January 30, 2022
De parte de Todo Por Hacer
892 puntos de vista

La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que s铆 se conocen pero que no se masacran禄 鈥 Paul Val茅ry

No resulta f谩cil hablar del conflicto que se ha dado en las 煤ltimas semanas en la frontera ruso-ucraniana, dado que se trata de una regi贸n de la que, en pocas ocasiones, nos llegan noticias y de la que no se nos ense帽a, en profundidad, su historia. Los medios occidentales, como siempre, achacan todos los problemas a la maldad innata de Vladimir Putin, no dej谩ndole m谩s remedio a la OTAN que intervenir, pero de sobra sabemos que estos an谩lisis simplistas que rezuman a propaganda, lejos de acercarnos a la verdad, nos confunden y alejan de ella.

Breve historia de Ucrania y Rusia

Para entender el origen del conflicto, Pere Ortega (Centre Del脿s d鈥橢studis per la Pau) propone en un art铆culo de El Salto analizar las turbulencias hist贸ricas que ha atravesado Ucrania en su historia. No debemos olvidar que Ucrania y Rusia son dos pa铆ses que se han encontrado unidos desde su creaci贸n[1], si bien Ortega no se remonta tanto y comienza su an谩lisis con las hambrunas de 1932 鈥損roducidas despu茅s de que Stalin confiscara las cosechas ucranianas, matando de hambre a millones de personas y deportando a diversas minor铆as鈥 como origen del gran resentimiento entre la poblaci贸n ucraniana hacia Rusia. Esto desencaden贸, durante la Segunda Guerra Mundial, un colaboracionismo entre grupos nacionalistas ucranianos con los ej茅rcitos de la Alemania nazi para exterminar a millones de prorrusos. Finalizada la contienda, la poblaci贸n t谩rtara de Crimea fue desplazada por colaborar con el nazismo y la zona fue repoblada por poblaci贸n rusa, que a d铆a de hoy permanece all铆, manteniendo intactas sus tradiciones. Unos a帽os despu茅s, en 1954, Nikita Jrushchov decidi贸 regalar de forma arbitraria Crimea a Ucrania, sin pensar que alg煤n d铆a la URSS pod铆a colapsar y desintegrarse y que Ucrania se convertir铆a en una rep煤blica independiente.

La expansi贸n de la OTAN hacia el Este

Desde la ca铆da de la URSS, la obsesi贸n de Estados Unidos siempre ha sido expandirse hacia el Este europeo. Una maniobra que, si ocurriera en su patio trasero, jam谩s la tolerar铆a[2]. El periodista John Wojcik explica en un art铆culo en People鈥檚 World que en 1999, la OTAN鈥攃ontraviniendo las promesas realizadas tras el fin de la Guerra Fr铆a鈥攊nici贸 su propia 鈥渋nvasi贸n鈥, expandi茅ndose a Polonia y la Rep煤blica Checa. Rusia, hundida econ贸micamente, no pudo reaccionar. Esta debilidad propici贸 que en 2004 vieran v铆a libre para asentarse en las rep煤blicas b谩lticas de Estonia, Lituania y Letonia (antiguas rep煤blicas sovi茅ticas).

El hecho de que muchos de estos gobiernos no respetan los derechos humanos, han ilegalizado a sus Partidos Comunistas y prohibido ense帽ar el papel que sus Estados mantuvieron durante el Holocausto 鈥搇o cual es absolutamente ilegal, de acuerdo con la legislaci贸n de la UE鈥 no parece importar a Occidente.

En abril de 2008 se celebr贸 la Cumbre de Bucarest, en la cual la OTAN inici贸 conversaciones para que Ucrania y Georgia formaran parte de la alianza en un futuro no muy lejano. Unos meses despu茅s, en agosto de 2008, un envalentonado Saakashvili, presidente nacionalista de Georgia, se lanz贸 a conquistar el enclave de Osetia del Sur, independiente de facto desde 1992, y a reclamarlo como propio. De nuevo, John McCain viaj贸 para apoyarle. La operaci贸n militar se tradujo en la muerte de unos 2.000 civiles y en el desplazamiento de 158.000 refugiados. El ej茅rcito ruso intervino y fren贸 el intento de invasi贸n 鈥搈atando a unos 3.000 militares georgianos y unos 180 civiles鈥 entendiendo que se trataba de una maniobra de Occidente para aislar a su pa铆s y tomar control de una regi贸n estrat茅gica rica en materias primas.

