May 15, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
189 puntos de vista


Seg煤n documentos desclasificados de EEUU a los que ha accedido P煤blico, el Departamento de Estado lleg贸 a plantear en un documento que las tropas espa帽olas actuasen en “misiones” militares en suelo afgano sin la “aprobaci贸n previa de las autoridades espa帽olas”, algo completamente ilegal. Tambi茅n presion贸 al Gobierno de Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero para que incrementase los recursos econ贸micos en esa guerra.

Danilo Albin

George W. Bush no ten铆a l铆mites. En plena guerra de Afganist谩n, la administraci贸n estadounidense ejerci贸 una fuerte presi贸n sobre el Ejecutivo espa帽ol para que destinase mayores cantidades de dinero a esa operaci贸n e incrementase su colaboraci贸n militar en el terreno. Incluso plante贸 que las tropas espa帽olas se saltasen la Ley de Defensa Nacional y ampliasen su 谩mbito de actuaci贸n a otras zonas del territorio afgano sin pedir la “autorizaci贸n previa” del Congreso.

Documentos desclasificados del Departamento de Estado a los que ha accedido P煤blico muestran las continuas presiones de Washington sobre Madrid para tratar de arrancarle nuevos compromisos en la denominada “lucha global contra el terror”, t茅rmino que acu帽贸 Washington para justificar su intervenci贸n en Afganist谩n tras los ataques contra las Torres Gemelas y que sirvi贸 como excusa para distintas intervenciones en el extranjero posteriores, como la invasi贸n a Irak.

Todo ocurr铆a en un escenario complejo: poco despu茅s de llegar a La Moncloa en 2004, Rodr铆guez Zapatero cumpli贸 con la promesa de retirar las tropas de Irak. Aquella decisi贸n no sent贸 bien a la Administraci贸n Bush, que hab铆a cultivado una excelente relaci贸n con el Gobierno anterior de Jos茅 Mar铆a Aznar, uno de los protagonistas de la recordada “foto de las Azores”.

Zapatero sac贸 los contingentes militares de Irak, al considerar que era una guerra ileg铆tima (la excusa fue la supuesta existencia de armas de destrucci贸n masiva en el pa铆s 谩rabe, que despu茅s se confirm贸 que no exist铆an), pero decidi贸 que siguieran en Afganist谩n. En este 煤ltimo caso, Zapatero aval贸 la continuidad de las tropas en t茅rminos de cooperaci贸n humanitaria. El adi贸s definitivo de la misi贸n no se producir铆a hasta este jueves 13 de mayo de 2021, d铆a en el que oficialmente regres贸 a Madrid el 煤ltimo contingente que quedaba sobre suelo afgano. Atr谩s quedan casi 20 a帽os de una misi贸n que cost贸 la vida a 102 militares espa帽oles y dej贸 m谩s preguntas que respuestas.

Ahora, informes del Departamento de Estado ya desclasificados permiten conocer distintos aspectos de lo ocurrido durante esas dos d茅cadas. Uno de esos documentos hace referencia a los asuntos que EEUU consideraba prioritarios ante la llegada a Washington del exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, quien en 2008 fue designado por el Gobierno de Zapatero como embajador en ese pa铆s.

En un escrito previo a la reuni贸n que la entonces secretaria del Departamento de Estado, Condoleezza Rice, mantendr铆a con Dezcallar el 19 de septiembre de 2008, el Gobierno estadounidense fij贸 los principales puntos que iban a estructurar las relaciones bilaterales. Entre ellos figuraba Afganist谩n.

En el apartado dedicado a la intervenci贸n militar en el pa铆s asi谩tico, la Casa Blanca defend铆a abiertamente que Espa帽a levantara “su advertencia de que cualquier misi贸n de su fuerza de reacci贸n r谩pida” fuera del Comando Regional Oeste de Afganist谩n, nombre que recib铆a la zona donde se encontraban las tropas, deb铆a “ser aprobada previamente por las autoridades espa帽olas”.

