April 8, 2021
De parte de Arrezafe
241 puntos de vista


Fragmentos
tomados del libro ‘Estudiando la contrainsurgencia de Estados
Unidos
Manuales, mentalidades y uso de la Antropolog铆a’, de
Gilberto L贸pez y Rivas

El
libro (pdf) puede descargarse aqu铆.

“NADA VA A CAMBIAR”


En
su Discurso en la Academia Militar de West Point, en mayo de 2014, el
presidente Obama afirm贸:

Estados
Unidos es y seguir谩 siendo la 煤nica naci贸n indispensable. Eso fue
cierto en el siglo pasado y ser谩 cierto en el siglo por venir.
Estados Unidos debe liderar siempre en el escenario internacional. Si
no lo hacemos, nadie lo har谩. La fuerza militar a la que ustedes se
han incorporado es, y siempre ser谩, el soporte fundamental de ese
liderazgo. Creo en el excepcional铆smo estadounidense con cada fibra
de m铆 ser. Estados Unidos usar谩 fuerza militar, unilateralmente si
es necesario, cuando nuestros intereses esenciales as铆 lo requieran,
cuando nuestra patria sea amenazada, cuando nuestro modo de vida est茅
en riesgo, cuando la seguridad de nuestros aliados est茅 en peligro鈥
La opini贸n internacional es importante, pero Am茅rica (sic) nunca
debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria y
nuestro modo de vida.[1]

Esta
creencia se fundamenta con argumentos incluso teol贸gicos, merced al
鈥渁uto convencimiento鈥 de que ese pa铆s est谩 designado por la
providencia para combatir 鈥渆l mal鈥.

Citando
al columnista del The New York Times, Thomas Friedman[2],
Adriansens destaca: 鈥淟a mano oculta del mercado nunca funcionar谩
sin el pu帽o oculto.鈥

En
palabras del analista:

Estados
Unidos ha creado un imperio global en el que da dos opciones a los
pa铆ses: o aceptan o se les destruye鈥 Esta es la raz贸n por la que
Irak no s贸lo tuvo que ser invadido militarmente, sino tambi茅n
destruido por completo, porque se alzaba de forma completamente
contraria al modelo neoliberal del Banco Mundial y el FMI鈥 Irak era
un ac茅rrimo Estado antiliberal: se negaba rotundamente a ser un
Estado cliente de Estado Unidos y hab铆a cerrado a los inversores
corporativos, estadounidenses o de otros lugares, su participaci贸n
en cualquiera de los mercados tras las sanciones (que le hab铆an sido
impuestas): agricultura, sanidad, educaci贸n, industrias, etc. [鈥
restringir (y ya no digamos excluir) de sus mercados a las
corporaciones estadounidenses hubiera sido raz贸n suficiente para que
Estados Unidos emprendiera acciones decisivas.

Acertadamente,
este autor aduce que otra de las razones para invadir Irak es la
naturaleza guerrerista del capitalismo:

Para
el complejo de la industria militar, para la econom铆a de los Bush,
Cheney, Rice, Rumsfeld, etc., para la econom铆a de las sociedades del
petr贸leo y de los fabricantes de armas, para la econom铆a de los
estadounidenses ricos que poseen acciones en estos emporios y
corporaciones, esta guerra, como las guerras en general, no es sino
algo verdaderamente maravilloso porque se embolsar谩n los beneficios
que tan profusamente generan las guerras; (mientras) la muerte y la
destrucci贸n la padecer谩n otros鈥.

Estados
Unidos surgi贸 como naci贸n a partir de una guerra anticolonial
contra el dominio de la Corona Brit谩nica. A partir de este
acontecimiento de singular importancia hist贸rica, todas las guerras
en las que ha participado este pa铆s, hasta la segunda guerra
mundial, y despu茅s de ella, no han tenido la menor legitimidad: la
guerra de exterminio y reducci贸n de los pueblos indios que ocupaban
el inmenso territorio despojado y expropiado a sus due帽os
originales; la guerra de 1812 contra Inglaterra, que fue un intento
fracasado de anexi贸n del territorio de Canad谩 a la Uni贸n
Americana; la guerra de conquista territorial (1845-1848) contra la
joven rep煤blica de M茅xico que logr贸 la anexi贸n de m谩s de la
mitad de su territorio buscada afanosamente por los 鈥減adres
fundadores鈥; la guerra civil que determin贸 el rumbo
industrial-capitalista de la explotaci贸n de las clases y pueblos
oprimidos al interior de la naci贸n; la guerra neocolonial contra
Espa帽a en 1898 en la que consigui贸 apoderarse de algunas de sus
posesiones territoriales; de la cual deriv贸 tambi茅n la sangrienta
guerra de ocupaci贸n contrainsurgente estadounidense en Filipinas de
1889-1913; la guerra imperialista (1914-1918) en que Estados Unidos
incursiona por primera vez en Europa en la etapa final del conflicto;
las numerosas intervenciones b茅licas abiertas y encubiertas en
Am茅rica Latina como poder imperialista (en donde Sandino consigui贸
la primera derrota militar de Estados Unidos en la regi贸n utilizando
la guerra de guerrillas); la guerra de Corea y Vietnam para contener
la revoluci贸n socialista en esos pa铆ses, por recordar algunos de
los eventos m谩s importantes.

