January 3, 2022
De parte de Lobo Suelto
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Donald Draper, nacido a mediados de los a帽os 20, es el director creativo de una importante empresa de publicidad. Es el mejor en lo suyo: obsesivo y estricto, siempre abierto a la producci贸n de nuevas ideas e im谩genes que vender. La publicidad, explica, se basa en la felicidad. 驴Y qu茅 es la felicidad? El olor de un auto nuevo. Es liberarse del miedo. Es un cartel al costado del camino que te grita que todo lo que est谩s haciendo est谩 bien. Ese es Don: el gran entendedor del mercado, el gran seductor.

Su pasado es un misterio que, con el correr de los cap铆tulos, se descubre: 茅l mismo ha sido destructor e inventor de su vida. Su nombre real no es 茅se, sino Dick Withman. Hijo ileg铆timo de una prostituta y abandonado desde chico por su madre, Dick vivi贸 una infancia infeliz y dolorosa. Durante el servicio militar se vio obligado a participar de la guerra de Vietnam donde tom贸 el nombre de un teniente ca铆do, haci茅ndose tambi茅n due帽o de su historia. De esta manera, mor铆a Dick Withman y nac铆a un nuevo Don Draper, el publicista, el inventor de s铆. Es habitual escuchar en los nuevos discursos empresariales la idea de que la creatividad tiene que ver con la capacidad que cada quien tiene de cortar con su historia y reinventarse. Esa es la gran virtud de Don: el gran destructor de su historia, el gran creador.

Sin embargo, Don no logra destruir su pasado. La historia que 茅l niega lo acecha en sue帽os, alucinaciones, amores y llantos. En su relaci贸n con las mujeres, en esos momentos de desnudez total, Don o no se abre o se abre locamente. Y cada vez que se abre, el pasado regresa con el torbellino doloroso de lo contenido. Con el transcurso de las temporadas, la crisis de Don se acent煤a. Su 茅xito es cada vez mayor, al igual que el pasado que lo acecha. No aguanta m谩s. Hay una angustia que lo excede y que ya no sabe c贸mo combatir.

Entonces, una tarde, en medio de una reuni贸n, Don mira por el cristal de una ventana y se levanta. Se sube a su auto y se escapa sin rumbo, perdido, hacia alguna parte. Busca a sus amores pasados, a sus recuerdos felices. Pero no est谩n. En medio de esa fuga incierta, llega a una especie de retiro espiritual en California. Se entrega con indiferencia a una serie de t茅cnicas new age. En medio de todo eso, participa de una ronda donde cada uno cuenta sus problemas y dice lo que siente. Don mira, como ajeno, mientras los otros hablan. Uno de los hombres, una especie de oficinista, toma la palabra y dice no saber por qu茅 est谩 all谩. Habla del anonimato de su trabajo, de que al volver a su hogar siente que no significa nada para su familia ni para nadie. Entonces se quiebra y llora. Don, conmocionado, se pone de pie, rompe en llanto con 茅l y lo abraza como nunca se lo hab铆a visto abrazar a nadie a lo largo de la serie.

Despu茅s de eso, comienza un nuevo d铆a. Nuevas ideas y un nuevo yo. Don medita sobre el pasto, ya liberado. Al sol y con el ruido del mar como fondo, se ilumina: ve a hombres y mujeres de todos los pa铆ses, de todos los continentes y religiones, cantando juntos, en armon铆a, unidos por el verdadero deseo que a todos hermana. As铆 inventa la publicidad m谩s ic贸nica de la historia de Coca-Cola. Don volvi贸 a ser el gran creador. No hay angustia ni pasado que lo aleje de su meta. Est谩 listo para volver al mundo. Al menos por un tiempo.

Don Draper es una vida ejemplar. La exigencia de producci贸n de im谩genes, de una creatividad compulsiva, lo llevan a la necesidad de borrar su propia historia y, por lo tanto, alejarse de una cierta forma de la experiencia. 驴Qu茅 es la experiencia, sino la elaboraci贸n de situaciones presentes a partir del contacto con las marcas hist贸ricas de un cuerpo? La exigencia de una destrucci贸n del pasado es tambi茅n la imposibilidad de convertir lo vivido en experiencia. Las im谩genes presentes no pueden ya articularse con la memoria sensible. Si la historia se nos presenta como un obst谩culo a vencer para la valorizaci贸n personal, esto significa, una vez m谩s, que habr谩 que sacrificar al cuerpo como el lugar en el que los saberes se elaboran en pos de una inserci贸n abstracta en el mercado. Pero el precio es alto, alt铆simo, y se ve en los padecimientos ps铆quicos que cada vez se vuelven m谩s fuertes y frecuentes entre nosotros.

Encuentro entonces dos im谩genes muy distintas: la creaci贸n como una actividad que surge a partir de la ruptura con la propia historia; o la creaci贸n como algo que se alcanza cuando uno logra, a partir de la elaboraci贸n de lo vivido, la constituci贸n de unos ciertos saberes y pr谩cticas. La primera es la creaci贸n abstracta, cada vez m谩s acentuada en nuestros v铆nculos sociales, amorosos, virtuales, econ贸micos; la segunda es su contrario, la 煤nica forma de participar de un mundo que sea un poco m谩s vivible.




Fuente: Lobosuelto.com