September 10, 2021
De parte de Pozol
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Septiembre del 2021.

  Yo no lo s茅 de cierto, pero la leyenda ubica la gestaci贸n de esta unidad de 茅lite del ezetaelene hace algunas lunas.

  Aunque la comandancia general zapatista ha negado una y otra vez su existencia, y clasifica esas maledicencias en la carpeta de 鈥淢itos Geniales y No鈥 (junto con las leyendas del Sombrer贸n, la Xpakint茅 y las recetas gastron贸micas del finado SupMarcos), los rumores ubican el nacimiento del ahora famoso Comando Palomitas en el Caracol de Tulan Kaw, a finales del a帽o del 2019.

  Seg煤n esto, el autodenominado SupGaleano hab铆a acaparado todo el ma铆z palomero del suroriental estado mexicano de Chiapas.  Y, aunque el susodicho aleg贸 despu茅s que su plan era sabotear las grandes cadenas de cine y obligarlas a reducir el precio de tan preciado art铆culo -as铆 como que se prohibieran las absurdas variaciones que ofrecen palomitas con sabor a frituras rancias-, investigaciones posteriores abundaron en la hip贸tesis planteada por el fiscal (un ser extraordinariamente parecido a un escarabajo), quien en el juicio plante贸 el m贸vil del crimen: el SupGaleano quer铆a atascarse de palomitas 茅l solo.  La s煤bita e incomprensible escasez de salsa picante aumentaba las sospechas.

  El fiscal llamado Don Durito 鈥搎ue se vest铆a como el Fiscal de Hierro de los hermanos Almohada (no confundir con los Almada, 茅sos son otros)-, despleg贸 una brillante pieza de oratoria llena de referencias cinematogr谩ficas que, hay que reconocerlo, a ratos recordaban a Al Pacino, a Tom Cruise, a John Travolta, y a Matthew McConaughey (cfr. las pel铆culas de estos actores y tem谩tica de jurisprudencia).  El acusado, fungiendo como su propio abogado, no fue menos y, adem谩s, agreg贸 referencias al arte dram谩tico.  Estaba el susodicho argumentando como Shui Ta / Shen Te frente a los dioses (鈥淟a Honesta Persona de Sechuan鈥. Bertold Brecht), cuando lleg贸 la hora del pozol y el jurado en pleno se ausent贸.

  Viendo que no se har铆a justicia y el malvado SupGaleano se saldr铆a con la suya, la banda de Defensa Zapatista, con la colaboraci贸n del Gato-Perro, tom贸 por asalto la champa del SupGaleano y 鈥渆xpropi贸鈥 no s贸lo varios costales de ma铆z palomero, tambi茅n no pocos cartones de salsa picante.  El amado Amado hac铆a entonces sus primeras incursiones en la banda de Defensa Zapatista (aunque ya hab铆a debutado en Oventik en 2018, en el primer festival de cine, cuando le rob贸 c谩mara a Gael Garc铆a Bernal), as铆 que form贸, con su amigo Chinto, una especie de sucursal de la horda de Defensa Zapatista.

  En la nueva pandilla se auto reclut贸 la Ver贸nica, hermanita del Amado y de quien se dice es el 鈥渁la radical鈥 del Comando (suele llevar tatuajes hasta en los labios cuando le toca el caramelo agridulce que los contiene).  El Chuy y la Cintia fueron reclutados despu茅s.  Durante un tiempo, la Esperanza dirigi贸 a la tropa, pero no tard贸 en incorporarse, junto con Defensa, al equipo de f煤tbol femenil de las milicianas.  Entonces el amado Amado qued贸 como mando.

-*-

  Corr铆an los meses de abril y mayo.  La unidad que despu茅s ser铆a bautizada como 鈥淟a Extempor谩nea鈥, se preparaba por centenares en el Semillero 鈥淐omandanta Ramona鈥.

  El SupGaleano recibi贸 entonces la orden de evitar que los ni帽os molestaran a sus mamaces mientras tomaban el curso de Escucha y Palabra.  El susodicho enfrent贸 ese nuevo reto organizativo y dise帽贸 una reforma a la inexistente ley org谩nica del ezetaelene.  Su objetivo: darles una estructura militar e instruirles en el dif铆cil arte del sabotaje, la destrucci贸n indiscriminada y los chillidos coordinados y secuenciados.

