December 8, 2020
De parte de SAS Madrid
404 puntos de vista

Su Escuela Moderna en Barcelona, a menudo m谩s reivindicada en el extranjero, supuso una de las mayores experiencias de vanguardia educativa en Espa帽a y le enemist贸 con las clases dirigentes, lo que le llev贸 a una condena y fusilamiento por unos hechos que no cometi贸.

La noche del 13 de octubre de 1909 miles de personas protagonizaron violentos disturbios en Par铆s, frente a la embajada espa帽ola. Ese d铆a y los siguientes tambi茅n se registraron protestas en Bruselas, Mil谩n, Lisboa鈥 Una aut茅ntica oleada de solidaridad internacional, sobre todo desde c铆rculos anarquistas y librepensadores, contra el fusilamiento en Barcelona de un pedagogo. 

Francesc Ferrer i Gu脿rdia, de 50 a帽os, hab铆a sido conducido esa ma帽ana de octubre hasta el foso de Santa Amalia, en la prisi贸n del Castillo de Montju茂c. Frente al pelot贸n que iba a ejecutarle, se neg贸 a arrodillarse. Tampoco quiso darles la espalda. Justo antes de recibir la descarga de balas, proclam贸: 鈥溌oy inocente! 隆Viva la Escuela Moderna!鈥.

Su ejecuci贸n, tras una condena como chivo expiatorio de la revuelta de la Semana Tr谩gica en Barcelona, provoc贸 la ira de la prensa extranjera, de los seguidores de sus teor铆as pedag贸gicas y de los movimientos anarquistas. Un impacto mucho mayor que el que desat贸 en Espa帽a, donde Ferrer i Gu脿rdia se hab铆a ganado demasiados enemigos. 

M谩s de 100 a帽os despu茅s, y pese a que fueron muy pocos los que le reivindicaron durante a帽os, la obra de Ferrer i Gu脿rdia permanece como una de las experiencias pedag贸gicas m谩s vanguardistas y revolucionarias de la historia de Espa帽a y Catalunya. Un proyecto educativo, el de la Escuela Moderna, que supon铆a en las aulas la mezcla de sexos y de clases sociales 鈥揳lgo in茅dito鈥, el fomento de la autonom铆a y la libertad de los alumnos en detrimento del castigo, y la apuesta por la ciencia, la raz贸n y el laicismo como respuesta a la influencia del poder de la iglesia. Todo ello al servicio de la transformaci贸n de la sociedad y la emancipaci贸n de la clase obrera.

Tan rompedores eran algunos de sus planteamientos que hoy, en un sistema educativo que nada tiene que ver con el de principios del siglo XX, siguen sin resolverse. 鈥淎lgunos t茅rminos han cambiado, y lo que entonces era mezclar las clases sociales ahora se le llama combatir la segregaci贸n, pero el debate sigue siendo el mismo鈥, apunta el pedagogo e historiador Jaume Carbonell. 鈥淓n cuanto al laicismo, est谩 bastante asumido que la escuela es no confesional, pero para que sea totalmente laica habr铆a que abolir el Concordato de la Santa Sede鈥, a帽ade. 

驴Qu茅 fue la Escuela Moderna? 

La Escuela Moderna fue la obra cumbre del pedagogo Ferrer i Gu脿rdia tras una agitada vida de activismo pol铆tico que empez贸 con el republicanismo, de adolescente, y que le llev贸 a vivir durante a帽os exiliado en Par铆s, donde vir贸 hacia las tesis m谩s anarquistas y librepensadoras, y donde entr贸 en contacto con distintas corrientes educativas.

鈥溍塴 se empapaba como una esponja y beb铆a de aqu铆 y de all铆, de forma sincr茅tica y poco sectaria, del humanismo francmas贸nico al vitalismo, de Kropotkin a Paul Robin鈥, resume Pere Sol脿 Gussinyer, catedr谩tico em茅rito de historia de la educaci贸n de la Universitat Aut貌noma de Barcelona (UAB) y autor de varias publicaciones sobre esa figura. Una de las m谩s llamativas fue su experiencia con el franc茅s Robin, otro pedagogo anarquista, que desarroll贸 durante a帽os en un orfanato en Cempuis un proyecto coeducador, laico y emancipador que cautiv贸 a Ferrer i Gu脿rdia.

