March 14, 2021
De parte de El Miliciano
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De Lekeitio a Lemoiz, en toda la costa de Bizkaia, est├í por todas partes. Tambi├ęn en Araba y Gipuzkoa se expande sin freno. El eucalipto es la alternativa de la industria maderera al pino atacado ferozmente por la banda marr├│n. Pero ec├│logos y asociaciones locales lanzan el grito al cielo.

El eucalipto es un ├írbol ┬źex├│tico┬╗, originario de Australia y el sureste asi├ítico, del que apenas se hablaba hace un par de d├ęcadas. Ahora est├í en boca de todos. Cient├şficos, madereros, asociaciones locales y gente corriente, todos hablan del ├írbol de la discordia. De una (falsa) elecci├│n entre lo malo y lo peor. El pino diezmado por la enfermedad de la banda marr├│n esta siendo sustituido por el eucalipto. En t├ęrminos de rentabilidad econ├│mica, no tiene competidor. Y el sector forestal vasco, que ha vivido su particular v├şa crucis en forma de una severa crisis por las continuas enfermedades y el desplome del precio de la madera, parece haber encontrado la alternativa a sus males.

Pero las cosas y la conciencia popular tambi├ęn est├í cambiando. Y si antes se habl├│ mucho sobre la enfermedad de la banda marr├│n que arrasaba los pinares y los riesgos de las fumigaciones con ├│xido de cobre para combatirla, ahora se habla ya tanto o m├ís sobre la expansi├│n del eucaliptal conforme los pinos desaparecen. La sustituci├│n del pino por el eucalipto ha hecho saltar las alarmas. Y los datos confirman la escala de la amenaza. La superficie forestal del eucalipto se ha multiplicado casi por cinco en los ├║ltimos 35 a├▒os y ya ocupa un 3,5% del total de la CAV. Su descontrolada expansi├│n es una amenaza real, especialmente en pueblos de la costa de Bizkaia, alarmante en el caso de municipios como Maruri, donde el eucalipto ya coloniza m├ís del 50% de sus tierras.

En Bizkaia hay ya m├ís de 20.500 hect├íreas de eucaliptal, en Araba 1.350 y en Gipuzkoa 1.214. Pero ┬┐por qu├ę preocuparse? ┬┐No son acaso todos los ├írboles iguales? No, sencillamente no. Aunque las compa├▒├şas madereras planten un mont├│n de ├írboles de eucalipto en fila, eso no hace un bosque. Al contrario, lejos de ser bosques, en realidad son enemigos del bosque dado su alt├şsimo impacto ambiental y paisaj├şstico.

Urge mejorar la gesti├│n de estas plantaciones y, poco a poco, empezando por los espacios protegidos, ir elimin├índolas de nuestros paisajes m├ís singulares y fr├ígiles. No se trata quiz├í de acabar con los eucaliptos, de una prohibici├│n total y dr├ística, pero s├ş o s├ş, hay que fijar fronteras a la creciente e imparable expansi├│n de esta especie tan nociva.

Rentabilidad e industria del papel

Casi exclusivamente utilizado para la industria del papel, relativamente potente en nuestro pa├şs, los propietarios de terrenos forestales optan por este ├írbol por su r├ípido crecimiento. El eucalipto se corta entre cada 13 y 15 a├▒os, desde la cepa, y vuelve a crecer de nuevo hasta que, tras tres cortes, se arrancan las ra├şces o se planta al lado. Nada que ver con los 35-40 a├▒os del pino, los 100 a├▒os del haya o los 130 del roble.

La madera de eucalipto se vende muy bien para la industria papelera y firmas del sector o empresas forestales, incluso de Cantabria, que est├ín comprando suelo de bosque en Euskal Herria a precio tirado, muy, muy barato, entre diez y veinte c├ęntimos el metro cuadrado. Plantar eucalipto, en ese sentido, reporta rentabilidad. Su explotaci├│n es altamente mecanizada, muy intensiva, se hace con procesadores y para ello se requiere construir muchas v├şas de saca.

