July 19, 2021
De parte de SAS Madrid
189 puntos de vista


Un reciente informe elaborado por el Observatorio de Derechos Humanos, Prisi贸n y Salud mental (ODPS) concluye que los recursos disponibles en prisiones para atender la salud mental de la poblaci贸n reclusa son claramente insuficientes. La situaci贸n es grave de por s铆, pero m谩s teniendo en cuenta el elevado porcentaje de personas que podr铆a requerir servicios de atenci贸n a la salud mental en las prisiones: se calcula que el 65% de la poblaci贸n reclusa tiene problemas de adicci贸n y que un 40% padece mala salud mental, tal y como recuerda el ODPS.

Las conclusiones del estudio, que analiza la situaci贸n de la atenci贸n a la salud mental en los centros penitenciarios del Pa铆s Valenci脿 (Castell贸n, Castell贸n 鈥 Albocasser y Picassent), son extrapolables, afirma Javier Vilalta, coordinador del Observatorio, a la situaci贸n que se vive en la mayor铆a de c谩rceles del Estado. La mala atenci贸n al padecimiento ps铆quico es una situaci贸n repetida en muchas prisiones por una cuesti贸n de falta de recursos: 鈥淒e 500 m茅dicos y m茅dicas que debe haber en las prisiones solo hay 240, y la mitad se jubila el a帽o que viene鈥, resume Vilalta, tambi茅n portavoz de la asociaci贸n 脌mbit y docente universitario en Derechos Humanos. En Picassent, seg煤n datos de 2019, solo hay seis m茅dicos para 2058 personas presas, ilustra.

Vilalta hace referencia a que, seg煤n los datos de 2021, ning煤n centro penitenciario valenciano cuenta con un m茅dico especialista en psiquiatr铆a para dar servicio a los presos que lo necesitan, y hace la friolera de tres a帽os que un psiquiatra no visita la prisi贸n Castell贸n I. 鈥淟a dejaci贸n de funciones est谩 produciendo un grave da帽o a los valencianos y valencianas que est谩n en prisi贸n; la nula coordinaci贸n entre las administraciones implica que las personas presas carezcan en el territorio del 65% de los m茅dicos que tendr铆an que atenderles鈥, defiende. 

Situaci贸n generalizada y soluci贸n com煤n

Para Jos茅 Joaqu铆n Ant贸n, presidente de la Sociedad Espa帽ola de Sanidad Penitenciaria (SESP), la cuesti贸n es prioritaria: 鈥淓l gran problema que va a haber en las prisiones en referencia a la salud, igual que hace unos a帽os fue el VIH o la hepatitis C, va a ser la cuesti贸n de la salud mental鈥, vaticina. El experto valora que desde el sistema penitenciario se est谩 dando una respuesta 鈥渢otalmente equivocada鈥 a la cuesti贸n del padecimiento ps铆quico en c谩rceles, y lo ilustra haciendo menci贸n al proyecto del centro psiqui谩trico penitenciario de Siete Aguas, que pretende albergar a 500 personas presas con padecimiento ps铆quico.

Desde el punto de vista de la psiquiatr铆a moderna es una aberraci贸n, la salud mental debe tratarse en la comunidad, cerca de la familia; no se puede pretender que una persona con un trastorno mental grave que comete un delito tenga que cumplir la condena a 1.000 km de su entorno porque sea de A Coru帽a o a 5.000 porque sea de Canarias鈥, asevera Ant贸n. Para 茅l, que la Secretar铆a General d茅 este tipo de respuestas se debe a que 鈥渘o saben sobre sanidad penitenciaria, tienen el concepto de seguridad, pero no de sanidad鈥.

En este punto, Ant贸n hace alusi贸n a un aspecto que el ODPS ya subray贸 en su informe: es necesario transferir las competencias en materia de sanidad penitenciaria a las comunidades aut贸nomas. Solo la atenci贸n sanitaria en prisiones de Catalunya y, m谩s recientemente el Pa铆s Vasco y Navarra, depende de sus respectivos servicios de salud; en el resto de comunidades, la sanidad penitenciaria depende del Ministerio de Interior.

Lo realmente llamativo es que la transferencia est谩 contemplada en la la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesi贸n y calidad del Sistema Nacional de Salud. 鈥淟levamos 18 a帽os pidiendo, deseando y necesitando pasar a depender cada uno de nuestro sistema de salud, es totalmente anacr贸nico que a estas alturas del siglo XXI sea un Ministerio de Interior quien proporcione la sanidad en prisiones鈥, expone el tambi茅n m茅dico en la prisi贸n granadina de Albolote.

