January 27, 2022
De parte de La Haine
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La ONU sabe que Rusia no es la potencia agresiva en el conflicto actual, y que bastar铆a con que Ucrania cumpliera los acuerdos de Minsk para que cesaran las hostilidades

Los exigentes desaf铆os que el mundo enfrenta en la actualidad (desde la crisis clim谩tica hasta la pandemia, desde el agravamiento de la Guerra Fr铆a hasta el peligro de una confrontaci贸n nuclear, desde el aumento de las violaciones de los DDHH hasta el crecimiento exponencial del n煤mero de refugiados y de personas hambrientas) exigen m谩s que nunca una intervenci贸n activa de la ONU, cuyo mandato incluye el mantenimiento de la paz y de la seguridad colectivas, as铆 como la defensa y la promoci贸n de los DDHH.

Guerra fr铆a

Entre las m煤ltiples 谩reas de actuaci贸n en las que la ONU puede intervenir, una de las m谩s importantes es la paz y la seguridad, concretamente en lo que ata帽e al recrudecimiento de la Guerra Fr铆a. Iniciada por Donald Trump y proseguida con entusiasmo por Joe Biden, est谩 en marcha una nueva Guerra Fr铆a que aparentemente tiene dos objetivos, China y Rusia, y dos frentes, Taiw谩n y Ucrania.

En principio, parece imprudente que una potencia en declive, como EEUU, se involucre simult谩neamente en una confrontaci贸n en dos frentes. Adem谩s, a diferencia de lo ocurrido con la anterior Guerra Fr铆a, con la Uni贸n Sovi茅tica en el punto de mira, China es una potencia de gran poder econ贸mico y un importante acreedor de la deuda p煤blica estadounidense. Est谩 a punto de superar a EEUU como la mayor econom铆a del mundo y, seg煤n la National Science Foundation de EEUU, en 2018 tuvo por primera vez una producci贸n cient铆fica superior a la de EEUU.

Asimismo, la l贸gica aconsejar铆a a EEUU tener a Rusia como aliada y no como enemiga, no solo para separarla de China, sino tambi茅n para preservar las necesidades energ茅ticas y geoestrat茅gicas de su aliada hist贸rica, Europa. La misma l贸gica aconsejar铆a a la UE tener en cuenta las relaciones hist贸ricas y econ贸micas de Europa Central con Rusia (hasta la Ostpolitik de Willy Brandt).

Es particularmente preocupante que los neocon (los pol铆ticos y estrategas ultraconservadores que desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001 dominan la pol铆tica exterior estadounidense) intensifiquen las hostilidades con Rusia y, al mismo tiempo, insten a EEUU a prepararse para una guerra con China al final de la d茅cada, una guerra caliente de nuevo tipo (la guerra con los medios de la inteligencia artificial).

El poder medi谩tico internacional de los neocon es impresionante. Al igual que ocurri贸 en 2003 con los preparativos de la invasi贸n de Irak, asistimos a una alarmante unanimidad entre los comentaristas de pol铆tica exterior en el mundo occidental. De repente, China, que hasta ahora era un socio comercial importante y fiable, pasa a ser una dictadura que viola masivamente los DDHH y una potencia mal茅vola que quiere controlar el mundo, objetivos que hay que neutralizar a toda costa. Por su parte, Rusia, hasta hoy un socio estrat茅gico (como en el acuerdo nuclear con Ir谩n), ahora tratan de que se perciba como un pa铆s gobernado por un presidente autoritario y agresivo, Vladimir Putin, que quiere invadir la democr谩tica Ucrania. Para defenderla, EEUU ayudar谩 militarmente y, para ello, Ucrania debe ingresar en la OTAN.

Esta narrativa, a pesar de ser falsa, se reproduce sin contradicci贸n en el Washington Post y en el New York Times, luego es ampliada por Reuters y Associated Press, y secundada por los informes de las embajadas estadounidenses. Los comentaristas occidentales simplemente la regurgitan de manera acr铆tica. En vista de ello, es urgente que se haga escuchar y sentir la intervenci贸n de la ONU para frenar la deriva de una tercera guerra mundial.

Un soldado ucraniano en un puesto de vigilancia en Donetsk, cerca de la frontera con Rusia.

La divisi贸n de Ucrania 

La ONU dispone de informaci贸n abundante que le permite contrarrestar esta narrativa e intervenir activamente para neutralizar su potencial destructivo. Ucrania es un pa铆s etnoling眉铆sticamente dividido entre un oeste predominantemente ucraniano y un este predominantemente ruso. A lo largo de la d茅cada de 2000, las elecciones y las encuestas de opini贸n revelaron la oposici贸n entre un oeste pro Uni贸n Europea y pro OTAN, por un lado; y un este pro Rusia, por otro. En cuanto a los recursos energ茅ticos, Ucrania depende en un 72% del gas natural de Rusia, al igual que ocurre con otros pa铆ses europeos (Alemania depende en un 39%), lo que da una idea del poder negociador de Rusia en este 谩mbito.

Desde el final de la Uni贸n Sovi茅tica, EEUU ha estado tratando de sacar a Ucrania de la 贸rbita de Rusia y de integrarla en la del mundo occidental y, de hecho, convertirla en un basti贸n pro estadounidense en la frontera rusa. Esta estrategia ha tenido dos pilares: integrar militarmente a Ucrania en la OTAN (aprobada en la Cumbre de Bucarest de 2008, as铆 como a Georgia, otro pa铆s fronterizo con Rusia) e integrarla econ贸micamente en la Uni贸n Europea.