Impacto en la biodiversidad

Pero no hay que confundir el valor y el precio. Sus consecuencias son manifiestamente nocivas para la naturaleza y la biodiversidad. Degradan el suelo, intensifican la p├ęrdida de materia biol├│gica en la tierra, ayudan a una r├ípida propagaci├│n del fuego en caso de incendio y dejan balances h├şdricos negativos. La plantaci├│n masiva de eucaliptos, sobre todo si el terreno no es el adecuado, deja efectos muy perjudiciales. Y aunque se hable menos, tambi├ęn otros da├▒os colaterales en ecosistemas colindantes, sobre todo en los r├şos: tras la tala de las plantaciones, los sedimentos llegan a las cuencas fluviales. Y se ha demostrado que la hojarasca del eucalipto que llega a los r├şos son t├│xicas para la mayor├şa de los animales. Es alelop├ítica, produce compuestos bioqu├şmicos que influyen perjudicialmente en el crecimiento, supervivencia o reproducci├│n de otros organismos vivos. Funciona como una especie de herbicida sobre la superficie boscosa y la comunidad microbiana.

Los datos cient├şficos sobre su impacto en la biodiversidad son abrumadores. Hay entre un 64% y un 99% menos de l├şquenes, la diversidad de los anfibios cae en un 50%. Hay un 65% menos de aves, un 75% menos de insectos. En los r├şos, un 23% menos de invertebrados, con una diversidad de un %11 m├ís baja, con un tama├▒o %37 m├ís peque├▒o.

Y si se abre el zoom, se constata que en los r├şos sus efectos perniciosos son m├║ltiples y muy peligrosos. Se sabe que, en general, la hojarasca es un alimento fundamental y la madera muerta un h├íbitat muy importante para los r├şos. Pero en el caso del eucalipto, es sabido que sus hojas son un alimento muy escaso ÔÇôsalvo para los koalasÔÇô y que se descomponen muy lentamente, y debido a que se talan a mata rasa, dejan muy poca madera muerta, su explotaci├│n genera much├şsimo barro y eso hace para los peces, para las truchas, para los mirlos acu├íticos, para los habitantes del r├şo que el h├íbitat sea cada vez m├ís degradado y hostil. El agua toma un color del chocolate, y la vida se desvanece lenta pero inexorablemente.

Toda alternativa tiene un coste

En relaci├│n al cambio clim├ítico, hay que desmontar otro mito: que un ├írbol crezca m├ís r├ípido no significa que se hace frente mejor al calentamiento. Falta informaci├│n pero la que existe es consistente y pr├ícticamente todas las investigaciones cient├şficas demuestran el gran impacto medioambiental que tiene el eucalipto, de manera n├ştida y preocupante en la biodiversidad. Hay razones para mirar con preocupaci├│n el provenir, el impacto en Euskal Herria va a ser grande y que cuanto m├ís expansi├│n tenga y m├ís tiempo pase hasta que se tomen decisiones, la situaci├│n no dejar├í de empeorar.

Pero ┬┐y qu├ę hay de aquellos propietarios de tierras forestales que simplemente quieren ganar cuanto m├ís dinero posible en el plazo de tiempo m├ís corto? ┬┐Qu├ę respuesta se les puede dar? Podr├şamos decir que los bosques, y por extensi├│n la naturaleza, no son solo de los due├▒os de la tierra, que es de todos y que no es de nadie. No todos los propietarios son iguales, que una cosa son las empresas madereras y otra los particulares, muchos de ellos urbanos, hijos o nietos de baserritarras, que ni siquiera saben que lo son. O que la respuesta institucional no es monol├ştica, que hay ayuntamientos que los han prohibido y que hay otros que dejan sus tierras. O que hay desde hace 26 a├▒os un plan forestal institucional y que, por desgracia, vale el dicho de que para no hacer nada muchas veces lo mejor es hacer un informe.

No existe ninguna alternativa al eucalipto que no tenga un coste y sin alternativa vamos de cabeza a un desastre ecol├│gico. Cabe preguntarse, por ejemplo, si los bosques de Bertiz, donde no se corta la madera y se deja que el ciclo natural haga su camino, dan menos dinero que una explotaci├│n maderera intensiva. El tiempo libre, el esparcimiento, el conocimiento, la cultura, los espacios naturales generan un valor que no se puede pagar, incluso un dinero del que viven muchos pueblos rurales y comunidades. Lo que hacemos ahora determinar├í el futuro y si no hacemos nada, dentro de 50 a├▒os mirar├ín hacia atr├ís y nos preguntar├ín ┬ź┬┐Qu├ę hicisteis?┬╗. Que nunca nadie pueda decir que al menos no lo intentamos.

Mikel Zubimendi. Peri├│dico Naiz




Fuente: Elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com