Pa铆ses europeos de la OTAN (extra铆do de NPR)

El Euromaid谩n (2013-2014)

De aqu铆 damos un paso de gigante a los a帽os 2013 y 2014, cuando se producen las protestas del Euromaid谩n 鈥搇a denominada Revoluci贸n de la Dignidad鈥, impulsadas por Estados Unidos, la Uni贸n Europea, el grupo ultra-nacionalista de ultraderecha Pravy Sektor, el partido fascista Svoboda y la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. Dichas movilizaciones comenzaron en noviembre de 2013, en la Plaza del Maid谩n[3], despu茅s de que el presidente prorruso Yanuk贸vich suspendiera el Acuerdo de Libre Comercio con la UE. La diferencia en los apoyos brindados a los manifestantes nos muestra la profunda divisi贸n de la sociedad ucraniana: en Kiev y el oeste de Ucrania m谩s del 75% de la poblaci贸n estaba de acuerdo con integrarse con la UE, mientras que en el este y en Crimea las partidarias de esta idea no llegaban ni al 20%, pues prefer铆an crear una uni贸n aduanera con Rusia.

En diciembre de 2013, el senador estadounidense John McCain viaj贸 a la Plaza del Maid谩n para mostrar su apoyo a los manifestantes y pedirles que no cesaran en sus esfuerzos por aislar a Rusia y abrazar a Occidente. Y as铆 lo hicieron, con protestas cada vez m谩s violentas, tras una escalada de agresividad que comenz贸 en enero de 2014, que terminaron por saldarse con 82 manifestantes y 7 polic铆as muertos (la mayor铆a en el mes de febrero) y unos 140 encarcelados. A finales de febrero, Yanuk贸vich y la oposici贸n llegan a un acuerdo, con la mediaci贸n de tres ministros de Exteriores de la UE (Rados艂aw Sikorski, de Polonia, Laurent Fabius de Francia y Frank-Walter Steinmeier de Alemania) para formar un gobierno de coalici贸n, elecciones anticipadas y volver a la Constituci贸n de 2004 para frenar la violencia. Sin embargo, Yanuk贸vich no ratific贸 los acuerdos y huy贸 del pa铆s.

El Euromaid谩n termin贸 por forzar la destituci贸n de Yanuk贸vich, el establecimiento de un gobierno interino de extrema derecha y, tras la celebraci贸n de unas elecciones que fueron boicoteadas en las regiones prorrusas, comenz贸 la presidencia del millonario Poroshenko, quien dio pasos para acercarse a la UE y a EEUU 鈥揺l entonces vicepresidente Joe Biden viaj贸 a Kiev para apoyarle鈥. Seg煤n el peri贸dico anarquista ucraniano Assembly, 鈥el nuevo r茅gimen no inici贸 reformas anti-sociales, sino que profundiz贸 en las que hab铆an comenzado tiempo antes. Aument贸 la desigualdad entre clases sociales y t茅rminos como 鈥渃apitalismo鈥, 鈥渘eoliberalismo鈥 y 鈥渘acionalismo鈥 han cobrado una nueva importancia en Ucrania鈥.

El cambio de gobierno, asimismo, conllev贸 la ilegalizaci贸n del Partido Comunista de Ucrania y otras formaciones de izquierdas, as铆 como la p茅rdida de la cooficialidad del idioma ruso, afectando a un 40% de rusoparlantes en el pa铆s, as铆 como a las minor铆as h煤ngaras y rumanas.

La anexi贸n de Crimea y la Guerra del Donb谩s

Rusia no se qued贸 de brazos cruzados durante el Euromaid谩n, sobre todo teniendo en cuenta que la regi贸n oriental del Donb谩s (Luganks y Donnetsk) y el sur de Ucrania, junto a Crimea, son de poblaci贸n mayoritaria rusa. Adem谩s, en Crimea, Rusia tiene en Sebastopol una base militar vital para los intereses de su armada desde donde tiene acceso al Mediterr谩neo. Por ello, en marzo de 2014 Rusia decidi贸 鈥渁nexarse鈥 Crimea (donde el 90% de la poblaci贸n es rusa), lo cual no requiri贸 una invasi贸n, sino 煤nicamente bloquear las fronteras y establecer checkpoints.

Esta anexi贸n supuso una violaci贸n del Memor谩ndum de Budapest, en el que en 1994 el presidente ruso Yeltsin se comprometi贸 a respetar la soberan铆a ucraniana a cambio de su desnuclearizaci贸n. Pero se debe recordar que la OTAN hizo lo mismo en Kosovo y EEUU en Iraq. Por tanto, es de un enorme cinismo acusar a Rusia de violar la legalidad cuando EEUU lo ha hecho en innumerables ocasiones en el pasado.

Por su parte, en las regiones del Donb谩s, las manifestantes contra el nuevo gobierno fueron en aumento, con invasiones de edificios oficiales para retirar banderas ucranianas e izar la rusa. A principios de abril de 2014 se proclamaron las Rep煤blicas Populares de Donetsk y J谩rkov. El ej茅rcito ucraniano respondi贸 mediante el uso de la fuerza y poco despu茅s estall贸 una guerra entre milicias prorrusas y el ej茅rcito regular ucraniano, del cual numerosas unidades se encuentran bajo el control de grupos fascistas y neonazis, como lo es el Batall贸n Azov.