Incluso,
la participaci贸n de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, se
llev贸 a cabo con la perspectiva de minar al m谩ximo a la Uni贸n
Sovi茅tica, contener el avance de los comunistas en Europa, y
establecer finalmente sus dominios imperiales en el 谩mbito mundial
despu茅s de la derrota del eje Alemania-Jap贸n-Italia.

Es
necesario se帽alar la responsabilidad manifiesta de Estados Unidos,
Inglaterra y Francia en el estallido de esta guerra, al estimular y
permitir el rearme de Alemania, al solapar el crecimiento
vertiginoso de sus fuerzas armadas y al invocar neutralidad frente a
las agresiones fascistas en Etiopia en 1935, a Espa帽a en 1936, a
Austria y Checoslovaquia en 1938 y a Polonia en 1939. El
antisovietismo y el anticomunismo estuvieron presentes a lo largo de
la contienda b茅lica y fueron un factor subyacente en la singular
conducci贸n de la guerra por parte de los aliados occidentales de la
Coalici贸n antihitleriana. El retraso en la apertura del Segundo
Frente hasta el a帽o 1944, cuando ya el curso de la guerra se hab铆a
definido en el frente sovi茅tico, y la sistem谩tica pol铆tica de las
鈥渁cciones peque帽as鈥, ten铆an por objeto lograr el desgaste, e
incluso, la eventual derrota de la URSS. Durante el inicio y el
desarrollo de la guerra, las clases trabajadoras integran la
resistencia antifascista, esto es, la participaci贸n activa de los
pueblos en la resistencia nacional y el peso de la Uni贸n Sovi茅tica
en la contienda, van cambiando la naturaleza misma de la guerra: de
imperialista se transforma en una guerra popular, antifascista,
cobrando de este modo el car谩cter de una guerra justa y necesaria
hasta la derrota del eje nazi-fascista.

El
鈥減atriotismo estadounidense鈥 se ha nutrido de una historia de
genocidios, etnocidios, despojos y conquistas territoriales; se
fundamenta en las nociones etnoc茅ntricas y racistas de 鈥減ueblo
escogido鈥 por 鈥渓a providencia鈥 para expandir su dominio sobre
el continente, en su primera etapa, y despu茅s en el mundo entero,
bajo el concepto de ser la 鈥溍簄ica naci贸n indispensable鈥; en el
鈥渄estino manifiesto鈥 que dio forma ideol贸gica al expansionismo
territorial; en el intervencionismo permanente y sistem谩tico sobre
Am茅rica Latina; en la conquista de territorios m谩s all谩 de sus
fronteras continentales por la acci贸n directa de sus Marines.
Su patriotismo implica la idea del 鈥減olic铆a mundial鈥 que vigila
el cumplimiento de su ley y protege sus intereses y seguridad
鈥渘acionales鈥 por encima de cualquier otro; se alimenta de los
mitos de 鈥渟alvadores del mundo鈥 propalados por la propaganda
cinematogr谩fica; los incansables Rambos matando comunistas, y
ahora 鈥渢erroristas鈥, en nombre de la justicia, la democracia y la
libertad.

Otorgar
el Premio Nobel de la paz a un comandante en jefe de matones y
psic贸patas es grotesco e inconcebible y no tiene justificaci贸n
alguna. Obama increment贸 el n煤mero de tropas en Afganist谩n, ampli贸
su intervenci贸n en Pakist谩n, amenaz贸 a Ir谩n y sofistic贸 la
guerra de ocupaci贸n en Iraq, con la profundizaci贸n de la ayuda de
antrop贸logos mercenarios que indican las rutas culturales para
romper las redes de la resistencia y comprar a iraqu铆es que maten a
iraqu铆es; apoy贸 el golpe militar en Honduras con malicia e
hipocres铆a; sostuvo el bloqueo contra el pueblo y el gobierno de
Cuba; continu贸 con la ocupaci贸n de Colombia a trav茅s de bases
militares que amenazan a Venezuela y a Bolivia; todo ello,
justificado por el derecho a llevar a todos los confines del mundo
鈥渓a guerra justa y necesaria鈥 para las corporaciones capitalistas
de Estados Unidos.

[1]
– Obama, B. (2014, mayo, 28). Remarks by the President at the United
States Military Academy Commencement Ceremony, Academia militar de
West Point, EEUU.

[2]
– Friedman, Thomas L. (1999) A manifesto for the fast world. The New
York Times. Recuperado de
https://www.nytimes.com/1999/03/28/magazine/a-manifesto-for-the-fast-world.html?searchResultPosition=5




Fuente: Arrezafe.blogspot.com