May 14, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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El 20 de abril, el Departamento de Estado renov贸 las recompensas multimillonarias por tres altos l铆deres del Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK): Cemil Bay谋k, Duran Kalkan y Murat Karay谋lan. Bay谋k y Karay谋lan son miembros fundadores del PKK, y Kalkan es un comandante superior.

El movimiento de libertad kurdo ve a estos hombres como los estrategas en la derrota de ISIS, pero para algunos esto no es una recomendaci贸n. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, preferir铆a golpear a los kurdos que al Estado Isl谩mico. Al renovar estas recompensas, el Departamento de Estado ha dado permiso t谩cito para atacar los movimientos democr谩ticos kurdos en Irak, Siria y Turqu铆a, ya que, seg煤n Erdogan, todos son realmente el PKK.

Las renovaciones de recompensas son parte de una larga historia de Estados Unidos, sobornando o recompensando a Turqu铆a, y facilitando sus ataques contra los kurdos. Las recompensas fueron originalmente parte de un aparente acuerdo en 2018 para lograr que el pastor Andrew Brunson, un predicador evang茅lico cristiano, fuera liberado de una c谩rcel turca a tiempo para ser televisado en la Casa Blanca antes de las elecciones intermedias. En otras palabras, Donald Trump estaba dispuesto a cambiar las vidas de los l铆deres kurdos por votos evang茅licos.

Erdogan, l铆der del partido autoritario AKP, necesita el apoyo de Estados Unidos. Preside una econom铆a que se hunde, ha encarcelado a miles de sus cr铆ticos, y ha ido a la guerra tanto en Libia como en Irak. A pesar de las protestas de Bagdad, Turqu铆a ha construido numerosas bases en Irak, donde la Operaci贸n Claw Lightning (Garra-Rayo), su campa帽a actual contra el PKK, ha matado a muchos civiles. En casa, donde su partido perdi贸 las elecciones de 2019 a las alcald铆as en Ankara y Estambul, Erdogan espera mantenerse en el poder fomentando el odio 茅tnico y fabricando una amenaza terrorista.

Es obvio que las ambiciones de Erdogan desestabilizan la regi贸n y no benefician a Estados Unidos. Entonces, 驴por qu茅 lo est谩 ayudando la administraci贸n de Joe Biden? El enfoque actual solo puede llamarse apaciguamiento. El discurso de Biden sobre pol铆tica exterior y el nombramiento de Brett McGurk, ex enviado especial de la Coalici贸n contra ISIS, como coordinador de la Casa Blanca para Oriente Medio y 脕frica del Norte, parec铆an prometer algo mejor. Pero poner precio a las cabezas de los l铆deres del PKK est谩 muy lejos de la pol铆tica exterior basada en los derechos humanos que describi贸 Biden. Las recompensas son intr铆nsecamente una violaci贸n de los derechos humanos; como dice el art铆culo 10 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos: 鈥渢oda persona tiene derecho, en plena igualdad, a una audiencia p煤blica y justa por un tribunal independiente e imparcial鈥.

Las renovaciones de recompensas han enajenado y puesto en peligro a nuestro aliado m谩s confiable contra ISIS, en un momento en el que la batalla est谩 lejos de ser ganada. Los combatientes kurdos fueron fundamentales para el 茅xito de las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (FDS) y, como dijo McGurk en su discurso cuando renunci贸 a la administraci贸n Trump, 鈥渟olo las FDS brindan estabilidad en las 谩reas que una vez formaron el Estado Isl谩mico, en el noreste de Siria. Sus fuerzas no pueden ser reemplazadas鈥. Podr铆a haber ido m谩s all谩 y decir que la base democr谩tica y pluralista del sistema de Rojava proporciona un modelo potencial para toda la regi贸n, en contraste con los reg铆menes represivos que Washington ahora apoya, muchos de ellos basados 鈥嬧媏n la discriminaci贸n 茅tnica o religiosa.

Dentro del movimiento de libertad kurdo, la renovaci贸n de las recompensas ha provocado ira y confusi贸n, y ha fomentado la desconfianza en Estados Unidos. Este movimiento est谩 unido libremente en una organizaci贸n paraguas, la Uni贸n de Comunidades de Kurdist谩n (KCK), que re煤ne a los kurdos que viven en Ir谩n, Irak, Turqu铆a, Siria y en la di谩spora. Las organizaciones miembros de la KCK van desde partidos pol铆ticos, como el PKK y el Partido de la Uni贸n Democr谩tica Siria (PYD), hasta grupos de la sociedad civil, milicias nacionales y redes aut贸nomas de mujeres. En un comunicado emitido el 21 de abril, la KCK vincul贸 la renovaci贸n de las recompensas con la participaci贸n de Estados Unidos en la captura y encarcelamiento del l铆der del PKK Abdullah 脰calan, en 1999. La declaraci贸n dec铆a que si no fuera por las ideas de 脰calan, los tres l铆deres del PKK (por los que se pide recompensa) y la muerte de miles de combatientes del PKK, ISIS nunca habr铆a sido derrotado, y Estados Unidos podr铆a estar negociando con ellos como lo est谩 con los talibanes.