Neonazis del Batall贸n Azov, integrados en el ej茅rcito ucraniano

Dicha guerra no ha terminado a d铆a de hoy, si bien en el momento en el que escribimos estas l铆neas se encuentra en un alto el fuego. Se calcula que en la misma han intervenido 64.000 soldados del ej茅rcito ucraniano 鈥揹e los cuales han fallecido o resultado heridos unos 4.150鈥 y unos 45.000 milicianos de las Rep煤blicas Populares de Luganks y Donnetsk, as铆 como del pseudoestado conocido como Nueva Rusia 鈥揷on unas 5.700 bajas鈥.

Por tanto, afirmar que en Ucrania 芦podr铆a estallar una guerra禄 supone ignorar el hecho de que la regi贸n lleva en guerra desde hace m谩s de 7 a帽os. La amenaza actual consistir铆a, as铆, en la escalada del conflicto y/o la entrada de nuevos actores internacionales.

Los acercamientos de Ucrania a la OTAN

En el a帽o 2017, Ucrania volvi贸 a solicitar formalmente entrar en la OTAN. Y, despu茅s de que en 2019 ganara las elecciones el derechista Zelensky 鈥揹e familia rusoparlante, pero ferviente nacionalista ucranio鈥 sus esfuerzos por formar parte de la alianza han ido en aumento.

Pero esto, desde luego, no se ve con buenos ojos por parte de Putin. Al fin y al cabo, no es lo mismo que las peque帽as rep煤blicas b谩lticas se unan a la OTAN, a que lo haga un pa铆s con el que comparte 2.300 kil贸metros de frontera y en el que buena parte de sus habitantes son cultural e idiom谩ticamente rusos. Y esto es algo que, curiosamente, han entendido Francia y Alemania, que nunca han estado de acuerdo con que Ucrania se incorporara a la alianza, precisamente para no inquietar a Rusia.

Explica Miguel V谩zquez Li帽谩n en El Salto que 芦para el Kremlin, la Federaci贸n Rusa se encuentra rodeada de enemigos que trabajan con ah铆nco para conseguir desmembrar el pa铆s, enemigos que temen a una Rusia fuerte y unida (el nombre del partido de Putin, Rusia Unida, no es casual) que juegue un papel de liderazgo en las relaciones internacionales. Desde esta perspectiva, la oposici贸n pol铆tica no ser铆a m谩s que la prolongaci贸n de esos enemigos en el interior del territorio ruso: la quinta columna; el caballo de Troya 鈥渙ccidental鈥. Este criterio ha servido eficazmente al Kremlin para condenar, por ejemplo, a Pussy Riot, al opositor Alex茅i Navalny, a grupos de j贸venes anarquistas o a organizaciones memorialistas y de derechos humanos como Memorial: para el Kremlin son acciones orientadas a luchar contra la influencia externa (occidental), convertida as铆 en la justificaci贸n de cualquier cosa que sirva para el objetivo pol铆tico m谩s evidente que parece tener el l铆der ruso: perpetuarse en el poder芦. A este listado le a帽adir铆amos la persecuci贸n de personas LGTBiQ y de periodistas cr铆ticos con el r茅gimen.

La reacci贸n rusa y los tambores de guerra en Occidente

En el a帽o 2021 Putin orden贸 el despliegue de 100.000 soldados rusos a la frontera ucraniana. Una forma sutil de reclamar que no se amenacen sus fronteras. En una conferencia que dio el pasado mes de diciembre, record贸 que 鈥Occidente hab铆a roto desvergonzadamente la promesa que hizo en la d茅cada de los 90 de no expandirse hacia el Este鈥. Posteriormente, le envi贸 dos borradores de acuerdo a EEUU en los que Mosc煤 exige detener la expansi贸n de la OTAN hacia Europa del Este (incluyendo Ucrania y Georgia), devolver a las fuerzas armadas de la Alianza al lugar donde estaban estacionadas en 1997 y el compromiso de que ni EE UU ni Rusia desplieguen misiles de corto o medio alcances fuera de sus territorios. Tanto para Washington como para la OTAN, las demandas rusas son 鈥渋naceptables鈥.

Convoy del ej茅rcito ruso en Crimea, en enero de 2022

Y es con esta situaci贸n con la que, a comienzos de 2022, las potencias occidentales 鈥損rincipalmente Estados Unidos y Reino Unido鈥 empiezan a alertar que las provocaciones rusas nos pueden conducir a una guerra. Un conflicto b茅lico que, en definitiva, viene provocado por la UE, que ha actuado con manifiesta mala fe, intentando que Ucrania se incorporara a su bloque econ贸mico; por el imperialismo de Estados Unidos, que deseaba su entrada en la OTAN; y por el empe帽o de Rusia, que no piensa abandonar unos territorios que considera por historia suyos.

