July 8, 2021
De parte de SAS Madrid
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Los trabajadores y trabajadoras de esta empresa p煤blica vuelven al reparto puerta por puerta sin medidas de protecci贸n como el uso de dat谩fonos. Casi el 10% de la plantilla se ha infectado por covid-19, siendo uno de los colectivos m谩s afectados por la pandemia.

Vuelta a la entrega a domicilio. Sin dat谩fono, ni pantalla mediante, los repartidores y repartidoras de Correos llevan ya una semana entregando paquetes contra reembolso. Una vuelta a la 鈥渘ormalidad鈥 que se da mientras el term贸metro del covid-19 escala en contagios, y ya se superan los 200 casos por cada 100.000 habitantes en todo el Estado. Unos trabajadores que han sido considerados esenciales desde el minuto uno de la pandemia y, tal y como denuncian los sindicatos, tras los sanitarios, han sido el colectivo m谩s afectado, con casi un 10% de contagios. La excusa para volver a transportar env铆os no urgentes: la entrada en vigor de un nuevo umbral del IVA para los pedidos llegados desde fuera de la UE que las y los trabajadores de esta empresa p煤blica deber谩n recaudar de puerta en puerta.

Seg煤n informan desde la Agencia Tributaria, este 1 de julio se ha eliminado la exenci贸n del IVA para la importaci贸n de bienes de fuera de la UE cuyo valor no supere los 22 euros y, si las empresas no a帽aden esta tasa al precio final, los operadores postales tendr谩n que hacerlo efectivo en el momento de la entrega. Adem谩s, estos pueden cobrar al cliente una tasa de despacho adicional por recaudar este IVA, opci贸n a la que tambi茅n se ha acogido Correos. Los sindicatos denuncian que, adem谩s de incumplirse las mediadas de seguridad en plena pandemia, detr谩s de esto solo hay intereses econ贸micos, 鈥渜ue anteponen el negocio a la salud鈥.

鈥淓ste impuesto est谩 pensado para las compras en AliExpress. Correos tiene que gestionar el IVA transfronterizo y ha decidido de manera unilateral que la gesti贸n la va a pagar el usuario, no las empresas. Ha decidido unilateralmente beneficiar a las grandes empresas y con ello demuestra su falta de esp铆ritu p煤blico鈥, explica Daniel Garrido, portavoz de CCOO Correos Madrid.

鈥淟a empresa asegura que van a entrar 60.000 env铆os diarios que iban a colapsar las oficinas. Se pidi贸 que a los repartidores les habilitaran un dat谩fono y afirman que est谩n en ello, pero tecnol贸gicamente a煤n no lo tienen. En el marco de una oficina hay m谩s seguridad, mampara, lavado de manos, gel鈥 es m谩s f谩cil controlar todo鈥, explica Fran P茅rez Romero, responsable de Salud Laboral de CGT Correos Federal, para quien la vuelta al reparto en puerta era algo que la empresa ya ten铆a previsto, m谩s all谩 de nuevas normativas. 鈥淟o ten铆an en la bandeja de salida y lo han retomado en cuanto han encontrado la primera excusa鈥, a帽ade.

Antes de esto, el 30 de mayo, Correos enviaba de nuevo a los trabajadores a los domicilios para la entrega firmada de burofaxes. Tanto CGT, como CCOO y UGT han presionado, durante la 煤ltima Comisi贸n Estatal de Salud Laboral celebrada el 22 de junio, para que estas entregas no comenzaran todav铆a. 鈥淓s exponer a los trabajadores a una situaci贸n que no es necesaria. Entendemos que esto podr铆a empezar cuando llevemos el 70% de la poblaci贸n vacunada pero nos han hecho caso omiso, a nosotros y al resto de sindicatos鈥, relata P茅rez. A d铆a de hoy, seg煤n datos del Ministerio de Sanidad, solo un 40% de la poblaci贸n tiene la pauta completa, porcentaje que los sindicatos consideran insuficiente para volver al reparto domiciliario. Y, otro dato, la plantilla de Correos no ha sido vacunada en el turno de los trabajadores esenciales.

Trabajadores esenciales y contagiados

Seg煤n los datos de contagios en Correos, a los que ha tenido acceso El Salto, un total de 4.432 empleados han atravesado el coronavirus (3.140 con prueba diagn贸stica, 1.292 con s铆ntomas asociados), lo que supone casi el 10% de una plantilla de 50.000 trabajadores. Adem谩s, a lo largo de estos 14 meses en los que no han suspendido sus funciones ni durante el confinamiento, ha habido 10.602 contactos aislados. Por otro lado, ha aumentado un 35% la siniestralidad. 鈥淗a habido 15.000 trabajadores en mayor o menor medida afectados y de una plantilla de 50.000 son bastantes鈥, explica el representante de CGT, al tiempo que denuncia opacidad en la informaci贸n.

鈥淎ntes nos daban los casos por unidades, especificando el origen y centro de trabajo. Ahora nos los dan por provincias鈥, explica P茅rez, para quien las medidas de protecci贸n siempre han sido laxas incluso en la desescalada 鈥渄onde nos mandaron de vuelta al trabajo a todos de golpe y en las oficinas m谩s peque帽as era imposible guardar las distancias de seguridad鈥, relata este portavoz sindical que forma parte de la plantilla de Sevilla.

