April 21, 2022
De parte de Indymedia Argentina
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Desde febrero hasta el domingo 3 de abril se realiz贸 el Festival Migrantas en el Museo Casa Carnacini, en Villa Ballester. Cuatro de las participantes de Migrantas Reconquista, brindaron sus testimonios a La Retaguardia para contar de qu茅 se trata el proyecto y c贸mo fue el armado y la realizaci贸n del festival.

Redacci贸n: Juli谩n Bouvier. Edici贸n: Pedro Ram铆rez Otero. Fotos: Evelyn Schonfeld.

Se realiz贸 en el Museo Casa Carnacini, en Villa Ballester, el segundo Festival Migrantas, organizado por mujeres y disidencias del proyecto Migrantas Reconquista. El primero fue en el Teatro Tornav铆a, en el Campus de la Universidad. Este proyecto comenz贸 en 2019, financiado por el International Development Research Center, organismo canadiense, en articulaci贸n con la Universidad Nacional de San Mart铆n (UnSam), a trav茅s de su Instituto de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IDAES). El proyecto est谩 compuesto por investigadoras (educadoras populares, activistas feministas, transfeministas, ambientalistas) del 脕rea Reconquista, compuesto por 15 barrios emplazados al costado de la Cuenca media y baja del R铆o Reconquista, el segundo m谩s contaminado del pa铆s despu茅s del Riachuelo. Adem谩s, el 谩rea comparte espacio con el Ceamse (Coordinaci贸n Ecol贸gica 脕rea Metropolitana Sociedad del Estado, basural a cielo abierto, de los m谩s grandes de Am茅rica) y el CuSam (Centro Universitario San Mart铆n), que es el espacio educativo dentro del penal de Jos茅 Le贸n Suarez, que pertenece tambi茅n al 谩rea.

Romina Rajoy, antrop贸loga, integrante del Instituto de Altos Estudios de Ciencias Sociales y coordinadora socio-territorial en la escuela secundaria de la UnSam cont贸 su experiencia en el proyecto: 鈥淒esde mi trabajo busco indagar en torno a las categor铆as de actividad-trabajo-empleo, trabajo formal e informal, programas sociales y su relaci贸n con el ambiente, contaminaci贸n y cambio clim谩tico, con el fin de generar documentos e informes que sirvan para pensar pol铆ticas p煤blicas que representen las realidades de San Mart铆n y del 脕rea Reconquista. Nosotras en estos 15 barrios lo que hacemos es articular y potenciar, a partir de saberes t茅cnicos y la propia escucha, la visibilizaci贸n de lo que vienen organizando las mujeres hace ya m谩s de 20 a帽os a partir de merenderos, comedores, limpieza de entornos barriales. Estas mujeres son las que se ponen al hombro el barrio ante cualquier crisis, no solo econ贸micas, sino tambi茅n sanitaria, como qued贸 demostrado con todo lo sucedido alrededor de la Covid-19, donde el rol de las mujeres fue clave鈥.

La l铆nea de investigaci贸n y divulgaci贸n de Romina en el proyecto tiene que ver con comunicarse con las mujeres y feminidades en el territorio, conocer c贸mo est谩n viviendo, qu茅 las interpela, qu茅 jerarquizan dentro de la trama de desigualdades y vulnerabilidades que existen en el 谩rea. A partir de esto, comenzar a desarmar esa trama que existe entre los trabajos informales y precarios que otorga el Estado a trav茅s de programas sociales hace 20 a帽os, que hoy se llaman Beneficios sociales. 鈥淭rabajo hace a帽os con las cooperativas de trabajo de saneamiento de arroyos, aguas contaminadas y espacios verdes. Si bien entiendo que hace 20 a帽os tomar ese financiamiento fue una respuesta, hoy no alcanza. Las mujeres cada vez encuentran m谩s sobrecarga en sus cuerpos. En principio eran las ollas en los cortes de ruta, que era llevar la organizaci贸n pol铆tica y social desde adentro de los hogares y los comedores, a las rutas. Eso el Estado lo tom贸, lo transform贸 en un programa, porque se dio cuenta que tambi茅n es trabajo, como la reurbanizaci贸n de los barrios, pero sobre eso, recaen muchos otros trabajos que tienen que ver con la limpieza del entorno barrial, comunitario. Y no solo eso, sino que tambi茅n se hace uso de la fuerza de trabajo de las compa帽eras para, por ejemplo, campa帽as de salud. Las mujeres encuentran representadas las problem谩ticas ambientales en la salud de sus hijos/as, a trav茅s de los sarpullidos, la gastroenteritis, los problemas respiratorios por quemas de basura, entre otras cosas. Todo esto es un bosquejo de lo que yo observo, y de las demandas que surgen dentro del territorio鈥, cont贸.

