May 27, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
36 puntos de vista

El presidente turco, Recep Tayip Erdogan, ha justificado su rechazo a que Finlandia y Suecia formen parte de la OTAN con el argumento de que acogen a 鈥渢erroristas鈥 del Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK) -su peor enemigo interno-, y en que, incluso, algunas de estas personas ocupan cargos institucionales y parlamentarios en esos pa铆ses. Es cierto que hay unas 鈥渞azones kurdas鈥 para esa negativa, pero no son las que de forma tan infantil Erdogan ha puesto sobre la mesa. En ese caso, tambi茅n se tendr铆a que cuestionar la pertenencia a la Alianza de casi todos sus componentes, especialmente de Alemania, Francia, B茅lgica, Holanda, Dinamarca y Reino Unido, ya que en todos ellos se da la misma circunstancia: acogida a kurdos que huyen de la brutal represi贸n bajo el r茅gimen de Erdogan y participaci贸n institucional de esos exiliados por su especial facilidad para integrarse en las sociedades europeas.

Las 鈥渞azones kurdas鈥 m谩s bien hay que buscarlas en la crisis siria y en la estrecha colaboraci贸n de Ankara con la Rusia de Putin para frenar la progresi贸n de los grupos kurdos pr贸ximos al PKK, debido al papel clave que han jugado, apoyados por Estados Unidos, Francia y Reino Unido, en la derrota del Estado Isl谩mico. Para Erdogan, esta alianza anti-islamista entre fuerzas kurdas y occidentales ha sido la peor de las pesadillas que pod铆a tener, no solamente por poner en cuesti贸n una l铆nea clave en su pol铆tica exterior, sino tambi茅n por debilitar su poder dentro de Turqu铆a al fortalecer a sus principales opositores. Este es el verdadero motivo por el que Erdogan se ha echado en brazos de Putin, con quien coincide en la necesidad de desmantelar la relaci贸n entre kurdos y pa铆ses occidentales.

Para 茅l, es imprescindible actuar dentro de Siria y eso no es posible sin el consentimiento de Putin, que es quien, en la pr谩ctica, est谩 al frente del pa铆s. Una decisi贸n turca claramente contraria a la estrategia internacional de Rusia recibir铆a una dura respuesta en Siria, como ya lo experiment贸, de forma bien amarga, hace seis a帽os cuando cazas turcos derribaron, por error, un avi贸n de combate ruso. No ha vuelto a suceder y todo lo que hace Turqu铆a dentro de Siria debe contar con el benepl谩cito de Mosc煤.

No tienen otro sentido las decisiones turcas, que han provocado tensiones dentro de la Alianza o que, por primera vez, hayan surgido voces replanteando la presencia de Turqu铆a en la OTAN. La decisi贸n m谩s grave fue adquirir el sistema antimisiles ruso S-400, incompatible con los planes defensivos de la Alianza. Aquel gesto inamistoso provoc贸 que Estados Unidos suspendiera la participaci贸n de Turqu铆a en el programa del cazabombardero de 煤ltima generaci贸n F-35. Tambi茅n causaron gran alarma las declaraciones tras la cumbre de Sochi entre Putin y Erdogan, anunciando acuerdos para construir conjuntamente nuevos aviones y barcos de guerra, incluidos submarinos. El propio apoyo de Turqu铆a a grupos islamistas en Siria, o su radical oposici贸n a que las fuerzas kurdas colaboraran con los norteamericanos, franceses y brit谩nicos en la lucha contra el Estado Isl谩mico, han ido claramente contra los intereses de la OTAN.

Por eso, cuando en octubre de 2019 Donald Trump cedi贸 ante Erdogan, permitiendo que ocupara una parte de la zona siria de influencia norteamericana en perjuicio de las fuerzas kurdas, Macr贸n dijo p煤blicamente que la Alianza hab铆a entrado en 鈥渕uerte cerebral鈥 al no ser consecuente con sus principios. Un a帽o despu茅s, estallaba una nueva crisis cuando barcos de guerra turcos entraron en aguas territoriales de Chipre, provocando incidentes con aviones y barcos de Grecia, en cuya ayuda acudi贸 Francia enviando una fuerza aeronaval. Lo mismo se podr铆a decir de la utilizaci贸n por parte de Ankara de los refugiados sirios para chantajear a la Uni贸n Europea y a la OTAN ante la escalada represiva dentro del pa铆s o sus campa帽as de limpieza 茅tnica en la parte de Siria que ha ocupado. Por todos estos motivos, Holanda y Alemania abandonaron la importante base de Incirlik mientras que Estados Unidos, tras la rectificaci贸n de su pol铆tica siria, ha reducido al m铆nimo su presencia en la estrat茅gica base que puede utilizar la OTAN en plena Anatolia. Las 煤ltimas salidas de tono anti-atlantistas y pro-rusas de Erdogan han tenido que ver con la propia guerra de Ucrania. Primero con sus reticencias a cerrar el Estrecho de los Dardanelos a la flota rusa, despu茅s rechazando sancionar a Rusia y ahora oponi茅ndose a la entrada de Suecia y Finlandia para no enfadar a Putin. De hecho, despu茅s de lo ocurrido en estos 煤ltimos a帽os, se puede concluir que la Turqu铆a de Erdogan no solo ha dado la espalda a Europa para dirigir su mirada al eje asi谩tico ruso-chino, sino que le molesta su propia presencia en la Alianza, de la que Erdogan tambi茅n se apartar铆a si no temiera, con raz贸n, un nuevo golpe de Estado.

FUENTE: Manuel Martorell / El Diario de Navarra

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org