March 15, 2021
De parte de Asociacion Germinal
134 puntos de vista


FEMINISMO Y COVID

Escrito por  Alexei Leitzie

Texto complejo y algo extenso pero animo a su reflexi贸n. El feminismo institucional y el r茅gimen COVID mantienen numerosas similitudes y coincidencias en sus discursos, en sus m茅todos procedimentales y, especialmente, en sus resultados.

PROPAGANDA Y TAB脷
El feminismo fue incrustado en la sociedad a trav茅s de los aparatos de propaganda institucional del Estado, de los medios de comunicaci贸n y a trav茅s de legislaci贸n espec铆fica. Desde los medios se indujo una atenci贸n artificial sobre un problema que se magnific贸 a trav茅s de un bombardeo incesante de informaci贸n interesada. La amenaza imaginaria de un machismo end茅mico escal贸 en la mente colectiva lo suficiente como para justificar medidas excepcionales. Se gener贸 una narrativa obligatoria y una falsa sensaci贸n de consenso social a trav茅s de la amenaza de descr茅dito a quien cuestionase lo que era pol铆ticamente correcto. Se gener贸 un tab煤 en las conversaciones entre personas porque individualmente todo el mundo fue instruido en respetar una ortodoxia incuestionable. Los 鈥渘egacionistas鈥 de la violencia de g茅nero eran quienes cuestionaban el relato que se dec铆a explicar la violencia y contra quienes se arrojaban las cifras de mujeres muertas. El r茅gimen COVID ha replicado e hinchado todo el proceso de simulaci贸n de una amenaza, as铆 como los dispositivos del tab煤, el estigma y el anatema; los 鈥渘egacionistas鈥 son todos los que critiquen en alg煤n punto el relato oficial de los hechos y contra quienes hay que arrojar todas las cifras de muertes. Se utiliza un juego interesado de metonimias bajo el cu谩l cuestionar la explicaci贸n de la enfermedad no s贸lo se hace equivalente a negar la existencia de dicha enfermedad sino que tambi茅n acarrea la indiferencia hacia la muerte y el dolor ajenos, exactamente lo mismo que indujo el feminismo medi谩tico.

El r茅gimen COVID ha implementado campa帽as de publicidad institucional multimillonarias que recuerdan en su chantajismo sectario a las habidas a cuenta del feminismo. El gobierno feminista ha regado con millones de euros a los medios de comunicaci贸n y ha llegado a secuestrar las portadas de la prensa nacional con consignas pol铆ticas favorables al r茅gimen COVID. Mantener la ilusi贸n de una amenaza estructural machista en la sociedad cuesta lo mismo que mantener la ilusi贸n de una epidemia de contagios: millones de euros. La inmensa mayor铆a de la poblaci贸n no tiene entre sus vivencias diarias ninguna experiencia que corrobore que existe una amenaza machista o v铆rica en la sociedad. Las campa帽as de adoctrinamiento incesantes consiguen que mucha gente reinterprete sus propias experiencias en la clave deseada y, as铆, muchas mujeres llegan a explicar episodios de su vida como episodios machistas, aunque no sean tales o esa no sea su explicaci贸n m谩s honesta. De la misma manera se ha inducido una reinterpretaci贸n de la sintomatolog铆a gripal y mucha gente que sufre de estas afecciones las ha rebautizado como COVID, extendi茅ndose as铆 la paranoia epid茅mica, con la capacidad mental de somatizaci贸n de la enfermedad como poderoso efecto a帽adido.

INFIERNO CONVIVENCIAL
El feminismo institucional acarrea toda una programaci贸n mental que induce a la gente a ver a su alrededor sexos y no personas. La categor铆a com煤n de ser humano se diluye frente a fricciones exageradas entre los sexos o los g茅neros, por eso este feminismo comporta una ideolog铆a del odio que no ve la inmensidad que nos une, sobredimensiona o directamente inventa conflictos entre los sexos y conduce as铆 a una enajenaci贸n ideol贸gica que insiste en batallar contra una guerra de sexos imaginaria. El resultado es un absurdo dial贸gico, un desencuentro creciente entre las personas, un recelo mentalmente programado del otro. El r茅gimen COVID actualiza este desencuentro y lo convierte en infierno convivencial para todos. El feminismo conduce a una separaci贸n sexuada; el r茅gimen COVID comienza con una mordaza libidinal universal. El feminismo azuza el miedo al var贸n (y a la mujer feminista); el r茅gimen COVID nos declara a todos peligrosos en cualquier contexto de encuentro.

