December 19, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
42 puntos de vista

Juan Carlos Rois

Conocer esta disparatada cifra no es tarea f谩cil, porque, a帽o tras a帽o, los encargados de dise帽ar las cuentas p煤blicas se encargan de esconderlo en partidas presupuestarias de diversos ministerios y organismos para hacerlo pasar desapercibido. A ello se une que diversos organismos cuentan con una verdadera pleites铆a a lo militar y est谩n constituidos, incluso desde su propia constituci贸n legal, para atender a fines militares y civiles (como es el caso de AEMET, que tiene un porcentaje de sus recursos y de su personal dependientes de lo militar y obligaci贸n de proporcionar datos al ej茅rcito; o de Metrolog铆a, que igualmente cuenta con un convenio por el que transfiere recursos al organismo aut贸nomo militar INTA, o de la SEPI; que financia las perdidas constantes de NAVANTIA y de la parte espa帽ola de AIRBUS). En otros casos, los ministerios le han cedido o comprado barcos a defensa o es la armada o la guardia civil quien opera sus naves y aeronaves y hay un tercer supuesto donde diversos ministerios financian, sencillamente, actividades militares o transfieren a estos fondos.

Si atendemos a los criterios de la OTAN (gasto militar es el de cualquier gasto p煤blico que financia cualquier actividad, estructura, infraestructura de la defensa, incluyendo fuerzas paramilitares -por ejemplo, la guardia civil en Espa帽a o la gendarmer铆a en Francia- y pensiones y sistemas de previsi贸n de los militares, as铆 como sus bases y acuartelamientos), el gasto militar espa帽ol para 2023 se descompondr铆a seg煤n el siguiente cuadro.


En 茅l he contemplado tanto el gasto militar que aparece disperso por los distintos ministerios, como el sobregasto que tradicionalmente y fuera de presupuestos suelen endosarnos mediante el abuso del fondo de contingencia y de cr茅ditos extrapresupuestarios acordados por el Consejo de Ministros y pagados por el de Hacienda, y he consignado un asterisco en aquel gasto que sabemos que se paga desde distintos ministerios pero no se desagrega en los presupuestos, por lo que tenemos que estimarlo, siempre usando criterios muy moderados y por debajo de lo razonable, porque preferimos quedarnos cortos a que nos digan que es menos.

Adem谩s he tenido en cuenta la repercusi贸n que este enorme gasto militar supone para nuestra secular deuda p煤blica, dado que cada a帽o el Estado paga intereses de la deuda ya contra铆da y asume nueva deuda, por lo que es razonable considerar gasto militar la parte proporcional de estas dos partidas con relaci贸n al porcentaje de impacto del gasto militar en los presupuestos, pues en definitiva es el peso en el que el gasto militar anual repercute en nuestro esfuerzo de pago de una deuda p煤blica inmoral e insostenible.

La evoluci贸n de nuestro enorme gasto militar en los 煤ltimos a帽os no es nada halag眉e帽a y nos augura un futuro mucho peor. Si tenemos en cuenta el gasto militar de los tres 煤ltimos presupuestos, coincidentes con el gobierno m谩s progresista de la historia, encontramos un rasgo de preocupante militarizaci贸n, como vemos en el cuadro siguiente:


Esta evoluci贸n muestra el acusado proceso de remilitarizaci贸n que venimos padeciendo, gobiernen tirios o troyanos, desde hace muchos a帽os.

El gasto militar espa帽ol es un gasto disperso, distribuido en diversos ministerios fuera del de Defensa, lo que nos hace ver no solo el tremendo enga帽o, sino tambi茅n el colaboracionismo de quienes est谩n al mando de las carteras ministeriales.

