January 21, 2021
De parte de El Topo
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Nos sorprendimos al vernos las bocas. En esta era donde lo c铆vico supera la ficci贸n, desnudarse y descubrir otras bocas sentadas en la terraza de un bar es todo un acontecimiento. Charlamos con Andrea Abreu mientras beb铆amos agua con gas (con hielo y lim贸n) para sofocar el calor de principios del oto帽o en la Alameda. No logramos determinar si 茅ramos demasiado chicas o demasiado viejas para pedirnos una cerveza.

驴C贸mo va la gira?

Jajaja. Hay dos cosas que me est谩n ocurriendo: estoy realmente contenta con lo que estoy viviendo y sobrepasada por las circunstancias. Como nunca me hab铆a visto en esta realidad: nunca hab铆a hecho una gira, nunca me hab铆an entrevistado tantos medios, nunca hab铆a estado tan expuesta, pues siento que de alguna manera no tengo las herramientas adecuadas para enfrentarme, y es como si viviese una realidad continuamente desde fuera; me veo a m铆 actuar.

S茅 que es una analog铆a un poco bestia, pero he vivido bastantes muertes en mi vida y, para sobrevivir al impacto de la muerte, una tiene tambi茅n la sensaci贸n de vivirlo desde fuera; luego ya, cuando pasa el tiempo, eres consciente de que esa persona que quer铆as se muri贸 y te da to el baj贸n, pues lo mismo, pero en positivo.

驴C贸mo surge editar con Barret, editorial peque帽ita de la periferia como tu escritura?

Barret tiene un proyecto editorial, que se llama 芦Editora (o editor) por un libro禄, en el que eligen un escritor o escritora que les gusta 鈥攁nteriormente hab铆an sido Patricio Pron y Sara Mesa鈥 y, en esta ocasi贸n, eligieron a Sabina Urraca. Mi novio me hab铆a regalado un curso con ella para que yo continuase escribiendo una novela que hab铆a empezado cuando me mud茅 a Madrid, Mejores amigas. En el curso le铆a los fragmentos de esa novela de la que no estaba nada orgullosa, no conectaba con la historia. El 煤ltimo d铆a de clase Sabina me dijo que Barret le hab铆a propuesto ser editora y quer铆a sacar mi novela.

Me flip茅 toda. Ten铆a claro que no me iba a dedicar al periodismo, que no iba a tener 茅xito en la literatura y estaba asumiendo que ten铆a que dedicarme a intentar sentirme bien; sacar dinero para pagar el alquiler y seguir adelante. Ten铆a 6 o 7 meses para entregar la novela y dio la casualidad de que durante el taller empec茅 un libro de relatos que se llamaba Panza de burro, donde narraba historias de personajes que viv铆an en 谩reas rurales de Canarias y que eran muy solitarios y extra帽os. La forma en la que yo escrib铆a esos relatos imitaba el habla de los barrios rurales y m谩s en concreto mi barrio natal, Los piquetes en Icod de los Vinos, en Tenerife.

Como la forma en que me sent铆a c贸moda en ese momento para escribir era esa, pens茅 en fusionarla con la idea de novela que ten铆a en Mejores amigas. A partir de ah铆 replante茅 por completo la novela y me puse a escribir a pi帽贸n durante unos seis meses, todos los d铆as de mi vida, y la saqu茅 adelante.

Creo que otra editorial no me hubiera comprado la historia porque no hab铆a ning煤n precedente de una novela que narrase la realidad rural de los barrios de Canarias desde el habla, utilizando elementos
referenciales kinkis. Para m铆, Panza de burro es una burrada que se me ocurri贸 de repente y Sabina me dej贸 que me pasase. Despu茅s, si hab铆a que pulir o limpiar, se hac铆a; y adem谩s Barret nunca me dijo 芦esto no禄.

Parece que las lectoras estaban esperando un libro as铆.

Yo tambi茅n estoy realmente sorprendida por la forma en la que la gente lo est谩 recibiendo y tengo esa sensaci贸n. Por lo general las historias que se narran en Espa帽a parecen que son de ninguna parte: se huye de la riqueza cultural y referencial de localizaciones concretas. Tratamos de parecernos a cosas mucho m谩s anglosajonas y todo se transforma en un subt铆tulo de Netflix que no se sabe determinar de d贸nde viene. A m铆 me ayud贸 leer mucha literatura latinoamericana actual que utiliza el habla y los contextos muy locales, muy micro (Fernando Melchor con Temporada de huracanes o Papi de Rita Indiana). Ten铆a que acudir a latinoam茅rica para encontrar historias que me hac铆an sentir bien. Para mucha gente las referencias que utilizo de mi infancia, de los 2000, son insuficientes, no son valiosas como para aparecer un libro, y me he dado cuenta a ra铆z de una conversaci贸n con el poeta venezolano Juan Carlos M茅ndez Gu茅dez, de que parece que la fotograf铆a que yo saqu茅 en Panza de burro no estaba en el 谩lbum de la literatura, y puede ser que mucha gente sienta que necesitaba esa fotograf铆a.

