December 7, 2021
De parte de La Haine
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El uruguayo Fleming Julio Gallo Sconamiglio, reclamado en su pa铆s por delitos de lesa humanidad y torturas a varias personas en el periodo de la dictadura c铆vico-militar (1973-1985), se ha proclamado inocente ante la justicia espa帽ola, al negarse a ser entregado

El fiscal de Uruguay Ricardo Perciballe, de la Fiscal铆a Especializada en Cr铆menes de Lesa Humanidad, solicit贸 a Espa帽a, en mayo de 2021, la extradici贸n de Fleming Gallo, un delator y torturador que colabor贸 con el aparato represivo de la dictadura.

Espa帽a se niega

La vista de extradici贸n, se celebr贸 el lunes 29 de noviembre ante la Secci贸n segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional y en la que el fiscal por su parte ha ratificado su informe por el que considera que no procede la extradici贸n al estar prescritos lo hechos conforme a la legislaci贸n espa帽ola.

El fiscal, tras observar que la demanda de extradici贸n 芦adolece de falta de precisi贸n y pulcritud禄, ha recordado que el delito de lesa humanidad entr贸 en vigor en Espa帽a en 2004 mientras que los hechos por los que se reclama a este ciudadano uruguayo se prolongaron hasta 1979, por lo que entiende que es de aplicaci贸n el principio de irretroactividad de la ley penal.

Fleming Julio Gallo Sconamiglio es un exmilitante de la Uni贸n de Juventudes Comunistas. Tras ser apresado en el a帽o 1976, en plena dictadura c铆vico-militar, se transform贸 en delator y torturador. Form贸 parte del cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA), dependiente de la Armada Nacional.

Denuncia

La extradici贸n de Gallo fue solicitada tras una denuncia penal presentada por Mariana Fel谩rtigas, que incorpor贸 los testimonios aportados hace m谩s de una d茅cada en otro expediente por tres ex-presas pol铆ticas: Sandra Toledano, Beatriz Paciello y Graciela Villar. Las tres fueron detenidas en agosto de 1979 y trasladadas al FUSNA, donde fueron interrogadas y torturadas. Su otrora compa帽ero tuvo un rol clave en esas detenciones y particip贸 activamente de los interrogatorios, preguntando, pero tambi茅n -en algunos casos- torturando. 芦Fuimos detenidas las tres juntas, despu茅s de que 茅l nos ve禄, as铆 lo declarar铆a Graciela Villar al semanario Brecha..

Villar y Gallo ten铆an una militancia conjunta, pero tambi茅n un estrecho v铆nculo familiar. 脡l era esposo de su prima hermana; el t铆o de ella, Ram贸n N煤帽ez Barrera, era militante comunista de toda la vida, estaba preso y supo que muchos militantes comunistas hab铆an sido detenidos porque Gallo 芦hab铆a trabajado marcando gente禄.

La noche de su detenci贸n, las tres hab铆an asistido a un recital de resistencia a la dictadura en la Galer铆a del Notariado. De repente, un compa帽ero se acerc贸 a Villar y le dijo que adelante, en las primeras filas, estaba 芦su primo禄, que en ese momento estaba, supuestamente, detenido en el FUSNA. 芦Ya sab铆amos que Fleming no solo se hab铆a quebrado, sino que sal铆a a la calle a quemar gente禄, relat贸 Villar. Fue ah铆 que 茅l mira hacia atr谩s y las ve.

芦No encuentro palabras para definir lo que sent铆禄, cont贸. 芦El dolor, la verg眉enza, la verg眉enza familiar; mi t铆o estaba preso, mi prima, que era militante de la UJC [Uni贸n de la Juventud Comunista], y el miedo, un miedo que hoy no podr铆a describir. Fue un decir: 芦Ahora que nos viste, somos candidatas禄. Esa misma noche nos detuvieron, cometimos la ingenuidad de ir a nuestras casas禄, cuenta Graciela Villar. Fue detenida junto con su esposo. Su primera hija, Tania, una ni帽a, tambi茅n fue llevada y entregada a su abuela.

Fueron trasladados encapuchados y maniatados al FUSNA, secuestrados, ya que nunca fueron procesados por la justicia militar. Los interrogatorios y las torturas se mezclaban con sus vidas personales: Sandra Toledano estaba embarazada de 36 semanas y estuvo internada en el Hospital Militar; Villar y su esposo no sab铆an el destino de su hija: 芦Pens谩bamos que la hab铆amos perdido禄. Fueron diez d铆as que parecieron muchos m谩s, porque 芦ah铆 los minutos son d铆as y los d铆as son meses禄.

