December 6, 2022
De parte de ANRed
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La relación entre España y Marruecos es en sí misma demasiado rica, profunda e histórica como para reducirla al partido de fútbol que va a resolverse en las próximas horas. Hay mucha tela para cortar, desde los orígenes medievales de este vínculo, los aportes de la presencia musulmana en la Península Ibérica, la conquista española de Melilla y Ceuta que da inicio a estos enclaves españoles en territorio africano, el rol de las tropas marroquíes peleando para el bando “nacional” de Francisco Franco durante la Guerra Civil Española, hasta la actual complicidad de España respecto del sometimiento del pueblo de Sahara Occidental por parte de la monarquía marroquí. Por Matías Cervilla para ANRed.


Se están jugando los Octavos de Final del Mundial de fútbol de la FIFA. Si bien todos los partidos interesantes en sí mismos, así como sucedió con Estados Unidos vs Irán en la fase de grupos, en Octavos hay uno que se destaca por el morbo extra futbolístico: España vs Marruecos.

En esta nota vamos a hablar del vínculo entre ambos países, y como era de esperarse, lamentamos desilusionar a lectores con avidez de encontrar análisis deportivos. No vamos a entrar en aspectos futbolísticos de lo que a priori se presenta como un juego asimétrico a favor de los de Luis Enrique, personaje pintoresco acerca de quien dicho sea de paso recomendamos este reportaje en forma de podcast que sacó El País de Madrid.

Tampoco vamos a hablar de Achraf Hakimi, el talentoso futbolista del Paris Saint-Germain nacido en España de padres marroquíes, que optó por jugar en la selección del norte de África.

Es que la relación entre España y Marruecos es en sí misma demasiado rica, profunda e histórica como para reducirla a un partido de fútbol que va a resolverse en las próximas horas. Hay mucha tela para cortar, desde los orígenes medievales de este vínculo, los aportes de la presencia musulmana en la Península Ibérica, la conquista española de Melilla y Ceuta que da inicio a estos enclaves coloniales en territorio africano, el rol de las tropas marroquíes peleando para el bando “nacional” de Francisco Franco en la Guerra Civil Española, hasta la actual complicidad de España respecto del sometimiento del pueblo de Sahara Occidental por parte de la monarquía marroquí.

La relación entre España y Marruecos

“Se trata de una relación histórica y con muchos vaivenes, donde se marca lo más tormentoso, los enfrentamientos, pero no la cuestión de los de los préstamos culturales, de los intercambios, que es lo más rico”, afirma el especialista en historia medieval Federico Miliddi.

Miliddi nos cuenta que esta relación tiene antecedentes antes del nacimiento de España y de Marruecos. Cuando lo que luego se conformaría como España era un reino visigodo, romano-germánico. En ese momento histórico los musulmanes, en un primer momento árabes, llegan a las tierras de España a través del norte de África. Parten desde la península arábiga conquistando todo el norte de África por la zona del Magreb, hasta llegar al extremo más occidental que sería parte de los actuales territorios de Marruecos y Sahara Occidental.

“Un dato bien interesante es que en el avance musulmán en el año 711 los musulmanes cuentan con la ayuda de ibéricos. Hay un conde, el conde Don Julián, que estaba enemistado con el rey visigodo de ese momento, el rey Rodrigo, debido a la violación de su hija (por parte del rey Rodrigo). Entonces Julián los ayuda a cruzar el Mediterraneo, les presta los barcos para que las tropas de Tariq, el general de los ejércitos musulmanes, pasaran del otro lado y se produce el avance musulmán sobre la Península Ibérica”, afirma el historiador.

Es en ese mismo año, 711, que tiene lugar la batalla de Guadalete, donde “las tropas visigodas superaban en número a los musulmanes, las alas de la formación visigoda, integradas por los nobles hijos del antiguo rey visigodo Witiza, al momento de la batalla defeccionan, abandonan el campo de batalla y el ejército musulmán rodea al ejército visigodo de Rodrigo y lo masacra”, cuenta. Se cree que el propio Rodrigo murió en batalla. A partir de ahí los musulmanes llevan la conquista sobre todo el territorio de la península ibérica y según cuenta la historia, Don Julián y su hija Florinda obtuvieron su venganza.

Una vez derrotados los visigodos (con la excepción de Asturias), se da una serie de sucesiones en la administración musulmana de la Península Ibérica que se prolongaría durante ocho siglos, desde el año 711 hasta la rendición de Granada en 1492. Pero la “reconquista” ibérica por parte de los católicos no eliminó el legado cultural que aportaron los musulmanes provenientes de los actuales Marruecos y Sahara Occidental.