Ambos con diferente potencia y manera arrinconan en una sociopat铆a end茅mica, en una crispaci贸n ubicua de desconfianza hobbesiana desde la que se perciben primero los peligros imaginarios del encuentro con el otro. De esta manera la natalidad se ha desplomado por completo dentro del r茅gimen COVID, una tendencia que arrastraban todos los pa铆ses en los que el feminismo ha arraigado. El infierno convivencial adiestra personas asociales y ap谩ticas, tendentes a lo depresivo, debilita los v铆nculos familiares, sociales y de la tierra, es como un se铆smo que quiebra los pilares de nuestro sistema social. Genera un clima de maltrato generalizado solamente capaz de crear monstruos, m谩s luchas sectarias de trincheras ideol贸gicas y m谩s enfermedad, por lo que dentro del r茅gimen COVID s贸lo puede esperarse m谩s dolencia, al igual que d茅cadas de feminismo hiper-subvencionado, omnipresente, que ha implementado miles de charlas y talleres educativos s贸lo ven nacer generaciones m谩s sexistas y violentas entre s铆 que sus predecesoras. El r茅gimen COVID enferma y el feminismo fomenta el sexismo.

DESPRECIO POR LA GENTE
El feminismo supone un disparo ininterrumpido de desprecios, insultos y se帽alamientos de la gente com煤n y corriente, a la que se tilda de mis贸gina, machista e irrespetuosa. La causa feminista exige un aleccionamiento de la sociedad, que afirma vive embrutecida y es incapaz de un trato igualitario. El sambenito de 鈥渋rresponsable鈥 es una imagen especular del estigma 鈥渕achista鈥 que sirve para coaccionar voluntades y castigar comportamientos. Las c谩tedras de g茅nero y las asociaciones feministas son el contubernio de 鈥渆xpertos鈥 que dictan los preceptos deseados con cobro en sueldos y prebendas, misma operatoria que convierte a los 鈥渆xpertos鈥 cient铆ficos en comisarios pol铆ticos. El feminismo y el r茅gimen COVID son un ejercicio de colusi贸n permanente y de desprecio y se帽alamiento de las personas corrientes. Ambos tienen por agenda declarada influir en la conducta y ambos se asignan la funci贸n de implementar dichos cambios que, presentados como una falsa obra social, lo que esconden es esa convicci贸n de superioridad frente al b谩rbaro sujeto com煤n cuya libertad natural es un peligro social. Esta intenci贸n aleccionadora y disciplinaria define sus esencias tir谩nicas y totalitarias.

El feminismo denosta un r茅gimen de discriminaci贸n sexuada porque el resto de categor铆as le son invisibles. Intenta incorporar a la ecuaci贸n el g茅nero y la raza aunque eso le valga una autodestrucci贸n motivada por importantes contradicciones internas. El feminismo no tiene ojos para la categor铆a de clase y as铆 considera que, en la lucha de la mujer, una limpiadora del hogar y la directora del banco Santander comparten horizonte porque ambas son mujeres. Esta ocultaci贸n responde a intereses propios del discurso feminista que, de esta manera, evita se帽alar la dominaci贸n que mujeres poderosas ejercen sobre mujeres sin poder, preservando la categor铆a artificial de 鈥渢odas las mujeres鈥 como un frente com煤n imaginario. Esta obsesi贸n por las categor铆as sexuadas permite tambi茅n la criminalizaci贸n de todos los varones por el hecho de ser varones, con indiferencia a la situaci贸n de cada uno. El r茅gimen COVID pasa igualmente por encima de realidades estructurales como la clase y el poder para dictar confinamientos igual de severos en los peque帽os pisos de barrios obreros y en los palacetes con terrenos. Las dificultades para sobrevivir en el r茅gimen COVID se miden con arreglo a categor铆as que se ocultan de manera premeditada. El r茅gimen COVID distribuy贸 las consignas 鈥渢odos juntos鈥 y 鈥渟alimos m谩s fuertes鈥 pero maltrata mucho m谩s a los peque帽os propietarios y a las clases populares. De igual manera el feminismo vocifera una unidad de mujeres que no existe de principio y despu茅s machaca a cualquiera que disienta a la vez que se niega a se帽alar a las mujeres que ejercen poder sobre otras mujeres.