Aunque las comparaciones son odiosas, el gasto militar espa帽ol supone m谩s de 230 veces el dinero que se destina a atender al Ingreso m铆nimo vital, m谩s de 2,17 veces lo que se destina a atender a todas las prestaciones de desempleo, m谩s de 10,5 veces lo que se destina a atender el total de gasto de pensiones no contributivas para las personas en peor situaci贸n, m谩s de 50 veces lo que se destina a inmigraci贸n, m谩s de 14 veces lo que se destina a todas las pol铆ticas de vivienda juntas, m谩s de 27.000 veces que se destina a atenci贸n a familias vulnerables, m谩s de 8.005 veces lo que se destina a asilo, m谩s de 1.252 veces lo que se destina a acompa帽amiento educativo a familias y alumnos vulnerables, m谩s de 11.795 veces lo destinado a educaci贸n compensatoria, 255 veces lo destinado a infantil y primaria y m谩s de lo que se destina a la suma de los ministerios de Asuntos econ贸micos, Agricultura-Pesca y alimentaci贸n, Ciencia e innovaci贸n, Consumo, Cultura y deporte, Derechos sociales, Educaci贸n y Formaci贸n profesional, Exteriores, Igualdad, industria, justicia, presidencia, pol铆tica territorial, sanidad y Universidades juntos… y podr铆amos seguir la lista del agravio comparativo del gasto militar frente a las necesidades humanas y a la situaci贸n ecol贸gica del planeta.

El ej茅rcito, dicen, est谩 para defendernos de las amenazas que pueden afectar a la sociedad. Pero las amenazas reales de los espa帽oles, muchas veces m谩s que amenazas agresiones directas y pura violencia estructural consentida, son la pobreza, el riesgo de exclusi贸n, la cada vez mayor negaci贸n del derecho a un techo digno, el deterioro de la sanidad universal de calidad y para todos, la desatenci贸n al ideal de una educaci贸n que fomente el desarrollo de las personas, la erosi贸n del trabajo decente, la degradaci贸n medioambiental y las agresiones a la naturaleza, la implosi贸n de los valores m谩s rancios, machistas, racistas y xen贸fobos, de odio a los pobres y a los distintos, violentos y autoritarios, cada vez con mayor presencia social.

Y nosotros nos preguntamos: 驴De cu谩l de estos enemigos nos ha defendido o nos puede defender el enorme gasto militar que sufrimos y la estructura que este financia?

Desde que Felipe Gonz谩lez decidi贸 involucrar a nuestro ej茅rcito en las acciones de intervenci贸n militar en el exterior a nuestros d铆as, el Ej茅rcito espa帽ol y la Guardia civil han participado en m谩s de 100 operaciones militares en el exterior, con el env铆o de m谩s de 150.000 efectivos y el gasto de m谩s de 18.000 millones de euros en dichas operaciones. 驴Cu谩nta paz han logrado para el mundo? 驴Cu谩nto hubi茅ramos ganado en seguridad humana planetaria invirtiendo esta cantidad de recursos humanos y materiales en atender a los objetivos del Milenio en vez de en operaciones de guerra?

Espa帽a es un pa铆s que arrastra un verdadero y secular olvido de las necesidades sociales de enormes capas de la sociedad. El gasto social espa帽ol no resiste comparaci贸n con el de otros pa铆ses de nuestro entorno y se sit煤a muy por debajo de la media europea. Y, lo que es peor, la evaluaci贸n de los distintos dispositivos demuestra la ineficacia y desorientaci贸n de pol铆ticas de lucha contra la pobreza y exclusi贸n, la insuficiencia de los recursos disponibles y la ineficacia y el olvido, cuando no colapso, de los servicios de atenci贸n a la poblaci贸n, sobre todo a la m谩s vulnerable.

Mientras tanto, nos permitimos arrastrar una deuda por adquisici贸n de armas de proyecci贸n y programas de armamentos sofisticados y pensados para desplazarlos a miles de kil贸metros de nuestras fronteras de m谩s de 40.000 millones de euros; deuda aprobada por responsables pol铆ticos que antes han formado parte de las industrias militares y despu茅s de su paso por las Administraciones vuelven a ellas. Deuda inmoral, asumida por el complejo militar industrial con la connivencia de la 茅lite pol铆tica, en su propio beneficio y de espaldas al conocimiento y al consentimiento de la ciudadan铆a.

