April 18, 2021
De parte de ANRed
362 puntos de vista


Entrevista a Enrique Gandolfo, Secretario General CTA-A Bah铆a Blanca y Secretario de Formaci贸n Pol铆tico Sindical SUTEBA Bah铆a Blanca. Un recorrido a trav茅s de los a帽os: del recuerdo del Cordobazo, la militancia en los 70, la vuelta a la democracia y el 2001 hasta el presente. Palabra que es aprendizaje: pol铆tica sindical y movimiento de mujeres, antiextractivista y de pueblos originarios. Por ANRed.


ANRed:  Enrique, esta charla tiene la intenci贸n de hablar m谩s all谩 de las coyunturas, el hecho de que sos un referente sindicaly te vemos, como siempre, trabajando en escuelas, caminando o en bicicleta. Vos sos como para los que tenemos un poquito menos de edad un referente 茅tico, de ese otro sindicalismo que fue posible con Agust铆n Tosco y que podr铆a ser posible, y es posible en realidad, en muchas experiencias que existen en Argentina. Entonces preguntarte un poquito 驴Ad贸nde empezaste tu militancia y te formaste pol铆ticamente? 驴Cu谩l es el humus sociol贸gico en el que te formaste y que acontecimientos te marcaron?  

E.G: Bueno, de muy chico comenc茅, porque en mi familia se hablaba de pol铆tica todo el tiempo. Mi mam谩 era una persona de s贸lida formaci贸n marxista y escritora y tanto desde lo que escribe, lo que hace y de lo que vive junto a mi padre, fue toda una impronta familiar la participaci贸n.

Pero si me preguntas la primera vez que yo recuerdo, tendr铆a 14 a帽os, es el d铆a despu茅s del Cordobazo. Viv铆amos en Bah铆a ya en esa 茅poca, se hablaba en todo el pa铆s de lo que hab铆a ocurrido en C贸rdoba. De manera que cuando al d铆a siguiente hubo una manifestaci贸n en Bah铆a Blanca, que confluy贸 en la CGT, ah铆 en el local donde est谩 ahora en Mitre y Rodr铆guez, me fui  solo, no le digo a nadie, no le digo ni a mis viejos. Tengo 14 a帽os, me voy solo, voy a ver qu茅 es eso鈥.  Es la primera vez que me encuentro con una manifestaci贸n obrera鈥 y me encuentro con gente en grupo, cantando, organizada. Entonces, 驴d贸nde me pon铆a en ese lugar? Hab铆a una muchedumbre, veo un cartel que dice CGT de los argentinos y que dec铆a 芦Abajo Dictadura芦; ese cartel me gust贸, entonces me puse ah铆 sin tener en claro que era la CGT de los argentinos Esa ser铆a mi primera participaci贸n con 14 a帽os el d铆a despu茅s del Cordobazo.

ANRed: 驴Ustedes ven铆an de C贸rdoba? 

E.G: S铆, de C贸rdoba, a帽o 68, pero toda nuestra infancia con mis padres y mi hermano Daniel hasta los 14 a帽os, hasta el primer a帽o del secundario fue en Esquel, en Chubut. Cuando a mi me preguntan yo digo que soy de ah铆, nac铆  en Buenos Aires pero mis ra铆ces est谩n ah铆. Tengo una historia de chiquito all谩, de participaci贸n, una pueblada que se da contra un desalojo de un asentamiento en una ladera de una monta帽a, ah铆 en Esquel, en 1967, en plena dictadura de Ongan铆a. Se da una manifestaci贸n espont谩nea organizada en el pueblo en la cual participan mis viejos, paran frente a Gendarmer铆a y se consigui贸 impedir eso. Pero me acuerdo de eso, tengo 2 fotos, ten铆a 12 a帽os y de alguna manera ser铆a la primera, pero no era muy consciente.

ANRed: tu militancia como sigue despu茅s del Cordobazo? 

E.G: No puedo llamarla militancia pero s铆 compromiso, inter茅s, participaci贸n en lo estudiantil secundario, en lo que se pod铆a en aquel momento:  estamos hablando de la dictadura. Quiz谩s en esto de la participaci贸n tambi茅n hay un hecho que marca mi historia, en el 72, despu茅s de la Masacre de Trelew, como estudiante secundario, en el frente del Colegio Nacional hicimos un homenaje a los ca铆dos, nos manifestamos ah铆 en la Avenida Alem y ah铆 empieza alg煤n proceso de organizaci贸n en lo personal. Mi actitud es militante pero no en el sentido de tener una militancia organizada. Ya s铆 despu茅s, en La Plata, yo viajo a estudiar medicina y ah铆 s铆, ya directamente. En el 73 paso a vivir en La Plata y ah铆 ingreso al Partido Revolucionario de los Trabajadores y es ah铆 donde voy a desarrollar una militancia pol铆tica.

