April 18, 2021
De parte de SAS Madrid
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“En vez de vender armas de guerra, la prioridad n煤mero uno de Estados Unidos deber铆a ser la salud p煤blica mundial. Ser铆a la forma m谩s eficaz, de lejos, de mejorar la seguridad nacional del pa铆s”.

La pandemia de COVID-19 exige una respuesta colectiva y global que pocas veces se requiri贸 en la historia de la humanidad. Es probable que los 132 millones de casos confirmados de COVID-19 en todo el mundo y las 3 millones de muertes sean cifras subestimadas y que la cantidad real de casos y muertes sea mucho mayor. Tambi茅n han surgido variantes m谩s contagiosas, lo que ha provocado un aumento alarmante de los casos. Los virus no respetan las fronteras y, en un planeta cada vez m谩s interconectado, la necesidad de un enfoque cooperativo para enfrentar esta emergencia de salud p煤blica es imperativa. Estados Unidos, la naci贸n m谩s rica del mundo, tiene la responsabilidad moral de facilitar la disponibilidad de vacunas y tratamientos contra la COVID-19 en todo el mundo. En cambio, el Gobierno de Biden eligi贸 el camino de lo que se denomina 鈥渘acionalismo de las vacunas鈥, almacenando y acaparando dosis y bloqueando los intentos para suspender, aunque sea de forma temporal, los derechos de propiedad intelectual de las vacunas contra la COVID-19, que est谩n en poder de compa帽铆as farmac茅uticas con fines de lucro. Mientras tanto, todo sigue como de costumbre en la industria armamentista de Estados Unidos, que vende anualmente m谩s de 160.000 millones de d贸lares en armas y municiones en todo el mundo.

El presidente Joe Biden prometi贸 administrar 100 millones de vacunas en sus primeros 100 d铆as en el cargo y logr贸 llegar a esa cifra en casi la mitad de ese tiempo. Es probable que los requisitos de elegibilidad para recibir la vacuna para mayores de 16 a帽os se eliminen a nivel nacional en unas semanas, y ya han comenzado los ensayos cl铆nicos en menores, incluso en beb茅s de tan solo seis meses. Biden facilit贸 un acuerdo entre las compa帽铆as competidoras Merck y Johnson & Johnson para acelerar la producci贸n de la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson, y la farmac茅utica Pfizer acaba de anunciar el desarrollo de un tratamiento de administraci贸n oral contra la COVID-19. Sin embargo, si se permite que el virus se propague de forma desenfrenada en otras partes del mundo y mute hacia variantes m谩s letales, nadie estar谩 a salvo.

La vacunaci贸n en el continente europeo viene demorada. Hait铆 a煤n no ha recibido ni una sola dosis de la vacuna, y decenas de otros pa铆ses, como Mal铆, Pap煤a Nueva Guinea y Armenia, solo han administrado unos pocos cientos de dosis hasta la fecha. Sud谩frica, donde se detect贸 por primera vez una de las nuevas variantes del coronavirus, que ha demostrado ser m谩s mortal, solo ha vacunado a alrededor del 0,5% de su poblaci贸n de casi 60 millones de personas. Mientras tanto, India, uno de los principales productores de vacunas del mundo, detuvo de forma abrupta las exportaciones de vacunas para enfrentar su propio aumento r茅cord de casos de COVID-19.

Parte de la culpa de toda esta situaci贸n recae en el expresidente Donald Trump, que efectivamente sabote贸 la respuesta inicial del mundo ante la pandemia. En primer lugar, comenz贸 el proceso para retirar a Estados Unidos de la Organizaci贸n Mundial de la Salud; luego se neg贸 a participar en el programa Covax, una iniciativa de cooperaci贸n mundial cuya finalidad es garantizar una distribuci贸n justa, r谩pida y equitativa de las pruebas de diagn贸stico, los tratamientos y las vacunas de la COVID-19. Una vez investido en el cargo, el presidente Biden volvi贸 a comprometerse de inmediato con la Organizaci贸n Mundial de la Salud y prometi贸 aportar cuatro mil millones de d贸lares para el mecanismo Covax.