Que se materialice el mandato de la ley, se帽alan desde la SESP, es cosa de dos: el Ministerio de Interior tiene que ceder las competencias y las administraciones auton贸micas tienen que aceptarlas. Pero Ant贸n relata que viven una especie de partido de pin pon: 鈥淟a administraci贸n central dice que las autonom铆as no las quieren y las comunidades dicen que s铆, siempre y cuando se les dote de los recursos necesarios. Y entre esas, al final nadie hace nada鈥, lamenta. El resultado: la de ser personal sanitario en prisiones 鈥渆s la 煤nica oposici贸n en este pa铆s en la que se oferte una plaza de funcionario y se presenta menos gente que plazas ofertan: este a帽o pasado hab铆a 40 plazas y se presentaron siete personas, y solo tres acabaron siendo m茅dicos de prisiones鈥. La cantidad de carga de trabajo que hay que asumir a cambio de lo que se cobra y en el entorno en el que se va a trabajar, explica el m茅dico, no compensa para muchos.

Pero las consecuencias recaen en los mismos: la poblaci贸n presa. 鈥淗ay que pensar que en las prisiones valencianas no hay atenci贸n primaria m茅dica desde hace tres a帽os鈥, expone Vilalta, que a帽ade que desde 脌mbit llevan desde 2016 鈥渋nsistiendo a la Conselleria sobre la necesidad que disponer de unos equipos provinciales disciplinarios y transferir la competencia鈥 ya que la situaci贸n en las c谩rceles 鈥渧ulnera 23 art铆culos de la normativa espa帽ola y europea sobre derechos humanos鈥. Las conclusiones del informe ha animado al Observatorio a trabajar en presentar una denuncia. El Salto se ha puesto en contacto con la Conselleria de Sanitat para saber en qu茅 estado se encuentra la transferencia de competencias de la sanidad penitenciaria y cu谩l es su posici贸n al respecto, pero no ha habido respuesta hasta el momento de la publicaci贸n del reportaje.

Psicof谩rmacos y suicidios

Seg煤n el informe del ODSP, el 65% de presos y presas toma tratamiento psiqui谩trico sin supervisi贸n por parte de un psiquiatra. 鈥淟a Estrategia Salud Mental marca lo que debe seguirse, que es el tratamiento comunitario, pero es mucho m谩s barato recurrir a la farmacolog铆a y a esto se suma la cantidad brutal de personas que hay en prisiones con adicciones鈥, defiende Vilalta. Para Ant贸n, en los casos de enfermedades mentales graves hay un correcto uso de los psicof谩rmacos, pero es diferente entre la poblaci贸n presa con alg煤n tipo de adicci贸n 鈥攗n 50-60% del total, calcula el m茅dico鈥: 鈥淧or falta de personal, por cansancio o por una cultura m谩s antigua de uso de psicof谩rmacos, se abusa en los casos de personas con adicciones, pero en mi opini贸n no es el caso en los trastornos mentales graves, con independencia que no se les d茅 la atenci贸n terap茅utica que desear铆amos dar porque no podemos鈥.

Para 脌mbit, hay otro dato llamativo entre las conclusiones de la investigaci贸n realizada en la atenci贸n a la salud mental en prisiones valencianas, y tiene que ver con el g茅nero: 鈥淐omo las prisiones est谩n dise帽adas para hombres, se ha producido la verg眉enza de que no tuvieran una atenci贸n m谩s personalizada. Las prisiones se clasifican como histri贸nicas, se oculta mucho la situaci贸n de salud mental de las mujeres, de hecho cuesta mucho sacarlas de prisi贸n鈥, detalla Vilalta, que aporta un dato: el 80% de las mujeres que han estado en prisi贸n con problemas de salud mental han sufrido violencia de g茅nero.

Por otra parte, una de las mayores causas de muerte entre personas presas, recuerda Vilalta, son los suicidios. Seg煤n el Ministerio del Interior, un total de 268 personas presas se suicidaron entre 2010 y 2019, 54 de ellas a pesar de estar en programa de prevenci贸n de suicidios. Las condiciones de aislamiento 鈥攕olo en las prisiones catalanas, uno de cada tres suicidios se produce en celdas de aislamiento鈥 y la vulneraci贸n de derechos humanos como esta atenci贸n sanitaria en las c谩rceles, sumadas a otros factores, lleva a que los intentos de suicidio hayan crecido en un 26% en los 煤ltimos cinco a帽os. 

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (17/07/2021)




Fuente: Sasmadrid.org