June 1, 2021
De parte de ANRed
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Un grupo de cient铆ficos confirm贸 la influencia de las grandes empresas farmac茅uticas en la agenda de investigaci贸n global en salud y biomedicina. La ciencia hegem贸nica prioriza los temas m谩s rentables para las compa帽铆as y no apunta a las causas de los problemas. La necesidad de dejar de lado la mirada competitiva y mercantil, para apostar a un modelo de cooperaci贸n y unido a la comunidad. Por Federico Testoni, Mercedes Garc铆a Carrillo, Marc-Andr茅 Gagnon, Cecilia Rikap y Mat铆as Blaustein para Tierra Viva


驴C贸mo se decide qu茅 investigaciones en salud y biomedicina se priorizan a nivel mundial? Responder esta pregunta es relevante en cualquier contexto, y en medio de una pandemia como la que estamos atravesando resulta indispensable. Estar mejor preparades para futuras pandemias requiere priorizar la salud integral de las personas. Sin embargo, la agenda global de investigaciones en salud se encuentra influida por los intereses privados de grandes farmac茅uticas, que priorizan los temas m谩s rentables. As铆 lo mostramos en en el trabajo 鈥驴Sobre qu茅 hombros se para la investigaci贸n en salud?鈥.

Nuestros resultados revelan que las grandes farmac茅uticas contribuyen a establecer la agenda de investigaci贸n predominante en salud y biomedicina, la cual se centra -principalmente- en el estudio del c谩ncer y las enfermedades cardiovasculares, desde una perspectiva reduccionista que prioriza la intervenci贸n terap茅utica. El estudio de pat贸genos y vectores biol贸gicos relacionados con las 煤ltimas epidemias y pandemias queda en un lugar marginal. Al mismo tiempo, se dejan de lado abordajes centrados en la prevenci贸n y en el estudio de los factores socio-ambientales vinculados con el origen y progresi贸n de las enfermedades.

La influencia de las farmac茅uticas en investigaciones financiadas con fondos p煤blicos

No es una novedad que las investigaciones financiadas por empresas pueden generar conflictos de inter茅s. La industria del az煤car promovi贸 investigaciones odontol贸gicas destinadas a encontrar medios eficaces para controlar las caries que no fueran la restricci贸n de la ingesta de carbohidratos. Las tabacaleras intentaron vincular la adicci贸n con factores gen茅ticos. Un caso m谩s reciente son las investigaciones ligadas antes a Monsanto y hoy a Bayer que afirman que el glifosato no es cancer铆geno.

Estos ejemplos ponen de relieve el impacto directo que puede tener el financiamiento privado sobre la investigaci贸n p煤blica. Su limitaci贸n es que poco nos dicen de aquellas investigaciones que no son financiadas directamente por privados. 驴Qui茅n decide acerca de su orientaci贸n, qu茅 temas se priorizan o c贸mo 茅stos son abordados? La agenda de investigaci贸n no s贸lo determina lo que se investiga, sino tambi茅n qu茅 temas se marginan y se dejan sin financiamiento. M谩s all谩 de sus conexiones directas entre empresas e institutos de investigaci贸n o universidades p煤blicas, 驴influyen las corporaciones privadas en estas decisiones?

Realizamos entonces un an谩lisis del contenido y de la afiliaci贸n de les autores de 95.415 art铆culos cient铆ficos publicados en las revistas de mayor factor de impacto dentro del 谩rea de la salud y las ciencias biom茅dicas entre 1999 y 2018. M谩s all谩 de nuestras reservas respecto a juzgar la calidad de un trabajo de investigaci贸n en funci贸n del factor de impacto, las revistas que lideran el ranking de este indicador son aquellas que cuentan con las publicaciones m谩s citadas dentro de una disciplina. Esto es un indicio de su mayor influencia relativa, en nuestro caso, en el 谩rea de salud y biomedicina.

Para construir las redes de coautor铆as a nivel institucional utilizamos t茅cnicas de an谩lisis de big data y para extraer el contenido central de estas publicaciones usamos miner铆a de datos. La definici贸n de 芦agenda禄 de la cual nos servimos la concibe como el conjunto de temas compartidos que resulta predominante en una comunidad: es la expresi贸n concreta de un discurso dominante que regula y eval煤a aquello que circula (o que no circula).