“Saltarse la ley”

El exdiputado de IU Gaspar Llamazares, quien desde el Congreso sigui贸 de cerca la intervenci贸n espa帽ola en Afganist谩n y solicit贸 reiteradamente el fin de dicha misi贸n, afirm贸 a P煤blico que ese planteamiento de la Administraci贸n Bush “viene a decir que se salten la ley y que modifiquen la misi贸n militar sobre la marcha”. Esa posibilidad chocaba con la Ley de Defensa Nacional que hab铆a aprobado el Congreso en 2005 y que fijaba, entre otras cosas, que toda misi贸n en el exterior deb铆a contar previamente con el visto bueno parlamentario.

“Lo que ocurre es que nuestra misi贸n all铆 no ten铆a prevista ninguna acci贸n ofensiva 鈥搒alvo que fuese en defensa propia鈥, y a los americanos no les gustaba esa autolimitaci贸n que se impon铆a Espa帽a”, se帽ala el exparlamentario.

En otro documento desclasificado de febrero de 2006, el Departamento de Estado se帽alaba: “el despliegue en Afganist谩n goza de un s贸lido apoyo pol铆tico, pero la opini贸n p煤blica espa帽ola es generalmente esc茅ptica ante todos los despliegues militares en el extranjero”. “En consecuencia 鈥揷ontinuaba鈥, el Gobierno espa帽ol ha hecho hincapi茅 en el car谩cter humanitario de esa misi贸n”.

“El Gobierno socialista ha explicado que apoya los esfuerzos de seguridad en Afganist谩n porque las operaciones fueron legalmente sancionadas por Naciones Unidas, firmemente apoyadas por la OTAN y forman parte de la Guerra Global contra el Terrorismo”, destacaba la Jefatura de la Diplomacia estadounidense en otro documento sobre las relaciones bilaterales redactado en mayo de 2007.

Casi 4.000 millones de euros

La Casa Blanca tambi茅n buscaba insistentemente que Espa帽a se comprometiese a ampliar los recursos que preve铆a destinar a la guerra en Afganist谩n. De hecho, en el documento previo a la reuni贸n entre Rice y Dezcallar se ped铆a instar a Espa帽a a que “contribuya econ贸mica y militarmente para apoyar la expansi贸n del Ej茅rcito Nacional Afgano”, poniendo incluso una cifra: “Pedimos a Espa帽a que done 50 millones de d贸lares anuales a partir de 2010 y hasta 2014”.

Seg煤n datos recogidos por el Centro Del脿s de Estudios por la Paz extra铆dos de informes oficiales del Gobierno ante la Comisi贸n de Defensa, el coste total de la intervenci贸n espa帽ola en Afganist谩n sumaba 3.821 millones de euros, una cantidad considerablemente superior a los 745 millones de euros que cost贸 la participaci贸n en la guerra de Irak.

Cabe recordar que las tropas espa帽olas fueron retiradas de Irak despu茅s de que Zapatero llegara al Gobierno en 2004, mientras que en Afganist谩n se han mantenido hasta esta misma semana.

Alejandro Pozo, investigador del Centro Del脿s, destacaba este jueves en Twitter que “el enorme gasto militar que ha supuesto la intervenci贸n occidental en Afganist谩n ha sido 400 veces el PIB del pa铆s de 2001 (a帽o en el que comenzaron las operaciones militares) y eso s贸lo considerando el gasto de EEUU. Estamos hablando de cifras escandalosas”.

“Entre enviar soldados o dinero para cooperaci贸n y no hacer nada, como ocurr铆a antes del 11-S y como volver谩 a suceder ahora, hay muchas opciones que se podr铆an haber tomado”, afirma Pozo a P煤blico. Este peri贸dico solicit贸 al Ministerio de Exteriores informaci贸n sobre la ayuda brindada a Afganist谩n en estos a帽os, y la respuesta ha sido escueta: la Agencia Espa帽ola de Cooperaci贸n Internacional para el Desarrollo (AECID) “no tiene ning煤n programa all铆 en estos momentos”.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com