May 31, 2022
De parte de ANRed
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Foto de Gabrielle Galimberti, parte de su ensayo 芦Ameriguns禄 sobre la libre portaci贸n y acumulaci贸n de armas de guerra en Estados Unidos

Cientos de personas, especialmente menores de edad, mueren todos los a帽os en los colegios estadounidenses en lo que ya es una triste y tr谩gica cotidianidad. La 煤ltima masacre de Texas revela c贸mo operan los medios hegem贸nicos presentando las masacres estudiantiles como hechos aislados, c贸mo el lobby de la muerte y las armas antepone el mercado a la vida y cu谩les son las consecuencias de una sociedad acostumbrada a la espectacularizaci贸n de la violencia. Por Julia Pascolini para Enfant Terrible.


El 27 de mayo Salvador Ramos de 18 a帽os entr贸 a la escuela primaria Robb, en el estado de Texas, Estados Unidos y mat贸 a 19 ni帽os y ni帽as y a dos profesores. El responsable de la masacre fue asesinado por agentes de seguridad. Hab铆a recibido como regalo de cumplea帽os dos fusiles semiautom谩ticos tipo AR15.

Estados Unidos protege a trav茅s de su II Enmienda el uso personal de armas. Los motivos son: defensa propia y evitar la tiran铆a del Estado. 鈥淪iendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violar谩 el derecho del pueblo a poseer y portar armas禄. 

Las milicias, originadas durante la Guerra de Independencia estadounidense ten铆an como principal objetivo garantizar la defensa del pueblo de los abusos de poder que pod铆an cometer las fuerzas oficiales: el ej茅rcito profesional. En este sentido, en la actualidad, organizaciones como la NRA (National Rifle Association of America) se oponen a todo tipo de regulaci贸n y reglamentaci贸n en torno al uso de las armas resguard谩ndose en esta enmienda y en el derecho a la libertad individual.

Los defensores de la regulaci贸n, por su parte, explican que 鈥渓a milicia bien ordenada鈥 como concepto no refiere a la individualidad sino justamente a la organizaci贸n colectiva en caso de ataques producidos desde el exterior. Durante 70 a帽os, hasta el 2008, a trav茅s de un fallo de la Corte Suprema de ese pa铆s se logr贸 una mayor regulaci贸n del uso de armas a trav茅s de las competencias ampliadas a los Estados. Sin embargo, en ese a帽o otro fallo volvi贸 a los inicios de la Enmienda II luego de que un polic铆a demandara al Estado por hab茅rsele negado la venta de un arma.

鈥淒e los mil millones de armas de fuego en circulaci贸n mundial a partir de 2017, 857 millones (85 %) est谩n en manos de civiles, 133 millones (13 %) est谩n en arsenales militares y 23 millones (2 %) son propiedad de los organismos encargados de hacer cumplir la ley鈥

Estos son datos de la Small Arms Survey, un proyecto suizo sobre el uso de armas a nivel global, asimismo aseguran que Estados Unidos lidera el ranking de civiles con armas superando el n煤mero alt铆simo de 120 cada 100.000. Es decir que el n煤mero de armas es mayor a la cantidad de personas (una persona puede tener m谩s de un arma y no existen mayores limitaciones al respecto m谩s que la exigencia de licencias en algunos Estados).

Seg煤n la descripci贸n de la BBC de la masacre de Texas, Ramos era 鈥渦n joven con problemas de adaptaci贸n y comportamientos err谩ticos鈥. Esta justificaci贸n, reproducida por todos los medios hegem贸nicos, aporta a la construcci贸n de esta clase de delitos como individuales, monstruosos, aislados y alejados de lo que en realidad son: el producto de una sociedad profundamente segregada, desigual, con altos grados de paranoia colectiva y con acceso irrestricto a armamento de guerra.

Entre 2011 y 2014 se produjo al menos un tiroteo masivo cada 64 d铆as en los Estados Unidos. Unas 40.620 personas mueren cada a帽o por armas de fuego en Estados Unidos, seg煤n la oeneg茅 Everytown For Gun Safety, o 111 personas por d铆a.

Sin embargo, el caso de Ramos no puede ser analizado de forma aislada. Es dif铆cil pensar en una sociedad menos punitiva cuando los propios Estados formulan estrategias de desestabilizaci贸n contra la paz social. Es decir, que el uso de armas sea un derecho constitucional para evitar la tiran铆a del propio Estado, adem谩s de haber quedado atrasado, es por lo menos, parte del problema. En nombre de la libertad se han hecho muchas cosas. Los hechos pol铆ticos tales como la conformaci贸n de una constituci贸n deben ser observados en su contexto social e hist贸rico determinado. No es posible comparar a la sociedad de ese entonces (1787) con la actual.

En medio de la conformaci贸n de los Estados Naci贸n como tales, es a lo menos entendible que existieran din谩micas que posibiliten a les ciudadanes defenderse del abuso de poder por ellos perpetrado. Sin embargo, trescientos a帽os despu茅s, las cosas, seguramente, cambiaron un poco. En ese sentido, Estados Unidos, a pesar de tener un Estado fuerte, legitimado como tal a partir de la I Guerra Mundial, es un pa铆s regido por l贸gicas empresariales. No es casualidad que el mayor mercado de armas a nivel global est茅 dirigido por la industria yanqui y tampoco es casualidad, que sea el primero en iniciar conflictos b茅licos en nombre de la libertad y el progreso.

El mercado de armas genera, en este sentido, dos cosas: por un lado, discursos anti institucionales y de libertad individual en los cuales la propiedad privada se presenta como la justificaci贸n de la defensa propia. Por otro lado, perpet煤a un sistema global en el que las cosas se resuelven a trav茅s de la violencia y no existen otras posibilidades. No por nada la pena de muerte sigue existiendo en varios Estados de ese pa铆s.

Los casos como el de Texas no son aislados. Est谩n basados en estas din谩micas de la violencia y el sostenimiento de una cultura de la libertad individual legitimada en las l贸gicas que ofrece la propiedad privada por sobre la vida. A su vez, Estados Unidos cuenta con una sociedad que espectaculariza la violencia y perpet煤a discursos en torno a la buena vida americana que generan, tambi茅n, muchas desilusiones. La fama, el consumo de la vida como mercanc铆a, las operaciones de los medios de comunicaci贸n, son puntapi茅s para la bronca y la destrucci贸n de lo comunitario. Cuando lo que prevalece es la supervivencia individual, la destrucci贸n de lo colectivo se vuelve potencia.

Fuente: https://enfantterrible.com.ar/opinion/estados-unidos-una-espiral-de-muerte-y-espectaculo-en-nombre-de-la-libertad/





Fuente: Anred.org