ANRed: 驴Militaste en las organizaciones estudiantiles del PRT? 

E.G: En primera instancia en las c茅lulas del PRT, en la facultad donde yo estaba que era Medicina hab铆a algo importante, una agrupaci贸n llamada Juan Jos茅 Cabral en homenaje a un estudiante asesinado por la Polic铆a de Corrientes en mayo del 69.

Vi una fuerte militancia pol铆tica en las Universidades, en varias Facultades, de Arquitectura, en Humanidades y tambi茅n una militancia de otro tipo, la obrera, arraigada en la gran industria, la sider煤rgica (Propulsora) la Petroqu铆mica y de la carne en el Swift de Berisso y es mi primer acercamiento a esta militancia obrera  En todos esos lugares hab铆a militancia y en verdad voy a estar en contacto con compa帽eros militantes del Astillero Rio Santiago, con el cual tengo un v铆nculo en aquella 茅poca. Para m铆 es como el conocer qu茅 era la lucha obrera pol铆tico sindical, yo no sab铆a nada de eso, yo ten铆a los libros pero no el conocimiento directo, c贸mo dar una pelea en una f谩brica. En muchos casos, yo iba a esas reuniones y solamente escuchaba y aprend铆a adem谩s se daba que hab铆a militantes de muchos a帽os, con una larga trayectoria, entonces era como un libro abierto de experiencias y de conocimientos que adquir铆a.

ANRed: 驴Qu茅 balance haces vos de ese proceso, de la construcci贸n pol铆tica de ese momento y de la construcci贸n pol铆tica que fue el PRT? 

E.G: Sin duda, una determinaci贸n y una capacidad de organizaci贸n admirable, una postura pol铆tica en un momento particularmente complejo del pa铆s, con el regreso de Per贸n y el gobierno de Isabel Per贸n, que yo comparto y que visto a la distancia por ah铆 podr铆a se帽alar algunas cuestiones que hoy ser铆a como critica pero los grandes pasos en el sentido de definir lo que Per贸n viene a hacer en ese momento particular de la historia del pa铆s y cu谩l es el rol que el peronismo en ese gobierno viene a jugar, yo creo que hay grandes aciertos. La burgues铆a le encomienda a Per贸n en el gobierno intentar frenar ese auge popular que no era solo reivindicaci贸n econ贸mica; desde grandes n煤cleos planteaban la organizaci贸n popular por una salida al socialismo, esas cuestiones eran vistas como una amenaza. Realmente la burgues铆a lo vive como una amenaza y los cuadros m谩s l煤cidos advierten que ese desarrollo pone en cuesti贸n un sistema de dominaci贸n. Frente a eso, la autoridad pol铆tica de Per贸n pod铆a jugar una suerte de freno y de desv铆o de ese torrente revolucionario que se nutr铆a de experiencias diversas, no solamente el socialismo revolucionario sino tambi茅n dentro del peronismo, FAR-FAP, Montoneros, MR17 y distintas fracciones que hab铆a en aquel momento.

As铆 que bueno, eso desde un punto de vista; rescatar el enorme valor de la militancia, los aciertos pol铆ticos y por ah铆 alguna cr铆tica a las propensiones militaristas que pudo haber habido en alg煤n momento, insisto, muy complejo, muy dif铆cil de Argentina, donde la burgues铆a se prepara para lo que va a venir e intentar acallar no solo la protesta obrera y popular sino tambi茅n sacar de la agenda la posibilidad de transformar la sociedad.

ANRed: Despu茅s, tambi茅n lo que fue esa experiencia del FAS, del Frente Anti imperialista por el Socialismo, que fue una experiencia tambi茅n impulsada desde el PRT y con una mirada muy amplia de unidad. 

