July 4, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
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Se van. Se van porque saben que tienen que irse, sin mirar atr谩s. Se despiden, se desean 茅xito y consignan la mayor铆a de sus cosas a otra persona.

Y los di谩logos se abren hacia el cielo. No se desvanecen en el aire, crean una energ铆a y un sentido sin deslizarse en las posibilidades creadas por el espacio. 鈥淰olveremos para cuando calientes el t茅鈥, 鈥淣o me muero f谩cilmente, no te preocupes鈥, 鈥淣o volver茅 sin 茅xito鈥, y muchas frases similares se pronuncian de boca a boca, de o铆do a coraz贸n y de ojo a ojo.

Las palabras van y vienen como un laberinto y, sin embargo, hay cosas que siguen sin decirse. Cuando la miras a los ojos, el fondo va hacia al coraz贸n. Ella desv铆a la mirada y se queda mirando las monta帽as, caminando por el carril de los recuerdos. De repente se vuelve hacia m铆 y me dice: 鈥溌緾u谩nto hemos perdido los m谩s bellos?鈥.

Y comienzan los apretones de manos. Aunque esto crea un estado emocional, todos mantienen la compostura. Porque las guerrilleras saben muy bien que aqu铆 no hay lugar para eso, no hay tiempo para ello en esta 茅poca. Por eso, estrechan las manos de sus compa帽eras y las abrazan, por lo que no pueden decir.

La que se queda, no la que se va, se embarca en una b煤squeda. Las salidas son siempre atemporales, no importa la hora en que est茅n programadas. No la que se va, sino la propia partida tiene el protagonismo en este lugar. Partir es una deuda ahora, partir es un deber, partir es amor鈥 Por eso, cuando ves partir a alguien, le deseas 茅xito.

Toman sus armas, que limpiaron durante la noche. En sus manos ajustan bien sus 艧没tik y se atan los cordones de los zapatos.

Las guerrilleras completan todo en su c铆rculo y se ponen en marcha. Revisan las bolsas de las dem谩s. A quien tiene una bolsa pesada, todas la quieren ayudar. As铆 ocurre con todo entre las guerrilleras. Te haces cargo de todas las dificultades humanas creadas por las circunstancias antes que tus compa帽eras. Tomas la carga m谩s pesada, vas a la zona m谩s peligrosa, disparas la primera bala, das el primer paso, respondes a la primera bala antes que tus compa帽eras.

Colocan sus provisiones en sus bolsas. S贸lo tienen una rebanada de pan. Una botella de agua y quiz谩s algo de queso o unas aceitunas. Esto no es m谩s que la necesidad m铆nima de vida para ellas.

Las sonrisas de dos guerrilleras son captadas por la c谩mara.

Su nombre es Dicle. Naci贸 en Koban锚, en la parte m谩s peque帽a de Kurdist谩n, que ha atra铆do a millones de socialistas. Y ha tomado el camino de las guerrillas. Ahora va a la acci贸n en Zap con su gran resistencia y amor. 鈥淓sta no es la guerra de Zap, es nuestra guerra. Si estamos en Zap o no f铆sicamente, no importa, porque ya estamos en Zap espiritualmente. Estamos en Zap en el sentido de la unidad de los corazones. La extensi贸n de la guerra tambi茅n es una ventaja para nosotras, porque las monta帽as son nuestras y cada soldado invasor que pone un pie en estas monta帽as se convierte en nuestro objetivo. Por lo tanto, no importa d贸nde estemos. Esta guerra es una guerra para todos los guerrilleros y guerrilleras鈥, dice.

Estaban sonriendo. Segu铆an sonriendo incluso cuando se marchaban.

Las guerrilleras Nirvana y Dicle vuelven a mirar hacia atr谩s. Siguen sonriendo.

Hay experiencia y profundidad en los grandes ojos azules de Nirvana. Tiene unos ojos que son conscientes de todo lo que ocurre. Ya hab铆a encontrado esta sensaci贸n en muchas guerrilleras antes.

Nirvana ha participado en varias batallas. Ha visto y sentido la guerra. Se uni贸 a la Revoluci贸n de Rojava desde el Kurdist谩n del Norte. Fue testigo de las torturas m谩s b谩rbaras del ISIS. Tuvo grandes compa帽eras. Pag贸 el precio del amor en Kurdist谩n y se puso en camino. Sobrellev贸 todas las dificultades sin enfadarse con el camino que sigui贸. Ha vuelto a las monta帽as para proteger los bellos sentimientos que la guerra oscurece y el estilo b茅lico de la mujer. Y ahora forma parte de un equipo profesional de tierra m贸vil. All谩 donde van, llevan a cabo acciones para Zap.

Lo que realmente meten en sus maletas son sus esperanzas, reencuentros, su gran pasi贸n por la libertad y su confianza en el 茅xito. El resto es el propio camino.

Miran hacia atr谩s una vez m谩s, pero no por 煤ltima vez. De hecho, no miran a la c谩mara, ni a m铆, sino a sus propios recuerdos y a la causa por la que luchan. Porque esta es su guerra. La victoria que obtengan ser谩 la victoria de todo el pueblo kurdo.

FUENTE: Lales Renas / ANF / Edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org