May 17, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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Carlos Javier Gonz谩lez Serrano 

Simone Weil

El mal es ilimitado, pero no infinito. S贸lo lo infinito limita lo ilimitado.

La corta vida de Simone Weil (1909-1943) se vio muy pronto entregada al quehacer filos贸fico: desde los catorce a帽os, cuando es v铆ctima de una profunda crisis personal, comienza a preguntarse por el sentido de la existencia humana, un interrogante que no le abandonar谩 hasta su muerte (de la que en 2013 se cumpl铆an 70 a帽os). Su indudable implicaci贸n moral con el devenir de los tiempos y de los acontecimientos sociales que vivi贸 le hizo tomar por bandera de sus reflexiones el siguiente dictado: 鈥淧ara que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habr谩 que esconderla de la conciencia鈥. Fue profesora de filosof铆a entre los a帽os 1931 y 1938, y se introdujo sinceramente y de hecho en la lucha a favor de los obreros y campesinos m谩s desfavorecidos, convirti茅ndose voluntariamente en uno de ellos.

En 2009, con motivo de la conmemoraci贸n del nacimiento de la fil贸sofa francesa, se celebr贸 un congreso internacional, organizado por el Seminario Filosofia i G猫nere, bajo el t铆tulo Lectoras de Simone Weil. Uno de los m谩s brillantes resultados de aquel encuentro fue un completo y muy recomendable volumen, coordinado por las profesoras de la Universitat de Barcelona Fina Birul茅s y Rosa Rius Gatell (ambas profesoras de dicha Universidad), en el que adem谩s de estudiar en profundidad la figura y el pensamiento de Weil, se hace hincapi茅 en la relaci贸n que 茅sta mantuvo (efectivamente o en diferido, a trav茅s de sus textos) con distintas personalidades femeninas de la 茅poca, como Hannah Arendt, Cristina Campo, Mar铆a ZambranoJeanne Hersch, Ingeborg Bachmann o Elsa Morante. Redactado por especialistas en la obra de Weil y el devenir de la historia de la filosof铆a del siglo XX, este libro se erige como puerta privilegiada de acceso al pensamiento de Simone y, m谩s importante incluso (puesto que como ya explic贸 Andr茅 Gide, no existe un aut茅ntico conocimiento de una obra sin el conocimiento del contexto en el que se fragua), al meollo cultural, pol铆tico y social en el que se desarroll贸 su intensa vida personal y su actividad filos贸fica.

El conflicto y el ensa帽amiento de los humanos con sus semejantes, de mano de la muerte, fueron algunos de los temas centrales que Weil abord贸 y en el que tanto influy贸 a numerosos autores. As铆, escrib铆a en el estudio que dedic贸 a La Il铆ada de Homero:

Llega un d铆a en que el miedo, la derrota, la muerte de compa帽eros queridos hacen que el alma del combatiente se doblegue bajo la necesidad. La guerra deja entonces de ser un juego o un sue帽o; el guerrero comprende al fin que existe realmente. Es una realidad dura, demasiado dura para ser soportada, pues contiene la muerte. El pensamiento de la muerte no puede ser sostenido, sino por destellos, desde el momento en que se siente que la muerte es, en efecto posible.

Simone_Weil guerra

Simone Weil en la guerra civil espa帽ola, en 1936

Lectoras de Simone Weil no s贸lo indaga en la actividad filos贸fica de la autora de El amor a Dios y la desdicha (quiz谩s la obra m谩s conocida, aunque no por ello la m谩s representativa de la producci贸n de Weil), sino que tambi茅n se hace cargo de toda una 鈥渢radici贸n oculta鈥 鈥揷omo indica Fina Birul茅s en el art铆culo introductorio鈥 que debe ser tenida en cuenta si no se desea omitir gran parte del desarrollo filos贸fico del siglo XX. Un periodo repleto de figuras femeninas en muchas ocasiones silenciadas 鈥搊, peor incluso, obviadas鈥, de imprescindible conocimiento para investigar el decurso de la m谩s reciente historia del pensamiento.

La violencia aplasta a los que toca. Termina por parecer exterior al que la maneja y al que la sufre; nace entonces la idea de un destino ante el que los verdugos y las v铆ctimas son igualmente inocentes, vencedores y vencidos hermanados en la misma miseria. El vencido es causa de desdicha para el vencedor, como el vencedor lo es para el vencido.