El terrorismo se define generalmente como ataques a civiles con objetivos pol铆ticos. Cuando el Departamento de Estado intenta aplacar a Turqu铆a dando luz verde a los ataques contra los kurdos, pone la excusa de que el PKK est谩 en la lista de terroristas de Estados Unidos. La pregunta es por qu茅 el PKK est谩 en esta lista cuando renunci贸 a los ataques contra civiles dos a帽os antes de que se hiciera la lista.

Hasta su Quinto Congreso, el PKK sigui贸 una estrategia de guerra popular contra Turqu铆a para formar un Estado kurdo. Pero en 1995, bajo el liderazgo de 脰calan, cambi贸 de manera decisiva su l铆nea, abandonando la lucha armada, excepto en defensa propia, y firmando la Convenci贸n de Ginebra. Al igual que otros grupos bajo el paraguas de la KCK, ahora sigue una estrategia de organizaci贸n para la democracia directa y el control comunitario en las 谩reas kurdas, mientras trabaja por la autonom铆a y los derechos civiles dentro del Estado turco. El PKK nunca ha estado en la lista de terroristas de la ONU y los tribunales europeos han comenzado a dictaminar que no es una organizaci贸n de ese tipo. En un juicio que comenz贸 en 2010, con una decisi贸n final en 2019, los tribunales belgas dijeron repetidamente que el PKK no era una organizaci贸n terrorista sino que estaba involucrada en un 鈥渃onflicto armado interno鈥.

Lejos de seguir una estrategia militar dirigida a crear un Estado independiente, como alega Turqu铆a, el PKK ha tratado de mantener negociaciones de paz con el gobierno turco durante muchos a帽os. La tregua m谩s reciente fue en 2013, pero se tens贸 en septiembre de 2014 cuando Erdogan se sinti贸 amenazado por el 茅xito kurdo en la batalla de Kobane. La tregua termin贸 definitivamente en julio de 2015, despu茅s de que el AKP no lograra la mayor铆a absoluta en las elecciones parlamentarias. En esa elecci贸n, el 茅xito del HDP, un partido progresista que defiende los derechos de los kurdos, las mujeres y las minor铆as, habr铆a obligado a Erdogan a formar parte de un gobierno de coalici贸n si no hubiera convocado elecciones anticipadas y comenzado una nueva guerra contra los kurdos. Desde entonces, se ha concentrado en criminalizar a los miembros del HDP e ilegalizar el partido.

Si el Departamento de Estado realmente quiere contrarrestar el terrorismo en Medio Oriente, deber铆a echar un buen vistazo a su socio en la OTAN. La ayuda de Turqu铆a a ISIS durante el curso de la guerra ha sido documentada no solo por los kurdos, sino tambi茅n por investigadores estadounidenses, como David Phillips y Anne Speckhard. Cuando Turqu铆a invadi贸 Rojava, en enero de 2019, utiliz贸 como representantes a milicias islamistas notorias por su brutalidad: Jaysh al-Islam, que gobern贸 Douma y Guta Oriental mediante tortura y encarcelamiento hasta que Turqu铆a los evacu贸; la Brigada Sultan Murad, acusada por la ONU de cometer cr铆menes de guerra contra los kurdos en Alepo; y la rama siria de Al Qaeda. McGurk se帽al贸 en 2019 que 鈥渕uchos de los grupos de oposici贸n sirios respaldados por Turqu铆a incluyen extremistas que han declarado abiertamente su intenci贸n de luchar contra los kurdos, no contra el Estado Isl谩mico鈥.

En lugar de dar cobertura a los esfuerzos de Erdogan por permanecer en el poder renovando las recompensas a los l铆deres del PKK, Estados Unidos deber铆a apoyar las negociaciones de paz entre Turqu铆a y el PKK, dejar que el l铆der del PKK Abdullah 脰calan lidere estas negociaciones, como Nelson Mandela lider贸 en las negociaciones entre el Congreso Nacional Africano y el gobierno sudafricano, y eliminar al PKK de la lista de terroristas estadounidenses.

FUENTE: Meredith Tax / The Nation / Traducci贸n y edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org