A su vuelta a Barcelona, y gracias en parte a una herencia de una antigua alumna francesa, Ferrer i Gu脿rdia fund贸 la Escuela Moderna. Abri贸 las puertas en 1901, en un edificio de la calle Bail茅n, en el barrio del Eixample. 

En aquel contexto, las ideas de Ferrer i Gu脿rdia conectaban con los movimientos crecientes en la ciudad de sindicalismo libertario y la proliferaci贸n de ateneos populares. Su escuela se opon铆a al sistema educativo del momento. 鈥淗ab铆a en ese momento una ense帽anza primaria de muy baja calidad, con elevadas ratios de analfabetismo, sobre todo femenino, y una ense帽anza secundaria muy mediatizada por el clero, con poqu铆simas excepciones鈥, sostiene Sol脿 i Gussinyer. 

Frente a la doctrina de la iglesia y a una escuela estatal muy tradicional, la Escuela Moderna ofrec铆a a sus alumnos una ense帽anza que pocos hab铆an planteado antes en Espa帽a o Catalunya, los m谩s conocidos la Instituci贸n Libre de Ense帽anza en Madrid (con los mantuvo alg煤n contacto). Entre sus pilares, adem谩s de la coeducaci贸n 鈥揹e sexo y clase鈥 y el laicismo, estaban la supresi贸n de los ex谩menes y los castigos, el contacto con la naturaleza, la higiene o el aprendizaje activo, a partir de la pr谩ctica. 

Visitas a la f谩brica

Vicen莽 Molina, historiador, maestro y miembro de la Fundaci贸n Ferrer i Gu脿rdia 鈥搖bicada en Barcelona鈥, se帽ala otras particularidades. 鈥淯na que pertenec铆a a la estructura medular de la actividad did谩ctica de la Escuela Moderna consist铆a en ir a visitar con los ni帽os y ni帽as f谩bricas textiles y talleres, un par de veces al mes鈥, expresa. La realidad social fue material educativo primordial para este pedagogo. Lo dej贸 escrito sus Principios de moral cient铆fica, que empiezan con una carta al profesorado: 鈥淐ada maestro ha de utilizar las noticias que, casi sin comentario, se dan en los diarios, ora un hombre fallecido por hambre, ora de otro aplastado por la ca铆da de un andamio […] Son innumerables los hechos que pueden servir de ejemplo para que los ni帽os se convenzan bien de la realidad de las injusticias sociales鈥. 

Tambi茅n destac贸 la actividad de la Escuela Moderna por sus sesiones dominicales de formaci贸n de adultos, con conferencias en las que participaron Santiago Ramon y Cajal o Od贸n de Buen. O toda la actividad de la editorial (del mismo nombre que la escuela) con la que acompa帽贸 la educativa, y que consideraba igual de importante. 

Pese a su legado, la Escuela Moderna que cre贸 Ferrer i Gu脿rdia fue una experiencia muy breve, de 1901 a 1906. Su modelo fue replicado por decenas de escuelas durante esos a帽os y en tiempos posteriores, no solo en Catalunya, sino tambi茅n por toda Europa y hasta en Am茅rica Latina, pero la experiencia de la calle Bail茅n acab贸 tan solo cinco a帽os despu茅s de empezar. De forma abrupta y definitiva.

La Escuela Moderna fue clausurada de forma oficial debido al procesamiento de Ferrer i Gu脿rdia por el intento de regicidio en mayo de1906 contra Alfonso XIII en el d铆a de su boda con Victoria Eugenia. Mateo Morral, el anarquista que les lanz贸 una bomba, era el bibliotecario de la Escuela Moderna.

