August 1, 2021
De parte de La Haine
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Hay vidas aceleradas y extraordinariamente consistentes, como la de Franzt Fanon, que dejan m谩s que obra. Dejan iluminaciones. Casi siempre se lo recuerda por su libro casi p贸stumo, Los condenados de la tierra (https://lahaine.org/bZ79), porque fue un faro de 茅poca. El libro es de 1961. Tiempos de choques violentos y soluciones armadas. En la 茅poca m谩s agitada de su vida, ya psiquiatra recibido en Lyon, Fanon se fue a ejercer a Argelia y al poco tiempo se integr贸 al Frente de Liberaci贸n Nacional Argelino, que combati贸 contra los franceses y gan贸 la independencia en 1962, un a帽o despu茅s de la prematura muerte de Fanon.

Fue un miliciano con muchos fundamentos. A los de todos los dem谩s, a los que ya tra铆a con 茅l desde su politizaci贸n caribe帽a, en esos a帽os sum贸 los que relev贸 en su vida profesional: atendi贸 a colonos y colonizados, a v铆ctimas y victimarios, a blancos y a negros, a torturados y torturadores.

Adem谩s de haber sido en ese sentido tambi茅n un innovador en materia de tratamientos –introdujo un punto de vista que a lo biol贸gico y a lo psicol贸gico le sum贸 lo cultural, y cambi贸 el hospicio como un centro de reclusi贸n para darle la vida de las actividades colectivas, de granja y art铆sticas–, Fanon escuch贸 y supo a煤n m谩s profundamente de lo hab铆a sabido siempre: que hab铆a una locura de la colonizaci贸n, cierto desequilibrio mental en la crueldad del colonizador, y otro en el colonizado. Ya a mediados de los 50, Fanon advierte que gran parte del problema consiste en que el colonizado 鈥渓e cree鈥 al colonizador mucho m谩s de lo que parece, aunque lo odie. Y que el colono convierte su presunta superioridad en un delirio que debe sostener pese a las evidencias y a sus propias percepciones.

Pero el colonizado cree con una fe que ni siquiera le pertenece. Le cree porque habla en franc茅s; porque sobre la piel negra y lastimada, esclavizada, abusada sin reparo, el colonizador deposit贸 un lenguaje que el colonizado asume como 鈥渧erdadero鈥. Quiz谩 se rebela contra 茅l, quiz谩 no sea consciente, pero es la propia lengua la que se encarga todo el tiempo de mantener tensas las cuerdas de la dominaci贸n, porque el colonizado piensa el mundo y se piensa a s铆 mismo con las herramientas que le ha dado quien lo domina. Y ah铆 descubre Fanon que yace la base de esa superioridad delirante del opresor, y la creencia en ella tambi茅n del colonizado.

En el libro que escribi贸 en esa d茅cada, Piel Negra, m谩scaras blancas (https://lahaine.org/sZ5), Fanon todav铆a no habla, como en Los condenados de la tierra, del proceso africano como mosaico de luchas descolonizadoras que fracasan. Habla por primera vez de la piel, de la negritud. De eso que est谩 a la vista y sin embargo ha sido encapsulado por el franc茅s para hacerlo todav铆a y todo el tiempo m谩s evidente y hasta determinante: cada negro que habla franc茅s o siente que debe hablarlo lo m谩s correctamente posible, est谩 consintiendo que su negritud es inferior a los verdaderos due帽os del lenguaje.

Uno de los maestros de Fanon en Martinica, que es donde hab铆a nacido, Aim茅 Casaire, poeta y luego presidente, es considerado el autor del concepto de negritud. Fanon admiraba a Cesaire, un poeta que hab铆a transmitido pol铆tica pero tambi茅n po茅ticamente que era necesario volver a pensar en la piel y sentirse hombre o mujer desde el cuerpo, y no desde la lengua.

鈥淥h cuerpo m铆o, haz siempre de m铆 un hombre que interrogue!鈥, es la frase de Cesaire con la que Fanon cierra el libro.

Traspasa a Marx [asumi茅ndolo], va m谩s all谩 de la clase y se detiene en la piel. No para saludarla como reserv贸reo de las herramientas para ir hacia un mundo mejor, sino en un sentido m谩s literal: Fanon cay贸 en cuenta que era negro, que era algo que ten铆a que repetirse a s铆 mismo, que era algo de lo que 茅l a veces se olvidaba pero los blancos jam谩s. Fanon hab铆a tenido una experiencia l铆mite al respecto.

Hab铆a sido un joven negro colonizado. Su mente hab铆a estado colonizada. Cuando el gobierno pronazi de Vichy se estableci贸 en Martinica y revictimiz贸 a su poblaci贸n, Fanon decidi贸 irse a Francia y unirse a la Resistencia para luchar contra los nazis. Particip贸 de una batalla en Alsacia que fue clave en la reconquista, fue condecorado por eso, pero cuando se recuper贸 Par铆s, para el desfile de recibimiento, los soldados negros fueron separados y mandados a esperar a La Provenza. Francia, la Francia de la resistencia, no quer铆a mostrar un triunfo en el que hab铆an participado negros de las colonias.

A pesar de haber sufrido el racismo desde su nacimiento, Fanon hab铆a hecho lo que todos los que lo sufren desde ese momento: lo hab铆a naturalizado. Debe haber habido cierto orgullo en formar parte de esos pelotones que enfrentaron a los nazis y los derrotaron. Un orgullo que redobl贸 la humillaci贸n hasta hacerla insoportable cuando los de su mismo color de piel fueron separados porque lleg贸 la orden de 鈥渂lanquear鈥 el regimiento.

A su regreso a Martinica Fanon ya no es el mismo. Y observa que las burgues铆as locales pr贸speras que la potencia colonizadora avala ser谩n siempre el dique contra el que chocar谩n los pueblos. De hecho, la 煤nica colonia que logr贸 su independencia fue Hait铆. Y de ah铆 el castigo.

Fanon, en sus apuntes y tambi茅n visionariamente, advierte que colonizaci贸n y patriarcado van trenz谩ndose en un mismo movimiento, y que es precisamente el patriarcado lo que teje complicidad entre el colonizado y el colonizador. Blancos y negros a expensas de las mujeres.

L煤cido, disrruptivo, de una audacia intelectual poco frecuente, Fanon llega a expresar que la lucha por la descolonizaci贸n nunca ser谩 posible si no es desde la piel y desde el lenguaje, pero adem谩s advierte que la conciencia de la negritud debe servir para todas las emancipaciones, no solo la de los negros. Porque no hay piel ni g茅nero superior. Eso es lo que 茅l ve y testimonia, y a lo que Jean Paul Sartre se refiere en el pr贸logo de Los condenados…: Fanon estaba interpelando todo, dici茅ndoles a negros y a franceses que volvieran en s铆, que despertaran de esa alucinaci贸n de la colonia, porque s贸lo alucinando pod铆a seguir aquello en pie.

El despertador era la pol铆tica. Porque como escribi贸 su maestro Cesaire, y Fanon repiti贸, 鈥減olitizar es inventar almas鈥.

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Fuente: Lahaine.org