March 7, 2022
De parte de Paco Salud
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ESTE 8
DE MARZO NO HAY NADA QUE CELEBRAR Y SI TODO POR GANAR

Este 8
de Marzo, D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora, no hay nada que celebrar y
s铆 todo por ganar.

El 8 de
Marzo debe servir para recordar a los explotadores y explotadoras que la mujer
trabajadora sigue en la lucha y que no va a ceder en la reivindicaci贸n de sus
derechos.

La
mujer trabajadora sufre de manera m谩s contundente la explotaci贸n, la
desigualdad y la pobreza en este mundo regido por el capitalismo, m谩s a煤n si
cabe en momentos de crisis o de reestructuraci贸n del modelo capitalista como el
que actualmente sufrimos.

Las
mujeres trabajadoras ven ahora c贸mo se las presiona para retirarlas del mundo
laboral, conmin谩ndolas a volver al 谩mbito de lo dom茅stico, insistiendo con
discursos que valoran la maternidad y el papel de cuidadora que hist贸ricamente
les han sido adjudicados. En los momentos actuales trabajar es un derecho que
no deber铆a cuestionarse, pues es el salario lo que nos garantiza la autonom铆a
sin estar condenadas a la dependencia econ贸mica de otras personas.

En este
contexto podemos pensar que la reforma de la Ley del Aborto no es gratuita, ya
que va a significar que a la mujer se le imponga la maternidad y la vuelta al
hogar aunque no lo desee. Por si no tuvieran bastante con sufrir las
consecuencias de la Ley Mordaza, como el resto de los trabajadores, a las
mujeres se las acusa pol铆ticamente de ser las culpables de los abortos, en un
intento de despreciarlas y discriminarlas socialmente.

Este 8
de marzo, no s贸lo tenemos que luchar para avanzar en la conquista de derechos y
la igualdad real entre hombres y mujeres, sino que nos vemos obligados a
defender un derecho adquirido tan importante como el del aborto. Rechazamos el
ataque a la autonom铆a de la mujer de los sectores m谩s retr贸grados del poder
pol铆tico, econ贸mico y religioso de este pa铆s. Pretenden anular el derecho al
aborto sin importarles las consecuencias en nuestras vidas. Quieren imponer sus
valores morales, tan reaccionarios como controladores, sobre las personas, sus
cuerpos y su sexualidad; en definitiva, conducir otra parte m谩s de nuestras
vidas para sus propios intereses.

Por
otra parte, en el D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora debemos recordar a
esas compa帽eras que fueron asesinadas, encerradas en la f谩brica a la que
prendieron fuego los empresarios, por reclamar sus derechos laborales, para que
nadie olvide que la mujer siempre fue activa en la lucha. Desde el primer
momento se sum贸 al movimiento obrero, enfrent谩ndose a una doble batalla para
ellas, ya que aparte de oponerse a los explotadores tuvieron que bregar ante la
resistencia que no pocos compa帽eros mostraban a su incorporaci贸n al mundo
sindical y del trabajo.

Desde
el anarcosindicalismo reconocemos y alentamos a la lucha a las mujeres obreras,
por su derecho a trabajar y ser independientes, por tener igual salario por
igual trabajo, por ser due帽as de su cuerpo y su vida.

Quien
piense que es una lucha vana, o la menosprecie, por considerar que con ella se
reclama ser tan explotada como lo son los hombres, parte de la premisa de que
la mujer trabajadora conquistar谩 su libertad al mismo tiempo que los hombres
trabajadores, cuando por fin tengamos una sociedad anarquista. Pero si no
luchamos juntos esa sociedad no ser谩 realmente anarquista. Para que eso ocurra
es obligaci贸n de todas y todos luchar por la igualdad entre trabajadores y
trabajadoras, sin ambages.

Es
nuestra obligaci贸n como anarcosindicalistas quitar la venda que impide ver que
la actual situaci贸n laboral de las trabajadoras es sin贸nimo de m谩s precariedad,
desigualdad salarial, contratos parciales y sectores laborales totalmente
separados por g茅nero. Adem谩s no puede ignorarse el acoso laboral que sufren las
mujeres obreras, intolerancia, sexismo, etc, por el mero hecho de ser mujer.

Igualmente
podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la pobreza tiene nombre de mujer.

La
organizaci贸n sindical de las mujeres trabajadoras es fundamental para lograr
nuestros objetivos. Mujeres y hombres de la 
CNT compartimos el deseo de transformar
esta sociedad patriarcal, competitiva, explotadora e injusta.

Queremos
una sociedad nueva, muy diferente a la que hoy conocemos, una sociedad de
iguales, sin explotados ni explotadores.

Y para
conseguirlo, en la clase trabajadora debemos organizarnos sindicalmente para
empezar a lograr esa transformaci贸n a la que aspiramos, juntos, reconociendo la
explotaci贸n que sufren las compa帽eras por el mero hecho de ser mujeres.

En
nuestras manos est谩 demostrar a las mujeres trabajadoras que en la
Anarcosindical est谩n en pie de igualdad con los hombres en la lucha.

Salgamos
a la calle, en el D铆a Internacional de la Mujer Trabajadora, todos y todas, con
el mismo 铆mpetu que lo hacemos en el Primero de Mayo, para dejar bien claro que
como clase trabajadora no vamos a renunciar a lo que consideramos que es
nuestro, que nos pertenece. Como mujeres trabajadoras tenemos todo por ganar.

隆Nosotras
parimos, nosotras decidimos!

CNT-AIT  PUERTO REAL




Fuente: Pacosalud.blogspot.com