La revoluci贸n naranja o, m谩s bien, el golpe de Estado del 22 de febrero de 2014, fuertemente apoyado por EEUU, fue el pretexto para acelerar la estrategia occidental. Su causa inmediata fue la negativa del presidente Yanuk贸vich a firmar un acuerdo de integraci贸n econ贸mica con la UE que dejaba fuera a Rusia. Siguieron protestas, mucha agitaci贸n social, atentados terroristas y una fuerte represi贸n gubernamental que se sald贸 con m谩s de 60 muertos (ahora se sabe que entre los manifestantes hab铆a importantes grupos fascistas fuertemente armados).

El 22 de febrero, el presidente se vio obligado a abandonar el pa铆s. La 鈥減romoci贸n de la democracia鈥 liderada por EEUU hab铆a producido resultado: la 鈥渞evoluci贸n naranja鈥 iniciaba su pol铆tica antirrusa y pro-arist贸cratas. Rusia hab铆a advertido que la membres铆a de Ucrania en la OTAN y su integraci贸n exclusiva en la UE constitu铆an una 鈥渁menaza directa鈥 para Rusia. En los meses siguientes, Rusia acept贸 el refer茅ndum de los habitantes de Crimea, donde ya contaba con una importante base militar, que votaron masivamente a favor de la integraci贸n con Rusia.

Escalada

En 2014 y 2015 se firmaron los protocolos de Minsk con la intermediaci贸n de Rusia, Francia y Alemania. Se reconoci贸 la especificidad etnoling眉铆stica de la regi贸n del r铆o Don (Donbas, en su mayor铆a de habla rusa) y se dispuso el establecimiento, por parte de Ucrania y de conformidad con la legislaci贸n ucraniana, de un sistema de autogobierno para la regi贸n (que cubre 谩reas de los distritos de Donetsk y Luhansk). Estos protocolos nunca fueron cumplidos por Ucrania. Las tensiones ahora han vuelto a escalar con la supuesta intenci贸n de Rusia de invadir Ucrania. Es incluso probable que lo haga (ciertamente limitada al este de Ucrania 茅tnicamente rusa) si la OTAN, los EEUU y la Uni贸n Europea contin煤an con su pol铆tica de hostilidad.

Frente a todo esto, uno tiene que preguntarse si es Rusia o los EEUU quien ha estado creando problemas en esta regi贸n del mundo. Todos recordamos la crisis de los misiles de 1962, cuando la Uni贸n Sovi茅tica propuso instalar misiles en Cuba. La reacci贸n norteamericana fue terminante; se trataba de una amenaza directa a la soberan铆a de los EEUU y bajo ninguna circunstancia se aceptar铆an tales armas en su frontera. Incluso lleg贸 a sonar la alarma de una guerra nuclear. 驴Fue esta reacci贸n muy diferente de la reacci贸n actual de Rusia ante la perspectiva de que Ucrania se una a la OTAN?

En 2017 se hizo p煤blico el informe de la reuni贸n entre el secretario de Estado norteamericano James Baker y Mija铆l Gorbachov celebrada el 9 de febrero de 1990. En esa reuni贸n se acord贸 que, si Rusia facilitaba la reunificaci贸n alemana, la OTAN 鈥渘o se expandir铆a ni un cent铆metro hacia el este鈥 (http://nsarchive.gwu.edu). A pesar de esto y del extinto pacto de Varsovia, nueve a帽os despu茅s Polonia, Hungr铆a y la Rep煤blica Checa se unieron a la OTAN. Y ning煤n comentarista recuerda que, en el a帽o 2000, cuando lleg贸 al poder, Vladimir Putin (en una jugada muy inteligente) expres贸 p煤blicamente su deseo de que Rusia ingresara en la OTAN y tambi茅n en la UE para que Rusia 鈥渘o se quede aislada en Europa鈥. Ambas solicitudes fueron denegadas.

Ante esto, la ONU sabe que Rusia no es la potencia agresiva en el conflicto actual, y que bastar铆a con que Ucrania cumpliera los acuerdos de Minsk para que cesaran las hostilidades. 驴Por qu茅 Ucrania no puede seguir siendo un pa铆s neutral como Finlandia, Austria o Suecia? Si hay guerra en esta regi贸n, el escenario de la guerra ser谩 Europa, no EEUU. La misma Europa que hace poco m谩s de setenta a帽os sali贸 del infierno de dos guerras mundiales que se saldaron con unos 100 millones de muertos. Si la ONU quiere ser la voz de la paz y la seguridad, que consta en su mandato, debe asumir una posici贸n mucho m谩s activa e independiente de los pa铆ses involucrados.

Hay que averiguar in situ qu茅 est谩 pasando en los territorios donde las grandes potencias se enfrentan y se preparan para guerras de hegemon铆a en las que probablemente los aliados menores sufrir谩n las consecuencias y pagar谩n con vidas (Taiw谩n o Ucrania) 鈥搇as llamadas proxy wars鈥, incluso si la pol铆tica agresiva de 鈥渃ambio de r茅gimen鈥 apunta a Rusia y China, eventualmente con resultados negativos para Occidente similares a los que tuvo en Irak, Libia, Siria o Afganist谩n. El mundo necesita escuchar voces autorizadas que no repitan el guion impuesto por el imperio.

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Fuente: Lahaine.org