pegatina generalizada de afiches en los lugares más visibles y públicos. Los carteles se trataban de fotos con la cara y prontuario de acosadores, abusadores, pedófilos y violadores que actúan en la zona. Pocos minutos luego de hacerse visibles los carteles-denuncia, para sorpresa de muches, la policía del Chubut procedió a realizar un operativo que incluyó móviles y mucho personal para destruir uno por uno cada cartel, de cada pared y de cada poste. Surge la pregunta acerca de quién ordenó tan raudo operativo, por qué siempre las fuerzas públicas cubren a los victimarios, hasta cuándo la red de complicidades, silencio y amedrentamiento seguirá revictimizando. Esto acontece en Epuyen y en otras partes del país no sólo como sostén de la violencia patriarcal, sino que todo el andamiaje estatal, por fuera de toda consideración ética y moviéndose en un contexto de impunidad legal y paralegal, suele estar destinado a proteger por dinero cualquier accionar y a que los supuestos representantes del pueblo embolsen jugosos negociados a sus espaldas. En Epuyen, este esquema alcanza el paroxismo con el gobierno municipal de Antonio Reato, que asumió desde el FpV y hoy es el intendente de la Comarca más cercano a Arcioni. Desde la oscuridad de las cuentas y subsidios para asistir a las víctimas del último brote de hanta virus, que dejara como saldo 11 muertes y el mismo hospital vaciado de siempre; el apoyo desde las sombras y en plena crisis de hanta a la instalación de una mina artesanal de oro (Mina Puma); los loteos por fuera de las reglamentaciones;, la connivencia con la asfaltera Hidraco, que sin siquiera habilitación comercial, violando incluso disposiciones provinciales y talando más de un centenar de cipreses sigue a la vera de la RN 40 sólo a base de corrupción.La lista de irregularidades y atropellos es demasiado larga, sólo no puede dejar de mencionarse la impunidad de un gobierno municipal que avala y respalda la apología de la última dictadura cívico-eclesiástico-militar entre sus funcionarios.

Pese a todo, el pueblo de Epuyen se organiza en Colectivas y asambleas, marcha, denuncia y articula con los otros pueblos de la Comarca para construir auténtica justicia y acabar con las redes de complicidad y encubrimiento.





Fuente: Anred.org