Y es que, como tambi茅n apunta la profesora Birul茅s, 鈥渁l hilo del trabajo en torno a Simone Weil, se ha ido haciendo patente que la mayor铆a de las autoras de la primera mitad del siglo XX hab铆an le铆do la obra de esta fil贸sofa francesa y que, a pesar de haberlo hecho de formas bien distintas, para todas ellas la figura de Weil parece ser fuente de autoridad鈥. Aunque gran parte de la obra de Weil fue publicada p贸stumamente y numerosas autoridades de las mencionadas no lograron tener un contacto directo con ella, s铆 es cierto que en los escritos y biograf铆as de Zambrano, Arendt, Hersch o Iris Murdoch, por mencionar s贸lo algunos ejemplos, la sombra (a veces alentadora, a veces aleccionadora) de la pensadora francesa permanece muy presente.

Weil

En sus a帽os de docencia activa, Simone Weil siempre incit贸 a sus alumnas a que intentaran pensar por s铆 mismas; con tal objetivo les recomendaba escribir sobre asuntos de la m谩s diversa 铆ndole. Su filosof铆a estuvo ligada desde el primer momento a la realidad que le toc贸 en suerte vivir. Como ella misma escribi贸: 鈥渓a aut茅ntica libertad no se define por una relaci贸n entre el deseo y la satisfacci贸n, sino por una relaci贸n entre el pensamiento y la acci贸n鈥. Weil, a diferencia de otras autoras contempor谩neas (como en el caso de Edith Stein), se manifest贸 muy temprano en el apartado pol铆tico. Una filosof铆a que no practica 鈥搚 que no lucha por llevar a la realidad鈥 sus convicciones est谩 herida de muerte. As铆, explicaba sin pelos en la lengua que:

El poder encierra una especie de fatalidad que se abate tan implacable sobre los que mandan como sobre los que obedecen; m谩s a煤n, en la medida en que subyuga a los primeros, se sirve de ellos para aplastar a los segundos. [鈥 Para obtener de los esclavos la obediencia y los sacrificios imprescindibles para un combate victorioso, el poder debe hacerse m谩s opresivo.

Su sobresaliente implicaci贸n en el esfuerzo por pensar su tiempo le condujo, incluso, a trabajar deliberadamente en una f谩brica, y fue de este modo como comenz贸 a cuestionarse algunos asuntos capitales que siempre mantendr铆an un denominador com煤n: la dignidad humana y las relaciones de los humanos entre s铆. 鈥淓l factor social es esencial鈥, aseguraba en una de sus obras, pues 鈥渘o existe realmente desdicha donde no se produce degradaci贸n social en alguna de sus formas o conciencia de esa degradaci贸n鈥.

Tal dedicaci贸n a la causa obrera repercuti贸 muy negativamente en su salud, ya naturalmente maltrecha (sufr铆a dolorosas migra帽as a causa de su cr贸nica sinusitis). Toda la obra y la vida de Weil fueron un denodado combate por conseguir la ansiada justicia social. En 1942 confesaba a uno de sus interlocutores epistolares que 鈥渢en铆a el alma y el cuerpo hechos pedazos; el contacto con la desventura hab铆a matado mi juventud. Hasta entonces no hab铆a tenido experiencia de la desventura. [鈥 Recib铆 para siempre la marca de la esclavitud鈥. Hubo de exiliarse de Alemania el mismo a帽o que Arendt, en 1940, debido al nazismo, pasando por Marsella, Nueva York, Londres o Casablanca (entre otros muchos destinos). Tras una existencia plagada de desdichas, en la que s贸lo encontr贸 consuelo en el pensamiento comprometido y la filosof铆a, muere en 1943 por inanici贸n en un sanatorio de Ashford, despu茅s de sufrir una grave tuberculosis y presa de una absoluta lucidez.

Sus contundentes reflexiones sobre el poder, la opresi贸n, el pacifismo, la coacci贸n y las razones de la lucha social, as铆 como su pensamiento m谩s metaf铆sico (tildado en no pocas ocasiones de m铆stico) sobre la relaci贸n del ser humano con la divinidad, pertenecen hoy al patrimonio de la filosof铆a occidental, que a煤n ha rendido pocos e insuficientes honores a esta mujer de f茅rreo car谩cter, endeble salud y decidida voluntad que entreg贸 su vida para comprender el mundo que vivi贸.

No hay dominio de s铆 mismo sin disciplina, y no hay m谩s fuente de disciplina para el hombre que el esfuerzo requerido por los obst谩culos interiores. [鈥 Son los obst谩culos con los que tropezamos y que debemos vencer los que nos dan la ocasi贸n de superarnos a nosotros mismos.

EL VUELO DE LA LECHUZA




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com