October 13, 2020
De parte de Acracia
335 puntos de vista


Creo que no ser谩 necesario que entremos a explicar qu茅 ha pasado este verano con la okupaci贸n en los medios de comunicaci贸n. Aun as铆, si quer茅is profundizar ten茅is un art铆culo muy completo en la web de este peri贸dico (芦Reflexiones sobre la nueva campa帽a de intoxicaci贸n medi谩tica contra la okupaci贸n禄) y otro del a帽o pasado, 鈥淪obre okupaci贸n y la pen煤ltima campa帽a de intoxicaci贸n medi谩tica鈥, pero que se ajusta perfectamente al momento actual. Estos art铆culos son realmente necesarios para contraponer datos, realidades y focos, pero no quer铆amos girar sobre lo mismo en esta p谩gina, sino tratar de reflexionar sobre el efecto de este tipo de campa帽as, no a un nivel m谩s general sino en entornos militantes, y c贸mo abordar el nuevo contexto creado tras un verano de napalm informativo.

En medio de la vor谩gine medi谩tica, en nuestro entorno m谩s pr贸ximo vimos c贸mo se gener贸 una sensaci贸n compartida de derrota, la desaz贸n de perder el partido en los 煤ltimos minutos, como si el trabajo realizado durante el 煤ltimo a帽o en nuestros colectivos de vivienda hubiera ca铆do en saco roto, incapaces de hacer frente a la en茅sima campa帽a en defensa de sus intereses de clase. Adem谩s, suele pasar que entramos en la din谩mica de compartirnos todas y cada una de las noticias, tratamos de contrarrestar su visi贸n en el vac铆o inmenso de las redes sociales, buscamos cada nuevo enfoque para ver por d贸nde van los tiros, etc., lo cual nos dificulta salir del bucle. Por otro lado, no sabemos cuantificar c贸mo nuestras intervenciones virtuales contribuyen a hinchar dicha burbuja, en este caso menos de lo habitual, pero en alguna otra ocasi贸n deber铆amos reflexionar sobre ello. Pero eso lo dejamos para otra ocasi贸n.

Con este texto realmente queremos compartir un mensaje de confianza y seguridad en el trabajo realizado durante los 煤ltimos a帽os por los colectivos vecinales en defensa del derecho a la vivienda: parando cientos de desahucios por todo el Estado, asesorando a miles de vecinas, compartiendo asambleas, alegr铆as y penas, yendo en grupo a juzgados, sucursales e instituciones p煤blicas, etc. Todo ello deja un poso colectivo en nuestras calles que se necesitan muchas anarrosas y susanagrisos para arrasarlo.

Lo que tantas veces hemos dicho es algo que tenemos que grabarnos a fuego por pura salud mental, no podemos ganar estas peleas aqu铆 y ahora, es decir, nuestro discurso no puede tener el mismo eco con los medios de los que disponemos, pero es que tal vez no sea necesario plantear esta batalla. Apostamos por la experiencia colectiva de la lucha social como el mejor aglutinante. Dando la brasa en nuestros curros y barrios, organiz谩ndonos con nuestros iguales, peleando por mejorar nuestras condiciones de vida y por recuperar espacios al Estado y al Capital, nos acercaremos en mayor medida a ese escenario que tanto pretenden pisotear que bati茅ndonos en batallas dial茅cticas. Y siempre con mucha y mucha paciencia y a peque帽os pasos, la din谩mica de la inmediatez de este mundo moderno acaba gener谩ndonos m谩s frustraciones que otra cosa.

Por otro lado, creemos que dicha campa帽a ha sido tan tosca, precipitada y exagerada que se hace tan evidente la existencia de unos intereses particulares en juego, que sumado esto al contexto en el que se produce y a esta insistencia hasta la saciedad, ha llegado a tal punto que incluso alg煤n medio importante recul贸, ofreciendo datos que contrapon铆an la supuesta alarma social, es decir, entre ellos mismos surgieron grietas de credibilidad. Tampoco debemos asumir que el espectador medio es una persona acr铆tica dispuesta a devorar todo lo que le planten. La mayor铆a de voceros de dicha campa帽a son personas que por su trayectoria ya han demostrado en qu茅 lado est谩n y sus consumidores no dejan de ser del mismo perfil. Tambi茅n conviene recordar que las redes sociales son una parcela muy concreta de la realidad donde el comentario m谩s histri贸nico recibe el foco.

Pero s铆 que es verdad que se ha generado un contexto donde se han producido acciones de acoso contra viviendas okupadas por parte del vecindario de determinados lugares, acciones que han tenido lugar justo ahora por la cobertura medi谩tica y el apoyo pol铆tico creado. Aun as铆, en estos ataques contra okupas predomina el racismo, el antigitanismo principalmente, y el clasismo, pues muchos de ellos se han producido en zonas de urbanizaciones, por encima de una defensa de la propiedad. Es decir, no podemos quedarnos en una mera reivindicaci贸n del derecho a la vivienda cuando realmente se est谩 utilizando el discurso antiokupaci贸n como pantalla para conseguir 鈥渓impiar鈥 determinadas zonas. La elaboraci贸n de un discurso m谩s transversal, donde la lucha por la vivienda converja con un discurso de clase y antirracista, es imprescindible para poder confrontar estos hechos.
Para terminar, hacer un llamamiento para transformar la indignaci贸n y desesperanza que generan este tipo de campa帽as en acci贸n y refuerzo de nuestros colectivos de barrio. Fichar qu茅 casas vac铆as tenemos cerca, acudir a parar desahucios, compartir las convocatorias, etc., son acciones que podemos realizar todas sin necesidad de militar de forma activa en los colectivos de vivienda. Venga pe帽a, a煤n hay muchas casas vac铆as.
Todo por hacer
https://www.todoporhacer.org/en-defensa-de-la-okupacion/




Fuente: Acracia.org