Legado cultural de los musulmanes en la Península Ibérica y Occidente

Como parte de este enorme legado cultural de los musulmanes en la Península Ibérica, y a través de la Península Ibérica fundamentalmente en todo el Occidente medieval, Miliddi destaca grandes avances en técnicas de navegación, el astrolabio, la brújula, los conocimientos atronómicos, los números arábigos, cosas que incluso no habiendo sido inventadas por los musulmanes, fueron llevadas a la Península por ellos debido a su contacto con pueblos de lejano oriente. También destaca innovaciones arquitectónicas, constructivas: “Las maravillas que quedaron como la Mezquita de Córdoba y obras que aún hoy se pueden ver fundamentalmente en Andalucía en el sur de la actual España en general, que era el territorio de lo que en ese entonces se llamaba Al Andaluz”. Otra cosa que destaca son “los grandísimos aportes que los musulmanes introdujeron en las técnicas de irrigación, el aprovechamiento del agua, que es una cosa fundamental porque justamente es una cultura que viene de la carencia de agua. La construcción de las norias, las acequias, de los pozos, los aljibes, de hecho la palabra aljibe es una palabra que viene de la lengua árabe.” Y en este sentido agrega que es enorme “la cantidad de términos que se toman a partir de del árabe, alforjas, alguacil, siempre que encuentres el prefijo al en una palabra, eso viene el del árabe”, y aporta un dato revelador: “la palabra alfajor viene de ahí”.

Un aporte fundamental del mundo musulmán medieval es de la preservación del conocimiento clásico, el pensamiento greco romano, que los musulmanes “lo habían conocido a través de las conquistas sobre el territorio del Imperio Bizantino. En los reinos romanos germánicos ese saber se había perdido con el predominio de la Iglesia Católica, era un saber considerado pagano, la propia Iglesia Católica lo había rechazado, pero los musulmanes lo preservaron, lo estudiaron, lo tradujeron y después mucho de eso es lo que se usó en el Renacimiento cultural e intelectual en la Baja Edad Media, el surgimiento de las universidades la base de los estudios de las carreras, por ejemplo, medicina o derecho es el saber el clásico el saber grecorromano que había sido preservado por los árabes, y no por los reinos romanos germánicos”, cierra.

Ceuta y Melilla

Hacia el final de la Edad Media Ceuta era uno de los principales puertos del mundo islámico. En 1415 es conquistada por Portugal. En el siglo XVII el dominio de este puerto pasa a manos de la corona española.  Por el lado de Melilla, en 1497, cinco años después de la victoria sobre los musulmanes en la Península Ibérica, los Reyes Católicos mandan a conquistar este puerto del norte de África. Tras cinco siglos de ocupación española, en términos jurisdiccionales España les otorga el rol de ciudades autónomas, con potestades similares a las de otras autonomías regionales como Andalucía, Cataluña o País Vasco. No obstante, estos territorios son reclamados por Marruecos como propios y son uno de los ejes principales de conflicto entre ambos países.

Ceuta y Melilla suelen ser puentes de llegada de muchos de los migranes africanos. Recientemente Melilla fue escenario de una masacre de al menos 37 migrantes, de la que no se hicieron responsables ni el Estado español, ni el marroquí. Según investigaciones el ejército marroquí reprimió salvajemente a un grupo de inmigrantes africanos que se refugiaba en un bosque, los cuales desesperados intentaron trepar la valla que separa Marruecos de la ciudad de Melilla, bajo dominio español. Sobre este tema hay un podcast muy interesante de El País.

Marruecos y la Guerra Civil Española

Pero el vínculo no se agota ahí, la propia Guerra Civil Española tiene comienzo con una rebelión contra la República, una rebelión encabezada por Francisco Franco nada menos que en Melilla. De la mano de esto, Federico Miliddi destaca la relevancia que tuvo la presencia de las tropas marroquíes en este conflicto: “fueron mercenarios al servicio de Franco, que era un ultra católico, el régimen de Franco estuvo apoyado en la Iglesia Católica, sin embargo utilizó a las tropas llamadas ‘moras’ que eran fundamentalmente marroquíes musulmanes”. Al respecto un célebre cartel de propaganda republicana durante la Guerra Civil se mofaba del carácter internacional del bando nacionalista.

