July 1, 2021
De parte de SAS Madrid
244 puntos de vista


El Gobierno avanza con paso firme en los aspectos concretos que regirán el funcionamiento del futuro fondo público de pensiones anunciado ya por el Gobierno para este año -aunque su activación se demorará hasta mediados de 2022-. A finales del presente ejercicio el Ejecutivo deberá haber puesto al menos las bases legales del instrumento financiero de ahorro negro sobre blanco. Sin embargo, no se espera que hasta mediados del próximo ejercicio eche a andar este producto de ahorro, ya que los primeros meses de 2022 servirán para cerrar los últimos flecos de esta parte de la reforma de pensiones destinada a impulsar los planes de pensiones de empleo entre la población ocupada, trabajadores autónomos y funcionarios. Uno de estos es el concurso público que lanzará el Gobierno en los primeros meses del próximo año para conceder por un lado la gestión de los ahorros y, por otro, el depósito de los mismos.

Este es sin duda uno de los elementos centrales que deberá abordar el Gobierno junto al sector privado para aprobar este fondo de pensiones. Cabe recordar que el Ejecutivo asume esta iniciativa ante el constatado fracaso del uso de los planes de previsión complementaria en nuestro país, y especialmente en los correspondientes al segundo pilar de ahorro para la jubilación: los planes de empleo. Y es que solo el 1% de las empresas ofrece este tipo de productos a sus trabajadores, a pesar de que el ahorro para la jubilación es un beneficio social muy bien valorado por los empleados. Según datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco), en 2020, unos dos millones de personas tenían un plan de pensiones de este tipo, con un patrimonio de casi 35.000 millones de euros, frente a los más de siete millones de personas con planes de pensiones individuales.

Falta de detalles

El Ejecutivo no ha dado hasta el momento más detalles sobre este proceso de adjudicación ni los términos y condiciones en los que se desarrollará, si bien es cierto que un equipo de técnicos del Ministerio de Seguridad Social y del Ministerio de Economía ya trabajan conjuntamente con la Dirección General de Seguros para aquilatar los puntos clave de la gobernanza del nuevo instrumento financiero para ahorradores.

“El compromiso en la ley general de Presupuestos es que tendremos la ley preparada este año, por tanto, lo que esté disponible para el año que viene. Pero el compromiso se ha mandado al Parlamento”, apuntaba recientemente el ministro encargado de impulsar la medida, José Luis Escrivá, señalando que el plazo autoimpuesto marca como objetivo concluir la redacción de la ley antes de que finalice el presente año, y activar el sistema de ahorro ya en la segunda mitad de 2022.

Expectativa en el sector

Entre tanto, el sector aguarda con expectativa el lanzamiento de este nuevo instrumento de ahorro financiero. En el conjunto de España, el patrimonio acumulado en planes de empleo apenas ha ascendido en 2019 dos décimas de PIB con respecto al año anterior (2,8% último dato disponible de 2018), habiendo marcado un máximo en 2014 en el 3,5%, según refleja el estudio reciente del Consejo General de Economistas sobre El reto del envejecimiento desde una perspectiva integral.

Así, lejos de suponer una competencia para las empresas del sector, al ser un fondo de promoción pública pero de gestión privada, “dará más posibilidades de trabajo a las empresas del sector y puede ser el impulso definitivo para los planes de pensiones de empleo en España”, señala el director de Nationale-Nederlanden Employee Benefits, Juan Marina, en referencia al impacto que puede tener sobre el mercado la puesta en marcha por parte del Gobierno de este vehículo de previsión social complementaria, que “es más una ayuda”.

Mientras que el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, llama a “ir más allá” de lo contemplado en el acuerdo de pensiones alcanzado en el Congreso en el marco del Pacto de Toledo y abordar “soluciones más agresivas” para el sistema público de pensiones. En el caso del fondo de pensiones de empresa impulsado por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha reconocido que “fue una agradable sorpresa“, pero ha lamentado la “falta de detalle” y “aparente enfriamiento” de su propuesta, asumiendo un retraso de hasta tres años en la puesta en marcha del fondo.

“Estamos perdiendo el tiempo”, ha dicho, antes de apostillar que “Mapfre estará interesada en participar una vez que se conozcan las condiciones”, que espera que “respete el interés público y privado”.

Varios fondos

Por su parte, sobre otro de los puntos que será preciso ajustar con el sector privado al tiempo de las concesiones de gestión y de depósito, las entidades financieras han propuesto al Gobierno la posibilidad de poder crear tantos planes de pensiones de promoción pública como firmas estén interesadas en hacerlo, al tener un mejor conocimiento del funcionamiento de las pymes y los autónomos, que constituyen una base importante de su cartera de clientes, porque ya tienen contratados otros productos financieros. Estos planes, además, estarían disponibles en una plataforma digital abierta para que los eventuales usuarios pudieran compararlos y contratarlos más fácilmente y tener control del desempeño de los ahorros en cada momento.

Noticia relaciona ElEconomista.es (30/06/2021)




Fuente: Sasmadrid.org