Por su parte, el gobierno espa帽ol, que no olvidemos que es el m谩s progresista de la historia del universo, anunci贸 que ayudar铆a a Ucrania, a EEUU y al Reino Unido en caso de guerra y mand贸 unos aviones Eurofighters a Bulgaria y la incorporaci贸n de la fragata Blas de Lezo a la flota de la OTAN que navegar谩 por el mar Negro. Unas declaraciones inquietantes por parte del Ejecutivo espa帽ol que, en vez de seguir la l铆nea m谩s prudente de Francia y Alemania, ha escogido la beligerencia estadounidense de la Administraci贸n Biden. Y es que, en lugar de reconocer y compensar los errores cometidos en el camino, la arrogante incapacidad de los l铆deres de EE UU y la OTAN para reconocer las preocupaciones de seguridad rusas ha precipitado la crisis de Ucrania. Para m谩s cr铆ticas al gobierno, nos remitimos al art铆culo 芦A nuestros pol铆ticos les gusta la guerra: rid铆culos, serviles, provocadores e irresponsables芦, publicado por Pedro Costa en El Salto.

Por otro lado, en Europa, la extrema derecha se encuentra absolutamente dividida con esta cuesti贸n. Algunos de sus l铆deres apoyan a Rusia, otros a la OTAN. Explica Antonio Maestre en un art铆culo en La Marea que el ultraderechista h煤ngaro 芦Viktor Orban, a pesar de que Hungr铆a est茅 en la OTAN, es un aliado de Vladimir Putin. Es su m谩ximo aliado para vetar la posible incorporaci贸n de Ucrania a la Alianza Atl谩ntica aludiendo a la represi贸n que, en palabras de Orban, sufre la minor铆a h煤ngara en Ucrania obligada a escolarizarse en ucraniano. Tambi茅n por los intereses comerciales, ya que Hungr铆a es competidor directo de Kiev como pa铆s de tr谩nsito del gas ruso al tener perspectivas de conectarse al gasoducto Turks Stream que unir谩 Rusia con Europa eludiendo Ucrania. Por otro lado, Mateusz Morawiecki sufre las acometidas de Rusia en sus fronteras con Bielorrusia, con ataques de guerra h铆brida y el aumento de la crisis migratoria intencional que Lukashenko provoc贸 para presionar a Varsovia. No son las 煤nicas posiciones antag贸nicas que laten en los posfascistas, ya que Marine Le Pen apoy贸 la anexi贸n de Crimea a Rusia. La incoherencia que late en VOX tiene un dif铆cil sistema de contrapesos reflejo de las herencias pol铆ticas del pastiche que anida en la formaci贸n posfascista. Atlantistas y prorrusos viven en el partido en aparente placidez, pero hay mucho m谩s. La pulsi贸n entre goblalismo y soberanismo es la que lleva a un sector del partido a defender el nacionalismo ruso como parte indispensable de sus postulados te贸ricos芦.

Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases

Pese a los tremendos fiascos que supusieron las invasiones militares de Iraq (2003) y Afganist谩n (2001) 鈥搇a destrucci贸n de pa铆ses enteros, la desestabilizaci贸n de la regi贸n y la p茅rdida de credibilidad del imperio estadounidense鈥 dos d茅cadas despu茅s nos vemos con una situaci贸n parecida a la de la foto de las Azores. La alianza de Bush, Blair y Aznar ahora es de Biden, Johnson y S谩nchez.

Estamos ante un caso de expansionismo militar, que no se ahorra un discurso chulesco e imperialista, que fuerza una crisis para acorralar y humillar al contrario. Esperemos que todo se quede en una bravuconada imprudente de Biden, Johnson y S谩nchez (los tres en horas bajas en lo que a su popularidad se refiere).

Qui茅n sabe, quiz谩s dentro de poco nos veamos a salir a las calles, como ya hicimos hace 19 a帽os ante la Guerra de Iraq, a decir 鈥no a la guerra鈥.

M谩s informaci贸n


[1] El Estado ruso, de hecho, naci贸 en Kiev. Y tan unidas se encuentran las historias de ambos pa铆ses que en el verano de 2021, Putin public贸 una disertaci贸n en la que explicaba que ambas naciones constituyen un 煤nico pueblo.

[2] Desde el siglo XIX se encuentra instaurada la Doctrina Monroe, por la cual EEUU no tolera la interferencia de ninguna potencia europea en el continente americano. 脷nicamente los pa铆ses americanos, capitaneados por EEUU, pueden actuar en 茅l.

[3] Escenario de la Revoluci贸n Naranja de 2004 y 2005.

Comparte y difunde



Fuente: Todoporhacer.org