July 8, 2021
De parte de ANRed
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Fuente: ATE Garrahan

Esta mañana finalizó un paro de 48hs realizado por trabajadores del Hospital Garrahan. La medida es parte de un cronograma de paros escalonados ante la desatención de sus reclamos por parte de las autoridades, cuya única respuesta fue la amenaza con sanciones disciplinarias. En una asamblea con cientos de trabajadores se decidió una nueva jornada para el próximo jueves 15, donde, además de un nuevo paro de 24hs, movilizarán hacia el Ministerio de Trabajo.  ¿Cómo es el trato laboral hacia el sector más aplaudido el año pasado y que, por justas razones, fue caracterizado como “primera línea” frente a la pandemia? Por Ramiro Giganti (ANRed).


Desde el inicio de la pandemia una práctica se hizo presente y tuvo un consenso unánime tanto en Argentina como en otros países: el aplauso al personal sanitario: trabajadores esenciales que enfrentaron la pandemia, poniendo en riesgo su salud. El aplauso fue transmitido en todos los canales de televisión, con las palabras de apoyo pertinentes. Sin embargo la labor de las y los trabajadores de la salud no recibe el pertinente reconocimiento de parte de sus patronales. El aplauso no se materializa en condiciones dignas de trabajo, ni en el reconocimiento salarial. En ese contexto existe gran cantidad de trabajadores de la salud, muchos de ellos profesionales, con salarios por debajo de la línea de pobreza, incluso con contratos de locación que les marginan de derechos laborales básicos . Un caso es el del reconocido Hospital Garrahan: centro pediátrico de referencia en salud pública, gratuita y de alta complejidad del país. Allí sus trabajadores vienen realizando un reclamo sin la respuesta pertinente de las autoridades.

“El jueves pasado, también en el marco de un paro que incluyó los tres turnos, vino una reacción de la patronal y la burocracia sacando un comunicado institucional que nos llegó a los trabajadores por wasap y mail personales donde dice que está todo bien con el derecho de huelga pero si se vuelve a desarrollar una medida de fuerza, como un paro, el hospital estaría en condiciones de descontarnos los días. Además, avanza un poquito más y se va a una amenaza bien concreta, que es que si ellos analizan la situación de diferentes sectores y especialidades y consideran que ha bajado el nivel de atención también estarían dispuestos a sancionarnos. Todo esto sucede solamente los días del paro, el resto de los días no les importa la calidad de atención a nuestros pacientes. Tampoco le importan nuestras condiciones de trabajo”, comentó Diego Saavedra, técnico de esterilización y miembro de la junta interna de ATE a este medio.

Mientras desde el gobierno se les califica como “esenciales” para enfrentar la pandemia, dicha esencialidad no se ve reflejada en el salario de sus trabajadores que se encuentra por debajo de la canasta básica. Los aumentos ofrecidos, como suele suceder en muchas paritarias, son en cuotas lo que hace que siempre estén por detrás de la inflación.

“Nuestro reclamo tiene que ver con una combinación de salario y mejores condiciones de trabajo. Le exigimos a la patronal y al gobierno un 50% de aumento en una cuota, que no nos parece una locura, es más o menos para empatarle a la inflación. Es en base a rechazar un acuerdo vergonzoso de la burocracia de UPCN, SUTECBA y también de nuestro sindicato, que es ATE a nivel nacional, que firmó una cifran sin ponerla a consideración de nadie: no hubo plenarios, no hubo asambleas, no hubo absolutamente nada. Esa cifra es un 45% mentiroso, porque, por ejemplo, nosotros cobramos un 10%  en febrero, que ya se lo comió la inflación, y estos personajes lo tienen en cuenta para la paritaria de este año y así solamente le dan los números. Nos parece que en cuotas, más que un incremento es una rebaja salarial”, explicó Saavedra, agregando que el año pasado tuvieron una paritaria muy por debajo de la inflación y que este año esperaban una recomposición salarial pero lejos están de tenerla.

El otro punto de reclamo, más allá de lo salarial, está vinculado a las condiciones de trabajo, que ya estaban complicadas desde antes de la pandemia, pero que en el último año y medio se han profundizado. “Nosotros pedimos un régimen de insalubridad o agotamiento prematuro, que en la provincia de Buenos Aires todas las instituciones de salud lo tienen. Tiene que ver con la reducción horaria sin tocar nuestros salarios, con menores requisitos jubilatorios para poder jubilarnos antes, y  también tiene que ver con licencias relacionadas con el estrés. Esto es un reclamo que en otros hospitales de CABA, como el hospital del quemado, Muñiz y otros de alta complejidad lo tienen, y nosotros no lo tenemos. Es una decisión política que pueden tomar desde el consejo pero no lo quieren hacer”, concluyó.

Otra cuestión muy recurrente en todos los ámbitos laborales es la precarización laboral, donde mediante contratos de locación se incorpora trabajadores como monotributistas negándole derechos laborales históricos. Esta triste practica labora viene siendo ejercida por el estado en muchos sectores más allá de los distintos gobiernos. “El reclamo también es contra los contratos basura, que después de 15 años volvieron al hospital monotributistas con contratos de locación. Lamentablemente entraron en esta condición, técnicos, técnicas, nutricionistas, técnicas de anestesia en el centro quirúrgico: un desastre” sentenció Saavedra.