  Les llam贸 y, con voz marcial, as铆 les dijo: 鈥淵a escucharon que el SubMoy explic贸 que hay que estar organizados.  Entonces tienen que entender que hasta para hacer travesuras hay que organizarse.  Desde ahora son una unidad militar y quien no obedezca las 贸rdenes sufrir谩 el castigo de que le cortemos la cabeza con un machete, sin filo para que tarde, y oxidado para que se infecte y tienen que inyectar鈥.

  Sobra decir que la amenaza no surti贸 el efecto deseado.  La Cintia 鈥渂arri贸鈥 al Sup de arriba a abajo con la mirada y se dio media vuelta.  El Chuy pregunt贸 si iba a buscar un machete.  El Chinto pareci贸 evaluar los riesgos.  El amado Amado se subi贸 el cuello de la camisa y la Ver贸nica decidi贸 que era un buen momento para chillar a todo pulm贸n.  En cho麓ol, otra vez.

  Nuestro h茅roe (ojo: yo soy 鈥渘uestro h茅roe鈥) no se desanim贸 frente a ese contratiempo y, haciendo alarde de sus amplios conocimientos en psicolog铆a, lleg贸 con una cubeta de 20 litros, llena de palomitas.  La banda se congreg贸 y presionaron al SupGaleano con el cl谩sico 鈥渢ienes que compartir鈥.  Pero el Sup s贸lo respondi贸: 鈥渘o puedo, es s贸lo para comandos鈥.  Tod@s se dieron de alta inmediatamente.  Ese fue el nacimiento oficial del Comando Palomitas como tal.

  El Sup, previsor, ten铆a unos ositos de peluche y unas poderosas pistolas de agua.  Les dio a elegir.  El Amado y el Chinto eligieron pistolas de agua; la Cintia tom贸 el osito de peluche que, adem谩s, era de su estatura; el Chuy 鈥揷omo ya es su costumbre-, escogi贸 un caballito de pl谩stico que, dicho sea de paso, no estaba contemplado en la repartici贸n.

  Cuando todos esperaban que la Ver贸nica eligiera el otro osito de peluche, lo rechaz贸, tom贸 una de las pistolas de agua, fue y le quit贸 al Chuy su caballito despu茅s de mojarlo (a la Cintia no le pudo quitar el oso de peluche porque ya lo hab铆a guardado 鈥減ara que no se mojara鈥), y atac贸 al Amado y al Chinto.  Empapada en el fragor de la batalla, la Ver贸nica fue con su mam谩 a que la cambiara, pero no hubo reposo y se lanz贸 contra los pinches hombres 鈥搎ue se hab铆an quedado sin parque, o sea sin agua-, y los derrot贸 en una acci贸n fulminante, misma que fue aplaudida por la Defensa y la Esperanza en lo que llamaron 鈥渧ictoria de g茅nero鈥.  Nuestro h茅roe vio el potencial b茅lico de la Ver贸nica y le dio un rifle lanzaglobos de agua (de 煤ltima generaci贸n).

  Como dice el sabio proverbio -que invent贸 nuestro h茅roe en ese momento-: 鈥渘o s贸lo de palomitas se vive, tambi茅n hay paletas y dulces de chamoy鈥; se surti贸 al Comando de toda clase de elementos para su f茅rrea formaci贸n.  Fue as铆 como llegaron unos caramelos agridulces que ten铆an de regalo unas calcoman铆as tipo tatuaje.  La Ver贸nica fue la 煤nica que se los puso sin titubear.  Y, claro, tambi茅n la 煤nica que, por lamer la calcoman铆a porque ten铆a un poco de polvo de chamoy, se tatu贸 la lengua.  Fue as铆 como la Ver贸nica, a sus tres a帽os, obtuvo, adem谩s del cho麓ol y la castilla, la lengua chino-japonesa-coreana.

  El temible Comando Palomitas est谩 integrado actualmente por el amado Amado (10 a帽os y responsable del comando), el Chinto (10 a帽os y coordinador operativo), la Cintia (3 a帽os y la doctora del grupo), el Chuy (3 a帽os, demoliciones controladas) y la Ver贸nica (3 a帽os, demoliciones sin control alguno).

El primer operativo del CP fue en la despedida del Escuadr贸n 421.  Mientras las bases de apoyo gritaban vivas al Escuadr贸n y el concejo de ancianos proteg铆a con el humo de copal a los futuros marineros, el CP se dedicaba a gritar consignas absurdas, incitado por un individuo de dudosa reputaci贸n, como 鈥溌ueremos palomitas!鈥, 鈥溌uchamos por palomitas!鈥, 鈥溌ara todos, todo. Para nosotros las palomitas!鈥.