E.G: Bueno, yo tengo la suerte de participar del 煤ltimo Congreso del FAS que se hace en el a帽o 74, que se hizo en un estadio de f煤tbol en Rosario. Hoy al recordar estas cosas鈥 un estadio, fuera de la ciudad, veinte mil personas en un encuentro de estas caracter铆sticas鈥. Adem谩s, el recuerdo imborrable de que en ese Congreso particip贸 Tosco y como ya C贸rdoba hab铆a sido intervenida, el gobierno electo de Ricardo Obreg贸n L贸pez y Atilio L贸pez hab铆a sido intervenido, hab铆a sido desplazado por un golpe provincial avalado desde el gobierno nacional de Per贸n, esa delegaci贸n de C贸rdoba que todos esper谩bamos en ese congreso tiene dificultades para salir de la ciudad por el despliegue policial, entonces llega muy tarde. Llega cuando casi est谩 anocheciendo y entonces sube Agust铆n Tosco con un discurso muy valiente de denuncia del rumbo que tomaba el gobierno. Un rumbo pol铆tico de enfrentamiento de derechizaci贸n. Todas las expectativas que hab铆a suscitado la vuelta de Per贸n a la presidencia r谩pidamente v铆a una ley excepcional a la medida de la burocracia sindical, v铆a un pacto social a la medida de la burgues铆a avalado por los militares y reformas al c贸digo penal que son avaladas, van desnudando un car谩cter que va a quedar muy claramente marcado hacia quienes est谩 pensando beneficiar con esa pol铆tica, acompa帽ado de una suerte de intento de renegociar las condiciones de la dependencia.

ANRed: Enrique, 驴qu茅 significaron para vos el movimiento de Derechos Humanos, las Madres? 驴C贸mo fue que vos te empezaste a involucrar en el movimiento de Derechos Humanos en ese momento y en una ciudad como Bah铆a Blanca? 

E.G: Fue en Bah铆a que me involucro,  porque yo hab铆a vuelto a Bah铆a Blanca en el a帽o 78. Una suerte de autoexilio luego de tremenda represi贸n que se desencadena en La Plata y en el pa铆s primero con la Triple A y luego con la dictadura c铆vico militar. Y en Bah铆a en esos a帽os era el silencio m谩s crudo, muchos v铆nculos los hab铆a perdido. No era que el todo el mundo sab铆a la magnitud de lo que estaba pasando, Cuando en el 79, la Comisi贸n de Derechos Humanos de la OEA vienen a ver que est谩 pasando en Argentina, hab铆a una enorme fila en Avenida de Mayo para hacer la denuncia de los casos de violaciones a los derechos humanos por el terrorismo de estado, sobre todo sobre el activismo sindical y pol铆tico. Reci茅n en el 82, a finales de la dictadura, despu茅s de la 茅poca de Malvinas, empezamos a ver algunas organizaciones, tenemos alguna noticia ac谩 de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos. Y de familiares que comenzaban a reunirse Y ya en el 83, fue un intento de recomponer fuerzas, de reconstruir estas cuestiones que hab铆an quedado acalladas con el silencio de la dictadura y conocer la verdad sobre los compa帽eros y compa帽eras desaparecidos y asesinados. Vemos madres y padres organizarse en torno al reclamo de la aparici贸n de sus hijos y creo que la primera marcha as铆 en la cual particip茅 en ese momento fue la Marcha del Silencio, en los 煤ltimos meses de la dictadura, antes que asumiera Alfons铆n. Y recuerdo como si fuera hoy el resonar de los pasos sobre el asfalto y de alguna manera tambi茅n la alegr铆a de recuperar la calle, de volver a ganar la calle y en este caso ganar la calle para pedir por el reclamo que era en aquella 茅poca, la aparici贸n con vida y la verdad, la justicia frente a tanta muerte.

Ya en el a帽o 85 conformamos con algunos compa帽eros y compa帽eras el frente de apoyo a las Madres de Plaza de Mayo y de alguna manera 铆bamos articulando con el trabajo que comienza a hacer la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. La primera tarea que ellos toman son los informes de la CONADEP y luego preparar las denuncias y se empieza ir a buscar familiares que nunca las hab铆an hecho.

Por nuestra parte 铆bamos a la calle, llev谩bamos volantes y denunci谩bamos que hab铆a pasado en la universidad, en el trabajo, quienes hab铆an desaparecido. Era un momento muy particular, en la ciudad todav铆a en el 84-85 de esto no se hablaba masivamente, segu铆a el miedo. Entonces esa construcci贸n de v铆nculos y lazos fraternales va a tomar cuerpo y va ganando la calle. Va a tener algunos momentos complicados, como con los indultos de Menem y la resistencia que eso va a generar y la masividad de la protesta frente a la pol铆tica del menemismo.