En nuestro caso, la agenda de investigaci贸n es definida como el conjunto de temas predominantes de la comunidad de investigadores de la salud y las ciencias biom茅dicas. Al centrarnos en las revistas con mayor factor de impacto, asumimos una influencia normativa de estas revistas sobre toda la comunidad cient铆fica de esta 谩rea de investigaci贸n. Al regular qu茅 se publica (o no), dichas revistas contribuyen a determinar las condiciones materiales para el trabajo en una l铆nea de investigaci贸n. Quienes m谩s publican en estas revistas tienen una posici贸n de enunciaci贸n privilegiada en esta comunidad, son m谩s le铆dos/as y citados/as; sus temas se establecen como importantes. Sus discursos circulan m谩s y son jerarquizados a la hora de determinar la agenda global.

驴Qui茅n decide la agenda de investigaci贸n?

Los resultados revelan que las agendas de investigaci贸n de las grandes empresas farmac茅uticas, entre ellas Roche, GlaxoSmithKline, Pfizer, Merck, AstraZeneca y Amgen Inc., est谩n entrelazadas con las de las principales instituciones acad茅micas de los pa铆ses centrales. Su influencia, adem谩s, ha aumentado en los 煤ltimos diez a帽os. Esto implica que las empresas farmac茅uticas influyen en la orientaci贸n de la agenda de investigaciones en salud m谩s all谩 de sus colaboraciones directas y m谩s all谩 del financiamiento que otorgan a universidades y organismos de investigaci贸n p煤blicos.

Encontramos tambi茅n que la agenda dominante se concentra en la intervenci贸n terap茅utica, y espec铆ficamente farmacol贸gica, incluido el uso de nuevos medicamentos o t茅cnicas innovadoras de biolog铆a molecular. El resultado es una agenda de investigaci贸n reduccionista, dominada por una perspectiva centrada en los abordajes de la biolog铆a molecular y celular. En materia de enfermedades, se da prioridad al c谩ncer y a enfermedades del sistema cardiovascular frente a otras patolog铆as. Este resultado no deber铆a sorprender. Las grandes empresas farmac茅uticas anunciaron hace unos diez a帽os un giro hacia enfermedades m谩s rentables como el c谩ncer.

驴Qu茅 queda afuera de la agenda de investigaci贸n dominante?

Si bien el c谩ncer y las enfermedades cardiovasculares se encuentran entre las diez primeras causas de muerte a nivel mundial y, por lo tanto, era de esperar un predominio de estos temas en la agenda global, cabe destacar que otras causas de muerte muy prevalentes, como las enfermedades respiratorias, diarreicas e infecciosas, se encuentran notablemente subrepresentadas en dicha agenda.

Nuestro trabajo revela, en particular, una ausencia casi total de publicaciones referidas a enfermedades infecciosas y provocadas por virus pat贸genos (como el SARS-CoV-1 y el MERS-CoV), bacterias u otros microorganismos y vectores biol贸gicos (por ejemplo, murci茅lagos). Estos resultados proveen evidencia a la creencia generalizada de que existe un c煤mulo de enfermedades que son marginadas de la agenda de investigaci贸n global en salud.

Si estos temas hubieran tenido mayor espacio en la agenda predominante del sector, no es para nada descabellado pensar que se habr铆an aumentado las chances de producir antecedentes valiosos para prevenir o tratar la actual Covid-19 de manera m谩s eficaz.

Curiosamente, algunos de los pocos art铆culos publicados antes del brote de Covid-19 que alertaban de la existencia de grandes reservorios de Coronavirus en los murci茅lagos y preve铆an una 芦bomba de tiempo禄 en las interacciones entre humanos y murci茅lagos, se publicaron en revistas que no pertenecen a las de mayor factor de impacto.

En general, nuestro trabajo muestra que las investigaciones sobre prevenci贸n, determinantes sociales de la salud y la evaluaci贸n de los factores socio ambientales que influyen en la aparici贸n o la progresi贸n de enfermedades resultaron insignificantes en la agenda global dominante.

Un ejemplo paradigm谩tico de este entrelazamiento entre reduccionismo e intervenci贸n m茅dica ha sido el Proyecto Genoma Humano (PGH). En 1992, el genetista Walter Gilbert, galardonado con el premio Nobel, afirm贸 que 芦se pueden poner tres mil millones de bases de la secuencia de ADN en un solo disco compacto y uno podr谩 sacar un CD del bolsillo y decir: 鈥楢qu铆 hay un ser humano; soy yo鈥欌. La reducci贸n de nuestro propio ser, nuestro cuerpo, mente y emociones a la secuencia de nuestros genes correlaciona con la promesa incumplida de que la secuencia de todos los genes humanos tambi茅n albergaba la cura de todas las enfermedades conocidas. No es casualidad que este proyecto haya sido el que m谩s financiamiento obtuvo en la historia de la biolog铆a.

