June 19, 2021
De parte de Nodo50
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El estallido social que vive Colombia actualmente ha sacudido hasta los cimientos m谩s profundos de nuestra construcci贸n como naci贸n. Cuyas ra铆ces y reivindicaciones m煤ltiples y complejas tienen en com煤n el hast铆o de millones de personas principalmente j贸venes, frente al gobierno uribista y su proyecto pol铆tico de muerte y desigualdad.

Desde el 28 de abril se ha producido tal vez el paro nacional m谩s intenso y prolongado en toda su historia como Rep煤blica. El mayor referente de movilizaci贸n social hab铆a sido el paro c铆vico del 14 de septiembre de 1977, sin embargo, el actual paro nacional que vivimos, por sus dimensiones y duraci贸n no tiene comparaci贸n con ninguno precedente. Convocado inicialmente por el comit茅 del Paro, el 28 de abril de 2021 represent贸 la hora cero de una oleada de protestas que completan ya 49 d铆as de manera ininterrumpida. Fue la reforma tributaria anunciada por el ministro Alberto Carrasquilla la chispa que deton贸 el estallido social.

Colombia desde la firma del acuerdo de paz ha venido transitando profundas transformaciones de la cultura pol铆tica de la poblaci贸n tanto urbana como rural, gener谩ndose una mayor sensibilidad social frente a la violencia y una p茅rdida de miedo y estigmatizaci贸n frente al uso de la protesta social como recurso leg铆timo.

La sociedad colombiana, especialmente las generaciones m谩s j贸venes son significativamente m谩s conscientes de las problem谩ticas sociales, los temas pol铆ticos han dejado de ser tab煤 y se discuten intensamente en muchos espacios.

Hay que recordar que este paro nacional, viene siendo la tercera parte del paro nacional del 21 de noviembre del 2019, que fue interrumpido fundamentalmente por la pandemia del COVID-19 durante buena parte del 2020, con una breve segunda parte en el estallido violento y reprimido de manera sanguinaria por la Polic铆a Nacional en Bogot谩 durante el 9 y 10 de septiembre causado por el asesinato del estudiante de derecho Javier Ordo帽ez.

La jornada de protestas masivas que vivimos actualmente ha superado en magnitud, escala, odio y sevicia por parte de la fuerza p煤blica, as铆 como el n煤mero de violaciones de Derechos Humanos a las anteriores. Pero tambi茅n, durante estas semanas el mundo ha observado una explosi贸n de creatividad en las expresiones de inconformismo de los movimientos sociales, identidades y reivindicaciones de los feminismos, los movimientos ambientalistas, juveniles, las luchas de los Pueblos ind铆genas, afrodescendientes y campesinos, los movimientos sindicales, entre otras muchas expresiones de eso que han llamado algunos las nuevas ciudadan铆as.

Muchos se preguntan por las causas, factores y reivindicaciones que han motivado a millones de personas a movilizarse y a miles de j贸venes a arriesgar sus vidas durante tanto tiempo ante la brutalidad con la que la fuerza p煤blica ha reprimido las manifestaciones.

De igual manera, muchos analistas tanto al interior del pa铆s como en el exterior se preguntan por los objetivos y exigencias que tienen los promotores de las movilizaciones y puntos de resistencia. Las respuestas a estos interrogantes no son 煤nicas, ni sencillas. Sin embargo, si est谩n relacionadas (…)

Como causas de este paro podemos encontrar algunas estructurales y otras coyunturales. Dentro de las causas estructurales podemos encontrar: la desigualdad social, el modelo econ贸mico neoliberal, la violencia en el ejercicio de la pol铆tica, la corrupci贸n, debilidad y cooptaci贸n criminal de los organismos del Estado, democracia restringida o deficitaria, degradaci贸n de las fuerzas militares y policiales, impunidad en los cr铆menes cometidos por agentes Estatales, el tratamiento de guerra a la protesta social y el paramilitarismo, etc.

Dentro de las causas coyunturales podemos encontrar las consecuencias que ha tra铆do la pandemia del COVID-19, el aumento alarmante de la pobreza y de las necesidades insatisfechas en la poblaci贸n colombiana, el mal manejo de la pandemia por parte del gobierno nacional, la pol铆tica fiscal y tributaria del gobierno de Iv谩n Duque que desde la reforma tributaria de 2019 aument贸 el desequilibrio presupuestal reduciendo los impuestos a los grandes capitales y aumentando la base gravable para las clases bajas y medias, el agravamiento de la situaci贸n de DDHH en todo el pa铆s, el asesinato sistem谩tico de l铆deres, lideresas sociales y personas defensoras de DDHH, as铆 como el exterminio de excombatientes de las Farc-Ep, entre otras.