ANRed: En l铆neas generales, desde lo que es esta democracia desde el 83 en adelante, 驴qu茅 deudas penss, en base a todas esas miradas y andares pol铆ticos que venimos charlando, que son las m谩s urgentes que tiene esta democracia con esa lucha por una sociedad socialista, igualitaria, por la que tantos dieron la vida en Am茅rica Latina, desde la revoluci贸n cubana en adelante? 驴Qu茅 plantear铆as vos como las principales deudas?  

E.G: En esos a帽os Alfons铆n dec铆a con la democracia se come, se educa y se cura. Era un latiguillo de su campa帽a electoral. Bueno si hablamos de deudas ah铆 las ten茅s, con el hambre, con la desinversi贸n en salud, ahora en pandemia se ve de una manera muy tangible. Tambi茅n es cierto que no ten铆amos expectativas en 茅l. Alfons铆n como pol铆tico burgu茅s de todas maneras toma decisiones que son audaces como el juicio a las juntas, sin duda m谩s all谩 de las limitaciones que tenga, y el c贸mo pasa r谩pidamente del juicio a las juntas a las leyes de obediencia debida y punto final. A煤n as铆 pone ante la sociedad la magnitud del terrorismo de estado, aun incipientemente鈥  Y ha sido producto de ese trabajo, desde estos espacios, lo que vino, y reci茅n ahora aparece con mucha seriedad la directa relaci贸n del terrorismo de estado con grandes empresas que lo avalaron, lo propiciaron; o sea los grupos econ贸micos dominantes que no solo propiciaron el poder pol铆tico de la dictadura, sino que fueron parte de ella. Como el rol en Bah铆a Blanca de La Nueva Provincia con Vicente Massot, pero esto puede ligarse a tantas otras grandes empresas. Ahora han sido juzgados gerentes de la Ford que han entregado obreros de la f谩brica y en tantos otros lugares las mismas pol铆ticas, en el ingenio Ledesma, etcetc . A nosotros siempre nos ha importado ver el signo de clase. El terrorismo de estado tiene un signo de clase. Hay una clase social que propici贸, aval贸 el terrorismo de estado. El plan de exterminio en todo caso fue llevado por las fuerzas armadas y otros sectores civiles que ven铆an de la 茅poca de la Triple A, como se ve ahora en los juicios en Bah铆a. Pero el terrorismo de Estado al servicio de allanar el camino al plan econ贸mico de explotaci贸n, de mayor endeudamiento y dem谩s. Para sintetizar, Alfons铆n para nosotros est谩 claro que no es un pol铆tico socialista que viene a producir cambios de fondo en la estructura social. Justamente por esa raz贸n, la decisi贸n del juicio de las juntas e inmediatamente y ante los levantamientos carapintadas conceder las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, completada directamente por los indultos de Menem. Mientras tanto los mismos grupos que se beneficiaron durante la dictadura y durante la cual sus deudas privadas fueron estatizadas con Cavallo en el Banco Central, son gran parte de los que siguen siendo los grupos dominantes en este pa铆s:  Ledesma, Perez Companc鈥 Otros grandes grupos que siguen estando al frente de la econom铆a nacional y no por nada hoy por hoy cuando el gobierno quiere negociar negocia con Paolo Roca de Techint y otros.  

Reconstruir la militancia anticapitalista es una tarea pendiente, una militancia democr谩tica, por los Derechos Humanos, por la Verdad, la Justicia, la Memoria y tambi茅n una militancia anticapitalista que ponga en cuesti贸n este sistema de dominaci贸n m谩s all谩 de la f贸rmula que gobierne; un sistema que es una f谩brica de injusticias鈥 Me parece que en ese punto es que hemos intentando reconstruir esa militancia anticapitalista que hoy existe pero que lamentablemente no hemos sabido reconstruir una organizaci贸n social y pol铆tica bien homog茅nea que canalice toda esa demanda y le d茅 un rumbo en un sentido emancipatorio.

ANRed: 驴Qu茅 balance haces del proceso que abri贸 el 2001? 

