July 20, 2021
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Estudiantes, profesores y administradores de la Universidad de Filipinas Diliman, así como miembros de organizaciones progresistas, instan al presidente Duterte a reanudar las conversaciones de paz con el Frente Nacional Democrático de Filipinas. (Foto de Loi Manalansan / Bulatlat)

El Consejo Antiterrorista de Filipinas designó al Frente Democrático Nacional de Filipinas (NFDP, por sus siglas en inglés) como organización terrorista, según una resolución del 23 de junio.

Se trata de una plataforma que reúne a sindicatos, organizaciones agrarias, grupos defensores de los pueblos indígenas, partidos políticos y diversos grupos que luchan contra el imperialismo, y por la democracia, la paz duradera y la justicia social, entre ellos la guerrilla del Nuevo Ejército Popular.

La resolución establece que el NDFP es una “parte integral e inseparable” del Partido Comunista de Filipinas y el Nuevo Ejército Popular, que el consejo designó anteriormente como grupos terroristas.

Anteriormente, las familias de los consultores de paz denunciaron cómo se congelaron sus activos bancarios, que contenían sus escasos ahorros y compensación como víctimas de abusos contra los derechos humanos durante la ley marcial, después de que once personas, entre las que se encontraban consultores de paz del NDFP, fueran designadas como terroristas en 2017.

La designación de individuos y organizaciones como grupos terroristas es uno de los “poderes ilimitados” conferidos al Consejo Antiterrorista, según los peticionarios que solicitaron a la Corte Suprema que declare inconstitucional la Ley Antiterrorista de 2020, promulgada en medio de un creciente ambiente de estigmatización y criminalización.

El Gobierno de Rodrigo Duterte, caracterizado por analistas y académicos como fascista, ha venido estableciendo listas negras de personas u organizaciones críticas o que no apoyen plenamente sus acciones, etiquetándolas como comunistas o terroristas, independientemente de sus creencias políticas o afiliaciones reales.

El Gobierno filipino ha estado participando en conversaciones de paz con el NDFP desde la administración de Corazón Aquino. Ambas partes firmaron varios acuerdos, incluido el Acuerdo Integral sobre el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional.

El Gobierno de Duterte puso fin unilateralmente a las conversaciones de paz con la NDFP en febrero de 2017, cuando se discutían reformas socioeconómicas.

Con información de Bulatlat




Fuente: Prensarural.org