February 18, 2021
De parte de Indymedia Argentina
234 puntos de vista


El femicidio de 脷rsula mostr贸 la descoordinaci贸n entre agencias del Estado para abordar violencias machistas. Detr谩s de las responsabilidades compartidas encontramos destacadas las l贸gicas policiales de encubrimiento corporativo y la acci贸n burocr谩tica e indiferente del poder judicial. Una vez m谩s: ni una menos.

Luego de cinco a帽os de la primera gran manifestaci贸n contra los femicidios, la agenda p煤blica est谩 una vez m谩s centrada en las violencias machistas y los hechos aparecen condicionados por las mismas cavilaciones estatales. El femicidio de 脷rsula Bahillo en manos del polic铆a de la Bonaerense Mat铆as Ezequiel Mart铆nez llam贸 la atenci贸n sobre los femicidios cometidos por miembros de fuerzas de seguridad y mostr贸 descarnadamente c贸mo la prevenci贸n se aplaza hasta lo intolerable. Tambi茅n dej贸 en evidencia las impericias y falta de coordinaci贸n entre las agencias estatales.

En el recorrido de 脷rsula por intentar salvar su vida, ninguna oficina hizo una evaluaci贸n del riesgo real al que estaba expuesta. El reiterado pedido de ayuda al sistema judicial, ante la sensaci贸n de que nada pod铆a parar a su agresor porque era polic铆a, solo recibi贸 una respuesta insensible, mis贸gina y burocr谩tica y tiene que ser evaluado por sus efectos y omisiones. Cuando el movimiento de mujeres y feminismos reclaman una justicia feminista, apuntan a revertir todas las acciones judiciales que exponen a las personas victimizadas a m谩s y mayores violencias. Se trata del reclamo por una justicia comprometida con la prevenci贸n y el cuidado, no la que hoy es percibida como funcional a hechos como el que por hoy nos manifestamos.

Ante estos casos queda muy claro que la coordinaci贸n entre agencias requiere adem谩s la definici贸n de pol铆ticas espec铆ficas y de recursos que trabajen sobre esas violencias y sobre esas burocracias policiales y judiciales. En este caso, no estamos ante un agresor particular, sino que integra una instituci贸n con pr谩cticas hist贸ricas de violencia encubierta, y que sobre todo reproduce las l贸gicas de la violencia machista. Pensemos en el uso extendido del arma reglamentaria para hostigar, amenazar, herir o matar a sus v铆ctimas. O en la represi贸n violenta y las detenciones arbitrarias como respuesta a la protesta en la puerta de la comisar铆a ante el reclamo social.

Sobre estos entramados y alianzas corporativas se necesita intervenir y hacerlo con un abordaje distinto a lo que se viene haciendo. Son muchos los mecanismos a trav茅s de los cuales se expresa el encubrimiento corporativo de los casos de violencia de g茅nero. Los traslados y cambios de destino como formas de proteger a polic铆as denunciados. La dilaci贸n de sumarios administrativos y causas judiciales en casos de violencia policial es otro ejemplo: estas inercias burocr谩ticas son formas de reafirmar y apa帽ar la violencia institucional. Desde la inacci贸n misma, hasta la no puesta en marcha de los mecanismos existentes de intervenci贸n.

Adem谩s, a las respuestas parciales, compartimentadas, que no solo no contienen a quienes denuncian sino que encubren conductas, le sigue otra marca repetida de la violencia de g茅nero: los castigos informales que sufren quienes denuncian. Les suelen imponer licencias psiqui谩tricas que las marginalizan y estigmatizan, adem谩s de impactar negativamente en su econom铆a familiar y el desarrollo de sus carreras profesionales. Es lo que le pas贸 a Florencia Veloz, ex pareja de Mart铆nez y tambi茅n polic铆a.

Todas las formas que adoptan estas alianzas perpet煤an el hostigamiento contra mujeres, personas trans, lesbianas, varones pobres y otros grupos en situaci贸n de vulnerabilidades.

La recurrencia de los actos de violencia policial en general -y de violencia de g茅nero en particular- pone de manifiesto la necesidad de transformar esta cultura organizacional y patrones machistas hist贸ricos de las instituciones de seguridad. El femicidio de 脷rsula mostr贸 la descoordinaci贸n del Estado para abordar violencias que vienen siendo denunciadas hace a帽os. Las responsabilidades compartidas muestran un problema que atraviesa distintas agencias del Estado. No es momento de anunciar medidas punitivas, que ya sabemos no resuelven ninguno de estos problemas sino de pensar programas y pol铆ticas que promuevan un cambio en serio de la l贸gica de intervenci贸n estatal. Una vez m谩s debemos decir Ni Una Menos.


Fuente: https://www.cels.org.ar/web/2021/02/femicidios-necesitamos-otra-logica-en-la-intervencion-estatal/




Fuente: Argentina.indymedia.org