MENTALIDAD POLICIAL
Con excusa del feminismo vimos la proliferaci贸n de 鈥減atrullas violeta鈥 encargadas de velar por la seguridad solamente de mujeres en los espacios de distensi贸n y ocio. Al mismo inter茅s de vigilancia policial entre la poblaci贸n civil responden los vigilantes COVID que poblaron las playas, los pueblos y los espacios de reuni贸n. Ambos dos son re-ediciones dulcificadas de un somat茅n falangista que extiende una mentalidad chivata, parapolicial y de vigilancia perpetua, que sea 鈥渁cicate de los esp铆ritus鈥. Con la 鈥渟eguridad鈥 como pretexto se vigila la espontaneidad de lo privado, se consiente una invasi贸n de los encuentros y se ensancha la red de colaboraci贸n policial a colectivos civiles, lo que adem谩s multiplica de manera obscena el empleo en actividades improductivas, trabajos que no producen ning煤n valor, que responden nada m谩s exigencias artificiales de control. El feminismo es fan谩tico de las polic铆as porque considera a las mujeres d茅biles rodeadas siempre de potenciales agresores e incapaces de gestionar por s铆 mismas su autodefensa. No obstante, el r茅gimen COVID es una apoteosis del estado policial que deja en rid铆culo al mismo intento del feminismo. Los 鈥渆spacios seguros鈥 libres de varones fueron una excrecencia s贸lo con apoyo de los sectores m谩s fan谩ticos mientras que los 鈥渆spacios seguros鈥 libres de COVID cuentan con cierto apoyo social antes incluso de ser una realidad. Los episodios de chivateo y hostigamiento desde el balc贸n, el aplauso en la reducci贸n policial de 鈥渋rresponsables鈥 y dem谩s epifen贸menos de la mentalidad carcelaria consiguieron mucha m谩s discordia que el feminismo en apenas unas semanas.

SUBVERSI脫N NORMATIVA
El feminismo y el COVID son utilizados para subvertir el clima garantista de nuestros sistemas legales. La Ley de Violencia de G茅nero espa帽ola crea tribunales de excepci贸n y define delitos de autor, cometidos por varones, que son juzgados con diferente c贸digo respecto a sus compa帽eras. Niega tambi茅n la presunci贸n de inocencia y declara la inferioridad cong茅nita de la mujer y su necesidad de tutela excepcional. Es una ley que a帽ade una capa de legislaci贸n franquista de excepci贸n a una base penal que ya recoge los delitos de agresiones. La ley es adem谩s un caballo de Troya que intenta imponer una necesidad de legislar la intimidad de las relaciones interpersonales, un acuerdo t谩cito que mantienen sus principales detractores, como Vox, que pretende sustituirla por una Ley de Violencia Intrafamiliar que conserve esa especial inquina por judicializar los conflictos 铆ntimos en las familias con desprecio igualmente a los tipos penales ya vigentes y a la capacidad natural de los grupos humanos por resolver sus propios conflictos entre s铆, sin el amparo obligado en instituciones disciplinarias, algo que funciona como amenaza omnipresente para las partes y agrava los problemas.

En ese punto el feminismo y el r茅gimen COVID vuelven a coincidir en su empe帽o indisimulado por normativizar cada vez m谩s aspectos de nuestra vida privada y nuestra vida convivencial, creando tipos delictivos excepcionales. El r茅gimen COVID se ha impuesto en Espa帽a y otros lugares violando los principios b谩sicos de la legalidad vigente, pues un Estado de Alarma ni puede tener una duraci贸n de meses ni puede acoger la suspensi贸n de los derechos de libre circulaci贸n o de reuni贸n, que son anulados cuando se ordenan confinamientos o limitaciones en las reuniones. El r茅gimen COVID es una transgresi贸n de nuestros ordenamientos legales invisible para quienes han cre铆do en el fantasma de una amenaza nacional, igual de invisible que el abuso feminista en materia penal para quienes creen que existe una amenaza machista en la sociedad. El r茅gimen COVID realiza adem谩s un giro todav铆a m谩s retorcido de la carga de la prueba: un supuesto contagiado es declarado culpable por el hecho de exponer a otros a un supuesto contagio y no por la certificaci贸n postrera de ese contagio. El delito no es el hecho consumado sino una aproximaci贸n prestablecida, tal y como Philip K. Dick anunci贸 en su novela. La Ley de Violencia de G茅nero no ha hecho disminuir el n煤mero de agresiones ni el r茅gimen COVID ha supuesto beneficio alguno para la salud p煤blica; muy al contrario, ambos son una agresi贸n institucional directa a la salud de la sociedad, a la salud personal y a la salud relacional.

ORIGEN TRASNACIONAL
El feminismo permea desde las principales instituciones supranacionales, como la ONU, hacia abajo, hacia la sociedad civil, de la misma forma que el r茅gimen COVID fue implementado apelando a organismos internacionales como la OMS. No son fen贸menos de las clases populares, la sociedad no los pare sino que los soporta, le son inculcados y ca铆dos de arriba. El feminismo ha penetrado espec铆ficamente en los pa铆ses occidentales gracias a la connivencia de los estados y las grandes empresas. Esos mismos estados son quienes han hecho del r茅gimen COVID un fen贸meno espec铆ficamente occidental, pues en proporci贸n a lo que Occidente es respecto del mundo, la pandemia tiene aqu铆 una presencia asim茅trica, afectando especialmente a Europa y Am茅rica. La Cumbre Internacional sobre la Mujer celebrada en Pek铆n, China, en 1995, que nuestra Ley de Violencia de G茅nero cita, supuso el gran despliegue del feminismo globalista que arraig贸 nada m谩s en Occidente.

