February 8, 2023
De parte de Asociacion Germinal
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Todos los sistemas jur铆dicos contempor谩neos contemplan delitos contra el orden p煤blico. Tambi茅n el C贸digo Penal de la Venezuela bolivariana o el de la Cuba castrista (donde por cierto existe un delito de sedici贸n para quien perturbe con violencia 鈥渆l orden socialista鈥). La clave siempre es cu谩l es el orden que se quiere proteger y cu谩les son las formas de ataque que se criminalizan. En el caso espa帽ol, la 煤ltima actualizaci贸n del concepto vino de la sentencia del Juicio del Proceso, que conten铆a punto por punto, con las mismas palabras, el concepto de orden p煤blico descrito en la ley de orden p煤blico franquista de 1959, por tanto, en una visi贸n que protege a las instituciones y la estructura del Estado sin pensar en ning煤n momento en el ejercicio del derecho a la protesta por parte de la ciudadan铆a. Esta cosmovisi贸n ven铆a apuntalada como m铆nimo por dos hechos relevantes de unos a帽os antes, en 2015: 1) la reforma del PP del cap铆tulo de los des贸rdenes p煤blicos del C贸digo Penal ampliando penas y agravantes y 2) la condena del caso Aturem el Parlament escrita por Marchena que amputaba profundamente el derecho a manifestarse con la 鈥intimidaci贸n ambiental鈥 como forma delictiva. Cualquier cambio en la direcci贸n favorable a blindar la protesta que se quiera realizar en el marco espa帽ol debe tener en cuenta esta genealog铆a y debe empezar por descabezarla.

La reforma propuesta ahora por PSOE y UP contiene algunos elementos positivos (deroga la sedici贸n, elimina los actuales des贸rdenes p煤blicos agravados con penas de hasta seis a帽os o expulsa la incitaci贸n a los des贸rdenes con los que se acus贸 a Tamara Carrasco), pero al mismo tiempo, incorpora nuevos delitos que siguen bebiendo de este sustrato reaccionario del Estado y que vuelven a poner en peligro el ejercicio pac铆fico del derecho de manifestaci贸n colocando en el centro del delito ideas que deben quedar fuera de la criminalizaci贸n como 鈥obstaculizaci贸n de v铆as p煤blicas鈥 o 鈥invasi贸n de edificios, oficinas o despachos鈥. La ley a帽ade una nueva modalidad con la intimidaci贸n como forma de desorden (es decir hay delito, aunque no se rompa nada ni se haga da帽o a nadie, pero pueda haber exceso de presi贸n ambiental) y se agrava la infracci贸n si se comete por multitud id贸nea por afectar gravemente... al orden p煤blico, es decir encadenando conceptos preventivos que ya sabemos que son la delicia interpretativa de la fiscal铆a y los cuerpos policiales. Si adem谩s tenemos en cuenta que se incorporan la conspiraci贸n, la proposici贸n y la provocaci贸n castigando ahora, por primera vez, los actos preparatorios de los des贸rdenes (que debemos entender que ser谩n delitos de palabra a ra铆z de discursos, de llamadas por las redes, de canciones鈥) veremos que el resultado final es una vaporizaci贸n del concepto de ataque al orden p煤blico que lo ampl铆a hasta l铆mites desconocidos.

Reformar este cap铆tulo del C贸digo Penal es una necesidad democr谩tica porque mantener el redactado con el que el PP en 2015 sobreprotegi贸 al aparato institucional tampoco es una opci贸n. Ahora bien, el camino no va de reescribir cambiando el orden de palabras de siempre, sino de repensar c贸mo construimos diques de contenci贸n que protejan la protesta y que la hagan un elemento nuclear de un nuevo orden p煤blico que incluya a todo el mundo, quien lo defiende de unas instituciones cada vez m谩s impermeables y quienes lo discuten desde unas calles cada vez m谩s desprotegidas, porque si aceptamos que se pacifique el espacio p煤blico, entonces, el cambio pol铆tico ser谩 simplemente inalcanzable.

Benet Salellas

https://luchainternacionalista.org/spip.php?article4810

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Fuente: Asociaciongerminal.org