Sorprende tambi茅n la complicidad de los ministerios que se suponen civiles con el gasto militar, oculto en partidas como los m谩s de 650 millones que Exteriores paga de cuotas a organismos militares internacionales o en participaci贸n en operaciones militares en el exterior, o los m谩s de 2.000 millones que industria financia a las industrias militares espa帽olas, o los m谩s de 32 millones que el Ministerio de Transici贸n ecol贸gica destina al pago a la UME para prevenir y apagar incendios o pagar las prestaciones militares de la AEMET, o los m谩s de 110 millones que el ministerio de Ciencia e Innovaci贸n Tecnol贸gica paga para subvencionar programas de investigaci贸n militar del Ministerio de Defensa, o los m谩s de 90 millones destinados a un supuesto Fondo Europeo de Paz que financia la guerra de Ucrania y la presencia espa帽ola en los 18 focos de guerra donde actualmente operan los ej茅rcitos espa帽oles… y as铆 hasta un total de 15 ministerios que financian m谩s de 7.567 millones de euros.

Y mientras se dilapida en militarismo este enorme chorro de dinero, Espa帽a incumple los est谩ndares m铆nimos de algunos derechos sociales, como han denunciado varias veces el Comit茅 Europeo de Derechos Sociales respecto a la protecci贸n de las personas frente a la adversidad y los derechos sociales reconocida en la Carta Social Europea, o el Comit茅 del Pacto de Derechos Sociales, Econ贸micos y Culturales de Naciones Unidas respecto de la violaci贸n de derechos humanos sufrida en relaci贸n con la protecci贸n de menores, los desalojos forzosos, las condiciones de vida en infraviviendas y otros tantos aspectos, o el Relator de Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos respecto a las pol铆ticas sociales y de lucha contra la pobreza.

驴De qu茅 nos defiende el ej茅rcito y los valores militaristas? Volvemos a preguntarnos. Porque si algo hay digno de ser defendido no son las patrias, las banderas ni los Estados, sino la seguridad humana, que seg煤n Naciones Unidas se centra en las personas y no en la defensa militar, y promueve pol铆ticas exhaustivas, adaptadas a cada contexto y orientadas a la prevenci贸n, protecci贸n y el empoderamiento de todas las personas y la dignidad humana, y que se concretan en aspectos como la seguridad alimentaria, la seguridad ambiental, la seguridad econ贸mica, la seguridad de la salud, la lucha contra la pobreza, la educaci贸n, la seguridad personal y las libertades y derechos, por ejemplo.

Espa帽a ha fijado una doctrina de seguridad militar, en teor铆a la justificaci贸n de nuestro enorme gasto militar, que se llama 鈥渄octrina de fronteras avanzadas鈥 y que sit煤a nuestra frontera militar (la frontera de los intereses econ贸micos y depredadores de los de arriba) en el Sahel, en el golfo de Guinea, en el 脥ndico y en Oriente Medio, y que justifica la injerencia militar espa帽ola en estos lugares. 驴Es esa la solidaridad con los pueblos que quiere la ciudadan铆a? 驴Para eso queremos un ej茅rcito? Que no nos enga帽en cuando dicen que no hay dinero para atender a las necesidades sociales tan visibles y urgentes. S铆 hay dinero. Lo destinan al Gasto Militar. Lo esconden en todos los ministerios para el gasto militar. Nos endosan una deuda impagable para financiar el gasto militar y a los se帽ores de la deuda.

Todo esto no ocurre ni por fatalidad ni de forma inocente. Lo han decidido, asumido, consentido y planificado los c铆rculos del poder, los ministros y ministras, los parlamentarios y parlamentarias, sus c贸mplices y cuantos callan y admiten este estado de cosas.

El gasto militar no nos defiende de nada.

Que no nos enga帽en cuando dicen que no hay dinero para atender a las necesidades sociales tan visibles y urgentes. S铆 hay dinero. Lo destinan al Gasto Militar

El gasto militar es en gran parte uno de los componentes del enemigo de la seguridad humana y una de las lacras de las que debemos desembarazarnos cuanto antes. Cada euro que logremos quitar para fabricar una bala y utilizar para tener un lapicero m谩s, o un libro, o para plantar un 谩rbol, o cualquiera de las muchas cosas que son de utilidad para cubrir una de las innumerables necesidades sociales desatendidas, ser谩 un peque帽o paso m谩s en la construcci贸n de la paz y un aleteo de la mariposa que puede desencadenar toda una revoluci贸n a favor de la vida.

Record茅moslo cuando oigamos a los ret贸ricos pol铆ticos que nos dicen que han aceptado la felon铆a del gasto militar por responsabilidad, por tacticismo o por cualquier otra mentira de las que salen por sus bocas de serpiente.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/plane…




Fuente: Grupotortuga.com