July 23, 2021
De parte de SAS Madrid
1,644 puntos de vista

El alto porcentaje de positivos en las pruebas preocupa a Sanidad y deja en evidencia la falta de rastreo de casos sospechosos, mucho m谩s dif铆cil que el a帽o pasado por la magnitud de los brotes, la saturaci贸n de Atenci贸n Primaria y la reticencia a cumplir las cuarentenas en verano.

Espa帽a se hab铆a preparado para un verano sin restricciones, sin mascarillas, sin limitaciones a la movilidad ni al ocio nocturno. Pero el panorama ha dado un vuelco. Con 644 casos por 100.000 habitantes, la incidencia actual triplica el m谩ximo alcanzado en abril durante la cuarta ola (230 casos) y ha empezado a impactar en los hospitales y las UCI. Los primeros registran un 62% m谩s de ocupaci贸n esta semana respecto a la anterior y el n煤mero de pacientes en cuidados intensivos ha crecido un 50% en solo siete d铆as.

Otro indicador al alza que preocupa a Sanidad es la positividad de los test diagn贸sticos, que ha pasado de un 4% a un 16% en un mes y en los segmentos de poblaci贸n m谩s joven ronda el 20%. Por comparar, en el peor momento de la tercera ola se alcanz贸 el 18% y la OMS ve preocupante cualquier porcentaje que supere el 5%. Este medidor es 煤til para comprobar la velocidad de aumento de los contagios, pero tambi茅n para evaluar los esfuerzos de rastreo de las comunidades aut贸nomas, bastante menores que los del verano pasado.

La realidad es que se est谩n detectando muchos casos 鈥搉o como al principio de la pandemia鈥 y que las pruebas se siguen multiplicado. En concreto, se han duplicado hasta llegar a 1,2 millones en un mes. Un alto porcentaje de positividad puede indicar que buena parte de los contactos estrechos de un positivo se han contagiado; que hay un sesgo de selecci贸n en las personas que se hacen PCR porque tienen s铆ntomas o sospechas de haber contra铆do la enfermedad; y que no se est谩 rastreando de forma tan exhaustiva como en otros momentos de la pandemia.

Reconstruir los pasos de cada caso confirmado y buscar a las personas con las que ha estado es la laboriosa tarea que desempe帽an los llamados rastreadores. “El verano pasado eran imprescindibles porque la ola de contagios impactaba sobre una poblaci贸n no inmunizada”, dice Jos茅 Mart铆nez Olmos, exsecretario general de Sanidad y profesor de Salud P煤blica en Granada. Ellos fueron los encargados de atajar los rebrotes en una 茅poca tan delicada y con tanta movilidad como el verano. Aunque ya se enfrentaron entonces a grandes retos, ni los equipos estaban tan mermados como ahora ni su labor era tan dif铆cil. “Este rastreo es muy distinto al del a帽o pasado y encima con menos personal”, resume Pedro Gull贸n, miembro de la Sociedad Espa帽ola de Epidemiolog铆a (SEE) y coautor del libro Epidemiocracia.

La gran diferencia es el perfil del contagiado, es decir, “personas m谩s j贸venes que pueden generar entre 50 o 60 contactos”, expresa el epidemi贸logo. “El objetivo del rastreo es mitigar la transmisi贸n comunitaria y ahora es mucho m谩s dif铆cil porque los brotes se dan por aglomeraciones, la Atenci贸n Primaria est谩 saturada y porque cumplir las cuarentenas requiere cierta voluntad”, a帽ade Mart铆nez Olmos.

El Ministerio de Sanidad puso a disposici贸n de las comunidades un millar de rastreadores del Ej茅rcito hace dos semanas para apoyar a los centros de salud, pero ha resultado insuficiente con una media diaria de 25.000 contagios. Por eso, muchas autoridades est谩n optando por otro tipo de medidas que vuelven a dibujar un mapa desigual de restricciones.

El rastreo, la medida menos popular

Catalunya, Comunitat Valenciana y Cantabria son las m谩s estrictas y han impuesto toques de queda en los municipios con mayores tasas de contagios. Otras no lo llaman as铆, pero a efectos pr谩cticos es parecido. Euskadi, por ejemplo, ha limitado las reuniones entre no convivientes desde la medianoche hasta las 6:00; y Andaluc铆a ha limitado la movilidad desde las 2:00 de la ma帽ana, hora de cierre del ocio nocturno, hasta las 6:00. En Canarias y Extremadura la justicia ha tumbado los toques de queda, pero no es el 煤nico as que tienen los gobiernos en la manga para frenar la quinta ola. 