  Por supuesto que hubo quejas y hasta una acusaci贸n formal, pero la Ver贸nica empez贸 a llorar en ch麓ol y el SubMois茅s se desesper贸 y dijo 鈥測a callen a esa ni帽a鈥.  El SupGaleano, haciendo alarde de sus maestr铆as y doctorados en pedagog铆a infantil, present贸 dos opciones: o coserle los labios a la chiquilla o darle palomitas -porque con la boca llena de palomitas no podr铆a chillar-.  Como no encontraron hilo y aguja, le dieron una bolsa de palomitas.  El llanto ces贸 inmediatamente.  Pero, oh sorpresa, al darse cuenta del resultado, el resto de la banda empez贸 a llorar tambi茅n.  Conclusi贸n: la subteniente Angelina tuvo que hacer palomitas para darles a todos.

  La historia de los moto鈥搒ierristas es parecida.  Cuando los ni帽os vieron a los insurgentes cortar las maderas para labrar los cayucos, empezaron a jugar a la moto-sierra con unas tablas.  Es decir, la tabla era la moto-sierra.  Su optimismo era elogiable: con la tabla-moto-sierra pretend铆an derribar los postes de metal de los tableros de baloncesto.  Pero, cuando empezaron a 鈥渏ugar鈥 a ver qui茅n aserraba al otro, el SupGaleano se dio cuenta, con profunda satisfacci贸n, que la banda podr铆a enfrentar con 茅xito un apocalipsis zombi.

Cuando el amado Amado se lastim贸 el pie con un clavo, la Ver贸nica pens贸 que era buena idea 鈥渃urarle鈥 el pie y pidi贸 ayuda con el Chuy.  Con sendas tablas intentaron aserrarle el pie al Amado.  Fue ah铆 donde la Cintia le inform贸 al SupGaleano que el Amado 鈥渟e clav贸 un clavito鈥.  El Sup le aconsej贸 que, para ver si era cierto, le dijera que lo iba a inyectar.  Si el Amado corr铆a, quer铆a decir que se estaba haciendo pato y no estaba mal herido.  Fue la Cintia y al poco rato regres贸 e inform贸: el Amado segu铆a postrado (ojo centennials 鈥搊 como se diga-, dijo 鈥減ostrado鈥).  El Sup puso su mejor cara de Doctor House y dijo 鈥淓s grave, hay que operar鈥.  Y le aconsej贸 a la Cintia que le cortara los pies鈥 y la cabeza porque 鈥渜u茅 tal y duele su cabeza鈥.  La Cintia estuvo de acuerdo.  La historia hubiera culminado con un triunfo de la ciencia m茅dica, con una cirug铆a mayor ejecutada a 4 manos y dos tablas en modo moto-sierras, si no es porque llegaron los promotores de salud y se llevaron al Amado a la cl铆nica en una camilla, le pusieron vendas y no s茅 qu茅 ung眉entos.

  Pero, ante la frustraci贸n, la Cintia no se arredr贸 y eligi贸 ser la doctora del Comando.  Como el Sup no consigui贸 un equipo de doctora de juguete y s贸lo encontr贸 uno de veterinaria, con 茅se la Cintia se present贸 como la m茅dica de la tropa.

  Viendo la loable vocaci贸n por la demolici贸n de la Ver贸nica y el Chuy, se les consiguieron dos moto sierras de pl谩stico y un estuche de mec谩nico, con taladro, pinzas, segueta, c煤ter, desarmador, martillo y llave perica (todo de pl谩stico), que ten铆an la ventaja de poder usarse, tanto para las operaciones m茅dico quir煤rgicas, como para reparar las moto-sierras que, por supuesto, 鈥渟e descompusieron鈥 desde el primer d铆a.

  Llegaron entonces las bicicletas.  Todos saben que un comando sin bicicletas no puede desplegarse con rapidez y eficacia.  El problema es que no sab铆an andar en bicicleta.  El Sup no les ense帽贸 argumentando que 鈥溌緼caso alguien te ense帽a a vivir?  No, aprendes a las ca铆das鈥.  Y tal cual: el Comando se llen贸 de raspones, moretones y cortaduras, pero, a los pocos d铆as, ya recorr铆an sin dificultad la cancha de baloncesto.