Cuando en literatura se utiliza una voz infantil no parece real, y eso no pasa en tu libro.

Una cosa muy complicada en la literatura es escribir desde la voz de una ni帽a o un ni帽o. Puede quedar tan poco cre铆ble que se utilizan f贸rmulas como la de Elisa Victoria en Vozdevieja o en mi libro: una perspectiva adulta atravesada por un lenguaje infantil. La gente me pregunta si voy a seguir escribiendo as铆, pero es imposible porque el lenguaje de Panza de burro nace y muere en Panza de burro. Es una herramienta que uso para narrar esa historia, un momento muy concreto de la preadolescencia, y est谩 cruzada por las jergas y referencias de aquel momento.

Como andaluzas sabemos el esfuerzo que supone y el peso que tiene que en algunos contextos aparezcan textos escritos en lenguas perif茅ricas.

En la novela hay una especie de periferia dentro de la periferia. Siempre digo que en Canarias hay islas dentro de las islas, y esas son los barrios rurales. Yo no estoy narrando una periferia dentro de Espa帽a y dentro de Europa, una realidad colonial al fin y al cabo, si no que estoy hablando tambi茅n de una realidad que est谩 en la periferia de Canarias. Una cosa que he entendido con el tiempo es que hay mucha desigualdad y mucho clasismo entre las 谩reas metropolitanas y las rurales en Canarias. De hecho hay un t茅rmino que se utiliza para designar a la gente del norte de Canarias que es mago, pero no mago de magia, sino de persona bruta e inculta. Entonces Panza de burro es la historia de unas ni帽as magas, una reivindicaci贸n de la identidad maga y una autoaceptaci贸n, porque a m铆 me ha costado much铆simo tiempo, supongo que a ustedes les ha ocurrido parecido, entender que mi forma de hablar es completamente v谩lida y que puedo utilizarla en contextos oficiales. Toda la vida se nos ha ense帽ado a avergonzarnos de nuestra forma de hablar, nos han obligado a modular y rebajar el acento cuando en realidad no puedes huir de ello.

驴C贸mo ha sido volcar lo verbal en el papel?

Cuando fui a escribir la novela y ten铆a claro que quer铆a trasladar la oralidad, primero acud铆 al diccionario del espa帽ol canario y me quise ce帽ir a las reglas, porque creo que es importante que haya un registro para que haya legitimidad hacia el exterior y se entienda que hay una forma propia de hablar, pero me di cuenta de que buena parte de las palabras que yo utilizo no estaban registradas o estaban registradas de otra forma. En el canario al vencejo se le llama andori帽o, pero en mi barrio se le dice aldori帽o; y ahora, 驴qu茅 hago? Me sentir铆a muy forzada escribi茅ndolo as铆. Como soy consciente de que esto es un registro, decid铆 que no solo iba a llevar el lenguaje al l铆mite con el l茅xico, sino tambi茅n con la forma, porque me di cuenta de que para contar mi historia la lengua canaria se dejaba fuera toda la realidad que yo viv铆 y mi forma de hablar. As铆 que decid铆 registrar yo misma a trav茅s de mi texto palabras que no se han registrado.

驴C贸mo se ha recibido en tu entorno?

Hay dos reacciones muy claras: gente a la que le ha encantado porque se ha visto representada, sobretodo la gente de mi barrio porque por primera vez aparecen en un mapa cultural, y por otro lado los mayores palos que me he llevado ha sido de gente de Canarias. Yo pensaba que iba a ser desde la pen铆nsula desde donde iba a recibir m谩s le帽a, y creo que es porque en los medios se ha presentado mi escritura como la nueva escritura canaria millennial, y les parece que estoy obviando toda la tradici贸n del uso del habla en la literatura canaria. Yo soy consciente de que formo parte de una tradici贸n del uso de la oralidad en la literatura: sin haber le铆do a V铆ctor Ram铆rez no hubiese podido escribir mi libro. Somos parte de una cadena de tradici贸n.

A trav茅s de la historia de amistad de dos ni帽as tratas much铆simos temas: el turismo, la homofobia, la pobreza, etc.

Es una elecci贸n pol铆tica al elegir d贸nde pones la mirada. Hay una parte de elecci贸n consciente de temas que yo siempre hab铆a tenido enquistados y hay otra parte de naturalidad, ya que buena parte de experiencias yo misma las viv铆: el control de la alimentaci贸n, de la sexualidad, la transfobia, el descubrimiento de la internet sin ning煤n tipo de tutela. Tambi茅n un elemento que no se suele mencionar, y que para m铆 es primordial, es el abuso de poder de los ni帽os para con las ni帽as en la infancia.

En la novela hay mucha presencia de cuidados de las mujeres: 驴esto forma parte de ti?