鈥淟a gesti贸n no ha sido la adecuada. El 14 de marzo, tras la declaraci贸n del estado de alarma, se implementaron medidas de prevenci贸n sin consultar con los sindicatos. Las mascarillas nos obligaban a comprarlas. Luego han ido cambiando las medidas y todo lo que han hecho en prevenci贸n lo han hecho a rastras o instados por organizaciones sindicales, nunca por iniciativa propia鈥, expresa el portavoz de CGT.

Jose 鈥攏ombre ficticio鈥攅s trabajador en un centro de clasificaci贸n y se infect贸 con covid-19 durante la primera ola de la pandemia. Aunque asegura que no se contagi贸 en su centro de trabajo 鈥減or una cuesti贸n de suerte, porque cuando ibas a trabajar all铆 no cogerlo o cogerlo era suerte鈥, cuando llam贸 para informar de su positivo, no se tomaron medidas de seguridad como una desinfecci贸n del lugar de trabajo, que por entonces se supon铆a obligatoria. 鈥淓s trabajo donde se coge peso, es un trabajo que se realiza en equipo, la propia naturaleza del empleo te obliga a que las normas de protecci贸n del trabajador fueran m谩s exhaustivas, cosa que nunca ocurri贸鈥, expresa a El Salto.

鈥淎 los trabajadores de los centros de clasificaci贸n s贸lo nos daban dos pares de guantes de l谩tex para todo el fin de semana, uno para el s谩bado y otro para el domingo, en equipos que trabajan con las manos cogiendo y clasificando paquetes. A la media hora de la jornada se te hab铆an roto. Adem谩s, al principio, nunca hubo mascarillas鈥, cuenta.

鈥淐uando comenz贸 el estado de alarma鈥 prosigue el trabajador鈥 Correos solo pod铆a repartir lo esencial. Pero se segu铆a repartiendo publicidad y paquetes que no eran urgentes. En el centro de clasificaci贸n llegamos a ver un paquete que se rompi贸 y era un bote de champ煤 con gusanitos. Nos est谩bamos jugando la salud por eso鈥, sentencia.

AENOR premia su labor

Mientras tanto, y en otro plano de la realidad, en enero de 2021 Correos recib铆a la certificaci贸n de AENOR por 鈥渓as medidas preventivas, procedimientos y protocolos de actuaci贸n implantados que se ajustan a las instrucciones de las autoridades sanitarias鈥. 鈥淒esde el inicio de la pandemia todas las actividades de Correos se han desarrollado siguiendo las instrucciones emanadas del Ministerio de Sanidad para preservar la salud de los trabajadores y clientes durante esta pandemia鈥, aseguraban desde AENOR en un comunicado donde a帽ad铆an que la entidad, presidida por Juan Manuel Serrano, hab铆a superado hasta 50 inspecciones laborales.

Nada se dec铆a en ese comunicado sobre las v铆ctimas mortales de covid-19 entre la plantilla. El 27 de marzo de 2020 mor铆a la primera trabajadora de esta empresa a causa del coronavirus. Ten铆a 51 a帽os y trabajaba, con contrato eventual, en tareas de atenci贸n al cliente y reparto en La Pobla de Claramunt (Barcelona). La empresa no reconoci贸 su muerte por accidente laboral. El 3 de abril mor铆a el segundo trabajador de Correos tras sufrir un ictus despu茅s de atravesar el coronavirus. Un repartidor de Madrid que no cont贸 con protecci贸n para realizar sus repartos. En este caso la empresa s铆 reconoci贸 su fallecimiento.

鈥淐uando ya se hablaba de confinamiento domiciliario se estaba mandando a los carteros, a los oficinistas y a la gente de los puntos de clasificaci贸n sin ninguna medida de protecci贸n鈥, expresa Daniel Garrido, de CCOO. 鈥淒urante las primeras semanas del confinamiento no se transmit铆an de manera clara los protocolos, no se pon铆an por escritos鈥 pero hab铆a que seguir repartiendo鈥, prosigue Garrido, para quien el confinamiento ha supuesto 鈥渦na oportunidad de negocio para Correos, que ha pasado de ser una empresa de cartas a una de log铆stica鈥. As铆, el representante de CCOO se帽ala que la compa帽铆a ha desplazado su negocio hacia la matriz Correos Express 鈥渆n la que los trabajadores tienen condiciones peores, son aut贸nomos sin horarios como los riders鈥.

Y, mientras cre铆a el negocio, los sindicatos denuncian que la seguridad de los trabajadores ha quedado en entredicho. 鈥淟a gesti贸n que ha realizado Correos durante la pandemia ha sido personalista por parte del presidente. Llevamos m谩s de un a帽o de decisiones tomadas de manera unilateral, sin consultar, y tomando las recomendaciones sanitarias seg煤n le viniese o no. Desde el principio de la pandemia ha antepuesto el negocio antes de la seguridad鈥, sentencia Garrido.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 07/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org