En 2005, las tres decidieron presentarse ante la Justicia y denunciar las torturas sufridas. Para ellas, poder declarar fue un hecho sustantivo. 芦Es reabrir heridas y poner en palabras situaciones de violencia extrema y poder dec铆rselas a otras personas禄, dijo Villar. Sobre todo porque esos diez d铆as en el FUSNA quedaron marcados: 芦Esto queda latente en el cuerpo nuestro; mujeres sometidas a violaci贸n, manoseadas, 茅ramos muy j贸venes. Hay algo que no se borra nunca m谩s, que queda como una marca indeleble禄.

Poder declarar esas situaciones tambi茅n fue sentir que existe la justicia y que esos cr铆menes no quedar铆an impunes: 芦Esta es la democracia por la que tanto peleamos禄, dijo. 芦Esto ratifica, una vez m谩s, que el pasado, por m谩s que se quiera enterrar, sale […]. El silencio se transforma en un acto de complicidad cuando quienes cometieron estas atrocidades no son juzgados. Fleming no solo traicion贸 las ideas por las que dec铆a que peleaba, sino que pas贸 a trabajar directamente con los represores; para m铆 es profundamente doloroso禄, expres贸 Graciela Villar.

La computadora

Gallo integr贸 un grupo de tareas llamado 芦La computadora禄, seg煤n se desprende de la sentencia por la cual fueron condenados Gregorio Alvarez y Juan Carlos Larcebeau por m谩s de 30 homicidios especialmente agravados.

Un documento titulado 芦Computadora: resultados de su trabajo y situaci贸n al 28 de noviembre de 1979禄, destac贸 el trabajo de los servicios de inteligencia del FUSNA en la estructuraci贸n de una red de informantes infiltrados en 芦filas del enemigo禄, que se construy贸 mediante la captaci贸n de colaboradores entre los detenidos. Esa red 芦logr贸 el desbaratamiento de la red clandestina del PCU. De no haber mediado un fino trabajo de infiltraci贸n (una labor de inteligencia que lleg贸 hasta la detenci贸n del primer secretario del PCU en Uruguay) no se hubiera logrado su desmembramiento禄 El grupo funcion贸 dentro de la estructura de Inteligencia (S2) de FUSNA. Se dedicaba al procesamiento de informaci贸n surgida de operativos y actas de interrogatorios bajo tortura. En el documento citado se establece que en este grupo 芦participaron activamente los detenidos Fleming Julio Gallo Sconamiglio y Roberto Patrone Belderrain, los que ordenaban la informaci贸n, confeccionaban fichas de cada detenido o requerido, mecanografiaban y tambi茅n interrogaban y sal铆an al exterior a colaborar en procedimientos. Ten铆an cierta autonom铆a para manejarse y somet铆an tanto a hombres como mujeres detenidos a tratos degradantes禄.

La participaci贸n de Gallo en esa red de colaboradores qued贸 registrada en diversos documentos hallados en el archivo del FUSNA y en el archivo Berrutti. Seg煤n un informe de Interpol, una persona con su mismo nombre y apellido e igual fecha de nacimiento ingres贸 a Estados Unidos en 1980, por Nueva York; esa persona no ten铆a antecedentes y por su rol de colaborador no fue procesado por la justicia militar.

Por esos a帽os, Gallo se radic贸 en M茅xico, hasta que fue identificado por la colectividad de exiliados uruguayos en ese pa铆s y decidi贸 retornar a Uruguay, donde vivi贸 varios a帽os y trabaj贸 como gerente de una instituci贸n m茅dica en Minas (Lavalleja). Fue identificado a帽os despu茅s por Villar, entonces dirigente de la Federaci贸n Uruguaya de la Salud, durante un conflicto sindical.

Despu茅s de ese conflicto, se radic贸 en Espa帽a junto con toda su familia, donde seria detenido este a帽o a pedido de la Justicia uruguaya. El fiscal Perciballe solicit贸 su extradici贸n por los delitos de privaci贸n de libertad y reiterados delitos de abuso de autoridad contra los detenidos, sin perjuicio de que se le puedan imputar otros delitos.

Gallo tambi茅n aparece mencionado en una denuncia presentada por m谩s de cuarenta ex-presos pol铆ticos, nucleados en el colectivo Crysol, por torturas en el FUSNA. En esta denuncia, adem谩s de oficiales de la Armada y del Ej茅rcito, aparecen mencionados otros dos colaboradores de la dictadura, Roberto Patrone y Ariel Ricci.

Ferm铆n Gallo fue detenido el pasado 24 de abril en Fraga (Huesca). En su turno de 煤ltima palabra el pasado lunes en la Audiencia Nacional, Fleming Gallo se ha limito a decir que confiaba en la justicia espa帽ola. Espa帽a ahora se niega a extraditarlo. Tuvo un claro rol represivo: particip贸 en la identificaci贸n de sus excompa帽eros y excompa帽eras de militancia a l@s que tambi茅n tortur贸, cr铆menes de Lesa Humanidad.

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Fuente: Lahaine.org