E.G: Entre otras cosas, a nivel local, abri贸 la posibilidad de recuperar el Suteba y luego la CTA. Nosotros nos present谩bamos en cada elecci贸n desde el 88 y las perd铆amos; incluso creo que lo escribimos como balance de la 煤ltima elecci贸n perdida del 2000, que para que nosotros ganemos -porque tampoco nos iba mal, sac谩bamos el 41-42%- pero para que nosotros gan谩semos ten铆a que darse un proceso donde se visualizara la correcci贸n de nuestra pol铆tica de oposici贸n a las pol铆ticas conciliadoras y claudicantes de la conducci贸n de Suteba. Pero ante miles, no ante los cien que iban a una asamblea y eso pas贸 en el 2001. La conducci贸n sindical queda tan desacreditada p煤blicamente, La Celeste que pierde las eleccionesen 2003. Lo podemos decir de esta manera: que el triunfo de la Granate en aquel momento es heredera de las grandes movilizaciones y los dos escuelazos de agosto del 2001. Miles y miles de personas, docentes, estudiantes, padres y madres que marchamos desde las escuelas al centro en el marco de una huelga provincial. Yo creo que eso es algo que va m谩s all谩 de la huelga misma. Se dio un movimiento de defensa de la escuela p煤blica aunado a todas estas otras demandas de aquel momento. Yo me acuerdo que ven铆a gente que estaba organiz谩ndose en distintos sectores, desocupados, artistas, y le daban una expresi贸n concreta, que nosotros en t茅rminos sindicales la traducimos en la recuperaci贸n del Suteba pero que tiene otros componentes que van m谩s all谩 de la pelea educativa. Fue un momento extraordinario donde se crean asambleas populares, se recuperan f谩bricas vaciadas por patronales y donde estaban abiertas otras posibilidades como la construcci贸n de herramientas pol铆ticas a la medida de lo que yo dec铆a antes, para una lucha anticapitalista. 

 Sin duda que estaban abiertas otras posibilidades a partir de lo que pasa siempre con una rebeli贸n popular como la del 19 y 20 de diciembre. Se da una rebeli贸n que entre otras cosas termina con el gobierno de De La R煤a. Este, entiendo que tambi茅n es otro momento parte aguas de la historia.

ANRed: Te pregunto como para ir terminando, 驴qu茅 aprendizajes han tenido quienes son de la generaci贸n de ustedes y con todos estos recorridos, del movimiento de mujeres as铆 como de las luchas de los pueblos ind铆genas y tambi茅n de las luchas antiextractivistas? 驴Qu茅 aprendizajes desde el sindicalismo han habido y cu谩les restan o podr铆an darse? 

E.G: Creo que la palabra es esa: aprendizaje, hay que decirlo con toda claridad, no es que enfoc谩bamos en estas cuestiones como las principales de nuestra militancia, hoy s铆 las vemos como absolutamente necesarias.  En otro momento, no aparec铆an en nuestras demandas m谩s inmediatas no s茅 si ningun, pero no aparec铆an con la dimensi贸n que hoy toman y hoy si las vemos como absolutamente necesarias como parte de una construcci贸n, no puede no tenerse una pol铆tica hacia el movimiento de mujeres, hacia el movimiento contra el extractivismo y contra la megaminer铆a, y con respecto a los pueblos originarios. Hab铆a algunos v铆nculos en otros momentos pero no esos v铆nculos y esa dimensi贸n que tom贸 la lucha. Como en el caso de las mujeres, como en el caso de los pueblos originarios, en el caso de hoy por ejemplo la lucha provincial contra la megaminer铆a en Chubut o en otros lugares como en Mendoza por el agua. Hoy la vemos como absolutamente necesaria como parte de un proyecto socialista emancipatorio. A todas las cuestiones hay que estudiarlas, conocerlas, aprenderlas  y denunciar que el capitalismo atropella absolutamente todos los derechos que han sido arrebatados: a los pueblos originarios, a las comunidades que est谩n en los lugares donde se desarrolla el extractivismo y bueno ni hablar del movimiento de mujeres que hoy tiene una potencia que a todos nos ha conmovido y nos obliga, en el buen sentido, a tomarlo en nuestras organizaciones.

ANRed: Enrique, para cerrar y con la mirada puesta en los j贸venes y las j贸venes docentes, trabajadores y trabajadoras, 驴qu茅 ser铆a lo que vos quisieras transmitir a partir de la experiencia desde una construcci贸n pol铆tica en la que est谩s actualmente? 驴Y que transmitir铆as a los j贸venes docentes, trabajadoras, respecto de lo qu茅 es la militancia, el activismo, el compromiso pol铆tico? 