El feminismo, pese a ser central en la pol铆tica de Naciones Unidas, no existe ni en 脕frica, ni en Asia, ni en los territorios ajenos al mundo occidental. El feminismo solamente prolifera (en forma de instituciones, cargos, asociaciones e incluso partidos, subvenciones multimillonarias mediante) en aquellos pa铆ses donde ya rigen principios normativos de igualdad; el r茅gimen COVID es m谩s acusado y duradero en aquellos pa铆ses donde rigen principios normativos m谩s garantistas. El capitalismo trasnacional impone los preceptos feministas en sus grandes empresas s贸lo en sus sucursales occidentales, que son las que sufren mayores despidos, donde m谩s se imponen el teletrabajo y las medidas profil谩cticas en el puesto de trabajo con motivo del r茅gimen COVID. El feminismo es bandera indisimulada de grandes compa帽铆as como Google, Facebook o Twitter, que son, a su vez, las principales ejecutoras de la censura digital del r茅gimen COVID. Las mismas empresas que se declaran favorables a las luchas por la igualdad son las que m谩s favorables se muestran a imponer medidas sanitarias discriminatorias. La aerol铆nea Iberia exig铆a test de embarazo negativos para contratar a mujeres y fue multada por la misma administraci贸n que ahora exige test COVID para poder viajar. La tan laureada consigna feminista 鈥渕i cuerpo, mi decisi贸n鈥 no se entona para ejercer una oposici贸n frente a la coacci贸n para realizarse test o inocularse f谩rmacos experimentales.

ENFOQUES SECTARIOS
El feminismo institucional se sirve de cifras oficiales para proyectar su discurso porque estas tienen un fuerte marchamo de legitimidad y autoridad. Pero es la propia administraci贸n la que orienta interesadamente dichas cifras de manera que el feminismo recoge frutos ya maduros. Las famosas cifras de denuncias falsas por violencia de g茅nero son, seg煤n Fiscal铆a, insignificantes, pero ello se debe a que Fiscal铆a s贸lo contabiliza una denuncia como falsa cuando persigue, de oficio, a la denunciante, y es algo que apenas se hace. As铆, la cifra de 0,01% de denuncias falsas es oficial pero no es real y lo que esconde es un n煤mero escandaloso de denuncias instrumentales que le valen a muchas mujeres beneficios sobre sus parejas varones. El feminismo dice ser garante de la igualdad pero en la realidad crea dispositivos para la discordia interpersonal, que mandan al calabozo a miles de hombres inocentes y envilecen a las mujeres con herramientas para su supremac铆a. El r茅gimen COVID est谩 sustentado a trav茅s de cifras oficiales igualmente falsas e interesadas que justifican su discurso y su implementaci贸n normativa. Se reportan millones de casos COVID pero se evita mencionar el 铆nfimo porcentaje de personas que verdaderamente enferma. El feminismo institucional pas贸 a comunicar el n煤mero de mujeres muertas a manos de sus parejas varones como un acumulado de 15 a帽os porque la cifra anual demostraba la ineficacia de la Ley de Violencia de G茅nero; el r茅gimen COVID comunica cifras de fallecidos como acumulados para generar mayor impacto. El feminismo renunci贸 a contabilizar las cifras de agresiones a varones en el 谩mbito de la pareja; el r茅gimen COVID ha dejado de contabilizar los casos de gripe y otras afecciones respiratorias para abultar m谩s las cifras COVID.

El feminismo ve machismo y misoginia en cada vez m谩s rincones, en actitudes, actos e incluso expresiones que no fueron se帽alados como machistas hace apenas unos a帽os. Esta pr谩ctica supone un secreto reconocimiento de su naturaleza puramente ideol贸gica, de la misma manera que cuando un anuncio publicitario de una gran marca con a帽os de recorrido en el mercado a帽ade a su carteler铆a r贸tulos del tipo 鈥渁hora sin aceite de palma鈥 est谩 reconociendo que, hasta esa fecha, se hab铆a utilizado el da帽ino aceite de palma en sus productos. El r茅gimen COVID agradece a las mascarillas haber erradicado la gripe de temporada, la misma gripe para la que se ped铆a hace apenas unos meses una vacunaci贸n masiva por los mismos 鈥渆xpertos鈥 que ahora promocionan la vacunaci贸n COVID.

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Fuente: Asociaciongerminal.org