April 25, 2021
De parte de Nodo50
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Nos convencieron de que hab铆a que esconder las taras bajo un barniz de necesidad: las cosas se hicieron de la mejor manera que permit铆an las circunstancias.

鈥淟as circunstancias鈥 隆Esas desconocidas! Deb铆an de ser unas hermanastras malvadas que obligaron a los se帽ores franquistas a exigir el mantenimiento de privilegios. Por lo visto tambi茅n susurraron a los 鈥渟ingulares鈥 Felipe Gonz谩lez y Santiago Carrillo que traicionaran las aspiraciones de una poblaci贸n maltratada durante cuatro d茅cadas. Nos cuentan que soportaron la amenaza de volver a 鈥渓as cosas como dios manda鈥. 隆Ay la iglesia cat贸lica cuanto sabe de eso!

Seg煤n los defensores de la 鈥淢od茅lica鈥 el chantaje era de tal calibre que no cab铆a m谩s soluci贸n que pasar p谩gina y aceptar las condiciones de la rendici贸n o arriesgarse a una involuci贸n de consecuencias catastr贸ficas.

隆Si, de la rendici贸n! 驴C贸mo sino debe de llamarse a la ley de punto final (amnist铆a) que envi贸 al limbo de la impunidad a los m煤ltiples cr铆menes cometidos durante la dictadura?

Queda bastante aclarado que el caminar hacia la democracia fue un proceso vigilado por fuerzas reaccionarias afines al Movimiento Nacional 驴Podemos llamar a eso imposici贸n fascista o lo seguimos llamando reconciliaci贸n y concordia?

En pa铆ses hermanos hemos visto que el tr谩nsito desde reg铆menes culpables de cr铆menes de lesa humanidad a una concordia nacional se hace tras la condena de los genocidas 隆Con leyes, juicios y condenas! En Espa帽a fueron cubiertos con un tupido velo los delitos y los delincuentes.

El primer delito impune y no juzgado fue el levantamiento militar contra el Estado legal y soberano.

En Espa帽a no ha tenido lugar un macro proceso que permita condenar con contundencia la insurrecci贸n cometida por servidores del Estado que juraron lealtad, por pol铆ticos sin escr煤pulos que traicionaron al Estado, por el capital que sufrag贸 el levantamiento y por la Iglesia que bendijo las atrocidades otorgando a la guerra el calificativo de cruzada de liberaci贸n.

Gracias a este tipo de desmanes es por lo que algunos – manipuladores de la historia y falaces comunicadores 鈥 venden, en las casquer铆as de la ignominia, la necesidad del pronunciamiento castrense y la equiparaci贸n de bandos en conflicto.

A ver si nos enteramos de una vez: hab铆a un Estado leg铆timo, un Gobierno legal y una sociedad que mayoritariamente anhelaba avanzar. En frente se puso la rancia clase caciquil, el end茅mico feudalismo econ贸mico, el pat茅tico vodevil eclesi谩stico y como argamasa intervinieron algunos acomplejados generales de un ej茅rcito concebido para represaliar a la m铆sera poblaci贸n civil.

Despu茅s de caminar durante cuarenta a帽os por una pantomima de democracia nos estamos dando de bruces con la cruda realidad: las tremendas deficiencias con las que fue concebida la d茅bil criatura democr谩tica.

Espa帽a sigue sin solventar centenares de tropel铆as y abusos cometidos bajo el yugo del dictador: asesinatos, torturas, robos, expolios, fosas en las cunetas, miles de desaparecidos enterrados en cualquier lugar. Demasiadas injusticias por solucionar.

Contin煤a siendo imprescindible acometer un proceso que juzgue la asonada militar que nos llev贸 a una cruel guerra para continuar con cuarenta a帽os de oscuridad.

Iniciando ese proceso se acabar铆an las peregrinas teor铆as de los dos bandos, la apolog铆a del franquismo ser铆a declarada delito y los partidos que vociferan su ideolog铆a de odio podr铆an ser expulsados del sistema tal y como se est谩 haciendo en Alemania o Polonia.

Las reiteradas amenazas a los adversarios pol铆ticos, la apolog铆a del fascismo genocida, la utilizaci贸n de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de forma partidista, la manipulaci贸n y tergiversaci贸n informativa para adulterar la verdad deben de ser condenados con contundencia para que episodios como los que hemos vivido repetidamente dejen de producirse o sean convenientemente sancionados por una autoridad judicial imparcial y dotada con las herramientas adecuadas.

Hasta que no llegue ese momento seguiremos con pronunciamientos pol铆ticos de altos cargos militares en situaci贸n de retiro y activo mientras la ministra Robles mira a las avutardas.

Se continuar谩 cuestionando las decisiones del ministro Marlaska por no haber sabido ejercer su autoridad en tiempo y forma adecuada. Para cesar a un mando de responsabilidad de la Guardia Civil o de la Polic铆a nacional 煤nicamente tiene que alegar p茅rdida de confianza; sin m谩s explicaciones. Cualquier otro tipo de argumento es dar p谩bulo a la intervenci贸n de un juez con ganas de protagonismo que alargue el proceso de cese del mando cuestionado.

Y mientras la legislaci贸n no se muestre contundente con la apolog铆a del fascismo y del franquismo tendremos a la cavern铆cola ultraderecha alardeando de matonismo. Todo ello al comp谩s de los coros medi谩ticos y las danzas de bastantes ignorantes con indeseables aspiraciones de supremac铆a de clase, de raza, de g茅nero, de religi贸n o vaya usted a saber de qu茅.

Sus ac贸litos en realidad se esconden tras un caparaz贸n de miedo irrefrenable al diferente, temerosos de perder lo que no tienen, pobres diablos que sue帽an con la gloria inalcanzable de los poderosos en espera de ser recompensados con la migajas que sobren del banquete.

Las manifestaciones posteriores de responsables del PP (Ayuso, Almeida鈥), del candidato de Ciudadanos, marcando equidistancia entre los amenazantes y los amenazados reafirman la necesidad de una revisi贸n legislativa que acabe con la tibieza.

Aunque lo que provoca estupor es el tiempo que tardaron en reaccionar 脕ngel Gabilondo y M贸nica Garc铆a 驴Tanta importancia tiene permanecer unos minutos m谩s en antena?




Fuente: Arainfo.org