E.G: Y si lo veo desde nuestra experiencia tanto trabajadores y trabajadoras de la educaci贸n sin duda contar la historia de recuperar un sindicato desde abajo. Esto me parece que ante todo, que fue desde un colectivo de un grupo de compa帽eros y compa帽eras que nos unimos porque hab铆a que recuperar esa herramienta pol铆tico sindical que es encabezar el sindicato de los trabajadores.  Recuperar el Suteba en 2003 creo que fue un paso important铆simo y que todav铆a es una experiencia que tiene plena vigencia y pleno desarrollo. Hemos sabido dar peleas enormes, multitudinarias, colectivas en diferentes momentos, contra diferentes leyes, contra diferentes gobiernos, y adem谩s valorizar. Yo siempre lo digo en el sentido de que es en esta ciudad con fuerte arraigo de ideas conservadoras lo que significaba y lo que significa que el sindicato docente est茅 conducido por compa帽eros y compa帽eras que nunca ocultamos nuestra identidad pol铆tica e ideol贸gica. Siempre dijimos que somos, que para estar en un sindicato tenemos que ser primero laburantes, trabajadores de la educaci贸n, tenemos que estar en las escuelas, como seguimos estando todos y todas.

En segundo lugar, nuestras ideas van en el sentido de los derechos inmediatos pero tambi茅n tienen como horizonte, como mira, la cuesti贸n de cambiar de ra铆z esta sociedad desigual e injusta que condena a tantos y tantas a padecimientos de los cuales la ignorancia es uno de ellos. Y eso nunca se ocult贸. Creo que para cualquiera que est茅 atento a quienes somos los y las compa帽eros y compa帽eras de Bah铆a y ahora en la CTA todos saben en qu茅 lugar ideol贸gico y pol铆tico nos ubicamos y qui茅nes son nuestros adversarios y a qui茅nes enfrentamos con determinaci贸n y con la frente en alto y que  pueden encontrarnos al lado en cualquier situaci贸n, como lo saben los compa帽eros del Frigor铆fico Recuperado INCOB, como lo saben los aceiteros, como lo saben tantos y tantas compa帽eras que en diferentes momentos han protagonizado luchas importantes y que siempre encuentran esta cuesti贸n que para nosotros es una bandera, que es la solidaridad de clase desde nuestro lugar como docentes pero desde la solidaridad de clase. Eso creo que tiene un valor, un m茅rito. Y el otro valor y el otro m茅rito es haber ejercido la conducci贸n apelando siempre a la democracia.

Las decisiones se toman en Asamblea, que no le imponemos a nadie qu tiene que pensar y hacer y que es una pelea compleja. En este momento es particularmente complejo, nunca he visto como en este momento el colectivo docente tan fragmentado, la situaci贸n de precarizaci贸n laboral, la cantidad de j贸venes que no tienen trabajo, un sueldo m铆nimo que no les permite vivir, la irrupci贸n de formas de laburo, de jornada extendida. 

Digamos en este sentido, vos me dec铆as un mensaje, yo en verdad tengo confianza en que aparezcan de la mano de quienes hoy ingresan al laburo nuevas formas de resistencia para enfrentar estas cosas que son nuevas, el teletrabajo, la virtualidad en la educaci贸n, que aparecen como en los grupos dominantes como si fueran las grandes panaceas para nuestros problemas cuando en realidad ellos lo piensan solo en funci贸n del rol de disciplinamiento. Y en todo caso de negocio para la venta de software educativo y nosotros tenemos que pensar c贸mo insertamos nuestras luchas en una sociedad empobrecida que pide y sigue reclamando para sus hijos educaci贸n. Y eso es todo un desaf铆o me parece, no vamos a dejar de pelear por el salario, lo tenemos que hacer obvio, como cualquier laburante y otra cosa es conectar nuestras demandas por m谩s y mejor educaci贸n, junto a las demandas de un pueblo empobrecido que sin duda quiere otro futuro. Un futuro diferente para sus hijos y para sus hijas y que desde nuestro lugar seguimos pensando que ese futuro diferente posible tiene un nombre y una salida que es socialista para que pueda dar satisfacci贸n a tanta sed de justicia e igualdad. 





Fuente: Anred.org