Para acceder al interior de la hosteler铆a, a pubs o discotecas en Galicia, ser谩 necesario tener una PCR negativa o el certificado de vacunaci贸n. Tambi茅n se han limitado a seis los grupos en interiores en las zonas con mayor incidencia. Catalunya y Asturias han prohibido el ocio nocturno en toda la comunidad, y Murcia todo aquel que se celebre en interiores. La gran mayor铆a ha adelantado su hora de cierre excepto Madrid, que sigue permiti茅ndolo hasta las 3:00 de la madrugada y no se plantea tomar otro tipo de medidas.

Esta semana incluso ha regresado el debate sobre imponer de nuevo las mascarillas en el exterior despu茅s de que Baleares lo decretase y Euskadi y Andaluc铆a apoyasen la moci贸n. El Congreso de los Diputados, sin embargo, ha votado a favor del real decreto que flexibiliz贸 su uso en las calles hace un mes. 

“No es correcto restringir la movilidad o imponer toques de queda, que al final son confinamientos por horas, si a la vez no se refuerza la Atenci贸n Primaria y no se contrata a rastreadores”, defiende Pedro Gull贸n. “Las medidas tienen sentido cuando son proporcionales al resto de esfuerzos asistenciales. No se le puede quitar importancia al rastreo, y menos cuando la enfermedad se est谩 comportando en brotes enormes y es necesario cortar las cadenas de transmisi贸n”, explica el epidemi贸logo.

Mart铆nez Olmos, en cambio, opina lo contrario. “El rastreo ahora mismo es una operaci贸n absolutamente insuficiente. No es un arma eficaz contra la pandemia porque la magnitud no es la misma ni tiene el mismo impacto sobre la salud”, opina el experto en Salud P煤blica. A su modo de ver, “la 煤nica manera de atajar la transmisi贸n es evitando las interacciones”. “La sobrecarga de la Primaria y la alta tasa de contagiosidad nos abocan a nuevas restricciones como los toques de queda y las limitaciones al ocio nocturno”, enumera. Por otro lado, defiende que es una manera de evitar lo que ya ocurri贸 el a帽o pasado: el incumplimiento de las cuarentenas y de las recomendaciones de los rastreadores. 

驴M谩s desobedientes que el a帽o pasado?

Saray es enfermera y rastreadora en Arag贸n, la tercera comunidad con peores datos epidemiol贸gicos despu茅s de Catalunya y Navarra. Con una incidencia de 800 casos por 100.000 habitantes, reconoce que sus agendas echan humo. De hecho, el Gobierno aragon茅s ha anunciado este mi茅rcoles que volver谩 a pedir la ayuda de los efectivos del Ej茅rcito que el Gobierno ha puesto a disposici贸n de las autonom铆as. “Llevo desde junio de 2020 en este puesto y ahora hemos llegado al r茅cords de hacer entre 200 y 250 llamadas a diario, cuando lo normal entre olas son unas 20 o 40”, compara la sanitaria. 

“En general son responsables, pero como ha aumentado el contacto social, cada vez encuentro a m谩s gente que no conoce el nombre de las personas con las que ha estado o se olvidan de notificar”, relata. Reconoce que tambi茅n se tiene que enfrentar a todos aquellos que niegan ser positivos porque les coincide con las vacaciones, “insisten en que les repitan la prueba y ralentizan todo el proceso”. “En verano sube el porcentaje de gente que es dif铆cil de localizar, que est谩 fuera de la ciudad cuando la llamas o que presenta m谩s dificultades a la hora de realizar el aislamiento”, admite.

Gull贸n identifica dos factores que hacen que las cuarentenas sean m谩s dif铆ciles de cumplir que el a帽o pasado: “Por un lado, la gente est谩 muy cansada y, por el otro, hay mucha confusi贸n sobre el resultado de las pruebas diagn贸sticas”. En cuanto al primero, cree que los aislamientos se pueden facilitar mediante garant铆as laborales o alternativas habitacionales. Sobre lo segundo, en contra de la evidencia epidemiol贸gica, a煤n hay contactos estrechos con PCR negativa que se creen que est谩n a salvo o que no pueden contagiar. El caso m谩s paradigm谩tico fue el del macrobrote de Mallorca, donde la justicia tumb贸 la cuarentena para todos los que hab铆an dado negativo en el test. 

“Lo m谩s frustrante es repetir lo mismo una y otra vez y ver que en la poblaci贸n no calan los mensajes, que mucha gente sigue sin saber c贸mo tiene que protegerse a s铆 mismo o a los dem谩s”, comparte Saray, la rastreadora de Arag贸n. Por otro lado, “la atenci贸n puramente telef贸nica es muy impersonal y muchas veces la gente te responde fatal porque les est谩s fastidiando las vacaciones, una boda o impides que puedan visitar a un familiar”. Por eso Gull贸n insiste en la importancia de la labor de estos equipos a la hora de “comunicar de forma tranquila”. “Nosotras tratamos de tener tacto con todas las situaciones, pero mucha gente no asume la responsabilidad de sus actos”, concluye la enfermera.

Enlace relacionado ElDiario.es 21/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org