Ferrer i Gu脿rdia acab贸 absuelto, pero no le dejaron volver a abrir la escuela. Entre su activismo pol铆tico, su enfrentamiento con la iglesia a trav茅s de la escuela y aquello 煤ltimo, se hab铆a convertido en 鈥渆l enemigo n煤mero uno de la monarqu铆a, del ej茅rcito, de la iglesia, de la derecha espa帽ola y de la burgues铆a catalana鈥, se帽ala Sol脿 i Gussinyer. 鈥淨uer铆an destruirlo y lo consiguieron鈥, a帽ade. 

Sali贸 del pa铆s y pas贸 por Francia y B茅lgica 鈥揹onde presidi贸 la Liga Internacional para la Educaci贸n Racional鈥 hasta que en 1909 volvi贸 a Barcelona. Su regreso fue justo antes de la revuelta de la Semana Tr谩gica en la ciudad. Y le acusaron de haber sido uno de sus instigadores. El juicio, seg煤n los historiadores, no lleg贸 a probar nada de ello, pero a煤n as铆 lo condenaron a muerte y lo acabaron fusilando en el Castillo de Montju茂c. “El montaje contra Ferrer i Gu脿rdia no se explica sin el miedo que despert贸 a las clases dominantes en parte debido a la Escuela Moderna”, resume Carbonell.

Un legado poco reivindicado

Todos los historiadores consultados aseguran que la Escuela Moderna influy贸 de alguna u otra forma en las corrientes de renovaci贸n pedag贸gica que proliferaron al cabo de pocos a帽os en Catalunya y Espa帽a, y que culminaron de alguna forma con la escuela de la Segunda Rep煤blica. 鈥淢ucho de lo que intenta hacer Marcel路l铆 Domingo [ministro de Educaci贸n republicano] y la renovaci贸n pedag贸gica est谩 inspirado en aspectos de Ferrer i Gu脿rdia, pero m谩s por su obra pr谩ctica que por sus decantaciones pol铆ticas鈥, argumenta Vicen莽 Molina. 

鈥淟a l铆nea de Ferrer i Gu脿rdia tiene muchos puntos de contacto con la Escuela Nueva, todo lo que tiene que ver con la vinculaci贸n con el medio, el respeto al ni帽o, la autonom铆a鈥︹, enumera Carbonell. Su figura, sin embargo, fue mucho menos reivindicada que la mayor铆a de grandes pedagogos como Montessori o Decroly. 

La principal raz贸n de que no se le reivindicase fue el odio visceral que despert贸 entre todos sectores poderosos espa帽oles y catalanes pero no solo, tambi茅n entre algunos c铆rculos progresistas. Pero Molina se帽ala otros: 鈥淓s posible que fuera una figura bastante antip谩tica y inflexible, quiz谩s no en la escuela pero s铆 en sus textos, con una ret贸rica ampulosa鈥. Tampoco gust贸 al catalanismo posterior que no hubiese optado por el catal谩n como lengua de la escuela, sino por el castellano, idioma que consideraba m谩s universal (y que hubiese querido sustituir por el esperanto).

Una simple comparaci贸n entre dos estatuas que homenajean su figura, la de Bruselas y la de Barcelona, ejemplifican ese legado. En la capital belga erigieron el monumento a Ferrer i Gu脿rdia ya en 1911, lo que provoc贸 un conflicto diplom谩tico con Espa帽a. En B茅lgica, Ferrer i Gu脿rdia ha sido durante a帽os una figura venerada como m谩rtir del librepensamiento. En Barcelona, sin embargo, aunque durante la Segunda Rep煤blica dio nombre a la actual Plaza Urquinaona, no fue hasta 1990 que el Ayuntamiento de Pasqual Maragall le erigi贸 una estatua. En sus memorias, el entonces alcalde explic贸: 鈥淓ncargu茅 una copia para ponerla en Montju茂c, pero esas cosas las quer铆a hacer de acuerdo con la oposici贸n y Converg猫ncia protest贸, dijo que aquello era masoner铆a […]. La oposici贸n me oblig贸 a poner la escultura en Montju茂c, pero en un lugar donde no se ve鈥.

Enlace relacionado ElDario.es 06/12/2020.




Fuente: Sasmadrid.org