Hacer negocios con la salud

Este escenario se completa con la apropiaci贸n privada de los resultados alcanzados, incluso cuando las investigaciones fueron financiadas principalmente con fondos p煤blicos. Tal es el caso, por ejemplo, de la vacuna que produce y vende AstraZeneca, la cual fue 铆ntegramente desarrollada en la Universidad de Oxford con un 97% de fondos p煤blicos.

La privatizaci贸n del conocimiento muestra su cara m谩s dura en la actualidad. Con 15 vacunas aprobadas, siete de ellas de emergencia -la primera hace cinco meses-, menos del cinco por ciento de la poblaci贸n mundial est谩 completamente vacunada. Adem谩s, la distribuci贸n de este n煤mero es elocuente: en los pa铆ses de mayor ingreso per c谩pita han recibido la vacuna una de cada cuatro personas mientras que en los de menor ingreso, una de cada 500. En este contexto, mientras buena parte de la humanidad queda sumergida en la pobreza, muchas de las farmac茅uticas mencionadas no s贸lo no han entrado en crisis sino que son parte del selecto grupo de corporaciones que m谩s prosperaron durante la pandemia.

Superar el modelo cient铆fico hegem贸nico y sus l贸gicas competitivas y mercantilizadoras

Mark Fisher se帽ala en 鈥淩ealismo capitalista鈥 que 鈥渓a noci贸n de enfermedad mental como un problema qu铆mico o biol贸gico individual posee ventajas enormes para el capitalismo鈥. Afirma que mientras abre un mercado lucrativo para las grandes farmac茅uticas, refuerza la construcci贸n social de un sujeto aislado que es responsable por sus enfermedades. Subyace un discurso en el cual es la propia naturaleza individual la que enferma y all铆 aparecen los productos de las farmac茅uticas para curarnos. Este trabajo nos permite asomarnos a uno de los aspectos de esta mec谩nica extorsiva. Quiz谩s la forma de superarla sea, justamente, abandonar el aislamiento fomentado por esos mismos actores en las formas de producci贸n de conocimiento.

Quiz谩s debemos superar la competencia entre investigadores y emprender una profunda redefinici贸n de los sistemas acad茅micos de evaluaci贸n que nos instan a competir. As铆, quiz谩s, logremos desterrar esa b煤squeda de v铆nculos con privados que se ofrece como soluci贸n sin dar cuenta de sus consecuencias en materia de marginaci贸n de temas de investigaci贸n centrales para la salud.

Superar esta y las siguientes pandemias no s贸lo requerir谩 modificar los reg铆menes de propiedad intelectual, sino tambi茅n repensar c贸mo y qui茅nes fijan las agendas de investigaci贸n en salud y biomedicina.

Tenemos que pasar de un sistema que ataca las consecuencias a uno que previene y revierte causas: un sistema que priorice a la salud como derecho y no como negocio, que garantice el acceso a la salud de toda la humanidad por sobre el r茅dito privado y que defina sus agendas de investigaci贸n no de acuerdo a qu茅 enfermedad es m谩s rentable sino en funci贸n de resolver las urgencias sanitarias y detectar (y desactivar) los contextos extractivistas, destructivos y contaminantes que propician el origen zoon贸tico de epidemias y pandemias.

En s铆ntesis, consideramos a nuestro trabajo como una prueba de la existencia de un discurso cient铆fico dominante, en el que ciertos actores privilegiados definen la agenda de investigaci贸n. Apostamos a la construcci贸n de discursos emergentes, que postulen nuevos ejes de valoraci贸n de los trabajos cient铆ficos y coloquen en primer lugar la salud de nuestros territorios, con los seres vivos (humanos y no humanos) que lo habitan. Esta nueva agenda de investigaci贸n, dado el car谩cter de los problemas que debe resolver, exige aproximaciones interdisciplinarias que fomenten la cooperaci贸n entre saberes acad茅micos y comunitarios. Argentina tiene experiencia en este tipo de investigaciones, es hora de ponerlas en agenda.





Fuente: Anred.org