Este es un buen comienzo, pero est谩 muy lejos de ser suficiente. China y Rusia han elegido el camino de la denominada 芦diplomacia de las vacunas禄, entregando vacunas gratuitamente o con descuento a las naciones m谩s necesitadas. Estados Unidos est谩 muy atr谩s. Por el momento, solo don贸 varios millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca que estaban en peligro de expirar. Un paso importante que deber铆a tomar el Gobierno de Biden ser铆a el de retirar las objeciones a la suspensi贸n temporal de los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas contra la COVID-19, derechos amparados por la Organizaci贸n Mundial del Comercio. Esta suspensi贸n temporal de las patentes permitir铆a un r谩pido aumento de la producci贸n de vacunas asequibles a nivel mundial, tal como ocurri贸 luego del acuerdo entre las farmac茅uticas Merck y Johnson & Johnson, pero a gran escala y acorde a lo que exige el grave momento actual de la pandemia. Al pedido inicial de India y Sud谩frica ante la Organizaci贸n Mundial del Comercio para la exenci贸n temporal de las patentes se han sumado otros 60 pa铆ses. Como la decisi贸n en la Organizaci贸n Mundial del Comercio debe tomarse de forma un谩nime, cualquier pa铆s, como Estados Unidos, puede impedir la aprobaci贸n de la suspensi贸n y seguir protegiendo as铆 los intereses de quienes especulan con la pandemia.

Si bien Estados Unidos puede estar fallando en el despliegue del llamado 鈥減oder blando鈥 de la diplomacia de las vacunas, contin煤a sobresaliendo en el despliegue del 鈥減oder duro鈥. El Instituto Internacional de Investigaci贸n para la Paz de Estocolmo, tambi茅n conocido como Sipri por sus siglas en ingl茅s, inform贸 que las ventas mundiales de armas crecieron un 8,5% entre 2018 y 2019. En su informe, el Sipri detalla: 鈥淓n 2019, las cinco principales empresas productoras de armamento ten铆an su sede en Estados Unidos: Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics鈥. Agrega el informe del Sipri: 鈥淓stas cinco empresas juntas registraron ventas de armas por 166 mil millones de d贸lares en un a帽o. En total, doce empresas estadounidenses aparecen entre las 25 principales vendedoras de armamento de 2019, lo que representa el 61% de las ventas de armas combinadas de las 25 principales鈥. Inexplicablemente, el Pent谩gono anunci贸 esta semana, justo pocos d铆as despu茅s del D铆a Internacional de Informaci贸n sobre el Peligro de las Minas, que Estados Unidos continuar谩 con la pol铆tica de Trump de expandir el uso de minas terrestres en todo el mundo.

La informaci贸n p煤blica brindada por la Agencia de Cooperaci贸n en Seguridad de Defensa del Pent谩gono confirma que las ventas de armas estadounidenses contin煤an a buen ritmo. Por ejemplo, Brasil le acaba de comprar a la empresa Raytheon torpedos por un valor de 70 millones de d贸lares. Esta compra ocurre cuando Brasil enfrenta un aumento devastador de muertes por COVID-19, los hospitales del pa铆s se est谩n quedando sin suministros b谩sicos y quienes se encargan de las sepulturas est谩n trabajando hasta altas horas de la noche para hacer espacio ante el creciente n煤mero de cad谩veres. 隆Imaginen si esos 70 millones de d贸lares se usaran para luchar contra la pandemia en lugar de para luchar contra otros pa铆ses!

En vez de vender armas de guerra, la prioridad n煤mero uno de Estados Unidos deber铆a ser la salud p煤blica mundial. Ser铆a la forma m谩s eficaz, de lejos, de mejorar la seguridad nacional del pa铆s.

Enlace relacionado LaMarea.com 16/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org