Rajoy se refiri贸 al trabajo que viene realizando el proyecto Migrantas en diferentes espacios del 脕rea: 鈥淓n estos a帽os armamos talleres, trabajamos junto a doctores en los centros de salud, junto a los curas villeros de los barrios. En el marco de este festival, donde se hicieron diversas acciones, se present贸 el libro 鈥楳i barrio en cuarentena鈥, en donde recopilamos relatos y fotograf铆as de pibes y mujeres en el contexto de confinamiento. Sistematizamos todos esos relatos, armamos un concurso y recopilamos todo el material, para no perder el contacto con las personas鈥, dijo. Y agreg贸: 鈥淓ste proyecto de investigaci贸n, acci贸n y participaci贸n tiene la idea no solo de extraer informaci贸n de un territorio, sino tambi茅n de acompa帽ar, fortalecer, potenciar la agencia de las mujeres y las feminidades en el territorio y de los varones que se comprometen con la construcci贸n de la democracia.

En algunas semanas vamos a inaugurar la diplomatura de G茅nero, Ambiente y Territorio. Yo soy una de las coordinadoras del proyecto, donde durante tres meses se expondr谩n todos los avances en la investigaci贸n, en car谩cter de que las compa帽eras coproduzcan material pedag贸gico para las escuelas del 脕rea Reconquista, un mapeo colectivo junto a 鈥楲os Iconoclasistas鈥, la obra de teatro 鈥楲as osadas鈥, que intentaremos que luego circule por otros espacios. Nuestra idea es llevar el festi Migrantas m谩s all谩 del Museo Carnacini, sino que sea algo que convoque a las mujeres todos los a帽os鈥.

Nancy Salvatierra lleg贸 al proyecto Migrantas porque trabaja en la Universidad de San Mart铆n en el programa de Articulaci贸n Territorial, donde se busca generar un v铆nculo con organizaciones del territorio del cord贸n del 脕rea Reconquista con la propia universidad. 鈥淎ll铆 existe una variedad de organizaciones e instituciones como el penal, el basural, las plantas de reciclado, los bachilleratos populares, y con ellos se teje un puente con la universidad, en b煤squeda de un camino de aprendizajes mutuos. Somos parte del dise帽o del proyecto, entonces all铆 nos metimos en el armado de la diplomatura, apuntando al cruce de saberes鈥, coment贸.

Nancy cont贸 cu谩l fue su participaci贸n en el festival y c贸mo se vivi贸 el armado de la muestra: 鈥淪oy profe de teatro, con la metodolog铆a del 鈥楾eatro del Oprimido鈥, en las unidades y anexos femeninos, por eso conozco a las chicas del proyecto. Mi participaci贸n es haciendo la visita guiada de la muestra, a veces un poco teatralizada. Depende con qui茅nes, m谩s o menos formalmente. La importancia de esta visita guiada es que permite no solo mostrar, sino tambi茅n contar bajo qu茅 contexto y ponerles cara y nombres a las personas que realizaron esas muestras, a quienes realizaron esas esculturas, esos tejidos. Entender que fraccionamos cada espacio, contando la corporalidad, los feminismos de nuestro territorio. Se cuenta un poco qu茅 suced铆a en las cocinas y qu茅 significa el espacio cocina, la escucha a las compa帽eras, c贸mo la pasaron en la pandemia, qu茅 violencias sufrieron. Nos quedar铆amos cortas si no pudi茅ramos contar todo ese trasfondo del momento en que se gener贸 esa muestra. Mostrar una frazada con un grabado no cuenta todo el proceso de las compa帽eras que lo hicieron en el CuSam. Nosotras conocemos el espacio y entonces intentamos llevar el discurso de la transformaci贸n de ese territorio, que para la publicidad, la televisi贸n y los medios hegem贸nicos no existe. O es un territorio arrasado por el narcotr谩fico y donde la juventud no aporta. Nosotras mostramos que este es un territorio de saberes, solidario, de transformaci贸n, vivo y permanentemente educativo, donde todo es aprendizaje, con el otro y la otra. Para el otro y la otra鈥.

