January 25, 2021
De parte de La Haine
260 puntos de vista


“La clase dominante corporativa ha secuestrado la naci贸n (鈥) nuestro gobierno no es de, ni por, los muchos, sino la reserva exclusiva de los pocos”

Los oligarcas tomaron la 鈥楽hining Hill鈥 mucho antes que las hordas trumpistas

Para m铆, lo m谩s preocupante del asalto al Capitolio hace dos semanas ha sido la reacci贸n de mucha buena gente de la izquierda, incluyendo a Alexandria Ocasio-Cortez, aunque al menos ella tiene la excusa de estar en trauma postshock. Me refiero a quienes se han sumado a la CNN y a Joe Biden en sus elogios a la democracia estadounidense y su convicci贸n de que el Capitolio constituye la 鈥渢ierra sagrada鈥 de la democracia. Aquello de la 鈥渃iudad resplandeciente sobre la colina y un faro de libertad para el mundo鈥.

Es normal que Joe Biden y Kamala Harris se deshagan en elogios por la Shining Hill y el excepcionalismo estadounidense. Nadie deber铆a extra帽arse de que un veterano de Washington como Biden anuncie en su discurso de inauguraci贸n que 鈥渓a democracia ha prevalecido鈥 ni que The New York Times destaque la frase en portada con un cuerpo de letra 56 y a cinco columnas.

Lo que no es normal es que nosotros nos lo creamos. Y menos que empecemos a creer que, ante el peligro trumpista, es necesario cerrar filas con Mark Zuckerberg, Jamie Dimon (JP Morgan) y Madeleine Albright, bajo el pretexto de que 鈥損or muchos errores que hayan cometido鈥 son todos comprometidos luchadores antifascistas.

Paul Mason ha sido el pionero de esa escuela. Insiste en formar un frente unido contra la ultraderecha en el que puede incluirse hasta la banca internacional. 鈥淟a izquierda debe decidir cu谩l es el principal enemigo, las corporaciones neoliberales o los movimientos fascistas鈥, escribi贸 en el New Statesman.
鈥淵o har茅 causa com煤n con el consejo de Goldman Sachs contra ellos (los fascistas)鈥. Mason ha sido un excelente periodista pero, a mi modo de ver, esto es un delirio digno de QAnon.

Para m铆, la idea de que todos deber铆amos formar una cadena humana antifascista en torno al Capitolio cogidos de la mano de los billonarios de Silicon Valley y Wall Street, en defensa de 鈥渦na de las democracias mas reverenciadas del mundo鈥 (Alexandria Ocasio-Cortez dixit), es bastante m谩s peligrosa que Donald Trump

Porque la democracia estadounidense no merece ni una pizca de reverencia y el Capitolio no resplandece como un faro en la niebla sino como un casino de Las Vegas. Esto lo sabe todo el mundo en K Street, la calle de los lobistas, a tiro de piedra del Congreso. El t茅rmino Dolarocracia鈥揳cu帽ado por Bob McChesney鈥 es mucho m谩s gr谩fico para describir los principios y los valores plasmados en el Capitolio y supuestamente violados por los trumpistas. 鈥淟as elecciones democr谩ticas han sido aprehendidas por corporaciones gigantescas, donantes multimillonarios, consultores pol铆ticos con 谩nimo de lucro, medios de comunicaci贸n corporativos, think tanks y opinadores a sueldo del poder鈥, me dijo McChesney, hace un par de a帽os.

La dolarocracia exist铆a mucho antes de Donald Trump, e incluso antes de 鈥楥itizens United鈥, la infame decisi贸n del Tribunal Supremo en 2010 de permitir donativos sin l铆mites por parte de grandes corporaciones en las campa帽as pol铆ticas. Eso constituy贸 un momento fat铆dico, el punto de no retorno, quiz谩s, pero fue solo la consumaci贸n del incesto. Washington siempre ha sido Babilonia. Gore Vidal explica los cimientos podridos del Capitolio en una serie de novelas sobre los fundadores de la democracia estadounidense, notablemente Burr. Poco antes de su muerte, en 2012, Vidal reiter贸: 鈥淟a clase dominante corporativa ha secuestrado la naci贸n (鈥) nuestro gobierno no es de, ni por, los muchos鈥, sino 鈥渓a reserva exclusiva de los pocos鈥.

Alexander Cockburn y Ken Silverstein escribieron ya en la era de Clinton en su libro Washington Babylon: 鈥淟os estadounidenses no se f铆an del gobierno, de los pol铆ticos ni de los medios porque los perciben acertadamente como corruptos (鈥) ambos partidos pol铆ticos han sido comprados con el Big Money de corporaciones y de los estadounidenses m谩s ricos鈥. Eso fue en 1996.
Ahora, tras un cuarto de siglo de concentraci贸n de la riqueza en las manos del 5% m谩s rico, se puede decir con seguridad que los oligarcas tomaron la Shining Hill mucho antes que las hordas trumpistas.

Creo que Mike Davis acierta cuando escribe sobre lo ocurrido el pasado 6 de enero: 鈥淓l 鈥榮acrilegio鈥 en nuestro templo de la democracia 鈥撀h pobre violada ciudad sobre la colina!鈥 fue una insurrecci贸n solo en el sentido de una comedia negra; fue una pandilla de moteros disfrazados de artistas de circo y b谩rbaros que tomaron el country club m谩s grande de todos鈥. Y conviene tener en cuenta que muchos de los que ya se presentan como aliados en la lucha contra la ultraderecha son socios fundadores del mismo country club.

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Fuente: Lahaine.org