July 12, 2021
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OTRAS MIRADAS | Barcelona | Ilustraci贸n de El Bellotero | Extra铆do del cnt n潞 426

Las condiciones de vida en prisi贸n nunca han sido y no pueden ser saludables. Y no solamente por la insuficiente atenci贸n m茅dica: el encierro prolongado da帽a profundamente la psique de las personas. Pasar una temporada preso o presa tiene tambi茅n consecuencias f铆sicas: entumecimiento muscular, p茅rdida de visi贸n, olfato y o铆do a largo plazo, son solo algunas de las secuelas f铆sicas. Todo ello se agrava de forma muy especial para las casi mil personas presas que cumplen condena en r茅gimen de aislamiento penitenciario.

El r茅gimen de aislamiento penitenciario implica una limitaci贸n de las salidas al patio (entre 2 y 4 horas al d铆a, o hasta 6 horas en Catalunya), limitaci贸n de los contactos con otras personas presas, cacheos y registros diarios, cambios continuos de celda, limitaci贸n de los objetos permitidos, comidas en solitario, restricci贸n del contacto con los funcionarios, negaci贸n de los permisos de salida, restricci贸n de las comunicaciones con el exterior (limitaci贸n a dos cartas semanales), negaci贸n o limitaci贸n de actividades culturales, deportivas y espirituales. La falta de contacto humano y de actividad se traducen en un perjuicio serio sobre la salud f铆sica y mental de quienes lo sufren, cuando no acaba directa y definitivamente con sus vidas. Adem谩s, se trata de espacios donde en muchos casos se favorece que se den abusos por parte de funcionarios. Evidentemente, resulta inviable pensar en la educaci贸n o reeducaci贸n de las personas presas.

Los casos de COVID-19 entre la poblaci贸n penitenciaria no ha dejado de subir en las 煤ltimas semanas y actualmente hay unos 76 casos activos s贸lo en Catalunya. En Catalunya, algunas de estas personas han sido trasladadas al Pavell贸 Hospitalari Penitenciari de Terrassa, pero positivos asintom谩ticos o con s铆ntomas leves han sido tratados dentro de enfermer铆a de los mismos centros penitenciarios y algunos aislados dentro de sus celdas o m贸dulos. Hay m贸dulos enteros confinados en todas las c谩rceles del Estado, limitando a煤n m谩s la actividad de las personas presas y la de sus familias y allegadas, ya que no pueden moverse para realizar ning煤n tipo de actividad. De hecho, desde el 煤ltimo toque de queda han quedado suspendidos los locutorios, vis a vis y llamadas telef贸nicas en muchas c谩rceles del estado, como en Mas Enric y Ponent en Catalu帽a, Zuera en Arag贸n, y otras c谩rceles como las de Sevilla y Murcia II.

El r茅gimen de aislamiento penitenciario implica una limitaci贸n de las salidas al patio, de los contactos con otras personas presas, cacheos y registros diarios, cambios continuos de celda, restricci贸n de los objetos permitidos, comidas en solitario, negaci贸n de los permisos de salida, acotaci贸n de las comunicaciones con el exterior. La falta de contacto humano y de actividad se traducen en un perjuicio serio sobre la salud f铆sica y mental de quienes lo sufren, cuando no acaba directa y definitivamente con sus vidas.

En Catalunya, el cierre perimetral de los fines de semana decretado el pasado 29 de octubre, limita m谩s a煤n las visitas a las familias, y algunas de ellas denunciadas por salir de su municipio para ir a visitar a sus internos. A pesar incluso de que el Departamento de Interior hiciera p煤blico un justificante de autorresponsabilidad para poderse desplazar a los centros penitenciarios. Gran parte de la poblaci贸n reclusa y sus familias no tiene acceso a internet o no sabe encontrar o imprimir estos documentos, una de las causas de las sanciones administrativas.
Esta situaci贸n ha provocado entre la poblaci贸n penitenciaria y sus familias y entidades de defensa de los derechos humanos, como Families de Presos a Catalunya, Sirecovi, CAMPA, Iridia, Salaketa鈥 que se hayan movilizado y coordinado para exigir al departamento de Justicia la aplicaci贸n de medidas urgentes para garantizar el respeto de los derechos fundamentales de la poblaci贸n reclusa, pidiendo medidas sanitarias y de movimiento, sin obtener ning煤n tipo de respuesta ni resultado.