Salvatierra reflexion贸 sobre la importancia del arte en los sectores populares, la necesidad de que el arte y la cultura no sean una cuesti贸n de 茅lites, sino que todas las personas puedan apreciar y habitar sus espacios de circulaci贸n. 鈥淟a muestra tiene un lado B, que es la cara de los, las, les autores de cada una de las producciones. Entender que hay una fracci贸n del territorio que no consume arte, que a veces no sabe que lo produce. Que no se apropia de los espacios p煤blicos y museos, que sienten que hay algo que est谩 vetado ah铆, que no tiene que ver con su vida o su trayectoria. Eso es lo m谩s vivo que tiene esto, el ocupar espacios que son para todas, todes, todos. Para sentirse importantes, sentir que lo que hiciste conmueve. Cuando hago las visitas, apunto a mostrar que s铆 se puede transformar el territorio en un espacio educativo. Y que en ese compromiso estamos. Tenemos el derecho y la obligaci贸n de ocupar estos espacios. Fue hermoso ver que las personas privadas de su libertad pudieron encontrarse tambi茅n con sus familias y que ellas disfruten lo que los pibes y pibas est谩n produciendo鈥, concluy贸.

Por su parte, Florencia Miguel Mussari, quien trabaja en la Biblioteca C谩rcova y en el CuSam 鈥攓ue son dos espacios fuertes del proyecto鈥 como articuladora y curadora, cont贸: 鈥淟o que busca el proyecto es visibilizar el trabajo de las mujeres Migrantas del 脕rea, las cuales muchas son artistas. Lo que se hizo con el proyecto fue potenciar lo que ya estaba sucediendo en las organizaciones sociales, que son las protagonistas del proyecto. UnSam arma redes para ayudar a que se haga m谩s visible鈥.

El 3 de abril, d铆a del cierre de la muestra, el museo estuvo abierto todo el d铆a y cortaron la calle para armar una gran 鈥淔eria Migrante鈥, una celebraci贸n con sabores, aromas, m煤sica en vivo y producciones de las mujeres de las distintas cooperativas, asociaciones civiles, espacios comunitarios, emprendedoras, emplazadas en el 谩rea, para que expongan y puedan vender sus producciones en el centro de Villa Ballester.

Silvana Ortiz es estudiante del CuSam y se encuentra privada de su libertad en el Penal de Jos茅 Le贸n Su谩rez. Particip贸 de la muestra y dej贸 unas reflexiones que compartiremos a modo de cr贸nica:

El Museo Carnacini nos abri贸 las puertas a 13 compa帽eras estudiantes del CuSam, que participamos en la creaci贸n, la expresi贸n en tela de arpillera. Ese d铆a pudimos ver nuestras producciones ah铆, en el Teatro, junto con nuestras familias. Ese d铆a salimos a las 2 de la tarde del penal. Nos abrieron el primer candado del pabell贸n y tuvimos que atravesar 7 candados, 7 rejas, y pasar la guardia armada, para subir al cami贸n que nos llev贸 hasta el Museo. Cuando se abrieron las puertas del cami贸n y llegamos a Villa Ballester todo fue distinto. De repente, un vientito libertador nos choc贸 en la cara, un tanto transpirada, que el encierro del mismo m贸vil que nos traslad贸, sumado a los nervios y la ansiedad, nos gener贸. El olor del afuera era diferente, sent铆 olor a caramelo, se ve que estaban haciendo copo de az煤car o manzana caramelizada. La vista tambi茅n es diferente: muchos colores, la vista se acomodaba a los edificios, a las luces. Los sonidos de la libertad son incre铆bles: bocinas, el murmullo de las personas, las veredas. Cuando entramos al Museo, siento que me tocan la pierna: era mi nieto Giannfranco, de 4 a帽os. Y ya se me llenaron los ojos de l谩grimas. Cuando levanto la vista estaba mi hija de 17, Leonarda, que ten铆a en brazos a mi nietecita Andy. Subimos unos escalones y hab铆a una mesa de entrada y un espacio donde dej谩bamos nuestras pertenencias, y ah铆 nos sacaron las esposas. Cuando salimos estaba la directora del Carnacini, directivos y coordinadores del CuSam, de la UnSam, familias de las compa帽eras. Ah铆 me abraz贸 mi hija, me dio para que alce a mi nieta, y ya me temblaba todo el cuerpo. Cuando pude hablar en el micr贸fono, recuerdo que dije que estaba muy agradecida, quer铆a tirar besos al aire, saltar como una criatura, estaba envuelta en una felicidad que hac铆a mucho tiempo no sent铆a en el cuerpo, ni en la mente, ni en el coraz贸n, ni el esp铆ritu, ni en la misma vida que llevo.