La medida consistió en un cese de actividades que no son urgentes. “Se ha garantizado una guardia mínima donde solamente se hacen urgencias y algunas operaciones programadas que no se pueden reprogramar” explica Saavedra. De 18 quirófanos solo funcionaron dos vinculados a las urgencias, lo que muestra, por un lado la responsabilidad de la medida y a su vez el fuerte acatamiento en el sector quirúrgico. En otros sectores desde las autoridades se reemplazó a quienes adhirieron con personal contratado o residentes que en muchos casos son forzados a cumplir sin garantías contractuales. “En el hospital las horas extras se llaman horas módulo, que representan una pérdida de derechos laborales y así cubren la adhesión a los paros con personas que no son personal del hospital”, lamentó.

Mientras la agencia de noticias estatal Télam, difundió un cable informando que el Hospital Garrahan está listo para empezar a vacunar a niñas y niños, y desde las autoridades minimizan el conflicto, sus trabajadores llevan adelante su reclamo y reciben el apoyo de diversos sectores. Durante la primera jornada se acercaron sus compañeros estatales como las juntas internas de ATE-Trabajo, Economía, Incaa, ATE Desarrollo Agrario, ATE Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de PBA y demás trabajadores y agrupaciones del ministerio de Educación, la Marrón Clasista, Naranja, Blanca y Negra, entre otros.

También llegó solidaridad desde otras partes del país, como de sus pares de salud, como las y los trabajadores autoconvocados de Neuquén que vienen de haber dado una importante lucha por salario, además de trabajadores del Posadas, Germani, Lista 17 de la Comisión Directiva de CICOP de Lomas de Zamora, Seccional CICOP del hospital Paroissien, entre otros. Además recibieron cartas de apoyo de distintos trabajadores como del sindicato docente Ademys, la Corriente nacional docente 9 de Abril, Tribuna Docente CABA, Telefónicos Lista Granate Blanca (Agrupación Violeta – Agrupación Clasista Naranja Telefónica – Lista Roja – Agrupación Verde Negra – Telefónicos de Pie – Alternativa Telefónica – Naranja Telecomunicaciones Mayoría), la Marrón FIT Unidad y de la Secretaria de Deportes del CECSEA.

Además de las amenazas, también aparecen las provocaciones mediáticas, como sucedió con el doctor Oscar Trotta, funcionario del hospital, que en una entrevista radial minimizó el conflicto diciendo que solo son 50 personas.

“Oscar Trotta es un médico que hace décadas que no toca un paciente y su salario es muy superior al de cualquier laburante del hospital, y es su función es salir a provocar en los médicos, saliendo a decir barbaridades. Ya había pasado en 2005 cuando hubo un conflicto y Ginés González García, entonces Ministro de Salud del gobierno de Kirchner, nos acusó de terrorismo sanitario diciendo que las enfermeras dejaban morir a los pibes cuando no era así. En aquel conflicto con la lucha se había logrado un aumento del 60%” sentenció Saavedra.

Ayer, mientras se desarrollaba la medida, las y los trabajadores del Garrahan tuvieron una asamblea donde participaron más de 200 compañeras y compañeros de trabajo, muchas de ellas explicaron su situación particular. “Votamos un nuevo paro de 24hs para el jueves 15, y una movilización a las 9 de la mañana al Ministerio de Trabajo para exigir la reapertura de la paritaria que en el hospital no existió porque la decidieron entre cuatro paredes con la burocracia de UPCN y de SUTECBA. Llamamos al resto de las juntas internas y cuerpos de delegados a que nos acompañen en la movilización. Queremos que el reclamo del Garrahan se convierta en un reclamo popular. Tenemos el ejemplo de compañeras y compañeros de Neuquén, que le torcieron el brazo a la burocracia y al gobierno y le arrancaron un aumento del 53% en una cuota. Queremos ir hacia ahí, esto recién empieza.”, explico Saavedra, llamando a solidaridad de la población toda. “Nosotros entendemos que luchar por un aumento de salario y mejores condiciones, en este caso, tiene que ver con defender la salud pública porque estamos cansados de que migren a la salud privada nuestros profesionales y técnicos porque tienen mejores salarios y condiciones de trabajo».

La cifra del reclamo está relacionada con la canasta básica, en ese contexto desde la Junta Interna de ATE, quienes trabajan en el Garrahan se relacionan con quienes trabajan en el INDEC que todo el tiempo, desde su trabajo, realizan relevamientos actualizando el piso de la canasta básica. “Nosotros pedimos que nadie gane menos de eso en el Garrahan, de ahí para arriba. Ese reclamo nos parece lógico porque de otra manera tenemos un montón de compañeros que están trabajando si o si en dos lados, que es un tema, tanto para trabajadores de la salud como docentes, es algo que compartimos, lamentablemente, el pluriempleo que tiene que ver con los salarios bajísimos que tenemos”, sostuvo Diego Saaverda, y luego agregó que “tenemos instrumentadoras, que son muchas veces mencionadas por los gobiernos o por los consejeros como las grandes estrellas, que hacen los milagros y mientras los consejeros cobran 450.00 pesos, las instrumentadores cobran 55.000 pesos: una distorsión absolutamente arbitraria y que consideramos injusta por dónde se la ve. Esos son nuestros reclamos”, concluyó.





Fuente: Anred.org