Si bien dichas causas son diversas y complejas, hay algo que une a buena parte de las reivindicaciones expresadas en el paro y es el rechazo al uribismo como gobierno y como proyecto pol铆tico.

Desde el proceso electoral del 2018, 脕lvaro Uribe V茅lez y el Centro Democr谩tico hicieron una campa帽a cargada de mentiras sobre el castrochavismo y de amenazas con destruir el proceso de paz. Desde su llegada al poder a trav茅s del fraude y del pacto con narcotraficantes y paramilitares, el gobierno de Iv谩n Duque ten铆a como plan consolidar un r茅gimen autoritario que capturara todos los poderes del Estado en sus manos, desde entonces no ha escatimado ning煤n esfuerzo para consolidar un r茅gimen pol铆tico antidemocr谩tico y el establecimiento de una dictadura como fin 煤ltimo.

Todas las acciones del gobierno nacional, todas las jugaditas del Centro Democr谩tico en el Congreso y sus aliados han tenido como objetivo capturar el poder de todo el Estado. No hay que olvidar que uno de los primeros proyectos del uribismo en este congreso fue acabar con el poder judicial eliminando primero la JEP y sustituyendo las altas cortes por una 煤nica supercorte. No hay que negar que han sido eficientes en este prop贸sito, pues han logrado controlar buena parte del Estado, asegur谩ndose los tres 贸rganos de control, avanzando significativamente en la restricci贸n de los derechos civiles y pol铆ticos, base fundamental de cualquier democracia liberal.

Es precisamente frente a dicha tiran铆a uribista, frente a aquel embrujo autoritario que se han acumulado tantos descontentos que ha estallado el Pueblo colombiano en una especie de revoluci贸n.

Recientemente caus贸 revuelo, un video donde se ve a Nelson Alarc贸n, presidente de Fecode donde se le escucha dici茅ndole a un grupo de j贸venes: 鈥渢enemos que robustecer el movimiento, esto es de largo aliento, es para llegar con miras al 2022 y seguir mucho m谩s all谩, para derrotar al Centro Democr谩tico, para derrotar a la ultraderecha y llegar al poder鈥.

Dicha sorpresa y pol茅mica malintencionada atizada por los grandes medios de comunicaci贸n carece de sentido, pues es m谩s que obvio que el objetivo de miles de personas que han salido a manifestarse es que caiga el uribismo tan fuerte como han ca铆do decenas de estatuas de colonizadores en muchas ciudades del pa铆s. Y como este es un pa铆s donde las instituciones son demasiado conservadoras no es posible pensar en que el gobierno caiga por el momento, surge la esperanza de que sea por medios electorales que el uribismo salga del poder por fin despu茅s de casi 20 a帽os secuestrando al Estado colombiano.

El gobierno de Iv谩n Duque, obligado por Uribe y el ala m谩s extremista de su partido, ha cre铆do que a sangre y fuego van a callar al Pueblo colombiano y sus reivindicaciones por justicia e igualdad, as铆 como quer铆an acabar a las Farc-Ep. Se les olvida que no pudieron acabar a las Farc que no eran m谩s de 20.000, mucho menos van a poder callar al Pueblo colombiano indignado que suma al menos 40 millones de personas.

Los partidos pol铆ticos del establecimiento que sostienen al uribismo, al mejor estilo del viejo frente nacional no lo podr谩n sostener eternamente, pues la mermelada que los alimenta se agota r谩pidamente.

El r茅gimen tampoco podr谩 enga帽ar con sus sucias maniobras de desgaste y simulaci贸n del di谩logo y la negociaci贸n, no podr谩n comprar el paro por parte de los viejos mercachifles que siempre los han vendido, porque no representan a todo el conjunto de expresiones que lo han mantenido vivo. Este Pueblo adolorido no se quedar谩 quieto hasta sacar al uribismo y a la vieja clase pol铆tica del poder, tampoco descansar谩 hasta encontrar justicia por tantos cr铆menes de Estado que hasta el momento se mantienen en la impunidad, por ahora.




Fuente: Prensarural.org