Lo que sigui贸 fue una visita guiada por el colectivo de mujeres 鈥極sad铆a鈥: Nancy, Ale, Paula, las profes que tambi茅n son nuestras profesoras de teatro del Pabell贸n Universitario 鈥楲as flores de loto鈥 y ellas nos llevaron a conocer diferentes espacios: el primero que vimos era el taller de cer谩mica. Ah铆 estaban todas las venus hechas de barro, por las manos de muchas mujeres del barrio de Carcova. Esas venus expresaban los sentimientos de esas mujeres. Despu茅s entramos a un espacio donde hab铆a hierbas medicinales del Paraguay, y eso tambi茅n fue lindo porque mi hija me dijo: 鈥榤ir谩 mam谩, burrito. Vos me dabas tecitos de eso cuando me dol铆a la panza. O el cedr贸n, que el abuelo dec铆a que era bueno para el coraz贸n鈥. As铆 que tambi茅n fue muy educativo y nos record贸 lo que en casa siempre us谩bamos. Y conocer la experiencia de esas mujeres fue genial. Pasamos por el taller de telar andino, donde pudimos bordar y tejer un poco nosotras y nuestras familias: era una diversidad de colores, era admiraci贸n por esas mujeres y sus trabajos. En los s贸tanos estaba la imagen de Dieguito Duarte (desaparecido en 2004 en los alrededores del CEAMSE de Jos茅 Le贸n Su谩rez). Esa parte pertenec铆a a la Asociaci贸n Civil que lleva el nombre de 茅l, y que est谩 llevada adelante por mujeres y personas que acompa帽an la causa de la desaparici贸n del compa帽ero. Hab铆a un santuario para Verito Blanco, compa帽era que falleci贸 luego de recibir su libertad, afectada por el Covid. Para m铆 fue muy emotivo porque Verito vivi贸 conmigo en la Unidad 46 y asist铆amos al CuSam, particip谩bamos de varios cursos y talleres juntas. As铆 que verla ah铆 me recorri贸 todo el tiempo una sensaci贸n de extra帽arla, de nostalgia, con los ojos vidriosos y un nudo en la garganta. Le pudimos dejar unas cositas que hab铆amos hecho para ella. Despu茅s vimos unas maquetas, con muchos colores y mi nieto estaba enloquecido, me preguntaba de todo. Estaban nuestras arpilleras, eso fue emocionante porque lo hicimos en nuestro pabell贸n, entre nosotras. Y despu茅s hubo una charla de g茅nero comunitaria, donde participamos nosotras junto a organizaciones y agrupaciones que fueron y que tomaban la palabra para comunicar la experiencia de cada una. Mi hija tom贸 la palabra y dijo algo muy fuerte:鈥 A veces siento que no puedo m谩s, me siento sola, con mi mam谩 privada de su libertad, pero hoy me siento feliz y fuerte, escuch谩ndolas a todas鈥. Dijo unas palabras muy lindas y ah铆 romp铆 en llanto.

Luego visitamos un espacio donde estaban reproduciendo im谩genes de autorretratos que hab铆an hecho las compa帽eras del taller de Audiovisuales. Fue muy emotivo porque fueron hechos en pandemia, a trav茅s de Whatsapp y es como recorrer todo el lugar de donde venimos, pero en un espacio libre, sin que nuestras familias tengan que pasar por la requisa, ni atravesar fr铆o, ni calor, ni candados, ni esperar para salir. Era ir a visitarnos a un lugar sin rejas, sin portones, sin paredones, sin penitenciarios. 脡ramos todas personas de civil, muchas mujeres, reunidas a trav茅s del arte, de la educaci贸n. Mujeres de barrios, de villas, de asentamientos, de ac谩 del 脕rea Reconquista, provenientes de diferentes pa铆ses, a las que todo nos cuesta mucho: conseguir un trabajo, tener acceso a la educaci贸n para sus ni帽os, ni帽as. Es una lucha muy grande. Y no nos diferencian ni el color, ni las costumbres, ni la nacionalidad, somos todas mujeres y somos todas iguales. Y ah铆 pudimos sentirnos en libertad. Libertad emocional, mental. De saber que podemos expresarnos, denunciar, a trav茅s del arte. Que podemos mostrar lo que hacemos. Y as铆 da gusto seguir, porque dec铆s: 鈥楤ueno, todo este tiempo que estamos privadas de libertad 驴Qu茅 herramientas nos da el Sistema Penitenciario, el Poder Judicial?鈥 No muchas鈥. Entonces poder acceder a la educaci贸n, al arte, a la cultura, cuesta, pero una vez que est谩s ah铆 pensas: 鈥楺ue bueno que pude acceder a estos espacios educativos y a eventos como estos鈥. La verdad que fue inexplicable, todav铆a me tiembla la voz cuando intento demostrar la emoci贸n que nos provoc贸, porque con palabras es dif铆cil. Dif铆cil como es para las mujeres ser reconocidas en la sociedad.


Fuente: https://radiolaretaguardia.blogspot.com/2022/04/Festival-Migrantas-Reconquista.html




Fuente: Argentina.indymedia.org