La abuela, que es muy importante en la novela, representa los valores tradicionales. En el caso de la abuela de Isora ese control de la alimentaci贸n, ese sentimiento de culpa judeocristiano que intenta trasladar a la ni帽a鈥 Creo que las figuras de las abuelas para m铆 han sido primordiales porque me han hecho entender que se puede ser mujer de otra forma. Las mujeres de mi infancia son como mi madre: mujeres fuertes que cuidan de la tierra, que van a trabajar. No son mujeres que se quedan encerradas en la casa sirviendo a un hombre, aunque tambi茅n tienen esa parte, pero no esperan a nadie para hacer las cosas que tienen que hacer. Ese modelo de mujer me marc贸 profundamente. En la infancia me sent铆 muy acompa帽ada por las mujeres de mi entorno. Igual que me transmitieron valores de los que me intento desprender, tambi茅n me transmitieron una forma de ser mujer muy fuerte, muy v谩lida y eso ha influido en que yo escriba. Mi madre me ha ense帽ado a no tener miedo.

驴Desde cu谩ndo escribes?

Por lo general est谩 este clich茅 de que 芦un gran escritor tiene que haber le铆do mucho para empezar a escribir禄, pues en realidad yo de peque帽a como era una echa铆ta palante que flipas, empec茅 a escribir porque me dio la gana y yo cre铆a que yo era poeta. El primer evento literario importante es que cuando ten铆a 10 a帽os gan茅 un premio de poes铆a escolar. A partir de ah铆 me pas茅 unos a帽os escribiendo y present谩ndome a los premios. Luego, en el instituto parec铆a que no estaba de moda escribir relatos, era como vergonzoso, y me alej茅 por completo de ese mundo sentimental. Como desde peque帽a hab铆a bailado me centr茅 en el baile, pero de repente gan贸 las elecciones Rajoy; empezamos a manifestarnos y comenc茅 a interesarme en la ecolog铆a, el feminismo, etc., y ah铆 empec茅 a leer textos pol铆ticos, sobre todo relacionados con el pensamiento anarquista y di el salto a la literatura. Entonces me obsesion茅 por completo con que ten铆a que saldar una deuda con la cultura y me lo quer铆a leer todo. Sent铆a que ten铆a muchos huecos culturales que no iba a poder tapar. Poco a poco perd铆 la verg眉enza y entend铆 que todo el mundo es v谩lido.

El Topo es un peri贸dico libertario, hablemos de anarquismo: 驴c贸mo te relacionas con 茅l?

Es complicado porque ahora mismo participo de muchos contextos que tienen que ver con iniciativas gubernamentales o estatales, y creo que estoy entrando en confrontaci贸n con mis valores de mi yo de 19 a帽os. Por un lado est谩n mis ideas pol铆ticas y por otro mi necesidad de comer y tener dinero. Estoy en una confrontaci贸n porque quiero seguir teniendo estos valores, pero me encuentro con la realidad de la vida y es muy dif铆cil combinarlo. Pero aun as铆, siempre que tengo dudas sobre lo que debo hacer dialogo con la Andrea de los 19 e intento seguir lo que ella har铆a. Porque en esa 茅poca que sufr铆 incluso depresi贸n porque no me gustaba c贸mo el mundo estaba planteado, sent茅 las bases de mi pensamiento y de las cosas que no quer铆a en mi vida; eso es lo que me gu铆a.

驴Eres m谩s Isora o la narradora?

En Panza de burro constru铆 dos personajes, no son dos personas, y yo tengo un poquito de cada una. Igual que pasa con los personajes de las novelas de Elena Ferrante, que te sientes identificada un rato con una amiga y otro con otra, pues lo mismo con mi novela. Lo que a veces me planteo es c贸mo contar铆a Isora su historia. Probablemente tambi茅n sentir铆a envidia de la otra ni帽a y querr铆a ser como ella. Creo que todas hemos sido las dos amigas, la que sigue y la que es seguida.

驴Est谩s escribiendo alg0 nuev0?

Voy a ser sincera: tengo ganas de encerrarme en una cueva de cabreros y no salir. Nunca hab铆a tenido la sensaci贸n de que alguien esperara que hiciese algo, siempre lo hab铆a hecho todo por propia iniciativa y encontraba en la escritura un espacio de libertad. Ahora, sin embargo, siento que soy escritora y esa es mi labor. Esa presi贸n me bloquea un poco, pero creo que necesito distanciarme un rato de mi exposici贸n en redes y reconectar con mis ideas y con mis lecturas y ah铆 empezar茅 a escribir. Tengo dos ideas: una es como una biograf铆a ficcionada de mi abuelo materno y, por otro lado, un libro de relatos tambi茅n ambientado en Canarias, que recoge la idea inicial que ten铆a de Panza de burro de hacer un libro de relatos. Pero a lo mejor dentro de un mes dejo la escritura y me meto en Bachata Lovers鈥 Tengo la sensaci贸n de que quiero vivir y ya est谩.

Pregunta para las escritoras revolucionarias: 驴qu茅 es lo que m谩s te toca el co帽o?

En este momento lo que m谩s me toca el co帽o es que se me acerquen se帽ores mayores del mundo de la literatura y me digan 芦para la edad que tienes escribes muy bien禄.

Por

Ana Bel茅n Garc铆a

Equipo de El Topo.




Fuente: Eltopo.org