España, Marruecos y el Sahara Occidental

El conflicto entre Marruecos y Sahara Occidental viene de larga data, y en los últimos años recrudeció. Para hablar de esto consultamos a Santiago Mayor, periodista de internacionales que es uno de los mayores expertos en el conflicto de Sahara Occidental (Para ampliar sobre el tema recomendamos leer esta nota de su autoría en el portal Primera Línea).

Santiago nos cuenta sobre la actualidad del conflicto cuya historia reciente se remonta a la década del 60, cuando fue declarado territorio pendiente de descolonización. En 1975, cuando entonces aún era una provincia española, Sahara Occidental fue invadida por el reino de Marruecos. Mientras se encaminaba hacia su final, la sangrienta dictadura de Francisco Franco incumplió la promesa de autodeterminación del pueblo saharaui desoyendo el mandato de Naciones Unidas de realizar un referéndum. Así fue como surgió el llamado Acuerdo Tripartito de Madrid, que planteó una administración conjunta del territorio junto a Marruecos y Mauritania. Aunque las fuerzas coloniales europeas se retiraron en febrero un año después.

El Frente Popular de Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro (Polisario), autoridad legítima del pueblo saharaui, declaró la independencia, pero España, potencia saliente, y Marruecos, reino ocupante del territorio, impidieron la conformación de un Estado Saharaui. España cercó a la población, le impidió la movilidad al dejarla sin combustible. Indefensa, fue víctima de la ocupación marroquí, que llevó a cabo una serie de masacres con napalm y fosforo blanco que fueron calificadas de genocidio por la justicia española en 2015. En 1979 Mauritania se retira, pero permanece el conflicto entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) y el reino de Marruecos.

En 1991 se declara el alto del fuego, con el compromiso de ambas partes, sobre todo Marruecos, que es el ocupante del territorio, a que iba a garantizar la realización de un referéndum de autodeterminación para que los saharauis pudieran decidir su destino, que este podía ser o bien ser parte de Marruecos como un territorio dentro del Estado marroquí, o una república independiente. “Este referéndum nunca se llevó a cabo porque Marruecos pone trabas sistemáticas en parte por la discusión sobre la elaboración de los padrones, porque durante los años de ocupación Marruecos ha estado llevando colonos facilitándoles su instalación en el Sahara Occidental y obviamente hay una discusión de si esos colonos pueden votar o no, y Marruecos dice que sí”.

Así pasaron años de dilaciones. “Esto se da con la complicidad de la comunidad internacional sobre todo de España y de Francia, en su rol de Metrópolis de Marruecos que sistemáticamente beta en el Consejo de Seguridad de la ONU todas las resoluciones que presionen a Marruecos, al punto que la misión de Naciones Unidas que se encuentra en el Sahara Occidental es la única del mundo que no está obligada a velar por los derechos humanos en el territorio”, afirma Mayor.

El 13 de noviembre del año 2020 el Frente Polisario decide retomar la lucha armada contra Marruecos. Desde entonces hay una guerra en curso con muy poca repercusión mediática pero “todos los días y literalmente todos los días hay enfrentamientos escaramuzas a lo largo de el muro que Marruecos construyó para dividir el Sahara Occidental en dos, este muro tiene 2700 km de largo, es el muro más largo del mundo de este tipo” cuenta Santiago y agrega que el muro “está compuesto por varios puestos militares marroquíes y llenaron toda la zona de minas antipersonales”.

Recientemente Pedro Sánchez, el presidente español, declaró (en un giro diplomático sin precedentes recientes) que Sahara Occidental debería gozar de cierta autonomía pero como parte integral de Marruecos.

En 2021 el Tribunal de Justicia Europeo emitió un fallo dando marcha atrás a un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Marruecos porque este acuerdo incluía la explotación de los recursos del Sahara Occidental, que debido a su estatus jurídico no puede ser explotado legalmente. “En los hechos esto sucede. Gran parte de la explicación por la cual Marruecos sostiene el control sobre ese territorio es que el Sahara Occidental se debe a que es un territorio muy rico en fosfatos, y a la venta de arena”. Santiago afirma que “Marruecos hace un green washing con sus grandes proyectos de energía eólica y solar que piensan llevar a cabo en el territorio ocupado del Sahara Occidental”. Así sigue el conflicto, “hay una guerra en curso, hay un pueblo luchando por su liberación nacional y un ocupante colonial con armas que le vende Europa, Israel y Estados Unidos manteniendo una colonia, la última colonia de África en pleno siglo XXI”, cierra.

Como hemos visto, las relaciones entre España y Marruecos van mucho más allá del fútbol.





Fuente: Anred.org