-*-

  Cuando se inform贸 a La Extempor谩nea que, al fin, se hab铆an conseguido los vuelos y, lo m谩s importante, un lugar donde aterrizar en Europa, nuestro aclamado h茅roe (yo mero) convoc贸 al Comando Palomitas y les dijo: 鈥淵a se van a ir en unos d铆as.  Est谩 prohibido enfermarse y lastimarse.  Tienen que cuidarse, porque el que llegue con raspones, no tendr谩 palomitas.  驴Est谩 claro?鈥 

Para demostrar que estaba todo claro, el Chuy acus贸 a la Cintia de que se hab铆a ca铆do de la bicicleta.  La Cintia dijo que era su mentira del Chuy, que la Ver贸nica la hab铆a empujado.  El amado Amado explic贸 que se pelean por cualquier cosa, que basta que una tenga un juguete, para que se peleen.  Nuestro admirado palad铆n refut贸: 鈥減ero si les di un juguete a cada quien e iguales, para que no se pelearan鈥.  El Chinto puso cara de 鈥渆l Sup no entiende que no entiende鈥 y el amado Amado sentenci贸: 鈥淎caso les importa, quieren el juguete que tiene la otra鈥.

  El incomparable e idolatrado h茅roe (yo de nuevo, pero m谩s modesto si posible fuera) les advirti贸: 鈥淏ueno, ya les avis茅, si se lastiman o enferman entonces no van a ir y sus mamaces van a quedar llorando porque tampoco van a ir, por su culpa de ustedes.  驴Entendieron?鈥  Tod@s respondieron afirmativamente.

  En cuanto el gallardo Sup se dio la vuelta, el Chuy empez贸 a llorar.  Resulta que la Ver贸nica le dio un zape por andar de chismoso.  Se le pregunt贸 a la Ver贸nica si era cierto y confes贸 que s铆, sin la menor se帽al de arrepentimiento.

  Desconsolado, el Sup fue a su champa.  Lejos de darse por derrotado, revis贸 su amplia biblioteca de tratados de psicolog铆a, geograf铆a, ciencias ocultas y su colecci贸n de historietas de Mem铆n Ping眉铆n, y regres贸 de nuevo.  Convoc贸 al CP y en un mapa les mostr贸 donde est谩n el caracol y el semillero.  Luego les mostr贸 d贸nde queda Madrid y d贸nde Viena.  Posteriormente traz贸 una elegante l铆nea para describir el vuelo por venir.

  Despu茅s de una larga explicaci贸n, el Sup se retir贸 satisfecho: hab铆a logrado convencer al Comando Palomitas.  En el aire resonaban las 煤ltimas palabras de nuestro h茅roe: 鈥溌縋or qu茅 conformarse con hacer travesuras y estropicios en un caracol, si puedes destruir todo un continente?鈥.

-*-

  La toma de la c谩mara se aleja.  El Comando Palomitas contempla el mapamundi mientras chupa 谩vido sus paletas de chamoy.  El Tzotz, el Trag贸n y la Pelusa, tres perritos que suelen acompa帽ar al CP en sus incursiones, llegan y destrozan la cartulina.  Una r谩faga de viento levanta y hace volar un fragmento en el que se lee 鈥淭raves铆a por la Vida鈥.

  Un final 茅pico鈥 y, bueno, s铆, un poco parad贸jico.

Warning: el Comando Palomitas lleva dos meses sin probar la raz贸n de su existencia.  Un Comando Palomitas sin ma铆z palomero es como un vampiro consol谩ndose con salsa de tomate, as铆 que es de esperar que, al llegar a Europa鈥 bueno, pues鈥 驴por qu茅 ser谩 que el SupGaleano ensaya una y otra vez el 鈥溌緼l贸? 驴Brennen Wien und Berl铆n?鈥, en dos viejos walkie-talkies, con el Amado, que est谩 a s贸lo 10 metros y dice que no oye.  Claro, tal vez si le pusieran pilas a los aparatos鈥

Doy fe.

El SupGaleano.
Jefe Supremo, M谩ximo L铆der, Destacado Dirigente, Gran Gu铆a, Hist贸rico Historiador, Sabio Infalible, Luz Perenne al Final del T煤nel, Alfa y Omega 鈥搚 Delta y Lambda-, Faro de las Generaciones Presentes y Futuras, Palad铆n de la Modestia, e Instructor del Comando Palomitas.
(y, bueno, tambi茅n 鈥淣uestro h茅roe鈥 en este relato 茅pico, digno de ser ampliado por las plumas de Mart铆n Luis Guzm谩n y Le贸n Tolstoi)

 
M煤sica: Amanda Ventura-芦The Way禄 (Harmonica Blues Solo), Led Zeppelin-芦Immigrante Song禄, Creedence Clearwater Revival-芦Fortunate Son禄

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2021/09/10/comando-palomitas/




Fuente: Pozol.org