Estas medidas van dirigidas para garantizar la comunicaci贸n con el exterior de las personas privadas de su libertad, como:

  • Que las internas confinadas en m贸dulos de enfermer铆a, se encuentren en condiciones dignas en todo momento.
  • Que se establezca un canal de comunicaci贸n permanente de la situaci贸n de las c谩rceles en cuanto a la incidencia del COVID-19.
  • Adopci贸n de medidas que permitan la reducci贸n de la poblaci贸n reclusa, como el otorgamiento de 3er grado, adopci贸n de mecanismos por el cumplimento de la condena en libertad o semilibertad, o la excarcelaci贸n de personas mayores de 65 a帽os, mujeres embarazadas o madres con hijos/as dentros de las prisiones y de personas enfermas cr贸nicas.
  • Garantizar el m茅todo preventivo (mascarillas, gel, jab贸n 鈥) y la limpieza de locutorios y cabinas telef贸nicas.
  • Garantizar 5 llamadas gratuitas semanales, ya que hay personas que sus familiares est谩n en el extranjero y no tienen ning煤n tipo de ingreso para realizarlas.

Actualmente la poblaci贸n penitenciaria en Catalu帽a super贸 las 8.000 personas y 1.627 de estas personas se encuentran ya en tercer grado o tienen permisos de salidas puntuales por su conducta. Cerca de m谩s de 300 personas superan los 70 a帽os de edad, y unas 650 tienen enfermedades cr贸nicas, como el VIH o tuberculosis. Si se realizara las excarcelaciones solicitadas, la poblaci贸n penitenciaria se reducir铆a un 32%.

Nos parece indignante que las personas presas se vean privadas de tener m铆nimo contacto con familiares y amigxs a trav茅s de locutorio, por el momento de manera indefinida y sin ofrecer alternativa alguna. Aunque esto no nos extra帽a, ya que desgraciadamente en las prisiones del Estado espa帽ol, se toma por costumbre ocultar e ignorar las necesidades de las personas presas, en este caso afectivas y de contacto con el exterior.

En relaci贸n al uso de mascarillas, Families de Presos a Catalunya ya inform贸 hacia final de marzo que tras haber hecho llegar unas 1.800 unidades confeccionadas en tela en casas y talleres particulares, no hab铆an sido entregadas a las personas presas y que 茅stas no hab铆an sido informadas del porqu茅 de la cuesti贸n. A d铆a de hoy, la informaci贸n que llega es que todav铆a no han recibido estas mascarillas. En cuanto a la distancia de seguridad, basta conocer algo sobre los espacios y las din谩micas en la c谩rcel para darse cuenta de que es pr谩cticamente imposible cumplirla.

Si optamos por confiar en las estad铆sticas ofrecidas por Instituciones Penitenciarias, debemos alegramos al observar que a pesar que las medidas hayan llegado m谩s tarde de lo deseable y hayan podido resultar arbitrarias o incluso innecesariamente severas, la COVID-19 no ha derivado en una cat谩strofe en el interior de las prisiones.

Por 煤ltimo, destacar que las personas presas han sido y son las principales responsables de la no transmisi贸n del virus dentro de las c谩rceles. Desde el principio y a pesar de la escasez de informaci贸n, medios y recursos a la que han sido sometidas, han sido ellas mismas las que han puesto en marcha estrategias de autocuidado, cuidado del resto y responsabilidad colectiva.




Fuente: Cnt.es